All you have to do is do it
Espero que no leas esto y espero aún más que nadie que tenga acceso te lo comente. Son las cuatro y media de la mañana y acabo de leer tu mensaje.
No, no es por el alcohol. No es tan dificil de creer. Te empeñas en pensar que para mi no significas nada, que eres simplemente un compañero más, que te odiaría si te conociera. Pues yo sigo creyendo lo contrario. Y sí, esta noche me moría por besarte. Hace mucho que no siento nada por nadie. Quizá demasiado. Eso me ha llevado a muchas cosas, me ha cambiado y me ha hecho incapaz de añorar un beso por simple defensa psicológica.
Quizá me he equivocado y no ha habido nada de lo que pensaba esta noche que estaba ocurriendo. Quizá mis esperanzas han podido a mi razón y me he creado un mundo de golosina que ha durado menos de lo que esperaba. Todo eso es posible. De hecho es la única explicación lógica que se me ocurre después de todo. Simple y llanamente me he creado una ilusión para una noche sin compañía. Me ha pasado más veces, tranquilo.
Lo peor de todo esto es que no te entiendo. No sé lo que quieres. Seguramente no lo sepas ni tú.
Ahora ya da igual. Yo me voy a Alicante y es bastante poco probable que se vuelva a dar una situación igual. No habrá momento para hacerse ilusiones ni para cagarla. No habrá más coqueteos absurdos y no volverás a cogerme como lo has hecho esta noche. Qué más da. Yo ya te he dicho lo que pienso y está en tu mano. Dudo que aproveches la información que tienes.
¿Qué más quieres que haga?
Solo te voy a pedir que si no haces algo sea porque no quieres no porque no te atreves.
Y sinceramente, por mucho que me intente engañar a mi misma, en el fondo sé que querías. Y me duele que por cobardía ni siquiera te hayas dignado a darme una oportunidad.
Estoy demasiado borracha para seguir escribiendo. Quizá mañana vea las cosas de otra forma.
Una lástima.
No, no es por el alcohol. No es tan dificil de creer. Te empeñas en pensar que para mi no significas nada, que eres simplemente un compañero más, que te odiaría si te conociera. Pues yo sigo creyendo lo contrario. Y sí, esta noche me moría por besarte. Hace mucho que no siento nada por nadie. Quizá demasiado. Eso me ha llevado a muchas cosas, me ha cambiado y me ha hecho incapaz de añorar un beso por simple defensa psicológica.
Quizá me he equivocado y no ha habido nada de lo que pensaba esta noche que estaba ocurriendo. Quizá mis esperanzas han podido a mi razón y me he creado un mundo de golosina que ha durado menos de lo que esperaba. Todo eso es posible. De hecho es la única explicación lógica que se me ocurre después de todo. Simple y llanamente me he creado una ilusión para una noche sin compañía. Me ha pasado más veces, tranquilo.
Lo peor de todo esto es que no te entiendo. No sé lo que quieres. Seguramente no lo sepas ni tú.
Ahora ya da igual. Yo me voy a Alicante y es bastante poco probable que se vuelva a dar una situación igual. No habrá momento para hacerse ilusiones ni para cagarla. No habrá más coqueteos absurdos y no volverás a cogerme como lo has hecho esta noche. Qué más da. Yo ya te he dicho lo que pienso y está en tu mano. Dudo que aproveches la información que tienes.
¿Qué más quieres que haga?
Solo te voy a pedir que si no haces algo sea porque no quieres no porque no te atreves.
Y sinceramente, por mucho que me intente engañar a mi misma, en el fondo sé que querías. Y me duele que por cobardía ni siquiera te hayas dignado a darme una oportunidad.
Estoy demasiado borracha para seguir escribiendo. Quizá mañana vea las cosas de otra forma.
Una lástima.