Quiero que seas el mar
Para mi novia:
Quiero que seas el mar, que te quedes en mis ojos por completo, que la bruma sea tu piel que me estremece en el ocaso. Quiero que seas el mar, que se descuelga de la espalda del acantilado, corretea entre las calles mojadas de melancolía y se duerme al amanecer en mi sonrisa. Quiero que nuestros silencios cuchicheen lo que acallan, en refugios de olas, que no se desgarren contra las rocas heridas. El silencio nos susurra; los versos de la complicidad, los trozos de nosotros descansando en recodos, aires de soledades arrinconados en los hombros, fantasmas engrillados en balcones de chopos.
No tengo miedo abrazado a ti en silencio, meciéndonos en el mar de recuerdos, presentes y futuros enlazados. No temo amarte en cada esquina mordisqueada por nuestras ansias. No temo amarte. Cada luz, cada locura, cada sentimiento mío va dedicado a ti.