¿Qué es lo que más te gusta de la
música? Para empezar... todo
La música es la mejor forma de leer el mundo y el secretp para evadirse de él. A mi subconsciente le da por aderezar la mayoría de situaciones con una canción en especial, pero cuando más disfruto es en los momentos en que se altera al oír un tema, ofreciéndome una corriente de imágenes fantasiosas que me dejan atónito. Aquí, algunos responsables que explican las películas que me monto en mi cabeza, así como otras cosillas relacionadas con la música:
Coldplay
Sin duda alguna, Coldplay es uno de mis grupos preferidos para que la imaginación eche a volar. La verdad es que los descubrí hace poquísimo, culpa de Sonja, una auténtico “monstruo” en esto de la música. Cuando empecé a escuchar Coldplay, me sorprendió la cantidad de canciones que ya conocía: ¿os suena la del anuncio de promoción de TVE? Pues no es otra que Clocks, una de las más famosas de esta banda. Estos 4 bretones formaron su grupo en 1996 (10 añitos en esto de la música no es nada), pero no empezaron a ser conocidos hasta unos cuantos años después. Tres son ya los álbumes del grupo: Parachutes (2000), A Rush Of Blood To The Head (2002) y X&Y (2005). Imposible decidirse por uno en concreto. Como curiosidad, algo que me encanta de ellos: se niegan a que su música sea utilizada para publicitar productos. Jamás escucharéis un anuncio de Coca Cola con música de Coldplay, de hecho, la compañía quiso usar el tema Yellow para promocionar la Coca Cola Diet, y nanai, ya me puedes ofrecer millones que hago oídos sordos. Por suerte, si permiten que sus canciones sean usadas en películas, propaganda y televisión (¿recordáis el anuncio de la película de Peter Pan? De nuevo Clocks).
¿Quién es quién? Pincha en la foto...
Lo mejor para un día de perros, aparte de lo que todos sabemos: un buen baño caliente, pijamita, sofá, te pones los auriculares y a escuchar Clocks. Problemas fuera.
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Robertito Williams
La poesía y las cenas románticas han pasado página en la historia del ligue. Ahora se lleva el quitarse los músculos y tirárselos a la cara de la cortejada. Así es Robbie Williams, un cantante que lleva escrita la palabra “trasgresor” en la frente. Cuanto menos, este tipo resulta curioso, pues demuestra que para llegar a algo en la vida hay que ser un cabroncete. De hecho, aunque Robbie consiguió cierta fama con Take That, el grupo con el que debutó allá por 1991, no fue hasta que desató su carácter rebelde que empezó a ser conocido como lo que es ahora, todo un “crack” (y sí, va con doble sentido). Para él, Take That significó, además de cierto éxito, una vida restringida. Y bien que se desahogó después… El festival de Glastonbury (una especie de macroreunión de rockeros al aire libre) del 95 conoció a un Robbie más suelto de lo habitual que, con cerveza en mano, se subió al escenario con los de Oasis a berrear con gusto.
No obstante, se le fue la mano con lo de soltarse la melena. Los rumores que lo asociaban con las drogas eran demasiados, hasta que pareció calmarse un poco para el lanzamiento de su primer disco en solitario, “Life Thru A Lens”. El éxito que obtuvo fue considerable, pero no el suficiente como para traspasar fronteras británicas. En el 98, de nuevo visita al Glastonbury, esta vez como cantante, y de nuevo éxito, pero solo asomando la cabecita fuera de tierras británicas. El tema Millenium causaba sensación.
Entonces llegó el año de lanzar trozos de carne como si la regalaran con el bonobús. Robbie lanzó en el 2000 “Sing When You’re Winning”, y ya podía cantar a gusto, porque estaba ganando fama… y dinero. El videoclip de “Rock DJ” corría que se las pelaba gracias al morbo que daba ver a un tipo quedándose en los huesos (literalmente) y lanzando sus carnes como ofrenda. Rock DJ fue censurado en cantidad de países, lo que le añadió más morbo a la situación. Robertito adquirió definitivamente fama internacional.
Así se ha mantenido hasta hoy. Unos cuantos álbumes más (Swing when you’re Winning, Escapology e Intensive Care), amén de recopilatorios, compactos de conciertos y otros tantos videos censurados, pero el Robbie de siempre, un simpático cabroncete al que no te queda más remedio que amar u odiar.
Unos cachillos musicales de Robertito. Pincha en los álbumes
Una curiosidad: Robertito es un fanático del fútbol. ¿Cómo que “y qué”? Pensad en la pasta que tiene y en como está de tronao… Nada menos que se ha comprado una casa más tocha en Los Ángeles simplemente porque la anterior no tenía suficiente jardín como para hacerse su propio campo de fútbol. Y algunos con la piscina Toy en la terraza…





