Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
Pantalones cortos I

Recuerdos del colegio


Alejandro va cogido de la mano de su madre. Al niño le sudan las manos en aquel canasto de dedos. Está nervioso, su madre la darse cuenta, le besa la mano, un gesto dulce, de calma, de transferir seguridad al pequeño. "No te preocupes, lo vas a hacer muy bien"

Están frente a un edificio enorme para los ojos de un crío. A Álex le recuerda a los orfanatos británicos de las películas que hacen por televisión, días después esas sensaciones le invadirán como a los niños de esos filmes. Un señor enorme con cara de bonachón, les abre la puerta que da acceso al recinto. El niño duda si seguir la estela de la madre, está a punto de soltarse de la mano, pero su mamá se percata, le aprieta con ternura la mano. Ella sabe que a su hijo le invade una gigante inseguridad, que a día de hoy todavía subsiste implacable.

Alejandro, por problemas de salud, no pudo ser matriculado el año anterior, por primera vez en un colegio. Son días de recuperaciones de septiembre para muchos niños en el centro. Es el día en que Álex hará la prueba de nivel, el resultado indicará, si el muchacho hará el curso que le corresponde por edad, o el que le corresponde al matricularse por primera vez en un centro escolar.

El larguísimo pasillo por el que caminan provoca en el cascaron de hormigón un eco estirado en cada zancada, le producen temblores en cada resonancia. La madre no le suelta, a través de aquella comunión de manos, ella intenta darle en cada segundo lo que él necesita, en dosis justas.

Le hacen pasar a una sala tenue y mientras su madre le explica a la profesora las circunstancias, Alejandro permanece sentado observando los cuadros costumbristas que están colgados en las paredes. Tiene deseos de escapar a través de las tonalidades suaves del cuadro que tiene delante.

A punto de enfrentarse a aquella dama de pelo "a lo garçon " y rostro triste, al menos eso intuye el chico. Él duda si hacerlo todo mal o hacerlo todo lo bien que pueda. Lo primero es lo que quiere, lo segundo lo que debe hacer. Sus padres le han enseñado a leer y a escribir, él sabe hacerlo lo bien que puede. No quiere decepcionar a sus padres pero quiere hacerlo mal, tiene miedo. Y como pasará siempre en su vida, cuando tiene que elegir entre el deber y el querer, gana el deber.

Firmado: Alejandro


 
Visítame si me deja


¿Por qué no vienes?
Visítame en una velada
Dame tu mano escarchada
Llévame al lugar donde habite todo lo que perdido
Y no me digas nada
Sólo abrázame en tu busto vacío
Saquea mi torso con el tiempo muerto
Que sea lento
Como un cigarro apurado por el viento
Que me dé tiempo de recoger mis recuerdos
Disfrazarme de sus gestos
Rellenarme con sus palabras
Sentir cada momento que conservo
Y cuando me asalte el miedo, por si en la otra orilla
No tengo todos sus gestos
Sus palabras
Nuestros momentos
Ni puedo cuidar de ella
Ni ser su compañero eterno
Entonces provócame todo el dolor que puedas provocar
Usa tu crudeza contra mi pecho
Tortúrame hasta que mi alma se extinga por completo
Que mi energía interna se asfixie en tus dedos
Que no tenga vida después de muerto
Si te llamo en el silencio
Es porque no puedo incumplir la promesa que le hecho
Es tanto el miedo que tengo a perderla
Que si me deja
Prefiero que vengas descalza a mi lecho
Antes que vivir la vida, muerto
Y creo cuando me dice que no me va a dejar nunca
Creo cuando me dice que me necesita
Creo cuando me dice que soy importante para ella
Creo cuando me dice que me quiere
Lo que no creo es en mí.

Firmado: Alejandro