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Mujer Blanca Soltera Busca...
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...alguien que le haga sentir especial, un mundo mejor donde vivir, un trabajo decente, un piso que se pueda comprar, las llaves, a jacks, un taxi...
Sindicación
 
Estamos que lo regalamos
Pues sí, que mejor época para hablar de las rebajas que esta, y más aún desde que ayer, en Noche Hache pudimos conocer a esa mujer que sale cada año en primera fila esperando a que "unos grandes almacenes" (últimamente parece que decir "El Corte Inglés" puede traer algún tipo de desgracia, yo me he arriesgado y lo he dicho tres veces frente al espejo, para darle emoción, pero nada) abran sus puertas. La buena mujer, por ponerle algún calificativo que no roce lo desagradable (lo siento pero la navidad está aún demasiado cerca como para que yo me atreva a decir lo que realmente pienso de ella) dice que ella lo que es comprar pues como que no, que a ella lo que le gusta es salir en la tele y por eso todos los años espera dos horas bajo la lluvia o la nieve hasta que consigue su objetivo (nunca mejor dicho). Igualita que Ana Obregón pero sin meterse con la mujer ni el marido de nadie.
Pero volvamos al tema que nos ocupa. Decía yo que había que hablar de las rebajas. Una época del año para gastar dinero. Pero hay algo que me inquieta, después de las cenas, los regalos, los viajes, las fiestas, los cotillones... ¿A alguien le queda dinero para las rebajas? Yo personalmente me declaro en bancarrota. Y más después de lo de ayer.
Yo pensaba que "las rebajas" era un término genérico, que bajaba de precio desde un chalet en la sierra hasta el papel higiénico. Pero no amigos, no. Cuan equivocada estaba yo.
Como los reyes en vez de asomarse por mi casa me tiraron el carbón desde la ventana (lástima de climalit, oye) pues decidí que yo era quien mejor iba a saber regalarme algo. Así que corta, perezosa pero decidida me acerqué a "los grandes almacenes" en busca de un reproductor de mp3. Lo había visto, sabía lo que quería. Era cuestión de minutos.
Y fue cuestión de minutos
- ¿Qué desea?
- Eso
- ¿Color?
- Rosa
- Efectivo o tarjeta
- Tarjeta. Para regalo, por favor. Gracias
- A usted
- Un placer
De pálida que me puse me volví transparente.
Al mirar el recibo del aparatito descubrí que no solo no estaba en rebajas sino que había subido su precio. Por encima del IPC. Ni que me hubiera comprado una central eléctrica o un autobus, al parecer son las cosas que más suben por encima del IPC año tras año (y digo yo, ¿Para qué quiere alguien una central eléctrica? ¿qué más nos da que suban por encima del IPC?. ¿Qué? ¿Que se refieren a los servicios que prestan estas empresas? No, no, no, yo lo he oido claramente en un informativo "Las centrales eléctricas suben por encima del IPC" y los de los informativos saben hablar y exponer las cosas utilizando el vocabulario adecuado, que no son como los diarios gratuitos).
El caso es que al salir de allí decidí hacer una visita a La Plaza de Los Dromedarios, a comprar medicinas y descubrí que estas tampoco están en rebajas.
Llegué a casa en medio de un ataque de pánico. Me daba la sensación de ser Bill Murray en atrapado en el tiempo. El día de las rebajas no llegaría jamás. Cogí el teléfono y llame a mi asistente de pánico
- Paqui, a que día estamos
- Holaquetalyomuybiengracias. Nueve de enero del dosmil seis
- La rebajas ya han empezado ¿verdad?
- Sí claro
- Entonces cómo te explicas lo de mi mp3 y mis medicinas ¿eh? ¿cómo?
- Las rebajas son básicamente en moda y complementos pritiguoman
- Pero... entonces no tienen sentido
- ¿Por qué?
- Se supone que ya nos han regalado cosas de esas en navidad
- Si, pero ahora toca comprarse algo que conjunte divinamente con lo que te han regalado
- Claaaaro. No entiendo.
- A ver. Supón que te han regalado unos pantalones preciosos, pero son morados.
- Me lo supongo, me cuesta pero me lo supongo
- Y abres tu armario y te das cuenta de que todo lo que tienes es azul. ¿Qué haces?
- ¿Descambio los pantalones por unos azules?
- No
- (mierda, sabía yo que me equivocaba). Entonces?
- Entonces vas a las rebajas y te compras unos zapatos negros, una camiseta negra, un bolso negro y una chaqueta morada
- ¿Y no te sale eso más caro que comprarte un pantalón azul?
- Ehhhh, lo cierto es que sí, pero puede que te apetezca tener algo morado
- Si tuvieras ese tipo de arrebatos no tendrías todo el armario azul
- Déjalo
- Ahhhhhhhhh, ya entiendo... Tú me has comprado unos pantalones morados y no me lo quieres decir...
-...
- ¿Paqui? ¿Estás ahí?
- Pip pip pip...

Así que hoy me he comprado unos pantalones morados. Pero no ha servido para nada. Ya tengo zapatos negros y camiseta negra.
Viendo que era incapaz de entender esto de las rebajas selectivas decidí quedar con Paqui para que me explicara exactamente la utilidad que tienen.
Ir de compras es agotador. Ir de compras en rebajas es un suicidio por agotamiento.
Me he comprado dos faldas, tres pantalones, cuatro camisas, dos chaquetas, un abrigo, tres pares de zapatos, una colonia, un lapiz de ojos, cinco pares de calcetines, un juego de toallas, un bolso, un anillo, tres collares, dos pulseras y una capa de tuno. He tenido suerte de que aún quedara mi talla, que al parecer en seguida se acaban las cosas. Y, como dice Paqui, me he gastado mucho menos dinero de lo que me hubiera gastado si no estuvieramos en rebajas. Aunque, si no fuera por las rebajas, no me hubiera comprado tantas cosas.
Ahora que lo pienso ¿para qué quiero yo una capa de tuno?
 
Comentario:
Caray, si es asi, yot ambien voy a empezar a regalarme desde hoy mismo besos
No