callejón
Llevaba horas en ese escalón perdido del callejón. Hacía frío y la lluvia confundía mis lágrimas con las de las nubes. Estaba sentada, acurrucada agarrando una vieja y arrugada foto. Mis pies formaban un triángulo con el escalón.Dejé de mirar la foto y me quedé absorta en esa forma. Entonces apareciste. Tu mirada era jocosa pero amistosa a la vez. Te sentaste a mi lado en ese mismo escalón, no dejabas de mirarme. No hiciste nada por quitarme la foto de las manos. Solo alargaste tu cuello hasta que tus labios rozaron los míos, y me besaste. Tus manos seguían entrelazadas apoyadas en tus rodillas y las mías aún sostenían aquella vieja foto. Pero no sé cómo, en algún momento dado, tus manos se soltaron, se deslizarón por mi encogido cuerpo y me abrazaron. Entonces mis manos se ablandarón, se dejaron vencer y la foto cayó y se marchó con el riachuelo formado por la lluvía y mis lágrimas.





