Madrugadas gateando sobre tu piel
Qué bonito sentir que todavía el silencio susurra en cada lágrima
Qué bonito tocar los pies de la madrugada colgada en la puerta,
Qué bonito tus ojos postrados en mi locura.
Qué bonito sentir que el silencio está en los labios de la luna,
Qué bonito tocar los pies de la madrugada gateando entre tus dedos,
Qué bonito amarte desde mi locura.
Todos los sentidos chapotean entre los labios de la locura,
Allí amanecen los dedos delirantes,
Debajo de los antojos de tu ombligo,
Se escapa las sábanas del tejado desidioso.
Las telarañas del alma cuajan entre suspiros,
Suspiros alojados en los sudores de los amantes adictivos.
Fdo: Alejandro