nubes, vapores, vahos...
...grises, azules, rojos...
...aparecen, están...siempre
se esfuman el rato justo para verte sonreir y luego se turnan y te ciegan...te enseñan el dorso, la otra cara de las cosas. Tu otra cara.
Danzan ante tí y te empañan los ojos.
Critican y despegan tus párpados para que recuerdes que no todo es bueno...que nunca es suficiente...que no eres suficiente.
Noche tras noche, sin tiempo apenas tratas de apartarlos. Los espejos les ayudan y te marcan, obligan a percibirlos y verlos como reales. Como lo que son.
Jamás será distinto de esto.
Desastre hoy, desastre mañana, desastre siempre...
...aparecen, están...siempre
se esfuman el rato justo para verte sonreir y luego se turnan y te ciegan...te enseñan el dorso, la otra cara de las cosas. Tu otra cara.
Danzan ante tí y te empañan los ojos.
Critican y despegan tus párpados para que recuerdes que no todo es bueno...que nunca es suficiente...que no eres suficiente.
Noche tras noche, sin tiempo apenas tratas de apartarlos. Los espejos les ayudan y te marcan, obligan a percibirlos y verlos como reales. Como lo que son.
Jamás será distinto de esto.
Desastre hoy, desastre mañana, desastre siempre...
Segunda tarjeta amarilla...señorita Misao: a la calle!!!
Hace frío y todo parpadea. Las farolas, los árboles, las casas y sus ventanas. Las grúas.
La gente sale a la calle justo cuando menos apetece y se queja de que en todas partes hay idiotas como ellos haciendo las mismas estúpidas compras.
Nadie parece querer darse cuenta de que da lo mismo sacar año tras año la misma tableta de turrón duro...nadie se la va a comer.
-----
La lección de hoy ha sido algo inesperado.
No te fíes nunca de nadie, Misao, de nadie.
Y mucho menos de quien sabes que te traicionaría por cualquier cosa, de aquel en quien sabes que no puedes confiar porque oculta secretos que son portada.
Quien se hace el simpático y te las tira cruzadas.
Quien se cree que caes en su juego pero que no sospecha que lo vas sabiendo todo.
Quien tiene una boca demasiado grande y ha podido contar cualquier cosa menos la verdad. Eso lo sabes bien. Y te sigues confiando, aunque seas consciente.
Como una idiota.
Dos sopapos para tí, preciosa idiota.
La gente sale a la calle justo cuando menos apetece y se queja de que en todas partes hay idiotas como ellos haciendo las mismas estúpidas compras.
Nadie parece querer darse cuenta de que da lo mismo sacar año tras año la misma tableta de turrón duro...nadie se la va a comer.
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La lección de hoy ha sido algo inesperado.
No te fíes nunca de nadie, Misao, de nadie.
Y mucho menos de quien sabes que te traicionaría por cualquier cosa, de aquel en quien sabes que no puedes confiar porque oculta secretos que son portada.
Quien se hace el simpático y te las tira cruzadas.
Quien se cree que caes en su juego pero que no sospecha que lo vas sabiendo todo.
Quien tiene una boca demasiado grande y ha podido contar cualquier cosa menos la verdad. Eso lo sabes bien. Y te sigues confiando, aunque seas consciente.
Como una idiota.
Dos sopapos para tí, preciosa idiota.
ERES TONTA.
Cada fallo un surco acusador...si tan sólo pudiese encontrar la lista...tonta, mente tonta. Devorarla.
Te sientes inútil y eres consciente de tu incapacidad. Aún así pareces querer que te lo recuerden de vez en cuando, que enciendan la cerilla ante el túnel. Y miras dentro y sólo ves tu mano enorme proyectada en una pared de agua estancada. Los peces mueren, la lluvia corre, el sol no llega nunca...y la lista aumenta y la tonta también.
Sin poder hacer nada. Queriendo hacerlo todo.
Frustraciones de madrugada que se te echan a la espalda y muerden como el frío.
No existe cosa más triste que llorar por uno mismo...
...sobretodo si no tiene remedio.
Rallada in the night
GotForGimmick...devise
GotForGimmick...devise
GotForGimmick...devise...
Me mata el frío.
Me mata la condición.
Me matan las cosas que dejan de ser, que se esfuman...
Hojas crujientes. Hojas de cristal y piel. Las estrujas, las cuentas, ya no puedes. No están.
Permanecen sus esqueletos muertos, contables, visibles, perfectos a su forma...
Nada que ver.
Pido un pase para arrancar, levantarme y buscar calor...
Me mata el calor.
GotForGimmick...devise
GotForGimmick...devise...
Me mata el frío.
Me mata la condición.
Me matan las cosas que dejan de ser, que se esfuman...
Hojas crujientes. Hojas de cristal y piel. Las estrujas, las cuentas, ya no puedes. No están.
Permanecen sus esqueletos muertos, contables, visibles, perfectos a su forma...
Nada que ver.
Pido un pase para arrancar, levantarme y buscar calor...
Me mata el calor.
qué chorradaa
Se hace tarde y retorna la calma; repican viejas campanas...la dulce, la histérica, la amable...
Una ventana abierta trae sonidos nuevos y se encuentran por los rincones los cinco lobitos. Con su escoba, con su loba, con sus cosquillas. Y las campanas siguen alegres, siguen llenando el aire de sonrisas, repartiendo suerte y despidiendo encuentros.
...y mi mente se pone cursi y no es capaz de seguir.
dE eSteRcoLeRoS y oTrAs vIrTuDEs
Mirando miserias ajenas y acumulando las propias. Soltando la cuerda que ahoga para hacerle un hermoso nudo, una bonita lazada. Y todos lloran en su rincón particular, en sus patios llenos de charcos, basura y trastos cubiertos de polvo.
Y ya los vendedores de escobas hace tiempo que no tocan el timbre y pasan a tomarse un té. Quizás la marca no sea la adecuada, quizás esté aguado o rancio...quizás ni siquiera les guste el té.
Cada cual con sus baratijas monta su estercolero. Rebuscando, recordando, penando y maldiciendo. Y todos a una se preguntan, todos se miran las manos y sus rasguños, todos su reflejo en el espejo del tiempo
- por qué? -
Qué es lo que está mal? Todo está sucio, ruinoso. Nada parece merecer la pena en este antro.
Dónde está el escobero?
Dónde están sus escobas?
Y el chatarrero? Por qué no me compra esta montaña de mierda?
Vaguemos. Cambiemos.
Las cosas rotas se apañan. El alma rota ni flota...el alma rota se entierra.
Y ya los vendedores de escobas hace tiempo que no tocan el timbre y pasan a tomarse un té. Quizás la marca no sea la adecuada, quizás esté aguado o rancio...quizás ni siquiera les guste el té.
Cada cual con sus baratijas monta su estercolero. Rebuscando, recordando, penando y maldiciendo. Y todos a una se preguntan, todos se miran las manos y sus rasguños, todos su reflejo en el espejo del tiempo
- por qué? -
Qué es lo que está mal? Todo está sucio, ruinoso. Nada parece merecer la pena en este antro.
Dónde está el escobero?
Dónde están sus escobas?
Y el chatarrero? Por qué no me compra esta montaña de mierda?
Vaguemos. Cambiemos.
Las cosas rotas se apañan. El alma rota ni flota...el alma rota se entierra.
Inútil
Cuando sólo ves paredes resulta difícil creer que al otro lado hay algo.
Cuando escuchas historias que no son la tuya te sorprendes y te indignas de que tú estés en ellas sin querer; sólo un reflejo casual, una punzada en las tripas y una cara de desprecio.
Hablas y no recibes respuesta; esquivos cuando estás triste, sordos cuando quieres mostrar tus escasas alegrías...preguntas contestadas con más preguntas.
Como idiotas jugando al Scrabble contra la puerta del garaje...yo te cuento un cuento mientras tú me cuentas el tuyo.
Y así Caperucita jamás cruzará el bosque, sino que tras derribar una casa de paja de un soplido y salvar a Willy, se meterá a dependienta en una tienda de perfumes baratos.
Escuchar para que luego ni te oigan.
Hablar de más por no saber callar a tiempo.
Quedarse con las ganas, con todas. Silencio y pasapalabra.
Primera lección del Ministerio del Mal: Misi, estás expulsada.
Cuando escuchas historias que no son la tuya te sorprendes y te indignas de que tú estés en ellas sin querer; sólo un reflejo casual, una punzada en las tripas y una cara de desprecio.
Hablas y no recibes respuesta; esquivos cuando estás triste, sordos cuando quieres mostrar tus escasas alegrías...preguntas contestadas con más preguntas.
Como idiotas jugando al Scrabble contra la puerta del garaje...yo te cuento un cuento mientras tú me cuentas el tuyo.
Y así Caperucita jamás cruzará el bosque, sino que tras derribar una casa de paja de un soplido y salvar a Willy, se meterá a dependienta en una tienda de perfumes baratos.
Escuchar para que luego ni te oigan.
Hablar de más por no saber callar a tiempo.
Quedarse con las ganas, con todas. Silencio y pasapalabra.
Primera lección del Ministerio del Mal: Misi, estás expulsada.





