logotipo

img_google
Mujer Blanca Soltera Busca...
Acerca de
...alguien que le haga sentir especial, un mundo mejor donde vivir, un trabajo decente, un piso que se pueda comprar, las llaves, a jacks, un taxi...
Sindicación
 
Push
Ahora veo las relaciones de otra manera, como el que ve las cosas desde la distancia. Ya no tenemos edad de enamorarnos ni llorar por un anhelo ni esperar imposibles. Ni queda el regusto de las mariposas en el estómago y la cara de gilipollas. Aún así y sin esperanza no puedo evitar el sentirme distinta, quizá porque me demuestra que todo se olvida, que todo se cura, quizá porque tengo una nueva perspectiva, una nueva lucha. No me malinterpretes, no es una lucha para conseguir nada, es una lucha contra mi misma, por saber que podría conseguirlo. No, no es ilusión.
Tengo ganas de merecerte. No de tenerte, o que me tengas, no de que me entrampes sin dejarme más salida que besarte. No quiero despertar una mañana a tu lado ni besarte antes de dormir. No quiero que me toques como otros me han tocado antes, como has tocado antes, no quiero enamorarme ni que te enamores. Solo verte desearlo por un segundo.
Nunca hubiera imaginado que te llegase a prestar la más mínima atención. ¿Prepotencia por mi parte? Me juré a mi misma que no me volvería a pasar.
No voy a actuar como una enamorada estúpida, no te preocupes, estamos a salvo. Y eso es lo mejor de todo, el no esperar nada, el saber de una atracción que mañana consideraré estúpida, hace que pueda ser yo misma si te encuentro de nuevo. No pretendo impresionarte, no utilizaré mi cerebro para suplir las carencias atrayentes de mi físico, no esperaré que estés por encima de nada ni que me mires con otros ojos. Simplemente te volveré a ver y volverás a ganar, volveré a quedar derrotada en la linea de meta pero con esa derrota del segundo puesto y no del último, aunque en esta carrera solo estemos tú y yo. Y sé que lo sabes, y no me importa. Tú no vas a preguntar y yo no voy a contestar. Y sabemos que se quedará en un "y si hubiera ocurrido" y que así es como mejor están las cosas.
Por eso no quiero nada de ti, porque no quiero que la rutina lo hunda, que mi infantilismo sentimental te ahogue, que un día nos despertemos juntos con la certeza de que será la última, no quiero que me dejes ni dejarte, que me hagas daño, que llores por mi culpa, no quiero echarte de menos. Prefiero recordarlo como lo que es, un encuentro de algo que buscaba pero que no se parece a lo que necesito. Un camino que acabaría en un barranco si empezara recorrerlo. Prefiero andar por terreno llano que subir la montaña y admirar la belleza del paisaje, porque todos los caminos acaban y ya he visto demasiados finales amargos.
Moldear los recuerdos de un sentimiento es mucho más fácil que mirar hacia atrás y arrepentirse de lo que has destrozado.
No sé dónde me está llevando todo esto pero me alegra que sea un sentimiento tranquilo, sin pasión, sin ganas ni miedos. Me alegra el ver todo esto desde fuera, por eso prefiero no ver en ti ningún atisbo de posibilidad. Prefiero saberte inalcanzable que empezar a desear que no lo seas.
No me decepciones
 
Comentario:
Perdona mi intrusión. Estoy leyendo tus posts. Sólo decirte que llegue a tí buscando un foto de la portada de Nacida en Domingo y me ha soprendido ver que lo leiste.
 
Comentario:
El poblema no es lo que veamos cuando subimos a la montaña, el problema es que sabemos que no somos capaces de subir. Me siento mucho más segura sin intentar nada, primero porque sé que es imposible conseguirlo y segundo porque puedo perder mucho en el intento. Puede ser, de hecho es, una posición asquerosamente conformista y cobarde pero es la única que puedo afrontar en este momento. Como dice Susie, de esta manera me espera un largo camino en solitud pero de momento hay montañas que prefiero no subir y que no me siento preparada para escalar. Puede que algún día vea el Everest frente a mi y le eche un par de narices, de momento sufro de vértigo.
Un besazo
 
Comentario:
Esta nueva entrada genera sensaciones extrañas. Veamos. Por una parte, es innegable que nuestra percepción de la realidad y nuestro entorno, así como de las diferentes experiencias vitales, se encuentran fuertemente influenciadas por nuestras expectativas con respecto a las mismas, debido a nuestro bagaje conceptual previo. Negar esto se me antojaría absurdo, el aprendizaje es un mecanismo tan antiguo y radica en estructuras neurales tan arcaicas que se produce de manera automática, no lo podemos evitar, es fundamental para nuestra supervivencia. Llegados a este punto, estoy más que de acuerdo en que las cosas se desarrollan de una manera más cómoda cuando permitimos que los acontecimientos fluyan. Porque ese es en muchas ocasiones el mayor problema con el que tropezamos al afrontar nuestras relaciones con los demás. Esperamos algo de los otros. Esto se me antoja un error de base sobre el que cualquier cosa que construyamos será susceptible de desmoronarse con facilidad. Solemos basarnos en muchas ocasiones en la codicia del otro sin pararnos a pensar en que cada individuo es dueño de si mismo, en la medida que la sociedad y la cultura permiten, claro está. El enfoque de la situación debería apuntar a la idea de compartir nuestras inquietudes e intereses con el prójimo, haciéndole partícipe de ellas en la medida que encajen con las suyas propias, y viceversa. Pero todo ello debería surgir de forma natural. Es por ello por lo que considero absurdo el concepto "tirar la caña", que no es más que vender un producto, aunque al cliente no le interese. De la misma forma desaconsejo comprar productos presentados de forma elegante pero que no sintonizan con nuestras necesidades.
Buf, menudo tocho. Intentaré ser breve. El concepto que no veo claro es la subida a la montaña y los caminos llanos. Si subimos a la montaña, corremos riesgos. Por ejemplo, de que al subir y contemplar el paisaje, descubramos las chimeneas de las fábricas escupiendo humo, y nos llevemos una desilusión, es posible. Pero tambien es posible que desde allí arriba divisemos bosques atravesados por rios, la nieve en las cimas de otras montañas, incluso si forzamos mucho la vista, distingamos algun caballo salvaje galopando por los prados con sus crines al viento.
Siempre pensé que había algo de cierto en aquel dicho que rezaba algo así como que hay no hay que arrepentirse de lo que se hace, sino de lo que no se hace. Y es verdad. La experiencia nos enseña los caminos que no hemos de tomar. El inmovilismo nos enseña a recluirnos en la seguridad de nuestro caparazón, donde sólo podemos soñar.
Imagino que cada uno debe recorrer el camino de conocerse a si mismo, que en mi opinión constituye un fin, no un medio para conseguir nada.
 
Comentario:
La torta que te puedes dar desde lo alto de la montaña es monumental y yo ultimamente (desde el 24 de julio de 1979) no hago más que tropezar así que me pego el leñazo fijo. Paseos tranquilitos y por llano, gracias.
Un besazo guapa
 
Comentario:
No creo que se pueda evitar enamorarse, los sentimientos tienen pensamiento propio, y cuando llegue el momento no lo podrás evitar... caminos? Prefiero subir la montaña y ver en alto las nubes, que seguir un camino llano que no acaba nunca, en solitud. Un beso.
No