logotipo

img_google
Acerca de
~Siempre voy a levantarme~
Sindicación
 
Listos y vagos.
A veces sientes la necesidad de convertirte en otra cosa, en la que sea. Ser otra persona, tener otra vida, otras aspiraciones, vivir en otro mundo. Es algo de lo que he hablado muchas veces ya, no es nada nuevo...pero ese sentimiento acude a mí siempre, rutinario, día tras día me planteo si no sería maravilloso ser otro alguien. Y me pregunto si ese nuevo alguien no desearía también ser de otra forma.


Esta mañana mientras iba hacia el trabajo me planteaba otra pregunta: ¿por qué tanto inconformismo? Eso debe ser algo bueno, querer otras cosas, tener metas, expectativas de que las cosas pueden cambiar y de que se pueden conseguir...denota curiosidad, ímpetu, ansia de conocimiento y de escalar...de mejorar.

¿Es así realmente?

¿No será sinónimo de un inconformismo que mata por dentro, que desvela por la noche, que nos hace pensar que todo lo que tenemos es negativo y malo y que lo de los demás es mejor? ¿No ronda acaso la mente de una forma molesta, irritante, hasta el punto de quitarnos siquiera ese ansia por avanzar?

Suelen decir que los tontos se conforman con lo que tienen, pero lo que pasa es que son demasiado listos. Y vagos.

 
es así
Nunca sabes a ciencia cierta si las cosas son así porque tienen que serlo o por un cúmulo de circunstancias.
A veces pones remedios a cosas que no lo tienen y efectivamente, siguen igual. No es mi caso en estos momentos, es tan sólo una divagación tonta de un día sin nada que hacer o con pocas ganas de mover el culo.

El talento... ¡es tan relativo! ¿Quién dice que el talento no es sinónimo de suerte? Puedes ser muy bueno en algo y no ser reconocido jamás y, por el contrario, ser bastante mediocre en tus artes y comerte el mundo. Entonces, ¿dónde está el límite de lo justo y lo injusto? ¿Quién mide qué merece la pena y qué no?

La gente, por supuesto.

Luego si eres un lobo solitario y sin amigos, por muy Picasso que seas, no te comerás un colín y nadie te comprará un cuadro. Bueno, quizás cuando estés muerto y nadie recuerde que eras un lobo solitario sin amigos.

Puedes querer muchas cosas, pero por más que te esfuerces en tenerlas, a no ser que el dinero pueda comprarlas, no pintarás nada en esta historia.
También puedes ejercer de caradura y conseguir todo por que sí; eso también es una posibilidad que se da frecuentemente...pero esos nacen, no se hacen.

En definitiva, ¿quién posee el don de decidir qué es lo bueno y lo malo, qué está bien y qué está mal, quién merece alabanzas y quién será ignorado?

Es todo demasiado complicado.