Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
A veces
A veces escucho una y otra vez la misma canción, jamás me canso de escucharla:

No dices nada

Sé que me enamore de ti
También sé lo que tú sientes por mí
Pero tú no dices nada
Será que este amor no se puede sostener
Es imposible y no puede ser
Pero tú no dices nada
Y eres mi estrella, eres mi luz y eres mi vida
Pero tú, sólo tú no dices
Nada más que una sonrisa y en el puente, un adiós
Y algo que se lleva la brisa
Y ya me duele en el corazón
Y algo de mí se esta muriendo así
Quiero vivir
Y ya no puedo, no puedo seguir.
En la noche suena el viento
Tu silencio y mi voz
Pero de nada, nada sale
Nada más que un adiós
Yo me entrego al lamento
Pero siento lo que siento
Y así así soy
Algo de mi se esta muriendo así
Quiero vivir
Y ya no puedo, no puedo seguir
Y algo de mi se esta muriendo así.
Nada más que una sonrisa
Y en el puente, un adiós
Y algo que se lleva la brisa
Y ya me duele en el corazón
Y algo de mi se está muriendo así
Quiero vivir
Y ya no puedo, no puedo seguir
Y algo de mí se está muriendo así
Y eres mi estrella, eres mi luz y eres mi vida
Algo de mí se está muriendo así
Quiero vivir...

La canción la transcribo de memoria, es de Navajita Plateá. No es que me sienta como la canción porque a mi me va muy bien con mi novia, pero es que la canción me encanta de verdad, me subo al limbo. Aunque como dicen muchos de mis amigos, en el limbo me subo yo solo sin ayuda de nada. Soñador que es uno.

A veces sueño con los ojos desnudos y los párpados arropados por mis deliros.

A veces tirito con la calor de sus manos sobre mis hombros desdibujados por los lirios.

Delirios, delirios entre sus cabellos amamantados entre los enredos del tiempo.

No