V El novio de Lara Croft
Subidos en un Pegaso de metal que se deslizaba como un bailarín entre el asfalto y los lengüetazos orgásmicos del viento. María y yo asistíamos al yoyo paisajístico. De vez en cuando ella me señalaba algo que le llamaba la atención y seguidamente se abrazaba a mí. Metía distraídamente sus manos en los bolsillos de mi cazadora. En ocasiones podía sentir como su respiración empañaba la visera de su casco, como sus latidos traspasaban los tejidos y se acoplaban a los míos.
El motor de mi Honda sonaba como una sinfonía perfecta de metales, aceite y gasolina. Los neumáticos susurraban señales estables al alquitrán. La montura y nosotros dos éramos un coito constante y equilibrista.
Después de dos horas y media de trayecto, decidimos parar a desayunar [para algunos almorzar] y por supuesto, para cumplir el código de circulación respecto al descanso en los viajes de largo recorrido. Paramos en un área de descanso, que tanto me gustaban de pequeño.
Estacioné la moto entre camiones, furgonetas de todo tipo y algunos turismos desparramados por la zona de aparcamiento.
Mientras me quitaba los guantes, desabrochaba el casco, liberaba mi espacio facial y bajaba la cremallera de mi cazadora; María avanzaba hacía mí como la chica de ´´busco a Jacks´´, me sonreí ante mi propia ocurrencia. Ambos entramos en la cafetería bastante concurrida a aquellas horas de la mañana.
Ella se sentó en una de las mesas libres cerca de unos ventanales que cogía absolutamente toda la pared excepto centímetros de arriba y abajo. Yo esperaba en la barra a que me atendiese el camarero. Pedí un café con leche, un zumo de piña y tostadas para dos personas. Aguardando al camarero, la miraba como se encendía un cigarro y miraba distraídamente por la ventana el centrifugado de vehículos que fregaban la autovía. Serví su café con leche y su tostada e hice lo propio con mi pedido.
- ¿No estabas de vacaciones? dijo burlonamente
Sonreí, en ese instante el camarero apareció para preguntarnos si queríamos mantequilla, mermelada, foi grass o la aceitera-salero. Yo preferí la tostada con sal y aceite y ella pidió Tulipán.
-¿Tú nunca desayunas café con leche?
- A veces, suelo pedirlo corto de café y largo de leche pero como soy tan delicado con la leche y estamos de viaje prefiero asegurarme de que el desayuno no me va a sentar mal cuando vayamos luego en la moto.
-¿Te puedo hacer una pregunta muy personal?. Dijo mientras se comía un trozo de su tostada y echaba el azúcar en su taza de vapor.
Continuara . . .
Firmado: Alejandro
Continuación desafío 2.
El motor de mi Honda sonaba como una sinfonía perfecta de metales, aceite y gasolina. Los neumáticos susurraban señales estables al alquitrán. La montura y nosotros dos éramos un coito constante y equilibrista.
Después de dos horas y media de trayecto, decidimos parar a desayunar [para algunos almorzar] y por supuesto, para cumplir el código de circulación respecto al descanso en los viajes de largo recorrido. Paramos en un área de descanso, que tanto me gustaban de pequeño.
Estacioné la moto entre camiones, furgonetas de todo tipo y algunos turismos desparramados por la zona de aparcamiento.
Mientras me quitaba los guantes, desabrochaba el casco, liberaba mi espacio facial y bajaba la cremallera de mi cazadora; María avanzaba hacía mí como la chica de ´´busco a Jacks´´, me sonreí ante mi propia ocurrencia. Ambos entramos en la cafetería bastante concurrida a aquellas horas de la mañana.
Ella se sentó en una de las mesas libres cerca de unos ventanales que cogía absolutamente toda la pared excepto centímetros de arriba y abajo. Yo esperaba en la barra a que me atendiese el camarero. Pedí un café con leche, un zumo de piña y tostadas para dos personas. Aguardando al camarero, la miraba como se encendía un cigarro y miraba distraídamente por la ventana el centrifugado de vehículos que fregaban la autovía. Serví su café con leche y su tostada e hice lo propio con mi pedido.
- ¿No estabas de vacaciones? dijo burlonamente
Sonreí, en ese instante el camarero apareció para preguntarnos si queríamos mantequilla, mermelada, foi grass o la aceitera-salero. Yo preferí la tostada con sal y aceite y ella pidió Tulipán.
-¿Tú nunca desayunas café con leche?
- A veces, suelo pedirlo corto de café y largo de leche pero como soy tan delicado con la leche y estamos de viaje prefiero asegurarme de que el desayuno no me va a sentar mal cuando vayamos luego en la moto.
-¿Te puedo hacer una pregunta muy personal?. Dijo mientras se comía un trozo de su tostada y echaba el azúcar en su taza de vapor.
Continuara . . .
Firmado: Alejandro
Continuación desafío 2.
Comentario:
Hale, puesta al día gracias al “pasadizo”.
Por qué será que cada vez que leo nuevos capítulos de esta historia me entran ganas de viajar, más de las que tengo ya por mí misma. En fin, ponme los dientes largos con la historia (a ver si sabemos qué le quiere preguntar María, porque mira que eres puñetero y siempre nos dejas con la curiosidad) mientras espero a que la ruleta de las vacaciones se digne a ser benevolente conmigo y me conceda unos días de relax.
Musus, Jacks.
Por qué será que cada vez que leo nuevos capítulos de esta historia me entran ganas de viajar, más de las que tengo ya por mí misma. En fin, ponme los dientes largos con la historia (a ver si sabemos qué le quiere preguntar María, porque mira que eres puñetero y siempre nos dejas con la curiosidad) mientras espero a que la ruleta de las vacaciones se digne a ser benevolente conmigo y me conceda unos días de relax.
Musus, Jacks.
Comentario:
Nanny-Ogg: Inspiración...tengo. Ganas...también. Creo que es más bien pereza de sentarme aquí a teclear, o al menos a empezar a teclear. Aunque últimamente no tenía ganas por mi dolor de muela. Me gusta dejar a la gente con un halo de interrogantes cuando leen mis textos. Confundirles. Me alegro que te haya gustado la frase. Bicos.
PD: Estás castigada por hacerme llorar :P
Maribel: Quizás... :P Besos guapa.
Joana: Las tostadas con aceite siempre están buenas. Petons.
Comentario:
Un relato que continua... aqui estare para seguir leyendo, umm que buenas esas tostadas con aceite, buenas costumbres.
com sempre.. petonets
com sempre.. petonets
Comentario:
Álex, ¿eres Jacks? :PPP
Besos, guapo :)
Besos, guapo :)
Comentario:
Parece que regresan tus ganas de escribir... eso está bien... me quedo con la intriga de la pregunta y la continuación de la historia.
Me encanta esta frase: "La montura y nosotros dos éramos un coito constante y equilibrista".
Besos
P.S.: Repito la pregunta que te hago en mi blog ¿Castigada por qué? :P
Me encanta esta frase: "La montura y nosotros dos éramos un coito constante y equilibrista".
Besos
P.S.: Repito la pregunta que te hago en mi blog ¿Castigada por qué? :P