No lo sé
Ahora mismo diría tantas cosas que no puedo decir que no sé muy bien si tirar el teclado por la ventana o ponerme tranquilamente a hacer todo lo que tengo pendiente.
Carrusel
Y la espiral sigue girando como un carrusel de caballos dementes. Cada cual lleva su ritmo haciendo caso omiso de la música. Los niños caen, se agarran a las barras y no hay manera posible de que el mundo pare y deje de girar.
Tsuta wa karamari mi wa kuchihatete
Omoide no kakera tsuchi ni kaeri
Mata hana tonaru deshou
Like a merry-go-round & round
Mata haru ni aimashou
[...] esto puede parecer una entrada triste, pero no, no lo es. Y me parece mentira que me tome la molestia de puntualizarlo.
Tsuta wa karamari mi wa kuchihatete
Omoide no kakera tsuchi ni kaeri
Mata hana tonaru deshou
Like a merry-go-round & round
Mata haru ni aimashou
[...] esto puede parecer una entrada triste, pero no, no lo es. Y me parece mentira que me tome la molestia de puntualizarlo.
Las manos, los sueños y las sombras.
Hay veces que te paras y piensas y examinas tus manos y te preguntas muchas cosas. Las tienes, extendidas, delante de tí y ni siquiera eres capaz de ver lo que son, de apreciar sus surcos, de entender que ante tí se muestran tu vida y tus obras.
Podrías crear tantas cosas...
Y los sueños, esos sueños que cada noche te hacen despertar con el corazón alerta. Que acuden a tí incluso de día, por episodios, recreando lo que durante la noche vivió tu otro yo.
Sueños que te dejan tan lleno de inquietud...
Y las sombras. Las que se presentan en un segundo y en ese segundo se esfuman. Las que buscas incrédulo de nuevo y no se muestran, quizá por miedo a que intentes atraparlas con tus manos y descubras al fin que no eran mas que un sueño.
Podrías crear tantas cosas...
Y los sueños, esos sueños que cada noche te hacen despertar con el corazón alerta. Que acuden a tí incluso de día, por episodios, recreando lo que durante la noche vivió tu otro yo.
Sueños que te dejan tan lleno de inquietud...
Y las sombras. Las que se presentan en un segundo y en ese segundo se esfuman. Las que buscas incrédulo de nuevo y no se muestran, quizá por miedo a que intentes atraparlas con tus manos y descubras al fin que no eran mas que un sueño.





