Hormigas blancas
Mis pequeñas, mi vida ultimamente es un capítulo de hormigas blancas, ya sabeís lo del pasado siempre vuelve, pero hombre podía volver poquito a poco no de sopetón como me está pasando estas ultimas semanas.
El otro día decidi recoger a Luisa, mi pequeña maniaco obsesiva y la invite a cenar en casa, fuimos a tomar unas copas con Marta y su hermano. Nuestra Luisa está desenfrenada, solo piensa en sexo para arriba para abajo y en todas las posiciones,¡ menos mal que es frigida!, si no lo fuera no quiero ni pensarlo....
Eso no es lo peor de todo chicas, lo gracioso vino cuando Luisa y yo llevabamos tres rones entre pecho y espalda, Luisa no decidió nada mejor que ligarse al hermano de mi amor platónico, vamos algo así como mi cuñado platónico. Y ahí me teneís a Luisa en una terraza a 10 grados, quitandose todas las camisetas, con las tetas por el cuello (si porque ya sabeís que lleva refuerzo) y con la cara de felino que se la pone, que si miro , que si pongo morritos... y mi pobre cuñado platónico con sudores. Vamos todo un espectáculo, y yo a Luisa la quiero, pero de ahí a que nos convirtieramos en cuñadas, pues no se yo, porque las Navidades serian una fechas muy duras, y el verano y.... bueno que pensandolo mejor si yo me voy a vivir a Tegucigalpa, ¡¡Luisa mi cuñado es todo tuyo!!!.
Trás el fracaso de Luisa con mi cuñado, madrugamos para ahogar las penas en la cerveza del Hipódromo, pequeñas os juro que de caballos ni idea pero de cervezas, ya sabeís... ahí nos teniaís a Luisa y a mí con el doble de miniyo tomando cervezas a horas indecentes de la mañana. Del Hipódromo lo que me llevé fue unos hombros achicharados y un puntito más que gracioso para la dura tarde que me esperaba.
Sí, porque la tarde venía de toros, toritos a ochenta kilómetros de mi casa por afición desmesurada hacia mi torero. El niño estuvo fenomenal (como siempre), pero lo mejor no fue eso, al terminar la corrida, me tiran del pelo (ya sabeís que por melena no será), y yo pensando ya tenemos al graciosillo de turno. Pues no pequeñas, no era el graciosillo, era....F. si chicas, el violador de Conair (como alguna sin corazón le llamaba). Y ahí me teneís a mí, después de cuatro años sin vernos a ochenta kilómetros de nuestras casas, y con esos ojos azules, chicas está estupendo como diría Marina, esta.. ya sabeís como está. En ese momento recordé porque me hice ese tatuaje que tanto detestaís, porque a él le gusto, y yo si me lo pide con esos ojos azules y esa sonrisa que tiene soy capaz de tatuarme el cuerpo a lo Michael Scoffield.
Así que me quede ahí, con F. con su carita de pillin, su sonrisa y sus ojos mientras sus amigos y mi primo desaparecian, no se cuanto hablamos, nos pusimos al día, y descubrimos que a los dos nos apasiona el mismo torero (mira algo que nos vuelve a unir), bajamos paseando por la calle hasta reencontrarnos con nuestra gente, y yo no sabía que hacer, quedamos en llamarnos cuando acabemos los examenes y salir a tomar algo, y cuando me estaba yendo por la calle, oigo un ¡ni siquiera piensas darme dos besos al irte! con esa voz mezclada entre andaluz y madrileño que se le pone, así que me di media vuelta , dos besos y me quede con su sonrisa. Ya sabeís chicas, el pasado siempre vuelve....

El otro día decidi recoger a Luisa, mi pequeña maniaco obsesiva y la invite a cenar en casa, fuimos a tomar unas copas con Marta y su hermano. Nuestra Luisa está desenfrenada, solo piensa en sexo para arriba para abajo y en todas las posiciones,¡ menos mal que es frigida!, si no lo fuera no quiero ni pensarlo....
Eso no es lo peor de todo chicas, lo gracioso vino cuando Luisa y yo llevabamos tres rones entre pecho y espalda, Luisa no decidió nada mejor que ligarse al hermano de mi amor platónico, vamos algo así como mi cuñado platónico. Y ahí me teneís a Luisa en una terraza a 10 grados, quitandose todas las camisetas, con las tetas por el cuello (si porque ya sabeís que lleva refuerzo) y con la cara de felino que se la pone, que si miro , que si pongo morritos... y mi pobre cuñado platónico con sudores. Vamos todo un espectáculo, y yo a Luisa la quiero, pero de ahí a que nos convirtieramos en cuñadas, pues no se yo, porque las Navidades serian una fechas muy duras, y el verano y.... bueno que pensandolo mejor si yo me voy a vivir a Tegucigalpa, ¡¡Luisa mi cuñado es todo tuyo!!!.
Trás el fracaso de Luisa con mi cuñado, madrugamos para ahogar las penas en la cerveza del Hipódromo, pequeñas os juro que de caballos ni idea pero de cervezas, ya sabeís... ahí nos teniaís a Luisa y a mí con el doble de miniyo tomando cervezas a horas indecentes de la mañana. Del Hipódromo lo que me llevé fue unos hombros achicharados y un puntito más que gracioso para la dura tarde que me esperaba.
Sí, porque la tarde venía de toros, toritos a ochenta kilómetros de mi casa por afición desmesurada hacia mi torero. El niño estuvo fenomenal (como siempre), pero lo mejor no fue eso, al terminar la corrida, me tiran del pelo (ya sabeís que por melena no será), y yo pensando ya tenemos al graciosillo de turno. Pues no pequeñas, no era el graciosillo, era....F. si chicas, el violador de Conair (como alguna sin corazón le llamaba). Y ahí me teneís a mí, después de cuatro años sin vernos a ochenta kilómetros de nuestras casas, y con esos ojos azules, chicas está estupendo como diría Marina, esta.. ya sabeís como está. En ese momento recordé porque me hice ese tatuaje que tanto detestaís, porque a él le gusto, y yo si me lo pide con esos ojos azules y esa sonrisa que tiene soy capaz de tatuarme el cuerpo a lo Michael Scoffield.
Así que me quede ahí, con F. con su carita de pillin, su sonrisa y sus ojos mientras sus amigos y mi primo desaparecian, no se cuanto hablamos, nos pusimos al día, y descubrimos que a los dos nos apasiona el mismo torero (mira algo que nos vuelve a unir), bajamos paseando por la calle hasta reencontrarnos con nuestra gente, y yo no sabía que hacer, quedamos en llamarnos cuando acabemos los examenes y salir a tomar algo, y cuando me estaba yendo por la calle, oigo un ¡ni siquiera piensas darme dos besos al irte! con esa voz mezclada entre andaluz y madrileño que se le pone, así que me di media vuelta , dos besos y me quede con su sonrisa. Ya sabeís chicas, el pasado siempre vuelve....






