Paisajes y Canallas
En el calendario que se erige sobre en mi mesa de trabajo, un pequeño calendario me muestra en su pagina de noviembre una imagen de puesta de sol sobre una parcela de pinos y agua, el sol indolente se acuesta sobre la superficie liquida y las sombras oscurecen los primeros planos de la vegetación que se adivina.

Se que todavía vivo en Octubre, pero tengo que estudiar y anticiparme a las primeras semanas de Noviembre. A Francisca Serrano Carrasco, le da igual como riele el sol sobre la superficie que se ve dorada, tiene 12 años, 6 meses y 17 días cotizados a la seguridad social, y cumplirá en breve los 63, le falta todavía el periodo necesario para poder tener derecho a una pensión. Me pide que le incluya en “La Lista”, no es la primera con convicción absoluta, que ha pasado por mi escritorio que cree en su fuero interno, poseo el omnímodo poder del empleo, que reservo con celo, para aquellos o aquellas, de mi agrado o mi favor, a las que incluyo tal vez en alguna negra libreta, con la denominación de “La Lista”.

Tanto si consigue el deseado empleo o no, o si este recae en aquel o aquella otra, que con parecidos o peores antecedentes volcó sus lagrimas en el escritorio ante la misma u otra pagina del calendario, después me maldecirán e indignados contaran a quienes les quiera oír , el mal trago que tuvieron que pasar, la rabia o la ignominia, tuvieran o no trabajo, para obtener aquellos meses ocupados, que además en el caso de los mejor parados, les permitió pasar a esa otra fase de perceptores de la protección por desempleo, tiempo este ocioso en el que lo propio es compartir con sus mismos, lo olvidado de sus condiciones y la precariedad de situaciones y existencias, siempre claro esta , sin necesidad alguna de buscar otro empleo, hasta la siguiente fase de desaliento, cuando se termina esa ayuda, ¡¡que para eso es suya¡¡ , se alza la voz , al pronunciar la manida frase, no saben o prefieren no saber , porque no interesa, aquel otro principio de “la solidaridad del sistema de pensiones y prestaciones de los trabajadores”, en el que todos ponemos para que pueda sustentar a los afligidos de turno, y que los que al otro lado del calendario de noviembre nos encontramos, no podemos dar, al que no le corresponde, ni confeccionar listas de agradecidos o favorecidos, en su pensamiento interior y puesto que el mundo es el pudridero que piensa todo ladrón, todos por fuerza han de ser de su condicione, que “listeros” como las meigas que no existen, haberlas ahílas, y las “listas”, y sus canallas, siguen siendo una gran y clamante verdad.
Son demasiadas hojas del calendario pasadas, con puestas de sol o nevados paisajes, las que volaron sobre mi mesa, y también complejas situaciones, demasiadas lagrimas lloradas y dramáticas escenas de vidas abatidas por acuciantes necesidades económicas, tampoco es el primer momento en el que por canalla paso, en eso y en epítetos parecidos me pusieron. Como me gustaría ser tan calido como ese sol que se refleja en las lisas superficies de ese mar, lago o tal vez marisma, pero cada vez necesito mas vestirme con el semblante frió y lejano el gesto corto y preciso, y que lo humano se esconda en los pliegues de lo correcto, aunque canalla siga pareciendo.

Se que todavía vivo en Octubre, pero tengo que estudiar y anticiparme a las primeras semanas de Noviembre. A Francisca Serrano Carrasco, le da igual como riele el sol sobre la superficie que se ve dorada, tiene 12 años, 6 meses y 17 días cotizados a la seguridad social, y cumplirá en breve los 63, le falta todavía el periodo necesario para poder tener derecho a una pensión. Me pide que le incluya en “La Lista”, no es la primera con convicción absoluta, que ha pasado por mi escritorio que cree en su fuero interno, poseo el omnímodo poder del empleo, que reservo con celo, para aquellos o aquellas, de mi agrado o mi favor, a las que incluyo tal vez en alguna negra libreta, con la denominación de “La Lista”.

Tanto si consigue el deseado empleo o no, o si este recae en aquel o aquella otra, que con parecidos o peores antecedentes volcó sus lagrimas en el escritorio ante la misma u otra pagina del calendario, después me maldecirán e indignados contaran a quienes les quiera oír , el mal trago que tuvieron que pasar, la rabia o la ignominia, tuvieran o no trabajo, para obtener aquellos meses ocupados, que además en el caso de los mejor parados, les permitió pasar a esa otra fase de perceptores de la protección por desempleo, tiempo este ocioso en el que lo propio es compartir con sus mismos, lo olvidado de sus condiciones y la precariedad de situaciones y existencias, siempre claro esta , sin necesidad alguna de buscar otro empleo, hasta la siguiente fase de desaliento, cuando se termina esa ayuda, ¡¡que para eso es suya¡¡ , se alza la voz , al pronunciar la manida frase, no saben o prefieren no saber , porque no interesa, aquel otro principio de “la solidaridad del sistema de pensiones y prestaciones de los trabajadores”, en el que todos ponemos para que pueda sustentar a los afligidos de turno, y que los que al otro lado del calendario de noviembre nos encontramos, no podemos dar, al que no le corresponde, ni confeccionar listas de agradecidos o favorecidos, en su pensamiento interior y puesto que el mundo es el pudridero que piensa todo ladrón, todos por fuerza han de ser de su condicione, que “listeros” como las meigas que no existen, haberlas ahílas, y las “listas”, y sus canallas, siguen siendo una gran y clamante verdad.
Son demasiadas hojas del calendario pasadas, con puestas de sol o nevados paisajes, las que volaron sobre mi mesa, y también complejas situaciones, demasiadas lagrimas lloradas y dramáticas escenas de vidas abatidas por acuciantes necesidades económicas, tampoco es el primer momento en el que por canalla paso, en eso y en epítetos parecidos me pusieron. Como me gustaría ser tan calido como ese sol que se refleja en las lisas superficies de ese mar, lago o tal vez marisma, pero cada vez necesito mas vestirme con el semblante frió y lejano el gesto corto y preciso, y que lo humano se esconda en los pliegues de lo correcto, aunque canalla siga pareciendo.
Titulos de amistad.
Hay buenos amigos, amigos de siempre y amigos de parranda, … aunque realmente amigos, solo hay unos, los otros, aquellos que necesitan el adjetivo calificativo, tendrían que tener otros nombres, tal vez ¿compañeros?,… no,… este vocablo no es resolutivo, porque antaño utilizado en su forma habitual , para compañeros de: trabajo, estudios, o incluso de partido de clase, hoy lo es de forma recurrente para los compañeros/as de vida, aquellos que repelen términos como: Marido/Mujer, Esposo/a, o Novio/a, aunque en este caso tiene mas tendencia lo de “Mi chico/a”, por que también los vocablos, marcan tendencia. Como quedaría la joven recién casada, presentando a su “esposo”, en sociedad, a su reciente consolidada “Media Naranja”, (otro termino que sustituyo, en su momento el original por lo de las tendencias), seria tildada de pretenciosa y antigua. Y ahora que discurro tanta tontería, y que venia a cuento de la amistad, (retornaremos a ella, promesa de niño Jesús), imaginar a los serios de la tradición, que no podían perdonar llamar “Familia”, a las parejas homosexuales, buscando un termino compatible con la actual legal situación, (observar que no he utilizado el termino “nueva”, porque es tan antigua como la historia), ¡¡ Que se llamen de otra manera ¡¡, esgrimían sin marcar tendencia, tal vez se les habría agradecido su aportación.

Pues bien recojamos hilo, decíamos varias tonterías antes, que amigos solo hay unos cuantos, otro requiere de calificativo, por eso es tan penoso la perdida de los escasos amigos, y es difícil consolidar otra nueva amistad, pues para llegar a ella, se necesita, siempre a mi humilde opinión, amplio sentido de empatia, pero no queda aquí la base no aceptada de la amistad, dado que aunque tengamos un conocimiento profundo de su sentir, tal vez no lleguemos a compartirlo, aunque lo respetemos y comprendamos, a fin de cuentas son nuestros “Amigos”, e incluso puede que las diferencias de criterio sigan divergiendo, hasta ese punto en que ya no se reconoce al que fue amigo. Cuando se empieza a determinar al amigo con el apelativo “fue”, empezamos a dar el primer paso de la que posiblemente será la perdida de la amista, y claro se necesita un cambio de orientación, de una parte o de otra, para encontrar el punto de desencuentro, se mantendrá el cariño, el conocimiento, pero se habrá perdido la esencia de lo que nos unía.
Yo no soy fiel, vaya por delante, (tendré que precisarlo, después), tal vez sea el que ha cambiado, …o todo lo contrario en esencia , pero me defenderé ,… mis mejores amigos se mantiene en una tradición y época que es la mía propia, tal vez, la razón esta de su parte, y soy ya un viejo patético que se agarra a un tiempo que correo mas rápido, (me estoy visualizando, como el coyote cuando arrastra las uñas en el borde del precipicio al que le llevo el antipático del corre-caminos), no se atreven a afear claramente mis aficiones, en aquellas que participo, pero si sentencian en base a la premisa “ya no estamos para esas cosas”, no se porque hoy tengo que renunciar a algo que siento, puedo, y disfruto. Menos mal que no conocen de la existencia de estas letras, aquí o en otros foros, seguro que tampoco entendían las alegrías que me deparan.
A todos los que hay estáis, Gracias por ser mis amigos de la web.
Precisión: en cada parcela de mi vida, me identifico como “fiel”, y no quiero ser contradictorio, pero algunos verían infidelidades entre las distintas parcelas que ocupa esta pequeña existencia. Vamos que puede parecer un autentico malote, y cantar a voz en cuello aquello de “la niña de la estación”.

Pues bien recojamos hilo, decíamos varias tonterías antes, que amigos solo hay unos cuantos, otro requiere de calificativo, por eso es tan penoso la perdida de los escasos amigos, y es difícil consolidar otra nueva amistad, pues para llegar a ella, se necesita, siempre a mi humilde opinión, amplio sentido de empatia, pero no queda aquí la base no aceptada de la amistad, dado que aunque tengamos un conocimiento profundo de su sentir, tal vez no lleguemos a compartirlo, aunque lo respetemos y comprendamos, a fin de cuentas son nuestros “Amigos”, e incluso puede que las diferencias de criterio sigan divergiendo, hasta ese punto en que ya no se reconoce al que fue amigo. Cuando se empieza a determinar al amigo con el apelativo “fue”, empezamos a dar el primer paso de la que posiblemente será la perdida de la amista, y claro se necesita un cambio de orientación, de una parte o de otra, para encontrar el punto de desencuentro, se mantendrá el cariño, el conocimiento, pero se habrá perdido la esencia de lo que nos unía.
Yo no soy fiel, vaya por delante, (tendré que precisarlo, después), tal vez sea el que ha cambiado, …o todo lo contrario en esencia , pero me defenderé ,… mis mejores amigos se mantiene en una tradición y época que es la mía propia, tal vez, la razón esta de su parte, y soy ya un viejo patético que se agarra a un tiempo que correo mas rápido, (me estoy visualizando, como el coyote cuando arrastra las uñas en el borde del precipicio al que le llevo el antipático del corre-caminos), no se atreven a afear claramente mis aficiones, en aquellas que participo, pero si sentencian en base a la premisa “ya no estamos para esas cosas”, no se porque hoy tengo que renunciar a algo que siento, puedo, y disfruto. Menos mal que no conocen de la existencia de estas letras, aquí o en otros foros, seguro que tampoco entendían las alegrías que me deparan.
A todos los que hay estáis, Gracias por ser mis amigos de la web.
Precisión: en cada parcela de mi vida, me identifico como “fiel”, y no quiero ser contradictorio, pero algunos verían infidelidades entre las distintas parcelas que ocupa esta pequeña existencia. Vamos que puede parecer un autentico malote, y cantar a voz en cuello aquello de “la niña de la estación”.
Sabado de lluvia y paseo
Sábado tarde, día que había traído gran cantidad de agua , pero el cielo parecía querer luchar con el velo que lo ocultaba y a ratos salía ese sol, que cuando te mira tiene cara de agua.
Todo estaba limpio y aproveche entre claro y oscuro para salir fuera , cerca de la ciudad, al que antes fuera feudo del dictador, y ahora tranquila población si no tiene algún visitante ilustre que invitado por el estado para pernoctar en el palacio.
Arriba en el alto que domina el Pardo, y que por tanto, su altura fue utilizada, para la consabida Iglesia (Capuchinos, creo que se trata), como en otros muchísimos lugares, aunque esto no es atribuible al general, aunque en esto el, fuera también un adelantado, el emplazamiento viene de antes de mucho antes de la muy grande y muy antigua España de siempre.

Pues bien sábado de Mayo y claro esta día de comuniones infantiles, por el monte y en el cercano establecimiento hotelero, tenia sus días de gloria, pues tanta da el mes de mayo con las princesitas y los caballeritos de Calatrava, que después de recibir, ellos también la bendita gloria, correteaban por las dehesas sin perjuicio de tan lucidas y aparatosas indumentarias.
Una pareja de caballeros , bien vestidos, nada que acompañara al sendero que por entre las encinas circulaba, se dirigían en la distancia la palabra el uno al otro, dirigiendo la mirada ora al suelo ora a su interlocutor, el paseante que a ellos se dirigía por obligación, dado que el sendero discurría entre los acuáticos despojos dejados por el temporal, oía en la distancia el rumor de sus palabras, pero solo cuando a su altura pasaron , y dejando con amabilidad el paso mas seco al conjunto, por ser el individuo solitario, pudo oír lo que uno le relataba al otro, mientras que la distancia supero su percepción auditiva:

“Dios te salve Maria, llena eres de gracia y el Señor es contigo , de entre todas las …..”
El paisaje que se dominaba seguía esplendido, los abejarucos que habrían temperado el aguacero se avisaban unos a otros para que se supiera de su salvaguarda, el lejano clamor de princesas y caballeros se oía en la distancia, y los pasos sobre el sendero volvían a susurrar su melodía al hacer otra vez crujir la caídas bellotas de las encinas, pero al paseante le habían estropeado su paseo. Nada hacia pensar que tal cosa sucediera, si alguien tendría que sentir culpa por la tranquilidad perdida, era el propio paseante, que pudiera alterarle tan pocas palabras y dichas con tanto sosiego y tal calma , era algo defectuoso en el mismo, y tal vez por eso , se sentía peor. Se termino la tarde que se habría con el sol que tenia cara de agua y la alegría lejana de princesas y caballeros, seria verdad que aquel alto de tan antiguo bendecido a la iglesia, no fuera realmente tan antiguo, todo lo contrario mas actual que el propio paseante.
Todo estaba limpio y aproveche entre claro y oscuro para salir fuera , cerca de la ciudad, al que antes fuera feudo del dictador, y ahora tranquila población si no tiene algún visitante ilustre que invitado por el estado para pernoctar en el palacio.
Arriba en el alto que domina el Pardo, y que por tanto, su altura fue utilizada, para la consabida Iglesia (Capuchinos, creo que se trata), como en otros muchísimos lugares, aunque esto no es atribuible al general, aunque en esto el, fuera también un adelantado, el emplazamiento viene de antes de mucho antes de la muy grande y muy antigua España de siempre.

Pues bien sábado de Mayo y claro esta día de comuniones infantiles, por el monte y en el cercano establecimiento hotelero, tenia sus días de gloria, pues tanta da el mes de mayo con las princesitas y los caballeritos de Calatrava, que después de recibir, ellos también la bendita gloria, correteaban por las dehesas sin perjuicio de tan lucidas y aparatosas indumentarias.
Una pareja de caballeros , bien vestidos, nada que acompañara al sendero que por entre las encinas circulaba, se dirigían en la distancia la palabra el uno al otro, dirigiendo la mirada ora al suelo ora a su interlocutor, el paseante que a ellos se dirigía por obligación, dado que el sendero discurría entre los acuáticos despojos dejados por el temporal, oía en la distancia el rumor de sus palabras, pero solo cuando a su altura pasaron , y dejando con amabilidad el paso mas seco al conjunto, por ser el individuo solitario, pudo oír lo que uno le relataba al otro, mientras que la distancia supero su percepción auditiva:

“Dios te salve Maria, llena eres de gracia y el Señor es contigo , de entre todas las …..”
El paisaje que se dominaba seguía esplendido, los abejarucos que habrían temperado el aguacero se avisaban unos a otros para que se supiera de su salvaguarda, el lejano clamor de princesas y caballeros se oía en la distancia, y los pasos sobre el sendero volvían a susurrar su melodía al hacer otra vez crujir la caídas bellotas de las encinas, pero al paseante le habían estropeado su paseo. Nada hacia pensar que tal cosa sucediera, si alguien tendría que sentir culpa por la tranquilidad perdida, era el propio paseante, que pudiera alterarle tan pocas palabras y dichas con tanto sosiego y tal calma , era algo defectuoso en el mismo, y tal vez por eso , se sentía peor. Se termino la tarde que se habría con el sol que tenia cara de agua y la alegría lejana de princesas y caballeros, seria verdad que aquel alto de tan antiguo bendecido a la iglesia, no fuera realmente tan antiguo, todo lo contrario mas actual que el propio paseante.
Buenas noticias
Que una noticia, sea en si misma, buena, produce cierta alegría.
Hasta aquí perfecto, si además se trata de una noticia sobre la propia o la querida salud de alguien cercano, mejor, porque además produce el consabido descanso, y la relajación de los días angustiosos, en los que se piensa siempre en lo peor, no es una cuestión de pesimismo, es plantearse la situación que acontece tarde o temprano, y en la que dices:
- bien ya me toco a mí, ya es la hora, el tiempo en que sucede, aquello que lamentas cuando le toca a otro, pero en este caso eres el sujeto de la oracion, "titular de la noticia".
Se paso el tiempo de la zozobra, no es Maligno, bueno, algo era, si no maligno por futurible, si lo era por presente, porque algo se ha extirpado, se excavo en el interior, se extrajo, sajo o arranco, ese algo , sobre lo que después hubo un análisis patológico, que daría como resultado la buena noticia .

Una buena noticia que dejo un cuerpo lacerado, herido y doliente, que acepta la buena nueva, como el mal mayor que no fue, que solo quedo en “mal menor que podría haber sido distinto”.
Hasta aquí perfecto, si además se trata de una noticia sobre la propia o la querida salud de alguien cercano, mejor, porque además produce el consabido descanso, y la relajación de los días angustiosos, en los que se piensa siempre en lo peor, no es una cuestión de pesimismo, es plantearse la situación que acontece tarde o temprano, y en la que dices:
- bien ya me toco a mí, ya es la hora, el tiempo en que sucede, aquello que lamentas cuando le toca a otro, pero en este caso eres el sujeto de la oracion, "titular de la noticia".
Se paso el tiempo de la zozobra, no es Maligno, bueno, algo era, si no maligno por futurible, si lo era por presente, porque algo se ha extirpado, se excavo en el interior, se extrajo, sajo o arranco, ese algo , sobre lo que después hubo un análisis patológico, que daría como resultado la buena noticia .

Una buena noticia que dejo un cuerpo lacerado, herido y doliente, que acepta la buena nueva, como el mal mayor que no fue, que solo quedo en “mal menor que podría haber sido distinto”.
Mundos reales y ficticios
El altavoz, anuncio: Próxima parada FRANCOS RODIRGUEZ, coloque la señal en la página que leía y me dirigí a la puerta de salida, cuando el vagón entra en la estación veo que señalan sus carteles “VALDEZARZA”.

Pensamiento:
1º tan enfrascado estaba en la lectura que escuche mi parada, pero no me levante a buscar la salida hasta que ya iniciado el siguiente recorrido, me condujo hasta la síguete estación.
2º Como ya es la segunda vez que me pasa. Entro en un bucle de espacio/tiempo y me desplazo a lo largo de los siguientes minutos que dura el trayecto entre las dos estaciones.

Según accedo a la superficie voy descartando la 2º posibilidad por la primera, como si el salir del subterráneo al nivel de superficie, me devolviera del mundo fantástico de la lectura, al mas real de la cotidianidad misma. Llego al extremo de la escalera mecánica que me conduce, mientras mis reflexiones pasan de la 2º a la 1º , y siento la tentación de retomar el camino de regreso por la escalera descendente, solo es un impulso momentáneo, pero no solo “es”, también es un deseo.
Desde hace algún tiempo, y ya que dispongo, no solo de transporte colectivo (Metro), hasta mi lugar de trabajo, si no que además me es absolutamente gratuito, me propuse utilizarlo como medio habitual, he de reconocer que con cierta resignación, tal vez llegaban a su fin mis “Racing Journey´s”, por el complicado trafico de hora punta, primero de manera casual, después llego el invierno y por impositivo térmico, ahora aquello que empezó de forma resignada y puntual , se convierte en cotidiano, y habrá que reconocer que ha vigorizado mi capacidad lectora, pero me ata como el resto de las ventajas urbanas, poco a poco van atando a sus sufridos urbanitas.

Porque sucede, mas a menudo de lo que los creativos de publicidad, ponen en boca de los gestores de turno, de los distintos transportes.: “Papa ven en Tren “, “Tren Tranquilidad”, “Metro de Madrid Vuela”, “Se solidario utiliza el Transporte Publico”,etc etc. , que no son reales , vamos que esta tan separada de la misma realidad como mis opciones 1º y 2º cuando se me van los circuitos cerebrales.
Y es que, por fortuna , (alguno no vera la fortuna por ningún lado), mis desplazamientos , van casi desde un extremo al otro de la línea, por lo que tomo asiento, abro el libro en cuestión y llego a mi destino, (tarde), pero sin apercibirme de lo que ha mi alrededor ocurre, si el “crescendo” de las increpaciones, me hace levantar la vista , observo el descontento de mis conciudadanos, cuando sin enterarme , llevamos mas tiempo del normal detenidos en una estación ,(Valla Vd. a saber cual), o eso si, cuando en “Allegro vivace”, los altavoces indicar : “Srs. Viajeros , por avería técnica, desalojen el convoy, y esperen el siguiente, Gracias y perdón por las molestias”, entonces he de levantarme todo yo , para seguir con las instrucciones dadas, que con mayor, mas que con menor alegría nos embarga a todos.

Pues bien suele suceder, (al principio mas, ahora busco la solución anteriormente), que se acabe la lectura entre el origen y el destino, y entonces el tedio me sume, de tal forma que busco capítulos pasados para releer, decía que ahora, e aprendido a cuando una lectura por el grosor del libro , puedo observar que llega a su fin, a tomar otro libro de reserva.
Única forma esta de poder sustraerme de la modernidad de los transportes colectivos, cuan aburridos resultan de otra forma, así que cuando el diablo no sabe que hacer, con el rabo mata moscas, y empiezo a mirar a mi alrededor, formulo y fantaseo con la gente de mi alrededor, y al verlos tan aburridos como yo, pienso si ellos , procesan su aburrimiento de la misma forma, por lo que, imagino , formare también parte de sus fantasías, y entonces todos pertenecemos a una fantasía común y colectiva, nos desplazamos al nivel donde se dan las 2º ocasiones y todos esperamos que nos anuncien los “Allegro Vivaces”, nuestro regreso al común presente.

Va a ser por eso que ahora estoy mas atento a aquellos, que en ultimo momento , saltan de su pasividad, para recorrer el espacio que les separa de la salida, al apercibirse que su estación llego, y no tuvieron tiempo de desprenderse del mundo irreal, que tan interiorizado tenemos que deseamos volver a descender por la escalera que nos regresa a la profundidad.

Pensamiento:
1º tan enfrascado estaba en la lectura que escuche mi parada, pero no me levante a buscar la salida hasta que ya iniciado el siguiente recorrido, me condujo hasta la síguete estación.
2º Como ya es la segunda vez que me pasa. Entro en un bucle de espacio/tiempo y me desplazo a lo largo de los siguientes minutos que dura el trayecto entre las dos estaciones.

Según accedo a la superficie voy descartando la 2º posibilidad por la primera, como si el salir del subterráneo al nivel de superficie, me devolviera del mundo fantástico de la lectura, al mas real de la cotidianidad misma. Llego al extremo de la escalera mecánica que me conduce, mientras mis reflexiones pasan de la 2º a la 1º , y siento la tentación de retomar el camino de regreso por la escalera descendente, solo es un impulso momentáneo, pero no solo “es”, también es un deseo.
Desde hace algún tiempo, y ya que dispongo, no solo de transporte colectivo (Metro), hasta mi lugar de trabajo, si no que además me es absolutamente gratuito, me propuse utilizarlo como medio habitual, he de reconocer que con cierta resignación, tal vez llegaban a su fin mis “Racing Journey´s”, por el complicado trafico de hora punta, primero de manera casual, después llego el invierno y por impositivo térmico, ahora aquello que empezó de forma resignada y puntual , se convierte en cotidiano, y habrá que reconocer que ha vigorizado mi capacidad lectora, pero me ata como el resto de las ventajas urbanas, poco a poco van atando a sus sufridos urbanitas.

Porque sucede, mas a menudo de lo que los creativos de publicidad, ponen en boca de los gestores de turno, de los distintos transportes.: “Papa ven en Tren “, “Tren Tranquilidad”, “Metro de Madrid Vuela”, “Se solidario utiliza el Transporte Publico”,etc etc. , que no son reales , vamos que esta tan separada de la misma realidad como mis opciones 1º y 2º cuando se me van los circuitos cerebrales.
Y es que, por fortuna , (alguno no vera la fortuna por ningún lado), mis desplazamientos , van casi desde un extremo al otro de la línea, por lo que tomo asiento, abro el libro en cuestión y llego a mi destino, (tarde), pero sin apercibirme de lo que ha mi alrededor ocurre, si el “crescendo” de las increpaciones, me hace levantar la vista , observo el descontento de mis conciudadanos, cuando sin enterarme , llevamos mas tiempo del normal detenidos en una estación ,(Valla Vd. a saber cual), o eso si, cuando en “Allegro vivace”, los altavoces indicar : “Srs. Viajeros , por avería técnica, desalojen el convoy, y esperen el siguiente, Gracias y perdón por las molestias”, entonces he de levantarme todo yo , para seguir con las instrucciones dadas, que con mayor, mas que con menor alegría nos embarga a todos.

Pues bien suele suceder, (al principio mas, ahora busco la solución anteriormente), que se acabe la lectura entre el origen y el destino, y entonces el tedio me sume, de tal forma que busco capítulos pasados para releer, decía que ahora, e aprendido a cuando una lectura por el grosor del libro , puedo observar que llega a su fin, a tomar otro libro de reserva.
Única forma esta de poder sustraerme de la modernidad de los transportes colectivos, cuan aburridos resultan de otra forma, así que cuando el diablo no sabe que hacer, con el rabo mata moscas, y empiezo a mirar a mi alrededor, formulo y fantaseo con la gente de mi alrededor, y al verlos tan aburridos como yo, pienso si ellos , procesan su aburrimiento de la misma forma, por lo que, imagino , formare también parte de sus fantasías, y entonces todos pertenecemos a una fantasía común y colectiva, nos desplazamos al nivel donde se dan las 2º ocasiones y todos esperamos que nos anuncien los “Allegro Vivaces”, nuestro regreso al común presente.

Va a ser por eso que ahora estoy mas atento a aquellos, que en ultimo momento , saltan de su pasividad, para recorrer el espacio que les separa de la salida, al apercibirse que su estación llego, y no tuvieron tiempo de desprenderse del mundo irreal, que tan interiorizado tenemos que deseamos volver a descender por la escalera que nos regresa a la profundidad.





