Yo, mi, me, conmigo
Estoy sola. Me ha costado casi dos años asumirlo, pero por fin puedo decirlo sin que me tiemble el párpado.
Me encuentro en una soledad desértica y aburrida. No tengo a quién robar besos ni quien me los robe, duermo con mi gata y salgo con mis amigos (gracias a todos por quererme aunque sea un poquito).
Desde la perspectiva de solterona cincuentona con gatos que se me avecina he aprendido a ver la vida de otra manera.
La antigua [insert new name], de quien apenas recuerdo el nombre, soñaba con un american-way-of-life con casita en las afueras y niños jodiendo el parqué, con un compañero al lado que le llevara el desayuno a la cama los domingos.La antigua yo disfrutaba como nadie viendo películas tirada en el sofá los sábados por la tarde debajo de una manta mientras regalaba besos y le acariciaban el pelo. Le encantaba encargar paella (la paella siempre es para dos) y los paseos románticos con o sin luna, con o sin escaparates, con o sin frio, pero con una mano cogida de la suya. Fantaseaba con vestidos blancos y anillos y proyectos en común.Celebraba mesiversarios (hay que ser muy empalagosa y cursi para hacer ese tipo de cosas) y compraba regalos el 14 de febrero. A esa antigua estúpida se la dieron con queso y pasó de una ficticia felicidad absoluta a la más absoluta y real depresión.
Al principio se sentía bastante incómoda en aquella situación. Incluso le entraban ataques de pánico con solo pensar en ir al IKEA. Tal era el estado en el que se encontraba (entre líquido y viscoso) que acabó por morirse.
Y el pajarillo que surgió de las colillas (lo de ave fenix me queda grande y de producir ceniza se encargan otros) decidió inventarse otra vida para aprender a volar. Ahora prefería un pisito en el centro con baldosas amarillas, salir al starbucks en busca de un moka, dormir la siesta el sábado, las pizzas individuales, hacer la compra por internet, coger el metro, un ascenso y gastarse el dinero en cerveza.
Paso a paso, más bien, aleteo a aleteo fue sobreviviendo o infrasubsistiendo y llegó a ser lo que soy ahora, una mujer autosuficiente que no necesita sentirse amada para poder respirar. Fué una reencarnación en toda regla.
Pero de vez en cuando, un olor, un sonido, me hace volver la cara y acordarme de quién fui y de lo que viví siendo otra.
Son esos días de otoño lo suficientemente frios para que el viento te empañe los ojos y lo suficientemente cálidos para caminar por la calle entre luces y recuerdos.
Y en esos día me echo de menos.
Y mientras camino empiezo a recordar todo aquello que era importante para mi, ese estado semicatatónico del primer día después, esos sueños, esas lágrimas de absoluta y verdadera felicidad, esas ganas de gritar cuando escuchaba un "te quiero" y el calor de una mano que me acompañe en el paseo.
Son los días como hoy en los que me cuesta mantenerme en pie, en los que ninguna careta esconde las lágrimas, en los que daría con gusto todo lo que he logrado en dos años por un beso que me hiciera sentir que me quieren.
Y duele. Es un dolor físico y constante del que es dificil olvidarse. Lloras y ries a cada recuerdo, te desgarrarías el pecho por arrancarte el corazón y rogarle que dejara de latir, dejas de estender tus alas y miras al suelo desafiante. No es la primera caída ni será la última porque les hay que han nacido para estrellarse pero ruegas al cielo que duela lo suficiente como para no querer repetirlo.
Me encuentro en una soledad desértica y aburrida. No tengo a quién robar besos ni quien me los robe, duermo con mi gata y salgo con mis amigos (gracias a todos por quererme aunque sea un poquito).
Desde la perspectiva de solterona cincuentona con gatos que se me avecina he aprendido a ver la vida de otra manera.
La antigua [insert new name], de quien apenas recuerdo el nombre, soñaba con un american-way-of-life con casita en las afueras y niños jodiendo el parqué, con un compañero al lado que le llevara el desayuno a la cama los domingos.La antigua yo disfrutaba como nadie viendo películas tirada en el sofá los sábados por la tarde debajo de una manta mientras regalaba besos y le acariciaban el pelo. Le encantaba encargar paella (la paella siempre es para dos) y los paseos románticos con o sin luna, con o sin escaparates, con o sin frio, pero con una mano cogida de la suya. Fantaseaba con vestidos blancos y anillos y proyectos en común.Celebraba mesiversarios (hay que ser muy empalagosa y cursi para hacer ese tipo de cosas) y compraba regalos el 14 de febrero. A esa antigua estúpida se la dieron con queso y pasó de una ficticia felicidad absoluta a la más absoluta y real depresión.
Al principio se sentía bastante incómoda en aquella situación. Incluso le entraban ataques de pánico con solo pensar en ir al IKEA. Tal era el estado en el que se encontraba (entre líquido y viscoso) que acabó por morirse.
Y el pajarillo que surgió de las colillas (lo de ave fenix me queda grande y de producir ceniza se encargan otros) decidió inventarse otra vida para aprender a volar. Ahora prefería un pisito en el centro con baldosas amarillas, salir al starbucks en busca de un moka, dormir la siesta el sábado, las pizzas individuales, hacer la compra por internet, coger el metro, un ascenso y gastarse el dinero en cerveza.
Paso a paso, más bien, aleteo a aleteo fue sobreviviendo o infrasubsistiendo y llegó a ser lo que soy ahora, una mujer autosuficiente que no necesita sentirse amada para poder respirar. Fué una reencarnación en toda regla.
Pero de vez en cuando, un olor, un sonido, me hace volver la cara y acordarme de quién fui y de lo que viví siendo otra.
Son esos días de otoño lo suficientemente frios para que el viento te empañe los ojos y lo suficientemente cálidos para caminar por la calle entre luces y recuerdos.
Y en esos día me echo de menos.
Y mientras camino empiezo a recordar todo aquello que era importante para mi, ese estado semicatatónico del primer día después, esos sueños, esas lágrimas de absoluta y verdadera felicidad, esas ganas de gritar cuando escuchaba un "te quiero" y el calor de una mano que me acompañe en el paseo.
Son los días como hoy en los que me cuesta mantenerme en pie, en los que ninguna careta esconde las lágrimas, en los que daría con gusto todo lo que he logrado en dos años por un beso que me hiciera sentir que me quieren.
Y duele. Es un dolor físico y constante del que es dificil olvidarse. Lloras y ries a cada recuerdo, te desgarrarías el pecho por arrancarte el corazón y rogarle que dejara de latir, dejas de estender tus alas y miras al suelo desafiante. No es la primera caída ni será la última porque les hay que han nacido para estrellarse pero ruegas al cielo que duela lo suficiente como para no querer repetirlo.
Comentario:
Desgarradora, pero bella su nueva entrada.
No es fácil aceptar y expresar algunos sentimientos.Pero están ahi, hay que hacerles frente. Y recuerde que la vida cambia de la noche a la mañana, y que los sentimientos e inquietudes que usted describe de manera tan magistral, son compartidos por muchos de nosotros. Aunque nos hagamos los duros. Como ya le han dicho, seguro que hay un montón de gente que la quiere, valore eso.
Siga escribiendo así.
No es fácil aceptar y expresar algunos sentimientos.Pero están ahi, hay que hacerles frente. Y recuerde que la vida cambia de la noche a la mañana, y que los sentimientos e inquietudes que usted describe de manera tan magistral, son compartidos por muchos de nosotros. Aunque nos hagamos los duros. Como ya le han dicho, seguro que hay un montón de gente que la quiere, valore eso.
Siga escribiendo así.
Comentario:
Que bonito. Ánimo y sal a divertirte.
Comentario:
Gracias a todos por los comentarios. Supongo que hay días en los que me encanta cebarme en mi desgracia (ya le he cogido vicio).
Sé que no estoy sola, pero de vez en cuando echo de menos "otro tipo" de compañía
Sé que no estoy sola, pero de vez en cuando echo de menos "otro tipo" de compañía
Comentario:
Mi isla se pasa de nuevo por tu archipiélago...para que veas que no estás sola y, que aunque lejos, te mando un abrazo y un beso enorme !!
( Y seguirán los besos, y los abrazos, y las visitas...)
( Y seguirán los besos, y los abrazos, y las visitas...)
Comentario:
Alégrate podría ser mucho peor. Mi gato está a mil kilómetros!.
Por lo demás, te diré que llevar desayunos a la cama y acariciar el pelo o masajear los pies durante una película no garantizan en absoluto no acabar como tú. Y hasta aquí puedo leer.
Además hoy hace un día pijamil (de estar en pijama, vamos) así que cambio de tercios.
(de tercio de cerveza, claro!!)
Un besazo.
Por lo demás, te diré que llevar desayunos a la cama y acariciar el pelo o masajear los pies durante una película no garantizan en absoluto no acabar como tú. Y hasta aquí puedo leer.
Además hoy hace un día pijamil (de estar en pijama, vamos) así que cambio de tercios.
(de tercio de cerveza, claro!!)
Un besazo.
Comentario:
sniff...qué lindo el comentario de Xildita, bueno, no es un comentario, es una hermosa expresión de lo que siente por vos. Tenés que sentirte feliz por ello. No puedo animarte en otros sentidos porque estoy en la misma....mis palabras serían un tanto...ficticias? Un abrazo de oso, como decimos acá
Comentario:
Hola wapi
Bueno, ciertamente echar la vista atrás en ocasiones es doloroso, porque vemos lo que fuimos y queríamos haber seguido siendo.
Pero no, tenemos que crecer, avanzar, cambiar con cada paso que damos. Y cada cambio es doloroso en sí mismo.
Pero, eh!!!, que aunque el otoño traiga recuerdos, la mano no la tengas calentita, las pizzas sean individuales... créeme, pero de verdad, es mejor así. Lo que había hace tiempo (creo que es eso lo que recordabas), no era bueno, no era puro ni sincero.
Te mereces algo mejor.
Despliega las alas, haz un vuelo rasante y elévate, porque allí, en lo alto, te espera.
Pero mientras te lo piensas, PARA QUE ESTAMOS AQUI NOSOTROS???
Te queremos (y no poco).
Aprovéchate de nosotros.
Tira de nuestras manos, de nuestros corazones.
Y nunca NUNCA digas que estás SOLA.
Porque no lo estás.
Y cuando menos lo esperes, una mano paseará al lado de la tuya.
TE QUIERO MUCHO.
No lo olvides.
Bueno, ciertamente echar la vista atrás en ocasiones es doloroso, porque vemos lo que fuimos y queríamos haber seguido siendo.
Pero no, tenemos que crecer, avanzar, cambiar con cada paso que damos. Y cada cambio es doloroso en sí mismo.
Pero, eh!!!, que aunque el otoño traiga recuerdos, la mano no la tengas calentita, las pizzas sean individuales... créeme, pero de verdad, es mejor así. Lo que había hace tiempo (creo que es eso lo que recordabas), no era bueno, no era puro ni sincero.
Te mereces algo mejor.
Despliega las alas, haz un vuelo rasante y elévate, porque allí, en lo alto, te espera.
Pero mientras te lo piensas, PARA QUE ESTAMOS AQUI NOSOTROS???
Te queremos (y no poco).
Aprovéchate de nosotros.
Tira de nuestras manos, de nuestros corazones.
Y nunca NUNCA digas que estás SOLA.
Porque no lo estás.
Y cuando menos lo esperes, una mano paseará al lado de la tuya.
TE QUIERO MUCHO.
No lo olvides.
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Hola wapi
Bueno, ciertamente echar la vista atrás en ocasiones es doloroso, porque vemos lo que fuimos y queríamos haber seguido siendo.
Pero no, tenemos que crecer, avanzar, cambiar con cada paso que damos. Y cada cambio es doloroso en sí mismo.
Pero, eh!!!, que aunque el otoño traiga recuerdos, la mano no la tengas calentita, las pizzas sean individuales... créeme, pero de verdad, es mejor así. Lo que había hace tiempo (creo que es eso lo que recordabas), no era bueno, no era puro ni sincero.
Te mereces algo mejor.
Despliega las alas, haz un vuelo rasante y elévate, porque allí, en lo alto, te espera.
Pero mientras te lo piensas, PARA QUE ESTAMOS AQUI NOSOTROS???
Te queremos (y no poco).
Aprovéchate de nosotros.
Tira de nuestras manos, de nuestros corazones.
Y nunca NUNCA digas que estás SOLA.
Porque no lo estás.
Y cuando menos lo esperes, una mano paseará al lado de la tuya.
TE QUIERO MUCHO.
No lo olvides.
Bueno, ciertamente echar la vista atrás en ocasiones es doloroso, porque vemos lo que fuimos y queríamos haber seguido siendo.
Pero no, tenemos que crecer, avanzar, cambiar con cada paso que damos. Y cada cambio es doloroso en sí mismo.
Pero, eh!!!, que aunque el otoño traiga recuerdos, la mano no la tengas calentita, las pizzas sean individuales... créeme, pero de verdad, es mejor así. Lo que había hace tiempo (creo que es eso lo que recordabas), no era bueno, no era puro ni sincero.
Te mereces algo mejor.
Despliega las alas, haz un vuelo rasante y elévate, porque allí, en lo alto, te espera.
Pero mientras te lo piensas, PARA QUE ESTAMOS AQUI NOSOTROS???
Te queremos (y no poco).
Aprovéchate de nosotros.
Tira de nuestras manos, de nuestros corazones.
Y nunca NUNCA digas que estás SOLA.
Porque no lo estás.
Y cuando menos lo esperes, una mano paseará al lado de la tuya.
TE QUIERO MUCHO.
No lo olvides.
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uf, y yo que tengo once más que vos?(ti?) Yo estoy desahuciada, entonces, jeje.
Comentario:
No, no estoy cerca de los cincuenta, tan solo un año más que la mitad del camino, pero, al ritmo que se me pasa la vida, estaré igual dentro de 24 años...
No hope
No hope
Comentario:
Este post, por muchos motivos me emocionó, me siento identificada en muchas cosas...hoy tengo sueño, ayer fui a una primera clase de tango frustrante, ja, estoy así como más sensible y bueno....necesito un abrazo de hombre, qué joder!
Excelente post.
(estás cerca de los 50, no te creo!)
Excelente post.
(estás cerca de los 50, no te creo!)





