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Mujer Blanca Soltera Busca...
Acerca de
...alguien que le haga sentir especial, un mundo mejor donde vivir, un trabajo decente, un piso que se pueda comprar, las llaves, a jacks, un taxi...
Sindicación
 
Y como pongo yo título a esto
No era la primera vez que se encontraba en ese lugar. Sabía cómo tenía que ir vestida, cómo tenía que andar, la decisión y autoestima que tenía que tener para enfrentarse a ellos. Un peinado discreto, un maquillaje suave, falda y camisa y diez centímetros de tacón. Sujetaba una carpeta apretándola levemente con las dos manos contra el pecho. Espalda recta, mentón alto y el sonido claro de sus zapatos sobre el suelo.
La última vez que se encontró en esa situación la engañaron, la mintieron y le endosaron el trabajo para los americanos. Pero esta vez era distinto, esta vez era ella la que tenía el control. Aunque intentaba evitarlo, la fiesta del día anterior hacía que en su cabeza solo sonara el ritmo repetitivo de un reguetón. Odiaba esa música. Y más en esos momentos cuando hacía que se sonrojara al pensar que alguien le pudiera estar oyendo el pensamiento. Vamos, inténtalo, hay miles de melodías para esta ocasión, y PASE LO QUE PASE no tararees.
Eso está mejor. Tocata y fuga. Bach siempre viene bien cuando hay que echarle valor a una situación…
Respira hondo, recupera su color natural y sigue andando.
Cuando llega a su mesa él levanta la mirada con un arqueo de cejas
- Usted es [insert new name], ¿verdad?
- Encantada
Ella alarga su mano yél la estrecha con fuerza y decisión. Siempre le ha cohibido la gente así. Tan seguros de si mismos y de su poder que hacen que te sientas del tamaño de una bacteria. Cuando le suceden esas cosas suele imaginarse a sí misma provocándole una salmonelosis de cuarenta de fiebre y veinte días de diarrea. El tamaño no importa. Al menos no a la hora de hacer daño. No puede evitar sonreir al ver la imagen de ese ejecutivo de pro que se ha hecho a si mismo y se va al spa dos veces por semana con los calzoncillos por la rodilla y suplicando a gritos un rollo de papel higiénico.
- Por favor tome asiento
- Gracias
- Bueno y qué era eso que tenía que contarme
- Me voy
- Acaba de llegar
- Ahórrese los chistes fáciles, los dos sabemos a qué me estoy refiriendo
- Así que decide abandonarnos. ¿No está cómoda con nosotros?
- Esta vez se trata de algo mucho más simple. He conectado con esta empresa tanto que he acabado pensando como ella
- Entonces se trata de dinero
- Veo que usted también tiene claro cual es nuestro verdadero “core value”
Le encantaba utilizar las frases de su empresa en su contra. Le parecía divertido y reconfortante. Una broma interna, una estupidez que sus jefes y los jefes de sus jefes hacían en la intimidad y que ella utilizaba para crear una falsa complicidad con la que estaba segura que él estaría cómodo.
- Cuanto
- Es casi el doble. Un salario digno que me va a permitir vivir sin contar los céntimos
- No podemos mejorarlo
- Ni siquiera les preocupa igualarlo.
- Eso no es verdad, usted para nosotros no es un número, comprendemos su situación y la valoramos como profesional y como persona, hacemos lo que podemos
- Permítame dudarlo. Se trata de una de las empresas más estables en este sector, con mayores beneficios y mayor cartera de clientes. Al menos eso es lo que me han estado contando los dos últimos años. Y yo sé que ustedes no mienten, engañan.
- Quizá debería esperar a septiembre, se rumorean grandes subidas para este año.
- He esperado dos septiembres. No creo que este vaya a ser distinto.
- Veré qué es lo que puedo hacer
- No lo intente. Es una decisión que ya está tomada.
- En ese caso, solo me queda despedirme y esperar que algún día vuelva con nosotros
- Algún día.
- Hasta luego
- Adiós
Sabía que era la última vez que entraba en ese lugar. Camino al autobús se dio la vuelta por última vez, convencida de que hacía lo mejor. Quedaban atrás dos años de su vida y con ellos toda la gente que le había acompañado. A algunos los echaría de menos.
Camino al trabajo recibió una llamada que sin duda jamás habría esperado
- Le dije que lo intentaríamos
- Sorpréndame
- ¿Qué le parece un traslado a Alicante. Piso pagado, altas dietas…
- Ya lo pedí hace tiempo
- Pues ahora se lo damos
- Espero que esta vez no haya americanos de por medio
- Esta vez no
- Cuándo y para cuanto tiempo
- El 15 de junio. Para un año y medio
- Acepto
- Perfecto
En realidad todo ha sido bastante distinto. Ya quisiera yo tener la seguridad en mi misma para plantarles cara de esa manera. Pero sí busqué trabajo, sí lo encontré, sí era mucho dinero, sí les dije que me iba.
Y por supuesto sí que esta vez, por fin, me voy a Alicante.
Le diré adiós a Madrid a mi manera. Con cañas y paseos nocturnos y alguna que otra lágrima desde la Terminal 4.
 
I hope you die
Querido desconocido:
Sé que la vivienda está muy mal, sé que los jóvenes tenemos muchos problemas económicos y que hay veces que no encontramos una atajo para llegar a fin de mes. Todo eso lo sé porque, como tú, yo tambien sufro y me quedo fines de semana sin salir porque no tengo un euro.
También sé que no me conoces lo suficientemente bien para saber la situación en la que me encuentro y que quizá te llevaste a engaño y pensaste que yo era una niña bien o que vivía con mis padres o simplemente que no pasaba por los mismos problemas que tú pasas cada día.
Aún así no puedo evitar desearte una sífilis galopante o un coma etílico ganado a pulso con el dinero que me robaste. A lo mejor eres politoxicómano (pero de esos de fin de semana, como lo hemos sido todos en algún momento de nuestra vida) y te han vendido una mierda que te ha dejado tonto de por vida. Habrá que perdonarle al pobre camello, al fin y al cabo quien roba a un ladrón...
O que te pegues un leñazo en el autobus que cojas con mi abono transportes y te quedes paralítico.
Sin acritud.
Anulé las tarjetas así que no te esfuerces en quitarme más.
Te pediría que te acercaras a la comisaría y me devolvieras la cartera. Más que nada porque fue un regalo de alguien a quien tengo mucho cariño. Las fotos tambien me gustaría recuperarlas.
No sé qué papeleos tengo que hacer para recuperar el dni y la tarjeta sanitaria pero eso es lo de menos.
Por cierto, no sé si sabrás que aquí en Madrid no abren los bancos hasta el miércoles y me he quedado con una mano delante y otra detrás hasta entonces.
Tienes el don de la oportunidad.
Ah, se me olvidaba, en la parte de atrás está escondida una primitiva. Si nos enteramos que ha tocado el Alcalá le partiremos las piernas al portador. Por si acaso.
De todas formas tengo que agradecerte una hora bastante entretenida en la comisaría con un policia nacional bastante bien plantado. Con lo que me gustan a mi los uniformes.
Así que borracha y enfadada (no te preocupes, fue así, el calentón del momento, que te hubiera partido el craneo a patadas) intenté parecer minimamente coerente enumerando todo lo que me habías sustraido mientras el agente de la ley me miraba de reojo y sonreía. Si me hubiera tocado un imbecil, que también los hay, seguramente en vez de escribirte esta carta estaría cagandome en tus muertos (que también, pero con menos saña)
Gracias por no haberte llevado también el movil, que ya me lo robaron hace un par de meses.
Por cierto, las tarjetas de visita que tenía son para entrevistas de trabajo que tengo el miércoles, te agradecería que me llamaras por teléfono para darme las direcciones y así me ahorras algo de tiempo y dinero buscando teléfonos y llamando a los susosdichos.
Sé que es imposible que en estos momentos tengas cargo de conciencia o te sientas mal por lo que has hecho, lo sé, porque si gastaras de ese tipo de sentimientos te lo hubieras pensado antes de meterme la mano en el bolso. Pero no te preocupes, ya pienso yo por ti, y como no soy de las que desean la muerte a nadie, solo puedo desearte una vida de absoluto y eterno sufrimiento.
Y si al final eso del infierno existe y por tener malos pensamientos nos ganamos la papeleta para entrar, espero verte por allí y quitarte, de buen rollito, la pomada de las quemaduras.
Por mi parte nada más. Espero que lo disfrutes y que sea lo último que puedas disfrutar.
Atentamente,
Tu víctima