Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
Un pequeño cuento para la niña que vive en tí


Hoy en este día tan especial, te voy a contar uno de esos cuentos en los que creías de niña, aunque sé que cuando te quedas dormida sin querer, todavía crees en ellos. La pequeña ha crecido demasiado en los últimos años, a golpes, a acelerones por las cargas de la vida. Pero yo te veo, pequeña Laura, todavía te veo en tus ojos de adulta. Me guiñas el ojo cuando me da hipo y me sacas la lengua cuando voy estresado por la columna de la madurez. Te veo allí en la lejanía y te sonrió.

Hoy te espero sentado en el columpio que abandonaste tan deprisa. Deseando jugar contigo en el parque, verte sonreír como nunca, verte suspendida en el aire durante unos segundos y que de improvisto sienta que no hay nada más mágico en ese momento que tu calida amistad. Reunirnos al borde de las escarpas de la demencia, experimentando el vértigo y bebérnoslo de un solo trago para matarnos de la risa mientras nos presentamos de saltimbanquis hídricos.

Hoy llevo puesto el chubasquero y las botas Katiuskas para trocear los charcos y pasear de la mano con el cielo chorreando. Para contarnos confidencias echados en el arco de la luna. Que me susurres tus secretos mientras bosteza una luciérnaga, conseguir hacerle cosquillas a los faroles de la Vía Láctea.

Hoy seguiré escuchando tus opiniones, secaré esos lagrimones con el mismo mimo de cada día, dejaré que tu alma se intensifique en cada palabra tuya, que cada sentimiento que proyectes te identifique. Te abrazaré cuando pienses que lo necesitas. Te levantaré aunque no me lo pidas. Seguiré siendo tu amigo de por vida.

Al terminar el cuento y vestirnos de adulto, siempre dejaré la puerta entreabierta por si quieres volver a hacer travesuras delante del espejo, a compartir juguetes, locura y tiempo, en la infancia que te dibujo, para esa niña que todavía logro ver en ti.

Feliz cumpleaños Laura.

Firmado: Alejandro

 
Jugando a pillar

Te hablo (me silencias)
Me susurras (me callo)
Te muerdo (sonríes)
Me miras (me escapo)
Te acerco (me desordenas)
Me sientes (te odias)
Te enquistas (me reprocho)
Te desinfectas (tarareo)
Me escudriñas (me derrocho)
Te asustas (me desabotono)
Me desnudas (estornudo)
Lloras (abrevio)
Me encierras (me alejo)
Vociferas (me inutilizo)
Chispeo (me lames)
Te encumbro (me exiges)
Esperas (te engullo)
Tiemblo (me guiñas)
Me organizas (sucumbo)
Te elevo (me achico)
Te expresas (acciono)
Te protejo (te expones)
Te copias (me reinicio)
Me acaloro (te chivas)
Sudas (me emociono)
Lloro (calibras)
Endulzas (me potencio)
Me apago (concentras)
Te manchas (compongo)
Me descubro (repones)
Te improvisas (Te creo)
Me atrevo (Meditas)
Te frustras (aminoro)
Te confiesas (me economizo)
Te consiento (me pronosticas)
Me seduces (me agudizo)
Me recupero (te quejas)
Me apuras (tanteo)
Shhhhh shhhhh shhhhh
¿Juegas?
Sin vencidos ni vencedores
Shhhhh shhhhh shhhhh
Juguemos.

Firmado: Alejandro
 
V El novio de Lara Croft
Subidos en un Pegaso de metal que se deslizaba como un bailarín entre el asfalto y los lengüetazos orgásmicos del viento. María y yo asistíamos al yoyo paisajístico. De vez en cuando ella me señalaba algo que le llamaba la atención y seguidamente se abrazaba a mí. Metía distraídamente sus manos en los bolsillos de mi cazadora. En ocasiones podía sentir como su respiración empañaba la visera de su casco, como sus latidos traspasaban los tejidos y se acoplaban a los míos.

El motor de mi Honda sonaba como una sinfonía perfecta de metales, aceite y gasolina. Los neumáticos susurraban señales estables al alquitrán. La montura y nosotros dos éramos un coito constante y equilibrista.

Después de dos horas y media de trayecto, decidimos parar a desayunar [para algunos almorzar] y por supuesto, para cumplir el código de circulación respecto al descanso en los viajes de largo recorrido. Paramos en un área de descanso, que tanto me gustaban de pequeño.

Estacioné la moto entre camiones, furgonetas de todo tipo y algunos turismos desparramados por la zona de aparcamiento.

Mientras me quitaba los guantes, desabrochaba el casco, liberaba mi espacio facial y bajaba la cremallera de mi cazadora; María avanzaba hacía mí como la chica de ´´busco a Jacks´´, me sonreí ante mi propia ocurrencia. Ambos entramos en la cafetería bastante concurrida a aquellas horas de la mañana.

Ella se sentó en una de las mesas libres cerca de unos ventanales que cogía absolutamente toda la pared excepto centímetros de arriba y abajo. Yo esperaba en la barra a que me atendiese el camarero. Pedí un café con leche, un zumo de piña y tostadas para dos personas. Aguardando al camarero, la miraba como se encendía un cigarro y miraba distraídamente por la ventana el centrifugado de vehículos que fregaban la autovía. Serví su café con leche y su tostada e hice lo propio con mi pedido.

- ¿No estabas de vacaciones? dijo burlonamente

Sonreí, en ese instante el camarero apareció para preguntarnos si queríamos mantequilla, mermelada, foi grass o la aceitera-salero. Yo preferí la tostada con sal y aceite y ella pidió Tulipán.

-¿Tú nunca desayunas café con leche?
- A veces, suelo pedirlo corto de café y largo de leche pero como soy tan delicado con la leche y estamos de viaje prefiero asegurarme de que el desayuno no me va a sentar mal cuando vayamos luego en la moto.
-¿Te puedo hacer una pregunta muy personal?. Dijo mientras se comía un trozo de su tostada y echaba el azúcar en su taza de vapor.

Continuara . . .

Firmado: Alejandro

Continuación desafío 2.

 
La felicidad cabalgaba en la cola de una cometa



El niño miraba boquiabierto como un rombo bailaba idílicamente con el viento, cimentando lazos inquebrantables, rozándose en un placer abstracto, sorbiéndose lo mejor de sí mismos para lograr la máxima expresión de la armonía, la compenetración y la entrega, expandiendo su cosmos a través del aire para impregnar posteriormente la otra parte, como un circulo cerrado donde fluyen los sentimientos, donde se potencia la transferencia de almas. Porque el niño solo veía bailar a dos almas perfectas en su imperfección.

Con sus pequeñas manos señalaba ilusionado, confundido, intrigado y sorprendido la cometa que surcaba por encima del mar que besaba Cádiz aquella tarde. Mientras la risa de su padre aleteaba alrededor de sus oídos y se arrodillaba para estar a la altura del chiquillo, le susurró:

- Es una cometa. – Dijo con mucho misterio como si le estuviese confesando el mayor secreto de la humanidad- .
- ¿Puedo tener yo una, papá? – Preguntó con mucho énfasis-
- Claro hijo, si quieres la hacemos tú y yo juntos igual que hacemos los barquitos dentro de la botella, ¿quieres?
- ¡Sí!, ¿podemos hacerla hoy? - Empezó con un tono pasional y fue conteniéndolo mientras observaba a su progenitor que se reía abiertamente-.
- Ahora cuando nos vayamos a casa, pasaremos por algunas tiendas y compraremos los materiales para hacer una bonita cometa y la haremos volar el próximo día.

El pequeño cambio su cara, se le entristeció el rostro y el peso de la profundidad balanceó completamente su mirada hacia el suelo. Casi por momentos pareció que iba a llorar.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué esa cara de tristón? ¿Es que ya no quieres hacer la cometa? – Preguntó a su retoño al percibir el cambio de ánimo de la criatura-
- Sí, sí quiero.
- ¿Entonces?
- Es que yo no se volar cometas –dijo intentando asfixiar el llanto que zigzagueaba por su garganta.

Santiago sonrió. Con esas manos rugosas y grandes que aparentaban torpeza levantó la mirada del suelo de su hijo, hasta hacer que ambas miradas claras se sumergiesen entre sí.

- Yo te voy a enseñar a volar la cometa. Así podrás mostrarle a mamá como baila tu cometa entre el cielo y el mar.

El pequeño Álex sonrió y trotó hacia su madre que estaba sentada cerca la orilla, había observado y escuchado la escena. Acogió al niño en un abrazo generoso mientras ambos padres se contemplaban con una complicidad mayúscula. Dejó que el niño le revelara con esa pasión infantil que iba a hacer una cometa con su padre y que le iba a enseñar a volarla, la emoción del crío no podía permanecer dentro de su interior y se fugaba a borbotones de su cuerpo. Los tres caminaban camino de casa con una sonrisa en los labios. Qué fácil es a veces ser feliz.

Como su padre había prometido compraron los materiales que les hacían falta para parir una cometa que flirteara con el viento. Mientras el niño ayudado por sus mayores diseña la imagen que llevará su diamante surfero aéreo y van confeccionando poco a poco, en un alumbramiento lento, lleno de ánimo y paciencia, una bella cometa. Cuando pudo por fin sacar su lindo juguete, su padre como había prometido, le instruyó hasta que Álex pudo volar su propia cometa él solito.

El día que primero con miedo, luego con excitación, desaliento, perseverancia y alegría aprendió a volar su cometa corriendo por la playa de Cádiz fue uno de los mejores días del padre que pasaron padres e hijo.

Todavía hoy conservo esa cometa y por días como ese que pasé con mis padres me sigue gustando, a pesar de mis veintiocho años cumplidos, volar cometas. Feliz día del padre papá, hoy la he vuelto a volar en la misma playa en tu honor, ojalá tú y mamá me hayáis estando viendo con las mismas risas y complicidad de aquellos días.


Firmado: Alejandro





 
Judas




Has podrido la manzana del paraíso terrenal, tranquila cariño, no existe el pecado original en el ombligo del hombre de Vitruvio. Eres tan vulgar lamiendo el látex con tanta disciplina catequista. Ya no tienes perro faldero, he escapado de tu collar y tu látigo. Qué pena se ha abolido la esclavitud en cada centímetro de nuestra cama. Ya he dejado atrás mi vocación de suicida. Te he visto sin maquillaje y sinceramente no eres tan impresionante.

Querías cometer el crimen perfecto mintiéndome con tanta minuciosidad, extinguirme en arrodillado a tu altar. Cuanta vanidad tuya se jactaban de mis lágrimas. Me crucificaste con tu actuación de teatros pordioseros y desde mi resurrección permíteme ovacionarte por creerme tus lloros, tus promesas, tus palabras, tus poses ridículas de complicidad. Gateabas como una madame de octava fila por mi piel, mercadería a domicilio, prostituta de tu sevicia. Propagas el tedio con tus intentos de ser sensual. Ya bostezo con el playback de tu voz. Sinceramente no eres tan sublime.

Qué falsa es tu risa hasta me pareces una hiena en celo, como un ronquido suspendido en el aire. Vas de diva con tu inválida vergüenza, con esos complejos que encubres en tu egocentrismo arrogante. Mutilabas todas mis bondades porque me veía con tus ojos que gruñían mi inutilidad. Extirpabas mi voluntad a tu antojo, como un guiñol sumiso, un sainete de sombras chinescas, eres la tejedora de mi espectro esperpéntico. Ahora soy un hombre libre que se sacude el estiércol.

Soy Judas, te he negado tres veces. Eres Judas me has dado el beso de la traición.


Firmado: Alejandro.


Aclaración: Esto es un psicodrama (aunque me gusta este término y lo usan la psicología no cumplo sus bases) o mejor llamarlo Role playing. Es decir me pongo en una situación y circunstancia emocional, vaciando mi alma en ese contenido, modulando mis emociones en el recipiente diseñado, convirtiendo mi empatía en una herramienta literaria.




 
Reteniendo el tiempo en tus senos


A Elena



Un sudor en las ingles
Agotado y bélico
Mojado y vestido
Suprimo palabras
Amplifico caricias
Exploro la fiebre
Suspiros quebrados
Espasmos en la siesta
Descenso encharcado
Retorciendo lo prohibido
Resbalando en tu desnudez
Lengua deambulando por tus senos
Desbordando y reteniendo el tiempo
En mi verticalidad consciente
Ensalivo mis huellas
Ansiedades templadas
Sin historias
Sin escondites
Sin mitades
Sin límites
Adivinándote la necesidad
Deseos ladrando entre temblores
Estrechándonos entre paréntesis
Penetrando en adjetivos posesivos
Compactando identidades
Electricidad frágil y construida
Vertiginosa y virginal en cada estallido
Inspiración en los fluidos
Retoños del júbilo
Abrochando tus pezones
Desparramando la anarquía estructurada
Materializamos los ríos, las colinas y los océanos
Tu vientre palpitado, regado y anhelado
Mis manos constantes, generosas y festivas
Un suspiro en expansión
Dinámico y pacificado
Involuntario e interminable
Sobrecogimiento del triangulo
Dureza al cuadrado del cilindro
Encadenados
Desprovistos
Inmensos
Crecimiento entregado
Descubro formas
Lleno huecos
Grabo laberintos
Defino matices
Perfecciono secuencias
Actualizo instantes
Buscamos la libertad de la dependencia
Apuramos la euforia
Te diré por dentro lasciva mía
Lo que me callo por fuera
Brindemos ninfa por la resurrección
Brindemos canalla por la humedad
Tú te contienes
Yo me desbordo
Tú me recibes
Yo me deposito
Tú aroma
Yo palabra
Condensa, atropella y resuena
Entre mis brazos
El quinto acto
Danza comestible
Y cuando cae el telón
La ternura escolta en el escalón.


Firmado: Alejandro




 
La poesía que mastica un adiós

No envidies mis progresos sin conocer mis sacrificios


Hacía semanas que llovía en la plaza Blas Infante. La humedad que planeaba por las calles y el chapotear fatigado de las gotas en los despojos desparramados de sus semejantes, lo anegaba todo en el tedio, en una tediosa espera.


La respiración de Elvira y Ethan se habían acoplado rítmicamente al limpiaparabrisas del Seat Ibiza metalizado. El silencio se retorcía incómodo en el asiento trasero. La mirada baja de ella observando las líneas sobrias de la guantera. La mirada de él extraviada y buscando cobijo en los matorrales que tiritaba en la mano del viento. Qué cruda es la poesía de la despedida.


Elvira se había puesto la máscara que guardaba en una caja de zapatos debajo de su cama de matrimonio, era el disfraz para estas ocasiones. Sólo la lluvia, descubriría después, el dolor que hay detrás de la careta. Anoche se levantó con parsimonia, rebuscó debajo de la cama con cuidado de no despertarlo y sacó la caja con decisión, con un coraje sobrehumano y antes de que pudiese parpadear, la impulsividad agarro violentamente la máscara y se la encajó perfectamente en su rostro. Horas después, todavía sus manos temblaban mientras buscaba abrazarse a Ethan. Sabía que ya no había vuelta atrás, sabía las lágrimas que se desarrollarían en soledad, sabía el dolor que habría de soportar. Por eso apuró la ternura de él en ese abrazo bajos las sabanas recién despertadas.


Ethan había salido del coche no para evitar la rabia sino para que ella no lo viese llorar. No entendía la cobardía de ella cuando empezaba a amar. Las lágrimas se mezclaban con las lluvias como se mezcla los fluidos en el refugio intimista.


Las pisadas torpes se dirigían hacía él, lo abrazó apoyando su cabeza en su espalda, ella tampoco quería que lo viese llorar. Era cobarde cuando amaba. La lluvia resbalaba por sus cuerpos igual que ellos hacía el suelo embarrado, ambos de rodillas, rendidos en su propio dolor, ocultando a través del frío y el agua lo que ambos intuían en la incandescencia de aquel abrazo. Elvira con su máscara tomando el mando se levantó rígida subió a su coche y sin mirar ningún momento hacía atrás arrancó, aceleró y la máscara se partió por la mitad reblandecida por el llanto.


Corrió por las escaleras hasta subir a su piso situado en la plaza de Blas Infante y pudo ser lo que la máscara no le permitió. El grito lo escuchó Ethan bajo la lluvia en el mismo lugar donde años antes habían perdido la virginidad y donde tantas veces habían compartido amaneceres. Ahora todo estaba embadurnado de barro, llantos y un dolor seco que les partió la fe por la mitad. Qué atormentada es la poesía de un amor a los veinte años.


Firmado: Alejandro





 
Entrevista en una mesa de camilla



Entrevistadora: Maribel
Entrevistado: Alejandro


INFANCIA

• Naciste un día de invierno y luna llena, ¿qué es para ti la luna, Álex?

La luna para mí representa los ideales encontrados. La luna tiende a representar el lado oscuro de la gente o el lado romántico, soñador e idealista de las personas. No tiene término medio. Es confidente o esa gran conspiradora. Yo soy muy lunático y no sólo porque mi estado de ánimo tiene esos vaivenes en menos de un segundo sino porque soy un gran enamorado de todos los significados que le damos a la luna, se nota muchísimo en mis textos en los que he vestido a la luna hasta con enaguas (risas).

• Te llamaron Alejandro, que significa “el protector”, y ejerces de defensor de niños, ancianos y débiles en general. ¿Crees que las personas deben ser protegidas?

Claro que deben ser protegidas, pero no hasta el punto de sobre proteger.

• Escribiste que de tu madre heredaste el azul y de tu padre el marrón, ¿debe prevalecer siempre el deber?

Sí, siempre hay que hacer lo que debamos porque hacer lo que queremos es lo fácil, y eso sinceramente no tendría ningún valor, no hay sacrificio alguno. Pero sacrificar aquello que deseamos y anhelamos por lo que debemos hacer es un sacrificio que tarde o temprano resultará beneficioso aunque sea interiormente, nos ayuda a crecer como personas.

• Desde pequeño parece que eres algo aventurero. En una de esas “excursiones” parece que “desapareciste” un rato. ¿Qué método usaron tus padres a partir de entonces para localizarte fácilmente?

(Risas) Me pusieron un cascabel (risas) Era un cascabel pequeño y me lo ataban a la muñeca para que si me despistaba ellos lo notaran. Yo lo que se dice perderme no me perdía, simplemente me quedaba tan absorto en cualquier cosa, tan concentrado entre mi interior y aquello que me llamaba la atención que todo mi alrededor desaparecía y más de una vez ni me daba cuenta que mis padres, amigos o pareja pues no estaban. Tengo miles de anécdotas sobre ello. Yo era como Houdini, escapista profesional (risas)

• Pero aún así, en una ocasión no encontrabas el camino de vuelta a cada. Si se es un niño y se pierde uno, ¿cómo se puede conseguir que unas prostitutas te lleven a casa y además paguen el taxi?

Siendo un niño, imagino que si yo no hubiese estado llorando en aquel bordillo con esa edad seguramente aquellas señoritas no se hubiesen acercado a consolarme ni a ofrecerse a llevarme a casa. Hay que recordar que muchas son madres que sacan adelante a sus hijos y que son personas como todos los demás, solo cambian las circunstancias que le han llevado a su situación y su elección.

• Ibas al colegio acarreando un libraco más grande que tú. Te leíste enterito “Tirant Lo blanc” en los recreos. ¿Llevas armadura?

Creo que como todos, me protejo. Suelo entregarme por completo en todo, en mi trabajo, en el arte, y por supuesto en mis relaciones personales y cuando lo das todo no siempre sales bien parado, supongo que cuando te hacen muchísimo daño acabas protegiéndote tarde o temprano. Antes iba a pecho descubierto y ahora ya voy más tapadito. Aún así me acabo desnudando por completo y entregando todo lo que soy. Protegerse no es malo, creo que es algo natural, es un acto de supervivencia.

• Para ti, los niños extranjeros que conocías en vacaciones eran “los niños de la mirada frágil”, ¿por qué?

Cuando te sacan de tu entorno, tus amigos, tus costumbres, tu cultura y de repente estás en otro lugar donde no tienes esto, te vuelves frágil, una fragilidad que no es aparente pero que yo se lo veía en los ojos. Un miedo al rechazo, a la aceptación que todos tenemos pero si le añadimos que encima tiene que aclimatarse a un lenguaje nuevo, códigos nuevos, carácter, cultura y entorno distintos a su lugar de origen, es como si se volviesen niños que aprenden a caminar con esos andares torpes y dubitativos. Una fragilidad que ocultaban pero del que yo era receptivo.

• ¿Qué aprendiste como persona acompañando al afilador o al hombre que arreglaba paraguas?

A disfrutar de los detalles, de las cosas pequeñas, a respirar a sorbos, a la sabiduría de la cotidianidad. A la serenidad del movimiento. A aprender de los errores con la suficiente calma para absorber la experiencia.

• Creciste leyendo comics de súper héroes, pero al margen de las enseñanzas de tus padres, ¿crees haber aprendido alguna norma o filosofía de vida de esos personajes?

Todos los personajes de aquellos comics tenían en común que defendían sus ideales con honestidad y coherencia. Creo que son dos valores importantes para la formación del ser humano.

• Existe en Francia la expresión “Châteaux en Espagne” (Castillos en España), metáfora para expresar cosas imposibles. Tus castillos en la arena eran también bastante imposibles, o cuando menos efímeros, debido al paso de quien siempre los aplastaba caminando por la playa. ¿Sigues enfadado con el hombre gordo?

No (risas) No soy nada rencoroso.

• De pequeño, un día dijiste a tus padres que querías ser gitano. ¿qué te contestaron?

Les dio la risa sino recuerdo mal (risas) Me dijeron que yo podría ser lo quisiera con esfuerzo, disciplina, trabajo, sacrificio y entrega podría obtener aquello que me propusiese. Pero que lo de ser gitano iba a estar chungo (carcajada).

• Tu iaio era, entre otras cosas, apicultor (tú pensabas que astronauta) y cuando pudo estudió delineación. Si las circunstancias lo permitieran, ¿retomarías bellas artes?

De momento no es unos de mis proyectos, pero no lo descarto. El arte forma parte de mi yo interno y siempre estará ahí. Quizás en un futuro cercano cambie de opinión y retome bellas artes.

• Uno de tus libros de cabecera es “El principito”. ¿Qué prefieres, domesticar o ser domesticado?

Ser domesticado aunque domesticar también tiene su aquel.

• Tu madre te contaba cuentos para que te durmieras: El principito, Las mil y una noches… ¿Qué historia contaría Scheherezade de Álex?

El ave fénix que siempre renacía de sus cenizas (risas) La de un niño que duerme las estrellas en sus pequeñas manos por la noche y por el día duerme en el vientre de la luna mientras ésta le da la espalda al mar.


LUGARES

• “Y jugar a ser paloma que cruza Triana, ser jardín entre naranjos blancos de azahares...” ¿Qué es Sevilla?

Sevilla si fuese mujer sería mi compañera perfecta. Sevilla es poesía, romanticismo, jolgorio, risa, tragedia, rusticidad, arte, sencillez, bohemia. Sevilla es el alma de una mujer hecha arquitectura.

• ¿Y Cádiz?

Cádiz es mi raíz. Mi génesis. Mi costura. Mi charquito sereno. El salitre. Si las ciudades fueran materia, Sevilla sería mi aire y Cádiz mi agua.

• Paseaste también tu infancia por la Cataluña donde nació tu madre, háblame de Barcelona

Siempre recuerdo a una Barcelona nocturna con un cielo cuajado de estrellas bajo la mordiente de las olas sobre los muelles.

• Y para no desequilibrar la balanza dime, ¿Qué recuerdas de Galicia, tierra de tu padre?

La suavidad. La lluvia chapoteando disfrazada de mimo, con una cadencia suave, sin prisas, muda.

• Si tuvieras que elegir un país en base a su gastronomía, ¿con cuál te quedarías, Grecia o Turquía?

Con Turquía, es uno de los países en los que he estado que más me han impresionado interiormente.

• ¿Mar o montaña?

Creo que los extremismos no son buenos. Un compendio de ambos.

ANDALUCIA

• Has viajado por varios países y residido en distintas ciudades, ¿qué tienen Andalucía y los andaluces que no tengan los demás?

Una vez hablando de nacionalismos y demás con un amigo, yo le explicaba esto sobre que era Andalucía para los andaluces: “Para los demás su tierra es su patria para los andaluces, Andalucía es nuestra madre”. Andalucía no tiene más ni menos que otros lugares, para nosotros, los andaluces es un sentimiento tan fuerte como el que sentimos por una madre. Andalucía nos da la vida a cada uno de sus hijos y lo que es mejor también quiere a los que no son hijos legítimos.

• Desayunas pan con aceite de oliva o manteca colorá, tomas gazpacho habitualmente, ¿qué otro hábito –culinario o no- típicamente andaluz conservas?


Teniendo en cuenta que yo he recibido culturalmente otras influencias como la gallega y la catalana, tengo muchos hábitos típicamente andaluz porque no sólo soy andaluz, nacido y criado en Andalucía, sino que me siento fuertemente ligado a sus latidos. Todo yo es mi andaluz.

AFICIONES DEL CORAZON

• Trianero, sevillano, andaluz y amante del flamenco. ¿Qué es ser flamenco para ti?

El flamenco es vida, es la vida. Pasión, drama, alegría, rebeldía, odio, denuncia, ternura, rabia pero sobretodo el flamenco es alma, la voz del alma.

• Te gusta la lluvia y en una ocasión hasta te fugaste para verla caer en el mar, ¿qué sentiste al verlo?

Una emoción desbordante que me comprimió el pecho hasta llorar de tanta ternura. Era como si cielo y mar hicieran el amor con una dulzura suprema.

• Sé que tu guitarra favorita se llama “Tierra”, tu piano “Viento” y tu bolígrafo “Federico”. ¿Cómo se llama tu paleta de colores?

Se llama Moira, que entre otras cosas viene de la transfiguración de Mnemosina que es la musa de la pintura, significa memoria: moria, Moira. La Moira significa
"la parte que toca" también, por lo que para mí, Moira (mi paleta) es la parte que toca la memoria, el gesto (lo que pinto) que deseo recordar, guardar, y lo toca completamente, se impregna de mí para impregnarlo en el recuerdo.

• Diez guitarras, una bandolina, un cajón, dos pianos, un saxo, una armónica, completa la lista de tus instrumentos musicales.

Tengo dos teclados, una flauta del colegio y creo que nada más. Aunque creo que así a bote pronto no nos hemos dejado ningún instrumento.

• Pronto tendrás una guitarra nueva que se unirá a las demás que atesoras. ¿A qué guitarra nunca pudiste sacarle una nota?

A Tierra cuando se pone celosa. Parece que no pero cuando tocas otra guitarra y vuelves a tu vieja guitarra es como si ella estuviese enfadada contigo y cuesta domesticarla (risas) Tengo una guitarra muy posesiva pero la adoro (risas)

• Y después de la guitarra azul, ¿cuál será el siguiente instrumento?

Me quiero comprar un sitar, cuando fui a Marruecos me dejaron tocarlo y desde entonces estoy enamorado de este instrumento.

• Cuando tocas una de tus canciones, ¿sientes lo mismo que cuando la compusiste?
De normal sí, me remueven los mismos sentimientos que cuando la compuse. Es como si me regeneraran ese sentimiento y me lo trasplantaran en mi alma.

• ¿Sigues tocando con los antiguos miembros de tu banda si coincides con alguno de ellos?

Sí, montamos cada fiesta que luego estamos recordándola años. Somos muy exagerados (risas) Me encanta esas fiestas musicales, de reunirnos con unas tapitas y lo que cada uno tomar, ponernos a tocar en sobremesa, charlando entre canción y canción, riéndonos, llorándonos, sacando todo nuestro. Bailando. Es una fiesta musical de falda y camilla. Un tablao improvisado de flamenco, soul, jazz, blues, rock, heavy, rap, copla… y cuantos estilos existan y nos apetezca. Sólo hay una regla. Prohibido prohibir.

• A través de la escritura pintas el alma humana, pero en una representación pictórica, ¿Cuál es el retrato que más te ha costado plasmar?

Quizás el de Bob el cojo, un hombre que arreglaba zapatos en la calle. Tenía unos rasgos muy especiales y me costo romper varios bocetos y cuadros porque no me salía como yo quería.

• He oído una teoría según la cual cuando un motero va a toda velocidad es cuando más vivo se siente pues es o vida o muerte. ¿Lo has sentido así alguna vez?

La única vez que he sentido estar entre la vida y la muerte en una moto fue cuando tuve el accidente. La imagen del motero está muy distorsionada. Pero yo creo que el motero es aquel que disfruta de la moto, del paisaje y de las sensaciones que te proporciona a una velocidad moderada. Es más a mí me gustaba ir relativamente despacio y disfrutar del paseo. Para correr hay circuitos cerrados y no pones en riesgo la vida de los demás.

• Siempre me ha resultado extraño que, siendo motero, no te gusten los coches, ¿podrías explicarme por qué les tienes tanta aversión?

Seguramente psicológicamente alguien con más estudios lo podría explicar mejor. Pero resumiendo un poco, en mi colegio se recibía campañas de concienciación cada cierto tiempo, todavía recuerdo aquel video de unos pulmones negros por el tabaco o las clases sobre primeros auxilios…entre otras campañas la de los accidentes de tráfico me marco, de una chica que perdió a su pareja entre unos amasijos de hierro por un imprudencia de otro conductor, me impresiono tanto tantísimo que incluso tengo un relato escalofriante sobre el tema escrito ese mismo mes. No sé morir en una accidente de tráfico es una de las muertes más absurdas que conozco.

• Devorador de libros, eres capaz de olvidarte de todo cuando te sumerges en una obra de tu gusto. Lees cada 25 de diciembre “un cuento de navidad” de Truman Capote, pero dime otro libro que no te canses de leer.

El principito y posiblemente Amor en los tiempos del cólera.

• Dime tu protagonista favorito de los siguientes libros: “el amor en los tiempos del cólera”, “la sombra del viento”, “la princesa prometida”

Florentino Ariza, Julián Carax e Iñigo Montoya.

• Y hablando del amor en los tiempos del cólera, hay una frase en el libro que dice “el corazón tiene más cuartos que un hotel de putas”, ¿estás de acuerdo?

Sí (risas) Estoy de acuerdo. Creo que se puede querer y amar a varias personas. Y que cada persona a la que queremos/amamos tiene una habitación individual reservada en nuestro corazón, o al menos en el mío.

• Siempre has sido un gran aficionado al deporte. ¿Aparte de los beneficios físicos, se puede sacar algún otro valor de la práctica del ejercicio?

Entre otras cosas afán de superación, integración, respeto a la persona, tolerancia, acatación de reglas, perseverancia, trabajo en equipo, superación de los límites, autodisciplina, responsabilidad, cooperación, honestidad, lealtad, etc.

• En diciembre estuviste en los Pirineos, ¿se te sigue dando bien el snowboard o estás oxidado?

Se me sigue dando bien, es como montar en bicicleta, nunca se olvida.

PENSAMIENTOS

• Fuiste siempre el mejor amigo de las chicas, has dedicado escritos preciosos a mujeres, “Jane” y “Mara” entre otros, ¿por qué tienes más amigas que amigos? ¿Qué es la mujer para ti?

No creo tener más amigas que amigos, estará a la par, de cualquier forma no me fijo en el sexo al que pertenece la otra persona para tener una relación de amistad. La mujer para mí es la que te enseña a amar.

• Compartimos idioma e historia con América del Sur, tienes además muchos contactos en esa tierra, ¿con quiénes piensas que tenemos más en común, con sudamericanos o europeos?
Con sudamericanos. Aunque yo he recorrido Europa en mis viajes y Sudamérica no, más por el miedo a volar que por otras cuestiones. Creo que tenemos mucho más en común con ellos; lenguaje, cultura, costumbres… son mucho más a cercanos a nosotros que nuestros paisanos continentales.

• Conoces al dedillo las leyendas artúricas, ¿Qué caballero de la mesa redonda te hubiera gustado ser?

Por lealtad me quedo con Bedevere y por la historia de amor con Tristán. Quizás el componente cristiano que tiene Galahad me hace rechazarlo y Perceval casi me podría identificar pero el componente cristiano que le han dado a las leyendas artúricas me rechina.


• Hay quien afirma que el Santo Grial no era un objeto sagrado sino un ideal. ¿Cuál es tu grial?

Entrega total.

• Federico García Lorca, Luis Cernuda, Truman Capote, Antonio Muñoz Molina son algunos de tus escritores favoritos. ¿Cómo convencerías a un niño para que leyese?

Dándole ejemplo, leerle desde niños y libros aptos para su edad. Sobretodo libre albedrío no forzar al niño. Quizás en futuro sea un lector apasionado.

• Permíteme citar una frase de “Carta a mi ego”: “De pequeño tenías una fijación por las manos. Ellas simbolizaban para mí el alma interna del ser humano”. ¿Qué se puede ver en los ojos de una persona, Álex? (que no sea la pupila, que te conozco, joío)

Dicen que los ojos son el espejo del alma, creo que tiene mucha razón. Creo que a través de los ojos se puede ver quien has sido, quien eres y quien serás.

• He mencionado antes que te fugaste para ver la lluvia caer en el mar, cuando tardabas en la cocina es que jugabas con el agua, chapoteabas en los charcos, haces surf y has navegado en piragua por el Guadalquivir ¿qué tiene el agua que te fascina tanto?

El agua me da paz y serenidad, no tengo explicación para ello. Me relaja.

• Siempre dices que la amistad debe cuidarse día a día, ¿cómo han de ser tus amigos, Álex?

No tiene que cumplir ningunos requisitos para ser mis amigos, sólo deben comportarse como tales, como mis amigos.

• Ese cuidado constante que prestas a tus amigos, ¿ha llegado a convertirse alguna vez en una losa pesada de llevar?

Sarna con gusto no pica, dice el refranero.

• ¿Qué valoras más en una persona, la buena voluntad o la inteligencia?

La buena voluntad.

• Eres un apasionado de la historia. Si pudieras rescribirla en parte, ¿A qué personaje histórico borrarías y por qué?

Dice un dicho indio (creo que era indio no me hagas mucho caso) que nunca has de borras tus huellas porque estas te han llevado a donde ahora mismo estás.

• Hablemos de amor, ¿Piensas que es verdad eso que dicen de que en una pareja siempre uno de los dos ama más que el otro?

Cada persona es un mundo y como tal amara distinto a otro ser humano, pero no creo que se ame más o menos, sino de distinta forma.

• En los últimos años ha aumentado tu familia. ¿Qué ha supuesto para ti el nacimiento de Estela y Julia?

Felicidad, muchísima felicidad.

• Sé que cuidas a menudo de Estela. ¿Has aprendido algo de ella?

He aprendido a vivir y no a sobrevivir.

• Tu tío quiso que sus hijas nacieran en España, ¿querrás tú que tus hijos nazcan en Andalucía?

No sería mala idea, pero con que nazcan sanos me conformaría.

• Si es así… ¿En Sevilla?

Ver anterior pregunta.

• El balance de satisfacciones y decepciones con respecto a las personas que has conocido hasta hoy… ¿Positivo o negativo?

Yo no espero nada nadie, acepto lo que me dan o quieren darme, no exijo nada más. Eso me ha hecho que tenga pocas decepciones. En mis relaciones personales siempre ha habido momentos buenos y malos, pero siempre intento quedarme con los buenos momentos, con lo que esa persona me ha aportado en mi vida.

• Trabajas desde hace unos meses en un comedor escolar. ¿Has hecho ya amigos entre los pequeños?

Me llevo muy bien con ellos. Me encanta los niños.

• ¿Se puede ver en un niño la persona que será en el futuro?

No lo creo, depende de su propia elección a lo largo de su vida.

• ¿En qué mar situarías tu faro?

Lo situaría en el mediterráneo.

VIAJES

• Uno de tus Inter-rail te llevó a Grecia, ¿cuales son esas cuatro palabras griegas que te permitieron desenvolverte sin problemas por el país?

Tanto como sin problemas… (Risas) Eran ne, oji, Zélo na páo y Den miláo eliniká

• Una de tus profesiones soñadas de niño es la de maquinista de tren. Ahora que estamos en la era de la alta velocidad, ¿Piensas que se ha perdido el encanto de los viajes en tren?

Creo que se ha perdido encanto sólo que antes te daba tiempo a relacionarte más en el tren con la gente, pero si ahora es todo tan supuestamente rápido poco tiempo te tiene que dar para relacionarte. Aunque creo que no van tan deprisa como nos quieren vender la moto.

• Hubo un viaje especial que más que viaje fue aventura y epopeya. En la medida de lo posible, resume el viaje del 600.

Creo que es imposible resumir ese viaje. Fue un cúmulo de anécdotas que hicieron que mis amigos y yo nos uniéramos muchísimo más. Un viaje físico largísimo y un viaje interior impresionante.

• Este verano lograste hacer realidad uno de tus sueños: visitar Inglaterra. ¿Repetirías ese viaje?

Lo repetiría, sí. Fue una grata experiencia.

BLOG

• Tienes un blog intimista en el que descubres veladamente cierta parte de tu personalidad. Hay muchos aspectos de ti que ni por asomo se ven por aquí. ¿No te molesta que alguien pueda formarse una imagen muy errónea de ti?

Sí me molestaría, no el que pensarán algo que no soy, sino que yo de algún modo comunicase algo que no quiero comunicar, no trasmitir lo suficientemente bien hasta el punto de ser malinterpretado.

• Que tienes imaginación de sobra, se nota en tu blog pero dime: ¿qué proceso de elaboración sigues con tus escritos?

Parto de una idea que voy macerando en especie de guión donde escribo la idea principal, luego la desarrollo con todo lo que me sale de dentro, ósea ser escupo todo lo que llevo dentro sobre lo que quiero comunicar y trasmitir, finalmente retoco lo que no me ha gustado del todo hasta quedar como me gusta. A veces hago escritura automática directamente y luego retoco, otras veces no retoco nada para que sea lo más puro posible. No sigo siempre el mismo proceso de elaboración.

• Uno de tus amigos me comentó haber quedado impresionado con la lectura de tu manifiesto. ¿Lo publicarás alguna vez?

De momento no tengo intención de publicarlo, pero es posible que algún día lo haga.

• Sé que tienes proyectos nuevos en mente en cuanto a blogs, ¿me adelantas algo?

Tengo un proyecto de entrevistas, en el que mis lectores me entrevisten y publicarlo, que empiezo con esta entrevista y luego quiero hacer post de colaboración con otras personas. Sin abandonar otros proyectos como una historia que tengo en mente sobre estudiantes y un cuento de fantasmas. Todo ello sin que me venga el estrés mental del que he padecido anteriormente.

• ¿Qué te aporta escribir?

Desahogo. Es una psicoterapia perfecta para mí.

• Si algún día alguien encontrara a Senderos, ¿encontraría a Álex al completo dentro?

Encontraría al 98.5% de Álex.

SIN CLASIFICAR

• En una ocasión me recomendaste una película que me encantó, “un toque de canela”, en la que hay dos escenas realmente preciosas, la del abuelo que con especias cuenta a su nieto cómo es el universo y la del paraguas rojo que se pierde en el cielo por encima de un faro. Ahora le pregunto al chef, las albóndigas ¿con canela?

(Risas) Con una pizquita de canela.

• En nuestro primer encuentro virtual recuerdo que estabas experimentando la elaboración de un sorbete de alcachofa, ¿nouvelle cuisine o cocina tradicional?

Ambas me aportan. La primera creatividad y expresión artística y la segunda me aporta la base, las raíces, el hogar, el compartir.

• ¿En qué te fijas primero en una persona?

En lo que me trasmite, pero no me dejo cegar por las primeras impresiones. Soy como el zorro del principito.

Para ti el alma interna del se humano


Gracias a Maribel por su tiempo. Quien quiera participar en hacerme una entrevista que lo comunique en los comentarios y yo me comunicaré para concertar el modo de comunicación.

Firmado: Alejandro

 
He visto a un hombre llorar



Hoy he visto a un hombre llorar. He subido al autobús huyendo del aliento helado de la ciudad para encontrarme con la respiración desangelada e impasible de la sociedad.
He visto a un hombre llorar mientras buscaba asiento en aquel autobús agotado. Lloraba todavía cuando encontré asiento libre. Lloraba en silencio, sin ninguna vergüenza. Sin quitárselas de su mejilla, que esprintaban locamente por ver quien suicidaban antes.


Estaba sentado al lado de la ventanilla, con la mirada ausente, a su lado iba su mujer que sostenía un niño de unos dos años en su regazo. Llorando para sí mismo, en su soledad enlatada, sacando su dolor al exterior, como un volcán que esparce sus lagrimones de lava sin que nadie se percate. Ni siquiera su mujer que parecía absorta en el hijo que tenía sentado sobre ella, parecía darse cuenta que el hombre que amaba, el padre de ese niño al que abrazaba, estaba desbordándose en un asiento de plástico. Qué bonito es el lenguaje de una caricia, cuanto alivio puede calmar un simple gesto. Qué cobardes somos a veces en no ofrecerlo, qué distraídos estamos a veces para no socorrer una demanda con las palabras enmudecidas.


Hoy he visto un hombre llorar. Y me ha conmovido aunque no supiese por qué lloraba. Se le veía tan solo en la intimidad de su llanto, tan frágil como cuando uno está desnudo ante miradas extrañas, tan necesitado de un amor maternal que lo consuele y adormezca su pena en la falda veladora. Lo he visto llorar solo, como un chiquillo asustado, no le daba vergüenza llorar porque nadie se percató del rastro de saliva que dejaba el desconsuelo por sus mejillas, ni siquiera la persona que él más amaba, que estaba a su lado. Tuve ganas de levantarme y ofrecerle mi hombro, un pañuelo o la simple comparecencia de mostrar intereses por su dolor, pero me di cuenta que el hombre quizás prefería abanicar su llanto en el fragmento de su abstracción o quizás me pudo mi cobardía ante un posible rechazo.


Hoy he visto un hombre llorar. Y al salir del autobús me di cuenta que había apoyado su cabeza en el hombro de su compañera y ésta acariciaba con su cara la frente de él, en una jerga intimista que me hizo sonreír, pero durante tanto tiempo él estaba tan aislado con su propio dolor, fue tan sólo un hombre que lloraba.


Firmado: Alejandro.


 
Carta a una recién nacida





12 de diciembre de 2007

Querida Julia:

Naciste en esta gélida mañana como una brisa montañera. Naciste entre quejidos, como una algarabía, trajiste el ciclón. Cuando te conocí ya había pasado la marabunta del parto. Te vi tan serena, tan tranquila en los brazos de tu madre, que me tuve que abstraer para no llorar. Soy muy llorón, ya te darás cuenta. Eres una pompita de vida, una mirada tierna, eres una caricia sincera.

No sé si te acuerdas de mí, yo soy quien te tocaba con la guitarra las nanas cuando iba a casa de tus padres, espero no haberte asustado, también era yo quien te contaba cuentos improvisados cuando llovía y estaba en aquella casa. A tus hermanas también les gusta, aunque a la más mayor no le guste reconocerlo delante de todos. También era yo quien te hacia cosquillas cuando le dabas esos zapatazos a tu madre en pleno agosto. Y tú no lo sabes, pero ya te lo digo yo, también seré tu retratista personal.

¿Sabes que son los votos?, pequeña. Son un conjunto de promesas que se hace a alguien que quieres, un juramento y un compromiso adquirido con esa persona. Los más habituales son los votos matrimoniales, pero estos votos que voy a escribir son votos para una recién nacida.

Quizás debería empezar por explicarte que es el amor, antes de empezar con los votos. El amor tiene tantas definiciones como personas. Los religiosos te dirán que la mejor definición del amor es la que viene en Corintios 13, y dice así:

"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñen. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser... Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. "

Los cinéfilos te definirán el amor con la frase siguiente: "Amar significa no tener que decir nunca lo siento". Los científicos que el amor es una energía que ni se destruye ni desaparece. Los asépticos te dirán que el amor es pura química donde intervienen la dopamina, feniletilamina y ocitocina. Los literatos te dirán la definición de amor de Quevedo, o el fantástico poema si el hombre pudiera de Luis Cernuda. Cualquier pintor te dirá que el amor es la luz que fluye en las miradas del hombre.
Si me preguntas a mí que es el amor, seguramente en muchos de mis textos encuentres de varias formas escrita mi tesis del amor. El amor no entiende de egoísmos ni de circunstancias, es entrega sin importar si recibes…el amor lo es todo. El amor, Julia es creer, tener fe en alguien. Entregarte a alguien por completo, te dará igual cualquier circunstancia, porque tu amor lo superará todo, cualquier barrera, cualquier acontecimiento soportará. Pero lo más importante es que el amor no entiende egos, de exigencias, de requisitos. El amor mi niña, el verdadero amor es incondicional. Es pura fe.

Te prometo estar a tu lado tanto si me necesitas como sino es requerida mi ayuda, tanto físicamente como espiritualmente.

No puedo prometerte que no sufrirás, ni podré impedir que algo te duela, ni que te hagan daño ni que llores amargamente pero te prometo que siempre tendrás en mí un abrazo paliativo, mi apoyo ilimitado y mi comprensión.

Prometo serte sincero aunque eso te haga llorar, y si derramas una lágrima prometo tener la ternura suficiente para calmarte sus huellas y dibujarte una sonrisa sosegada.

Te prometo dedicarte calidad de mi tiempo, dejarte espacio cuando lo necesites, subrayar la poesía de tu alrededor, que dibujaré tus ojos cada día.

Te prometo un abrazo para compartir en las noches de tormenta. No puedo prometerte que solucionaré todas tus dudas y miedo pero prometo escucharte cuando lo necesites y sentarme contigo a buscar soluciones.

Prometo no juzgarte, aceptarte como seas, dejarte crecer y comprenderte, en caso de no ser posible esto último, prometo intentar entender tu postura, tus sentimientos o tus razones, pero si alguna vez no te entiendo, no te comprendo y no acepto tus acciones, prometo apoyarte aunque se den tales casos.

Te prometo ser honesto, ser humilde y trabajar todos los días nuestro vínculo. Prometo mi presencia aunque estés lejos, que me notarás cerca aunque no esté contigo, prometo esparcir mi cosmos allá donde no lleguen mis manos.

Te prometo jugar con las estrellas, a balancearse en el arco iris, a hacer globos líquidos con los charcos, a hacerle cosquillas a la luna que ella se ría y suene el sonajero de los lunares celestes. Te prometo un concierto imperecedero. Te prometo que bailaremos en la espalda de la nostalgia.

Te prometo enseñarte con argumentos, a darle emoción a la palabra. Prometo estar orgulloso de ti, a que creas en ti. Te prometo enseñarte el poder del amor, a mostrarte una amistad profunda y verdadera, a creer en las personas, a saludar amablemente a la tristeza, a luchar por tus ideales, a ser leal con los demás, a entregarte sin reparo, a pedir perdón si haces daño, a ser paciente, tolerante y a no enjuiciar a quienes no son como tu, piensan o sienten distinto a ti.

Prometo no evitar que no te equivoques, que te confundas y que elijas mal, prometo ayudarte a sacar una lección de todo ello. Te prometo creer en tu intuición. Te prometo sonreírte cuando me abraces, desnudar mi alma cada segundo que pase contigo.
Te prometo ser un niño cada atardecer, ser adulto cuando lo requiera la situación. Te prometo tragarme mi orgullo si me equivoco. Prometo ser mejor persona y crecer cuando te agarre de la mano.

Prometo, más que nada, quererte sin límites. Bienvenida a este mundo, Julia.

Te quiero.

Firmado: Alejandro