Según la wikipedia, fantástico ejemplo de nuestro saber actual, de nuestro día a día y del lenguaje coloquial que ya se utiliza hasta en los telediarios (es importantísimo llegar a la gente, explicar las cosas como las explicarías a tu vecino del quinto, y si es con vaqueros mejor), Un weblog, también conocido como blog o bitácora, es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos y/o artículos de uno o varios autores donde el más reciente aparece primero, con un uso o temática en particular, siempre conservando el autor la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente.
Hasta ahí todo va bien. Es gratis, entretiene y es una actividad psicológicamente recomendable.
Pero las cosas nunca se quedan ahí. Siempre van a más.
Estaba yo el otro día en una plaza de Madrid esperando a unos amigos. Todo a mi alrededor eran personas pacientes, espectantes. Había personas individuales (individuos) y grupos de individuos. Todos con un fin concreto, pasar frio hasta reencontrarse con la persona deseada. Entiéndase que me refiero a las personas con ese calificativo porque a dos grados bajo cero lo único que deseas es que no tarden más y aparezcan cuanto antes.
Mis deseables amigos tomaron la actitud colombiana de uno de ellos de hacerse esperar (lo siento si molesta, cada nacionalidad tiene su defecto, no he conocido hasta la fecha ningún colombiano/a puntual. Y conozco muchos) y tardaron lo suficiente como para permitirme ser espectador de un hecho que de puro ridículo no he encontrado palabras en la wikipedia para calificar.
Me fijé en un grupo de chicas. Me llamó la atención porque todas llevaban la bufanda del mismo color. En esta época del individualismo grupal (cada uno es exactamente igual que el resto de su grupo pero radicalmente opuesto a los componentes de los grupos que lo rodean) es normal encontrar este tipo de sincronismos cromales, pero el resto de sus ropas indicaban que cada una de ellas era hija de su padre y de su madre. Una llevaba pantalones anchos y sudadera "puma", otra minifalda y tacones, una tercera se juraba el modelo a seguir de todo neohippie que se precie, otra llevaba rastas y la última en llegar lo hizo levemente embutida es sus vaqueros de la 36.
Había algo ahí que no cuadraba y era esa bufanda de bajo coste color naranja butano.
Al cabo de unos diez minutos llegó un hombre, con bufanda naranja y cara de acabarse de levantar. Con esa barba de tres días cuidadosamente abandonada, y ese aspecto de metrosexual "casual" que se ha tirado una hora en el baño para salir pareciendo que no se había hecho nada. Tras una barrida visual de toda la plaza, muestra su canino en una mueca que intentaba ser una sonrisa y se dirige hacia el grupo pintoresco. Cuando dijo su nombre, salí de dudas.
- Hola chicas ¿sois de la bloggquedada?, soy "Morfeo en desvelo".
- Hooooooooooooola - exclamaron todas a coro con un tono mezcla de grata sorpresa, admiración y excitación.
Una a una se fueron presentando
- Arwen (es el mal con el que Peter Jackson ha contribuido en contra de los fans de Tolkien)
- Flor Marchita (pena de nick)
- Ofelia (ya os dije en su dia que era demasiado popular. Yo no, el nombre)
- Chimichurrita (...)
- Estresada actualizada (eso la pasa por querer ir tanto al día. ser moderna estresa)
Poco a poco se fueron uniendo más bufandas masculinas hasta que se formó un grupo de unas diez pañoletas naranjas de lana
- Perdón por el retraso
Una voz conocida me sacó de mi asombro
-¿Qué estás mirando? ¿Te has quedado congelada con el cuello hacia la derecha y la boca abierta o qué?
- Por favor, sacadme de aquí
- Menudo grupito más dispar ¿no?
- No. Tienen dos cosas en común. Un gusto terrorífico para la elección de colores y un blog
- ¿Qué?
- Pues eso
Recuerdo aquellas épocas del mIRC en que se organizaban quedadas de canales a las cuales nunca asistí. Conocí mucha gente del chat, sí, pero por separado. Haciendo exsaustiva elección del momento, la persona y el lugar.
Y me vi. Fue una imagen fugaz, pero ahí estaba yo, con una bufanda verde blandiblú (tambien conocido como mocorepugnantequecuestaunapasta) esperando en medio de cualquier plaza de España. Dando la cara.
Entiendanme por un segundo.
Cuando uno crea un blog lo hace escudado por el anonimato y es justamente eso lo que le da el valor suficiente para abrir su cerebro a todo el que lo quiera ver. Es más, la mayoría de nosotros comentamos este hecho en nuestro primer post. Si no fuera así firmaríamos nuestros artículos con nombre y dos apellidos, como la guardia civil. Pero no. Usamos pseudónimos
Así que ahí me veía yo, conociendo a un montón de gente sin nombre con sus respectivas bufandas moquiverdosas. Gente que sabía más de mi que muchos de mis amigos, gente desconocida a quien conocía mejor que a muchos de mis compañeros de trabajo. Gente a la que el día anterior yo mandaba besitos de chocolate y me mandaban abrazos que curan.
Asustada, más bien aterrada.
Probablemente Froid tendría mucho que decir sobre esta actitud mía de Fantasma de la Ópera arropada por mi máscara, pero como está muerto no puede hacer más que quedarse callado.
Y ahí fue cuando empecé a darme cuenta.
Para reforzar mi teoría he dedicado el poco tiempo libre que he tenido esta semana a leer las bitácoras de muchos. Saltando de enlace en enlace, hasta que me di de morros con la realidad.
Es verdad.
Miré el blog anterior
Volví a mirar el siguiente.
Los mismos links. Todos salvo uno. Obviamente el que había elegido.
Definitivamente, existen grupos
Definitivamente la wikipedia se equivoca.
Un blog, no es más ni menos que un grupo de noticias de los de antes, un foro, un chat con un poco de delay. Es una nueva forma de relación social. Se está convirtiendo en "una forma más de conocer gente". Incluso llega un momento en que no importa lo que escribas ni como. No importa lo que pienses. Lo único importante es que coincida con el pensamiento de otros muchos para así poder crear tu "sociedad blogger".
Lo peor de todo esto es que me doy cuenta de que no valgo para estas modernidades, que mis intenciones son siempre erroneas y que, de ninguna marena, me compraría una bufanda verde que brille en la oscuridad.
No quiero decir que esté mal ni que esté bien. Pero hay algo que si me preocupa.
Todo lo que el hombre ha inventado en los últimos cincuenta años lo utilizamos para la comunicación. Para conocer gente nueva cuando ni siquera sabemos como se llama el camarero que nos sirve el café cada día.
Y el futuro pinta oscuro. En esta sociedad cada vez más sin distancias, cada vez más sin fronteras, cada vez menos social, va a llegar el día en que no necesitemos ir a ningún sitio para trabajar, ni para ver una película, ni escuchar música, ni tomar un café ni hacer la compra.
Cada uno en su casita, con un montón de hologramas de realidad virtual, su copa o droga de diseño.
No necesitaremos tocar para conocer.
Esta conversación, ahora convertida en monólogo, ya la tuve una vez. Y recuerdo que llegamos a la misma conclusión que ahora.
No será una guerra, ni la contaminación, ni el calentamiento global, ni el cambio del sol en una gigante roja lo que acabará con la humanidad. Será esta tendencia nuestra a la comodidad, a la desocialización lo que conseguirá que acabemos follando con hologramas. Nos moriremos por puro aburrimiento de la existencia.
Y si lo pensamois detenidamente es la forma en la que hacemos todo, cada vez con menos ganas, cada vez con menos pasió, cada vez con menos gente.
Y solo podemos ayudarnos nosotros mismos
Sí. Besos de chocolate para tí, guapo.
Corleone: Hay veces que los comentarios superan con creces la calidad ideológica y linguística del post. Este es uno de esos casos. Aplaudo su comentario y la forma de escribirlo. No se tumbe, por favor, esos momentos de creatividad debería aprovecharlos. Cree un blog que yo le pongo un link. jajajajajajajajajajajaja
Es muy cierto que somos animales extremadamente sociales, y que invertimos gran parte de nuestras energías y nuestro tiempo en relacionarnos con nuestros semejantes. Es una de las motivaciones más poderosas que encierra nuestra cabecita. Pienso que la red es un reflejo de cómo somos, en ella, como bien has comentado, somos anónimos y nuestra naturaleza puede fluir con ligereza. En un bar, en el metro, en la oficina, en la cola del pan, siempre habrá alguien que tenga la clara intencioón de relacionarse con otra persona, y por qué no decirlo, incluso "arrimar la cebolleta". Siempre ha sido así, y siempre lo será. Tengo mis dudas acerca de que la tecnología se torne en un sustitutivo de tales fenómenos. La tecnología nos dota de la capacidad de eliminar barreras psicológicas a la hora de relacionarnos con los otros, es un vehículo para llegar a lo que antes ( y todavía hoy ) era el "estudias o trabajas". Los seres humanos no quieren tirarse hologramas (bueno, alguno habrá por ahi ), quieren charlar con el holograma de otra persona, y más tarde quedar para sucar de verdad, ya sin miedo al rechazo.
Disculpen el tostón, hoy me siento tremendamente creativo. Voy a casa a tumbarme, a ver si se me pasa.
Haciendo un poco de abogado del diablo (que nunca entenderé para qué puede querer el diablo un abogado) diré que, visto así, podría tener mucho menos sentido escribir en un blog por el mero hecho de escribir reflexiones personales. Si es por escribir, ¿no sería mejor un diario personal que guardar en el cajón de la mesilla de noche? Uno se ahorraría tener que disculparse a veces por si lo que va a escribir puede sentir mal a alguien, por ejemplo.
(¿¿¿"besos de chocolate"??? jajajajajaj)





