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Ahora a donde Irán
Estaba Arbustito agustito en su casita jugando al Civilization III y de repente algo empezó a funcionar en su interior
No sé si alguno de vosotros ha jugado al Civ III, la diplomacia es de lo más divertido en el juego.
La dinámica es más o menos así:
Tienes una civilización (apunte curioso, los norteamericanos se consideran civilización desde el principio y los celtas no has salido hasta la segunda expansión) y tienes que conseguir que sea el pueblo más poderoso del mundo. Así empiezas una lucha contra el tiempo y por supuesto contra el resto de culturas. Desde el 4000 a.c. hasta el 2050 d.C. (suponiendo que Cristo haya nacido en el año 0, cosa que me extrañaría). Durante ese periodo puedes comerciar con otras civilizaciones para conseguir recursos a cambio de dinero o avances científicos, alianzas militares, etc, etc, etc.
El caso es que, cuando tienes un ejército más poderoso que el del resto de tus competidores, puedes exigir a otra civilización que te ceda un recurso. A cambio no le bombardeas con armas nucleares.
Pero no nos salgamos del tema. Decía que estaba Arbustito en su blanca casa jugando al civilization cuando, de repente, le funcionó una de sus conexiones neuronales. Amazing.
Miró a su espalda el mapa del mundo, lleno de barderitas con barras y estrellas, volvió la vista a su ordenador.
Mapa. Ordenador. Mapa. Ordenador (al chico le cuesta, hay que darle oportunidades). Mapa. ordenado. Y gritó
- EUREKA!. Puedo jugar al civilization en el mundo real!!!!
- No puedes, querido, piensa en la ONU, en el resto de paises, no van a estar de acuerdo.
- Pues primero comercio con ellos y les ofrezco alianzas militares, o un puesto a sus gobernantes en alguna universidad de por aquí.
- Aún así, algo más hay que hacer
- Pues no se me ocurre nada....
- Espera, yo soy una mujer culta, déjame que piense. Ya lo tengo! Nuestros aliados serán europeos no?
- Ehhhhhhmmmm creo que si
- Bien. Sabemos el resquemor histórico de Europa con los musulmanes ¿no?
- Ehhhhhhmmmm ¿si?
- Si, cariño. Bien, pues digamosles que son malos, que tienen armas poderosas, que están resentidos con la Europa medieval
- Ay Arrocito como te quiero, que lista eres.
- ¿Por donde quieres empezar my love?
- Empezamos por Irak, que el señor ese se metió con mi papá
- Fue tu papá quien...
- MI PAPÁ NO HA HECHO NADA!!!!!
- O.K.
- Les diremos que tienen armas de destrucción masiva escondidas y luego pues que no las hemos encontrado porque les ha dado tiempo a destruirlas
- ¿Y después?
- Y después a Irán, para no tener que viajar mucho.
-¿Y qué vas a decir de ellos?
- Les diremos que tienen armas de destrucción masiva escondidas y luego pues que no las hemos encontrado porque les ha dado tiempo a destruirlas
- No se vale repetir...
- Pues... ya está, le diré a mi hija que haga una presentación en Power Point, así como si fueran armas superfuturistas, y luego diremos que nos lo hemos encontrado en un ordenador de allí, que son armas del gobierno iraní.
- ¿Tú crees que va a colar?
- No sé, creo que sí
- ¿De verdad crees que pueden ser tan tontos? Una vez vale, pero dos...


Pues si señores, parece que cuela

 
Poque te gusta beber, existe la cerveza
El metro es una constante fuente de inspiración, incluso cuando una no quiere. Como hoy.
Nueve de la mañana. Dormida y tarde, como cada día que tengo que trabajar, deambulo por los pasillos del metro en busca de una salida (cómo me recuerdo a una rata de laboratorio en ocasiones). De repente, al doblar una esquina, sin nada que me hiciera intuir el peligro, me encuentro con esto:

En un principio pensé que era producto de mi mente enferma o mi estado onírico. Pero no. Sin parar de caminar (no sé por qué pero nunca soy capaz de parar de andar cuando estoy en el metro, como si una fuerza superior me obligara a dar un paso tras otro) decido echar otro vistazo. Y seguía allí

Esas caras borrosas, una con traje, otra con chandal, para que no sea cuestión de estratos sociales. Ese lema.
Porque TÚ pagas existe la prostitución
A ver, se admiten apuestas. Quién, de todo el paronama político español actual, ha podido tener semejante idea
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Efectivamente, ha sido ella. La mujer de la falda estratégicamente caída. La que fue primera dama (que no primera mujer, esa es Eva), la mujer que no entiende la diferencia entre sexos y especies (¿nadie se ha dado cuenta de que eso de las peras y manzanas, si lo trasladamos a la vida humana, es un claro caso de zoofilia y no de heterosexualidad?).
Nuestra queridísima nosequecargoocupaperounomuycool Ana Botella.
Sin entrar en lo que a mi me parece la prostitución,(tan util, tan humana, tan servicio social, tan cojonudamente buena pero tan extremadamente machista -para cuando putos baratos, de esos de te la chupo por 30 euros-) creo que Anita Dinamita tiene muyyyy poca visión publicitaria.
Vamos a ver
La campaña va supuestamente dirigida a aquellos que se van de putas.
Los que se van de putas NO quieren que se acabe la prostitución.
En esa linea, ya puestos, podría haber sido mucho más agresiva, meterse con los que usan la prostitución, herirles en el orgullo machito que tienen, así, por puro y simple orgullo personal, dejarían de ir de putas. De este modo aparecerían slogan como los siguientes:
"Porque no te comes un rosco, existe la prostitución"
"Porque la tienes pequeña, existe la prostitución"
"Porque eres más feo que pegar a un padre, existe la prostitución"
"Porque no hay Dios que se acueste contigo sin recibir compensaciones, existe la prostitución"
"Porque eres un vicioso, existe la prostitución"
"Porque tu novia se hace la estrecha contigo (que no con tu amigo), existe la prostitución"
"Porque eres un vicioso asqueroso, existe la prostitución"
Y esto es solo una muestra (se admiten más sugerencias).
Aunque si yo fuera Anita, pensase como Anita, tuviese el puesto de Anita y cobrase lo que debe estar cobrando Doña Ana Botella (hablando de dinero hay que ponerse serios) hubiera apostado por una campaña para aquellos/as que no utilizan dichos servicios.
"Porque le das dinero a tu marido, puede pagar la prostitución"
"Porque has engordado treinta kilos desde que os casasteis, tu marido se va de putas"
"Hazle a los demás lo que no quieres que le hagan otras"
También se podría reclutar un servicio de voluntariado que ayude a los necesitados. Porque para evitar que alguien pague por algo que le gusta, lo único que se puede hacer es darlo gratis.
Las voluntarias (y, por favor, los voluntarios) estarían estacionados con sus furgonetas en puntos clave. A la salida de las discotecas, en algún lugar de la M-40, cerca de las gasolineras. La furgoneta en cuestión deberá estar decorada con pegatinas al uso, y en la cazadora de los/las voluntarios/as debería haber un slogan del tipo
"Porque yo lo hago gratis, acabaremos con la prostitución".
Sería bonito a la vez que simple.
Y Ana, cariño, te preguntarás tú de dónde vas a sacar los voluntarios...
Pues es muyyy facil. Pásate por Montera o La casa de Campo. ¿ves que de gente? Acercate a cualquiera de ellas, de las que tienen la cara congelada y aun así están sonriendo, esas, síiiiii, ya sé que son negras Ana, tranquila no te van a morder, nooooo, no todos los africanos son caníbales, tranquila. Ahora dile que les vas a ofrecer un trabajo como voluntaria, que ganaran unos 500€ al mes con seguridad social y van a trabajar 8 horas al día, 7 días a la semana.
¿ves como era fácil encontrar voluntarios? Lo importante es saber donde encontrarlos mujer.
¿Qué? ¿Que eso sería legalizar la prostitución? ¿Pero lo que quereis no es que se acabe la violencia contra las mujeres, las mafias y todo eso? ¿O es que el marido de tu amiga Mari se va de putas y te jode?
Tranquila, que sería muy raro que lleguen a Serrano, las putas que viven allí son de otra calaña.
Y ya sabes como funcionan estas cosas. Una de las reglas es que cada puta tiene su esquina
 
Yo, mi, me, conmigo
Estoy sola. Me ha costado casi dos años asumirlo, pero por fin puedo decirlo sin que me tiemble el párpado.
Me encuentro en una soledad desértica y aburrida. No tengo a quién robar besos ni quien me los robe, duermo con mi gata y salgo con mis amigos (gracias a todos por quererme aunque sea un poquito).
Desde la perspectiva de solterona cincuentona con gatos que se me avecina he aprendido a ver la vida de otra manera.
La antigua [insert new name], de quien apenas recuerdo el nombre, soñaba con un american-way-of-life con casita en las afueras y niños jodiendo el parqué, con un compañero al lado que le llevara el desayuno a la cama los domingos.La antigua yo disfrutaba como nadie viendo películas tirada en el sofá los sábados por la tarde debajo de una manta mientras regalaba besos y le acariciaban el pelo. Le encantaba encargar paella (la paella siempre es para dos) y los paseos románticos con o sin luna, con o sin escaparates, con o sin frio, pero con una mano cogida de la suya. Fantaseaba con vestidos blancos y anillos y proyectos en común.Celebraba mesiversarios (hay que ser muy empalagosa y cursi para hacer ese tipo de cosas) y compraba regalos el 14 de febrero. A esa antigua estúpida se la dieron con queso y pasó de una ficticia felicidad absoluta a la más absoluta y real depresión.
Al principio se sentía bastante incómoda en aquella situación. Incluso le entraban ataques de pánico con solo pensar en ir al IKEA. Tal era el estado en el que se encontraba (entre líquido y viscoso) que acabó por morirse.
Y el pajarillo que surgió de las colillas (lo de ave fenix me queda grande y de producir ceniza se encargan otros) decidió inventarse otra vida para aprender a volar. Ahora prefería un pisito en el centro con baldosas amarillas, salir al starbucks en busca de un moka, dormir la siesta el sábado, las pizzas individuales, hacer la compra por internet, coger el metro, un ascenso y gastarse el dinero en cerveza.
Paso a paso, más bien, aleteo a aleteo fue sobreviviendo o infrasubsistiendo y llegó a ser lo que soy ahora, una mujer autosuficiente que no necesita sentirse amada para poder respirar. Fué una reencarnación en toda regla.
Pero de vez en cuando, un olor, un sonido, me hace volver la cara y acordarme de quién fui y de lo que viví siendo otra.
Son esos días de otoño lo suficientemente frios para que el viento te empañe los ojos y lo suficientemente cálidos para caminar por la calle entre luces y recuerdos.
Y en esos día me echo de menos.
Y mientras camino empiezo a recordar todo aquello que era importante para mi, ese estado semicatatónico del primer día después, esos sueños, esas lágrimas de absoluta y verdadera felicidad, esas ganas de gritar cuando escuchaba un "te quiero" y el calor de una mano que me acompañe en el paseo.
Son los días como hoy en los que me cuesta mantenerme en pie, en los que ninguna careta esconde las lágrimas, en los que daría con gusto todo lo que he logrado en dos años por un beso que me hiciera sentir que me quieren.
Y duele. Es un dolor físico y constante del que es dificil olvidarse. Lloras y ries a cada recuerdo, te desgarrarías el pecho por arrancarte el corazón y rogarle que dejara de latir, dejas de estender tus alas y miras al suelo desafiante. No es la primera caída ni será la última porque les hay que han nacido para estrellarse pero ruegas al cielo que duela lo suficiente como para no querer repetirlo.
 
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Cuarto y mitad de pollo, por favor
Tengo un grave problema. Mi alimentación diaria está basada en el pollo.
Para comer sandwich de pollo, pollo a la plancha, pollo asado , pollo frito, pollo en pepitoria, pollo al ajillo o filete de pollo.
Para cenar sandwich de pollo, pollo a la plancha, pollo asado, o filete de pollo.
El pollo es carne, tiene proteinas.
El pollo admite una cantidad ingente de recetas distintas cada cual más sabrosa que la anterior.
El pollo es BARATO.
Todo esto hace del pollo mi alimento favorito. En cuanto se invente la leche de pollo por mi como si se extinguen las vacas.
El pollo, como animal, es manejable. Tiene el peso justo para que te lo puedas llevar a casa sin problemas, sabiendo que lo que te estás comiendo es pollo y no un Ñu. Porque tú vas a la carnicería y ves el pollo pero no ves la vaca. Ves trozos de carne que se supone que es vaca. Nunca he visto una vaca en la carnicería. Nunca entera. Siempre les falta, como poco, la cabeza, que curiosamente es la parte más representativa de las vacas (esa y el logotipo de Milka en el lomo, que tampoco está).
Y te tienes que fiar de lo que te dice el carnicero.
A ver quien es el listo que se fía de alguien así.
El carnicero es una persona que siempre está manchada de sangre, trabaja rodeado de muertos, despieza cadáveres y los guarda en una nevera.
Te ofrece cosas como riñones, hígado (hecho filetes), corazón, criadillas (eeewwww) y lengua como el que te ofrece una barra de pan.
Yo no me fío, una vaca jamás se dejaría tratar así. Es un animal inteligente y grande. Un pollo es pequeño y tonto, un ñu es grande pero es tonto,un caballo es grande pero inocente (incluso te deja que te sientes encima de él si le engañas diciendo que le vas a sacar de paseo), un cerdo es grande pero vago. Si les pillas desprevenido les puedes matar.
Pero una vaca no.
Debido a mi lugar de procedencia me he pasado más de la mitad de mi vida viendo vacas.
Yo vengo del norte y en el norte no hay pollos. Solo hay vacas. Mires donde mires hay vacas. Es como la India.
Yo me levantaba a las 8 de la mañana para ir al colegio, abría la ventana ¿Y qué es lo primero que veía? VACAS. Las vacas dormían plácidamente en su terrenito y se mugían unas a otras.
Cuando una vaca va a dar a luz vaquitas (si se puede decir que Letizia ha dado a luz, tambien se puede decir que una vaca ha dado a luz. Al fin y al cabo es el mismo acto) el resto de la familia de vacas la rodean y mugen para darle ánimos.
Las vacas saben perfectamente a quién pueden acercarse y a quien no.
Se dejan ordeñar porque es todo un alivio (y un gustito), piden sementales, tienen cuatro estómagos y cuernos, hacen la digestión dos veces, se crían en familia, reconocen a las personas, saben donde está la fuente, se alimentan de hierba (con lo que en España pueden sobrevivir en cualquier sitio) y han hecho de sus machos el logotipo de este país.
Las vacas son de todo menos tontas y cualquiera que haya estado cerca de una vaca lo sabe.
En realidad creo que las vacas son los seres más inteligentes de este planeta.
Y alguien inteligente tiene formas más divertidas de suicidarse que simplemente dejarse matar. (Para el que ha llegado a alguna conclusión estúpida sobre el "deporte" nacional, repito que hablo de vacas, no de toros, los toros son machos, por ende... no son vacas)
Llegados a este punto ¿quién se puede creer que lo que nos venden en la carnicería es vaca?.
Comer conejo, aparte de tener algun tipo de connotación sexual que no me convence, me da pena. Y comer cerdo, teniendo en cuenta cómo se crían me parece poco higiénico.
Así que qué me queda? Pollo
El pollo merecería una estatua, un monumento de caracter nacional. Debería existir un Día Internacional del Pollo. Sin pollos no habría gallos, ni gallinas ni huevos ni tortilla de patata. El pollo, bien visto, ha sido nuestro maná, nos ha salvado la vida en cada postguerra (y mira que no hay postguerras en Europa...). ¿Y qué hemos hecho nosotros por el pollo? Primero los teñíamos de colores y los vendíamos en mercadillos a niños sin alma ni sentimientos que los dejaban morir de inanición. Hemos creado todo un elenco de malas palabras en torno al pollo y sus variantes, los hemos dejado a la altura del betún en los dibujos animados. Por ejemplo el gallo Claudio (y solo es un ejemplo). Y ahora, los pobres, después de siglos viviendo para nosotros, alimentándonos, los desterramos de nuestra dieta. Y todo porque están resfriados. Que crueldad. Somos la única razón de su existencia. Nacen y crecen para ser comidos. Es su meta en la vida. Y ahora se la quitamos...
Pues no. Eso está mal. Muy mal.
Por mucha que sea la fiebre en torno a la gripe del pollo.
Así que esta tarde me voy a la carnicería y pediré lo de siempre.
Cuarto y mitad de pollo, en filetes, por favor.
Y ahora me disculpen que te tengo que tomar la medicación
 
Y yo con estos pelos
El paso por la peluquería es a la mujer lo que los corchetes del sujetador son al hombre. Algo que debería servir para lucirte pero que NUNCA conseguirás que te quede bien a la primera.
Cuando era pequeñita pensaba que las peluquerías eran un instrumento del diablo para causar el caos en el mundo. Hay que tener en cuenta que estábamos en los 80 y la moda capilar era, como poco, demoniaca. No importaba la cantidad de pelo que tuvieras, lo importante era hacer que ocupara la mayor cantidad de espacio posible. Sí, la duquesa de Alba es ochentera, completa y absolutamente. Así que cada vez que llegaba el fin de semana veía a mi tía la soltera intentando parecerse lo más posible a Alaska aunque tuviera que pasar de lado por las puertas (por el peinado, por supuesto, no me quiero yo meter con el físico de nadie aunque parezca una morcilla de Burgos, que te dan ganas de pincharla para que no reviente dentro de esa talla 36 que se empeña en ponerse). Supongo que ahora empezais a entender ciertos aspectos de mi caracter...
Pero no, con la adolescencia me di cuenta de que la peluquería no es más que un instrumento de venganza. Las peluqueras son aquellas de las que nos reíamos en el colegio.
-Juani carasucia, tan fea que asusta, porque tiene piojos y feos los ojos, su naariz es grande como un elefante...
Cantaban los niños en el colegio. ¿Y qué hacía Juani? ¿Lloraba desconsoladamente? ¿Acudía a Dermoración Corpoestética? No. Juani llegaba a casa y peinaba a la Barbie. todas las mujeres, TODAS, hemos hecho de la barbie el objetivo de nuestra ira alguna vez. La cortábamos el pelo, se lo "teñíamos" con el pintauñas de mamá, se lo arrancábamos a tirones con el peine. Sin piedad. Hasta que le separábamos la cabeza del cuerpo.
Así que Juani creció siendo una de las mejores de su clase. Sacó un 8 de media en la selectividad. Todo un mundo de carreras a su alcance. Pero no. Juani no estudió Ciencias Políticas (esos son aquellos de los que nos reíamos en el cole) ni telecomunicaciones (de esos nos reíamos en la universidad y ahora están forrados, otro tipo de venganza). En vez de eso, se metió a peluquera.
Y es que saben que tú, como mujer, siempre vas a ir a la peluquería en tus momentos más inseguros: cuando tienes una primera cita y cuando te deja el novio. Cuando llega la Fase 4, lo primero que necesitas es un cambio. Así que deprimida, ojerosa, con la nariz roja y sintiéndote la mujer más horrorosa del mundo te vas a la peluquería. A que te pongan guapa
- Buenas tardes ¿Qué te vas a hacer?
- Suicidarme
- Juani!!!, mechas, moldeado y corte ¿La vas lavando?
En unos quince minutos te ves, en esos espejos tan enormes y tremendamente desfavorecedores, con el pelo lleno de papel de plata y algo parecido a un ovni encima de la cabeza. Y dices "Ahora ya me siento mucho mejor".
Pero la mayor de las venganzas está sin duda en el corte. Cuando te cortan el pelo siempre te dan una revista (para pillarte desprevenida) y empiezan por la parte de atrás (para que cuando te des cuenta ya no tenga remedio)
- Córtame solo las puntas, que el pelo largo para mi es una seña de identidad y feminidad sin la cual no podría vivir, por favor.
- Sí, no te preocupes guapa, pero te lo voy a "entresacar" y a "capear" un poco para darle más movimiento a la melena
¿Más movimiento? De tu cabeza a la bolsa de la basura. ese va a ser el movimiento de tu melena.
Cuando terminan, lo que antes era el pelo a lo Isabel Pantoja (escojas la parte del cuerpo que escojas) se ha convertido en la cabeza de Sidney O'Connor (en realidad, "Nothing compares to you" se lo dedicaba al metro de cabellera que había dejado en la peluquería)
Te levantas y aguantas las lágrimas. Juras no volver. Maldices al gremio. Y vas a pagar
- Son 80 euros, guapa.
Sí amigas, además de hacerte sentir la mujer más desgraciada del planeta te cobran por dejarte justamente como tú no querías quedar.
Y te vuelves a casa con la firme decisión de pegarte un tiro. Te pasas una semana sin salir de casa, llorando la ausencia del pelo perdido.
Mientras Juani cuenta el dinero con una sonrisa de oreja a oreja y tacha tu cara de la foto de 5º de EGB.
Así que cuando quiera destrozarle la vida a alguien no voy a contratar un asesino a sueldo, contrataré una peluquera. Es un poco más barato y muchísimo más cruel
 
Instinto maternal
Llega un momento en la vida de toda mujer en que cree tener la necesidad de cuidar a alguien. Es igualito al síndrome premenstrual (hablaré de él en futuras ocasiones). Estas triste, con ganas de cariño, te sientes sola, vieja, abandonada... (Nota para el sector masculino: es similar a la resaca pero en mujeres, echadle imaginación).
El caso es que quedas con tus amigas y así, como el que no quiere la cosa, lo sueltas
- Tengo ganas de ser madre
- Juani, tú lo que quieres es echar un polvo
- Noooo, es, no sé, no os ha pasado nunca?. Tengo ganas de cuidar a alguien, de querer, de que haya algo que supere a todas las cosas..
- Vale, un polvo con cariño
- Que no, que no es eso
- ¿Te ha venido la regla ya?
- No, me toca esta semana
- Vale
De repente todos los niños son monísimos, todas las mujeres están embarazadas menos tú y tu gata ya no te necesita como antes.
Es triste. Mucho.
Generalmente esa enfermedad mental momentanea se supera con una noche de juerga y un "piensa en las consecuencias de todo esto".
Pero cuando no es así hay una fórmula infalible para arrancar el tumor de raiz.
Pongámonos en situación. Llevas toda la semana trabajando a marchas forzadas. No puedes más. Por unas cosas o por otras tu vida es una mierda (siempre es una mierda y si no lo piensas es porque todavía no te has dado cuenta). Necesitas salir y emborracharte.
Pero no
Las cosas nunca salen como uno tenía planeado.
- Hola guapa, ¿qué vas a hacer esta noche?
- Pues... beber. Básicamente tengo sed de Guinness
- ¿Y si te vienes con nosotros?
- ¿Quienes exactamente sois vosotros?
- Pues yo, mi marido, un amigo y sus hermanas
- Pues vale
- Pasamos a recogerte
Hay veces que te arrepientes de no hacer más preguntas sobre la vida de los demás.
Sacas las prendas y pinturas de guerra.
Tras dos horas en el baño, en una nube de vapor y colonia sales preparada para lo que se te avecina. Perdón, para lo que tú crees que se te avecina.
Llega la comitiva. Cuatro coches. Repletos. Los cristales tintados no te alertan de lo que realmente se esconde en el interior.
Te montas en el coche de tus amigos contenta por la gran cantidad de gente que se ha unido a TU noche de fiesta.
-¿Donde vamos?
- Pues a un sitio tranquilito porque como comprenderás con los enanos no nos podemos meter en un irlandés
- En este país no se te juzga por tu estatura
- Jajajajajaja, que graciosa eres Juani
- ¿Graciosa?
- Me refiero a los niños
- ¿Niqué?
- Ah! ¿No te lo he contado?
- NO
Cuando llegas al Burguesa Queen los coches empiezan a vaciarse. El 90% de los habitantes no superan el metro de estatura. Te sientes Arwen con el traje de los domingos en medio de una granja de Hobbitton.
Pero no. Los Hobbits no existen por mucho que los frikies se empeñen en lo contrario.
- Te presento a Jonás y sus dos niños. Estos son Maruja y Toño y sus dos hijas y estos cuatro son Ana y Manolo y sus dos retoñitos.
- Retoñitos no serían los de Toño? Bueno, retoñitas que son niñas.
Y empieza la catástrofe.
Eres el centro de atención. El elemento desconocido. "Inspira hondo, pequeña, esta va a ser una gran noche".
Y, por desgracia para ti, eres una persona educada y cortés.
Así que empieza la fiesta. Las retoñas te despeinan, los niños juegan con tu espinilla al Tekken 5. Trepan por tu espalda, te tiran del pelo, te abrazan, se beben tu cocacola (intenta pedir una Guinness en un fastfood, a ver que te dicen, de mi se escojonaron. Hasta lloraban de la risa), te preguntan, te arañan...
Los primeros cinco minutos son altamente soportables, es más, disfrutas de esa sensación de poder que te da sacarles más de medio metro y más de cuarenta kilos. Tienes el poder. Tienes seguidores. Eres un lider. Están dispuestos a hacer lo que tú les pidas. En estos momentos sabes cómo se siente cualquier creador de una secta bien avenida.
Diez minutos después a quien comprendes es a Herodes.
Gracias a Dios los niños están obligados a dormirse antes de una hora determinada, así que tras dos horas de martirio, despeinada, manchada de ketchup y con dolor hasta en músculos que ignorabas que tenías, llega la ansiada libertad.
- Bueno, y ahora qué vamos a hacer? Tu querías ir a un irlandés ¿no?
-Quería. Buena conjugación
- Entonces?
- Cama. Aspirina, ducha, masaje y cama. Por favor.
Puede que todo esto suene a tener una noche de perros pero no. Realmente te alegras de que todo esto haya sucedido.
No es que hayan matado tu instinto maternal. Lo han exterminado. De por vida. O al menos hasta el mes que viene


 
Ponle precio
Lejos. Muy lejos de cualquier conato de civilización. Perdida entre montes y bosques de Palencia se encontraba la España profunda.
Esa España sin toro de Osborne, pero con albarcas y sonrisa antiprofidéntica.
Esa España que habla un idioma irreconocible, que viste de pana marrón y chaqueta de lana. Una España que rie estridéntemente y eleva a categoría de arte la media negra por la rodilla con falda al uso.
En esa España en que las viudas vestían de negro y llevaban moño y se sentaban en el banco de piedra en la puerta de su casa a ver pasar el tiempo y las estaciones, en esa España y no en otra pasé yo los veranos de mi infancia.
Mi abuelo, que en paz descanse (y nos deje descansar de paso), hizo lo que siempre hacía, básicamente lo que le salía de los cojones. Y se construyó una casa en un pueblo palentino que en aquella época ya contaba con la friolera de treinta habitantes. Un pueblo abandonado de la mano de Buda pero en el que, he de reconocer, había justo lo necesario

Ni más ni menos.
No había televisión ni teléfono, ni nada que se pudiera parecer remotamente a lo que hoy llamamos tecnología, excepto la farola que se encontraba en mitad del pueblo. Digo "la" porque era y sigue siendo la única que hay

Ahí se distingue el palo de la susodicha, como veis de metal de aleación nada de nada.
En fin, que el tiempo pasó, la nieta mayor (o sea, yo misma, que egocéntrica que soy) creció, llegaron las nuevas generaciones de amidameasfaltojoderqueascounarana, mi abuelo murió y la casa se quedó relegada a visitas fugaces en fines de semana veraniegos y cuatro días en Semana Santa.

Con esa perspectiva lo único que se podía hacer es lo que mi familia ha decidido. Vender la casa.
Yo he tratado todo tipo de boicots posibles desde la distancia. He apelado al drama, al chantaje emocional, a la tumba de mi abuelo, a los recuerdos, incluso he jurado ir todos los fines de semana que me resten de vida, salvo los que nieve, a mantener la casa en pie.
Pero no ha servido de nada
Mi pueblo, mi casa, el único lugar que he podido considerar mi hogar en 26 años se ha puesto en venta. Y con él se van a vender millones de cuentos de princesas en el jardín otrora lleno de rosales en flor, miles de noches ante la chimenea viendo arder los troncos, años enteros de bicicleta y sueños. Decenas de reencuentros anuales con aquellos que te conocían desde siempre. Primeros y segundos amores y besos, ilusiones, decepciones y rechazos.
Se vende una parte de mi vida, una parte de mi alma, un cachito de mi. Se vende aquella yo a la que siempre podía regresar cuando las cosas no iban todo lo bien que debían. Aquel lugar a quien solo llevé a quien creí que se lo merecía y que se quedó con ese recuerdo y con mis gatos. Se vende, en definitiva, la [insert new name] y la Ofelia que siempre quise llegar a ser y la que finalmente soy.
Maldita sea la madured, una y mil veces. Malditos sean los adultos que no me dejan volver a ser niña. Malditos sean el dinero y la evolución.
Maldita sea yo por dejar que esto ocurra y no cometer locuras.
Maldita sea la distancia
Maldito sea el tiempo


 
El temazo
He dejado pasar el tiempo para que todos reflexionemos sobre lo ocurrido.
No he querido escribir antes sobre esto para que lo veamos con perspectiva.
Letizia ha sido mamá.
Todo un acontezimiento.
Ha tenido una niña. Los abuelitos se han azercado a la clínica a verla, uno de ellos le ha llevado un osito a la criatura. Sus tios dizen que está preziosa y que la reziente mamá se está recuperando muy bien.
Todos estamos muy contentos con el evento y estoy deseando que vuelvan a casa para poder verla.
Yo le he comprado unos patucos con un lazito color crema la mar de chulo. Y es que mi amiga Letizia no nos quiso dezir si era niño o niña y claro, debatirme entre el azul y el rosa estaba complicado.
No veo el momento del bautizo, la verdad es que todavía no sé qué ponerme con este tiempo que está haziendo.
Dizen que la van a llamar Leonor, porque es un nombre poco común.
¿Qué? Pues claro que estoy invitada, Letizia es mi amiga desde que tengo unos doze años. ¿Qué? Prinqué? Letizia? Ahhh, que os pensabais que estaba hablando de la periodista que se casó con Felipe, de profesión sus labores!!!!
Nooooo. Os hablo de mi amiga Letizia. Mi amiga Letizia no es princesa ni nada. Pero eso sí, tiene mucho en común con la señora Roca-solano (qué explicita sobre su profesión, de aquí a que se muera, es en su apellido). Al igual que ella, va a tener que dejar su trabajo porque no tiene con quién dejar a la niña y la guardería le sale casi por la mitad de su sueldo. Además, mi amiga no puede acabar su jornada a las cinco de la tarde, que es la hora en que cierra la guardería pública y como están haciendo recorte de personal en la empresa ha llegado a un acuerdo con sus jefes, que se van a portar, y la van a echar a ella, así por lo menos puede cobrar el paro.
Al igual que la princesa, mi amiga Letizia también va a recibir ayuda del estado, unos 200 € creo, que va a dar de sobra para comprarle pañales y ropita. Eso sí, va a tener que andar llevando y trayendo papeles de un sitio a otro, niña en carrito, para que dentro de unos ocho o nueve meses le concedan la subención.
Al igual que la princesa, mi amiga también se va a mudar de casa. Y es que el piso de 30 metros cuadrados con la niña va a ser un poco incómodo, y el papá de Leonor tiene que descansar bien para salir pronto a su trabajo ahora que va a ser el único sueldo que entra en casa. Han pedido un piso de protección oficial y parece que se lo han concedido. Solo tienen que pagar de aquí al 2007 unos 300 € al mes y cuando les den el piso, con una hipoteca de 200.000€ a 40 años ya es suyo.
Cuanto se parece mi amiga Letizia a la princesa.
Lo único que las diferencia es eso de la reforma de la constitución, pero bueno, yo creo que como con eso del Estatut ya había que cambiarla, pues eso, aprovechan y le facilitan la vida a la niña, que si no va a estar muy complicado cuando dentro de 40 años se convierta en reina de España por derecho propio. Porque, que haya nacido mujer no tiene por qué apartarla del trono. Esa sería una injusticia, porque todos los españoles somos iguales, sin diferencia de sexo, religión o apellido. Uy perdón, lo último no.
 
November Rain
Como diría Edurne, "Jopetas, que sueño".
Estoy que me caigo.
Dos horas de sueño y una bolera tienen la culpa.
Ya me he dado cuenta de que me he puesto demasiado chunga en el último post pero era inevitable, es un tema espinoso y no del todo superado. Mil perdones.
A parte de eso, creo que ya sé lo que se siente cuando uno se "encoña".
Un camarero rubio y una bolera tienen la culpa.
Y es que ayer vi a Dios.
No tengo la menor idea de su nombre, orientación sexual, edad, religión, nacionalidad ni cesta de la compra. Pero os puedo asegurar, desde lo más profundo de la arrabalera que llevo dentro, que me lo follaría. Una y mil veces. Hasta acabar extasiada.
Y conste que uso esa palabra tan fea (sigo viniendo de una educación religiosa progre, mal que nos pese a mi y a mi madre) porque es la realidad. No es un hombre a quien besar dulcemente antes de quedarte dormida, ni abrazar al despertar. No es un hombre adorable ni achuchable. No es aquel con quien me gustaría estar despierta hasta las tantas de la mañana haciendo bromas estúpidas. No es nadie que ponga ninguna de mis fases enamorísticas alerta. No. Simple y llanamente está hecho de sexo. 100% pure sex. Su mirada es sexo, su sonrisa es sexo, su "¿la cocacola Light?" es sexo. Todo en el incita al sexo. Está prohibido para menores.
Y mirad que yo no soy de rubios delgaditos con cara de angel. Pero él, Él es un tema aparte.
Por supuesto, nada que hacer (y mucho menos con la jauría de hormonas revueltas y tetas firmes que purulaban a su alrededor pidiendo cerveza y dando saltitos a cada pleno, fuera de quien fuese). Solo puedes observarle desde la distancia, verle ir y venir sabiendo que jamás será tuyo.
Eso y beber. Jamás en mi vida he pedido tantas cocacolas. Me he dejado el sueldo en bebidas gaseosas, pedidas estratégicamente de una en una, ingeridas a la velocidad del Renault de Fernando, deleitándome cada vez que pulsaba el botón de "Trainos algo" en el panel de mandos. Con la mirada puesta en la barra temiendo que se adelantara su compañero. Deseando ser un hombre y que él sea una mujer para poder decirle alguno de esos piropos que tengo guardados de cuando los escuché, a mi dirigidos, allá por el pleistoceno. Haciendo crujir mis vértebras hasta la dislocación cada vez que se paseaba con la bandeja.
Pagaría por él aunque me tarifaran en segundos.
Y una vez más vuelvo sola a casa, febril y con la respiración entrecortada [Nota: para aquellos que tienen el placer de conocerme personalmente, agradecería la ausencia de cualquier comentario a este respecto o a la sensación alérgica producida ante tal visión de mi ser, en mi presencia física. Gracias, no deberíais estar leyendo esto], consumiendome por las ganas de encontrarlo al abrir la puerta y poder demostrarle la diferencia entre la horda de mariposillas puber y prepuber que él seguramente conoce y lo que sería capaz de hacer alguien que está verdaderamente desesperada.
Pero no, el genio de la lámpara se ha pirado con Yasmín de vacaciones, y al abrir la puerta, nadie salvo mi gata (a la que adoro pero no tanto) salió a mi encuentro.
Por cierto, si por casualidad acabas leyendo esto, tú me dejas un mensajito y yo te llamo, que este mes ando boyante, a ver si llegamos a un acuerdo.
Por último decirle a todas las mujeres de Madrid y alrededores, salvo a su novia si es que la tiene, que si me preguntan yo les digo en qué centro de ocio de Alcobendas queda la bolera