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It must be love, love, love. Fase 1 Preenamoramiento y análisis funcional
El tema era inevitable. Ya he hablado de desengaños, de dolor, de sexo (de eso hablo más bien poco), de las relaciones, de rituales de apareamiento. Solo me quedaba el amor.
Bien pensado, el amor es una enfermedad. Te duele el estómago, el pulso se acelera, no tienes hambre, lloras y ries según sople el viento, no puedes dormir, te tiembla el pulso, sube la temperatura corporal...
Lo que viene a ser una gripe pero en jodido, porque encima engancha.
Una está tan tranquila con su vida, de casa al trabajo, del trabajo al bar, del bar a casa (o no). Sin mayor preocupación que llegar a fin de mes con un euro en el bolsillo y alguna que otra historia que contar.
Un buen día, como otro cualquiera, quedas con tus amigos, vas a su casa.
Plan: Cenita, cervecilla y a dormir que mañana se curra.
Desarrollo (del plan): Llegas y está Él. Él puede tener cualquier nombre, nacionalidad o sexo (mucho, poco, suficiente...). Pero siempre tiene que ser alguien que no conoces (si ya lo conoces no es amor, es cariño, te lo digo yo, no te engañes). En un principio Él no tiene por qué gustarte en exceso pero sí llamarte la atención. Ya sea por su nombre, su nacionalidad, su conversación, su cara de interesante, sus músculos o lo que sea que a una le atraiga.
Así se van sumando puntos, de uno a cien. Depende de lo masoquista que seas bastará con un mínimo de 3 puntos para que empieces a enamorarte.
El primer paso es básicamente un ritual de apareamiento, hablas, te acercas, intentas captar su atención (algunas lo consiguen sin intentarlo, las muy perras)
Una vez has llegado a la meta volante intentas captar en Él algún tipo de señal de que te está siguiendo el juego. Si no la ves, generalmente te la inventas.
Fin del primer día
Conclusión: Al final llegas a casa a las mil, pero no importa. Te cuesta dormir. Al día siguiente te pasas toda la mañana hablando de Él (qué majo, qué simpático, oye, fíjate Mari, y mira que al principio me pareció un gilipollas, pues si, hay que ver)
Por supuesto. Lo ves el segundo día (eso es primordial para que el virus Liebe se reproduzca como está mandado y ataque a todas tus células por igual, si no se te pasa y hay que volver a empezar)
El segundo día te encuentras a la espera. Tratas de analizar la situación. Analizas sus movimientos, sus palabras, sus insinuaciones. Te fijas en cómo habla con el resto de féminas, en este momento no son amigas, son la competencia, cómo se porta contigo y con los demás.
Llegado a este momento puedes pensar dos cosas y solo dos.
A) Le está tirando los trastos a tu mejor amiga. En este caso la conclusión está muy clara, él es un gilipollas y tu amiga una puta.
Da igual que el pobre hombre le haya pedido fuego, un kleenex o una noche de pasión desmedida. Es lo que yo llamo el "lactobacilus anti Liebe". Es decir, activas tus propias defensas para no enamorarte, ya sea porque no ves claro que él te vaya a poner atención o porque no quieres tener que ponérsela tú (o porque le esté comiendo la boca a tu amiga)
B) Pues yo creo que le gusto. En este caso la cosa es más complicada. ¿Por qué? Porque te insinuas. Y si te insinuas Él puede salir corriendo (en tu dirección o en la contraria). Si sale corriendo en tu dirección eso que te llevas, en caso contrario justificarás su acción con un "Es que había mucha gente", "Si nos hubieramos quedado un rato más caía", "A lo mejor es tímido" o cualquier gilipollez que se te pueda ocurrir en tu estado
Fin del segundo día, salvo que corra en tu dirección, que entonces sería principio del segundo día.
En caso de que el lactobacilus anti Liebe se haya activado no sentirás amor sino despecho. Hasta que vuelvas a quedar con tus amigos y otro Él distinto a Él.
En caso contrario quedarás con él el tercer día.
En el tercer día ya no hay insinuaciones que valgan. Vas al ataque. Escote, tacones y un cartel luminóso de "sí, todo esto es por ti". Ingieres la cantidad de alcohol necesaria en tu caso particular para mirarle con ojitos de cordero degollado, inclinar levemente la cabeza y sonreir, vamos, como si la última cerveza hubiera eliminado cualquier resquicio neuronal que pudiera quedarte.
Esta es la situación más incómoda que puedes tener. Y como siempre, pueden ocurrir dos cosas y solo dos
A) Él se acerca lentamente, te sujeta la cara y te susurra al oído ¿Te encuentras mal? Has bebido mucho. ¿Le digo a tu amiga que te lleve a casa?
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Lactobacilus activatus!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Él es gay y tu amiga es una puta (por si acaso)
B) Él se acerca lentamente y te besa. Sí, te besa, que sí mujer, ¿no te lo crees? Dale tú otro por si no ha quedado claro.
Fin o principio (no hay por qué explicar en que caso es cada cosa no?) del tercer día.


Fin de la Fase 1 Preenamoramiento y análisis funcional.
Mañana Fase 2. Enamoramiento hasta las trancas y desarrollo

 
Comentario:
Por desgracia para nosotras, generalmente liebe. Aunque con el tiempo y la experiencia los lactobacilus se hacen más fuertes
 
Comentario:
¿Y de serie que traen las mujeres más: lactobacilus-anti-liebe o liebe?
 
Comentario:
No, si tienes la regla, generalmente, el Lactobacilus anti Liebe actúa, aunque no de manera destructora, y el virus Liebe se adormece esperando mejores circunstancias para atacar.
Qué culpa tengo yo de cómo son mis amigas...
jejejeje
Besillo para ti tambien
 
Comentario:
"Te duele el estómago, el pulso se acelera, no tienes hambre, lloras y ries según sople el viento, no puedes dormir, te tiembla el pulso, sube la temperatura corporal..."
Y si eso no es amor es que te va a venir la regla. Y si en esos días te enamoras...se podría decir que eso es un "Amor en toda regla!!".

Me ha hecho mucha gracia lo de la 'amiga puta'.

Me quedo esperando el enamoramiento ¡hasta las trancas!.

Un besillo.
No