RECUERDOS
Los míos son en blanco y negro.




Un beso y dulces sueños.
SECUENCIAS
Pasa el ratón por encima de las fotos y espera:












LOS ÚLTIMOS BESOS
En el barrio de la Ribera de Barcelona existe una calle llamada Carrer dels Petons ( Calle de los Besos). Es una calle pequeña y estrecha que no tiene salida. La calle de los Besos, ...besos, ¡suena tan romántico! .Siempre que he pasado por ahí mi imaginación se ha disparado pensando en los miles de amantes que debieron esconderse de las miradas indiscretas y dar rienda suelta a su pasión, pues la calle tiene un aspecto íntimo con algunos rincones sombríos. A veces paso y miro sus paredes con complicidad pensando que seguramente guardan con recelo palabras tiernas, besos robados, promesas eternas....pudiendo sentir como la pasión te envuelve por unos instantes. Pero un día, al entrar en la calle, cerré los ojos para poder empaparme de ese amor, cuando de repente una gran tristeza me inundó. Oí sollozos, vi lágrimas, sentí desesperación. Los besos se tornaron amargos y las caricias se volvieron dolorosas.
Salí de allí inmediatamente ¿Qué había sucedido? No entendí lo que me pasó, así que decidí investigar lo que hace muchos años ocurrió en esa calle.
Y esto es lo que averigüé:
En el año 1714 el Rey Felipe V mandó construir en la ciudad una gran fortaleza en el barrio de la Ribera llamada La Ciudadela.
La fortaleza que fue alabada por especialistas desde su construcción, empezó a ser objeto de críticas, desde el punto de vista estratégico, a final del siglo XVIII. Por esta razón, el 29 de diciembre del mismo año los diputados del Ayuntamiento de Barcelona pidieron al ministro Godoy, la neutralización de los bastiones interiores de la Ciudadela.

La aparición de críticas de orden técnico salen a flote a partir del estallido de la Revolución francesa y de la participación catalana en el arranque de una guerra que el gobierno español había decidido llevar a las fronteras del Rosselló. Quince años más tarde, en el momento de la ocupación napoleónica, la Ciudadela adquirió el carácter de prisión y lugar de martirio de los patriotas. Con las ejecuciones de 1809, el significado de la Ciudadela como lugar de represión quedaba reforzado.
Cuenta la leyenda que el Carrer dels Petons daba al paseo de la esplanada que había delante del foso de La Ciudadela y que allí los familiares se despedian de los condenados a muerte, a presidio o a las galeras.
Tristes historias las que se esconden en esta calle. Con infinitas lágrimas, con los últimos besos, las últimas miradas y las últimas caricias.
Había tanto dolor que se filtró por las paredes hasta llegar a mí .
La Ciudadela se derribó y se construyó un precioso parque El Parc de la Ciutadella
Fin.
Otro día, otra historia, sólo tengo que esperar a descubrirla.
Un beso y dulces sueños.






Nos vemos en tus sueños....