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Soy yo, Nanoka
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Nanoka, México DF nanoka@gmail.com www.123pormi.com.mx
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Amor del Bueno II
Decía, el paso a la secundaria fue todo un rollo, el primer día de clases me fue del carajo. Me levante muy temprano para desayurame y estar listo para ir a la nueva escuela, nuevos amigos y sobretodo... nuevas amigas, me había frustrado ese rollo que de me mandaran a una escuela masculina en los ultimos años de la primaria, mis papas al ver que en los ultimos años ya no había tenido ningun contratiempo me inscribieron de nuevo en una escuela mixta, pero me hicieron jurar en la tumba de la bisabuela en que ya no me ib a meter en problemas con eso de los calzones. Lo que no sabian mis papás es que en la nueva escuela me iba a topar con el Pelos, El trompas y el Huchi que fueron los que me enseñaron que había algo mas que verle a las niñas que los calzones.

El pelos era un chavo bien alivianado, era mayor que nosotros por dos años, era la segunda vez que cursaba primero de secu, me consta que le echaba ganas a la estudiada pero no mas no se le pegaba ni el nombre de los profesores. Sus papá se dedicaba a la mecánica, tenía un tallercillo alla en la Narvarte, mientras su mamá era señora de su hogar y se dedicaba a cuidar a los 8 hermanos del Pelos.

El Trompas es el sujeto mas gandalla que he conocido hasta ahora, buscaba como tranzarce a la gente, para todo organizaba rifas de cosas que se volaba, ¿quienes creen que eran los suertudos que ganaban en las rifas? por supuesto, ya fuera el Pelos, El Huchi o yo ganabamos, los demas de la escuela siempre le armaban bronca por que decian que todo estaba arreglado pero ahi los veias comprando otro boleto para la siguiente rifa ya que el trompas les aseguraba que ahora no jugariamos nosotros pero la ganona terminaba siendo su noviecita en turno. El papá del trompas era un señor muy decente y propio, era contador de una empresa que se dedicaba a manofacturar cajas para electrodomesticos, aunque siempre nos daba algo de pena por él, la mamá del Trompas nunca lo bajaba de estupido e incompetente, que era muy poco hombre, el Pelos y yo llegamos a la conclusión de que el Trompas era hijo de otro, este gandalla no podría ser hijo de un señor tan decente.

El Huichi era todo un caso, hijo de unos jipis que se quedaron en el viaje setentero. Su papás, ambos, eran profesores en la UNAM, uno de economía y la señoira de filosofía, bastantes chidos los señores, siempre nos invitaban a comer , ya saben puras cosas vegetarianas por que ellos no comen cosas que hayan tenido cabeza, claro, ya en la escuela agarrabamos de bajada al Huchi diciendole que si su mamá no comía nada con "cabeza", el guey nunca entendio el chiste ¿ustedes si? je.

Como decía el primer día fue un rollo por que ahí me vez llegando a la escuela muy tempranito formandome en la fila del grupo que me tocaba, a mi izquierad tenía al Huchi, a la derecha al Pelos y aun lado de el estaba el Trompas. Comenzamos a platicar sobre de donde veniamos y como nos llamabamos, para esas fechas ya me hacia llamar Nanoka, total, estabamos en plena platica cuando a lo lejos veo a una niña güerita que se forma en la fila de niñas de nuestro grupo, lo primero que pense es: "de aqui soy", cuando de pronto el desgraciado del Huichi me dice - quiero vomitar- , terminando de decir eso salio toda una masa biscosa por su boca sobre mis pantalones, al muy cabrón le había caido mal al estomago el licuado energetico de platano con chocolate que le dio su mamá en la mañana..-Voy a matar a este guey- estaba a punto de decir cuando veo que la güerita me esta viendo, recuperandome de la pena que sentía de que ella me viera corri hacia el baño para quitarme el pantalón y darle una lavada por que estaba del carajo. Pinche Huciche ni una mancha en su uniforme tenía, fue a verme al baño diciendome -perdoname mano, pero es que no me puede aguantar-, yo ni le contestaba, pero el guey comenzo a reirse por que decía que había puesto una cara de espanto, obviamente ya no me pude contener y me comenze a reir con él hasta que llego el Vampirin. Jorge Andrade alias el Vapirin era el prefecto de primer grado, después que vio que nos metimos al baño vino tras nosotros, -¿que diablos hacen aqui?- nos dijo, le trate de explicar lo que había pasado pero el hijo de su madre nos puso un reporte por salirnos de la fila, yo ya estaba presintiendo que con este tipo no me iba a llevar nada bien. Después de exprimir el pantalón, ponermelo e ir a recojer mi reporte me dirigi hacia mi salón con el Huchi a mis espaldas meandose de la risa por lo que había pasado.

Al llegar al salón la maestra de español dijo que me sentara en el único lugar libre, para mi sorpresa el Pelos y Trompas ya nos había reservado un lugar a Huchi y a mi. No pude evitar dar un respingo cuando me sente por lo frio que aún estaba el pantalón, cosa que provoco la risa de los otros tres y en cadena la del grupo, que bonita presentación estaba teniendo.

Las tres primeras horas trate de poner atención a las advertencias que nos hacian los profesores con respecto a sus clases y su forma de calificar pero mis tres nuevos socios se dieron la tarea de estarme jodiendo con lo de la huacareada, les dije que ya le bajaran a su desmadrito pero exactamente cuando decia eso escucho: - el jovencito de la vomitada venga para aca -, chingale! ese era yo, me llamaba la maestra de matemáticas, una señora gorda ya muy entrada en años y claramente amargada. Me dijo que toda la clase me la había pasado platicando, que que pretendia con esa actitud el primer día, por mas que trate de explicarle que era la primera vez que habría la boca me djio -¿entonces soy mentirosa?- le dije que no pero que no estaba platicando, -entonces si soy mentirosa-, méndiga gorda me tenía contra la pared y tuve que aceptar lo que ella decía, no podía darme el lujo de dos reportes en el primer día, ya estaba imaginando a mis papás enviandome a un colegio militar o algo así.

Me tuve que resignar estar toda la clase parado frente a todos en el pizarrón, fue ahí cuando me di cuenta que me había olvidado de la güerita, por estar peleandome con aquellos tres hojaldras me había olvidado de ella, me percate que ni siquiera me había fijado como se llamaba al momento de pasar lista, bonita impresión le estaba dando y yo sin deverla. Al fondo del salón los tres pranganas de mis nuevos cuates me estaban pintando groserias con los dedos, cuando se volteo la maestra aproveche para hacerles un corte de manda pero... ¡zaz! que me cacha la gorda por el reflejo de la ventana que tenía junto a su escritorio -¡bonita cosa!, a ver Camila, a compaña a Nicolas a que le hagan un reporte en la prefectura- fue ahí cuando supe que la güerita se llamaba Camila, en ese momento no pense en que me iban a reportar, estaba encantado en salir del salón con ella. Ibamos por el pasillo hacia la prefectura, yo nada mas viendola y ella muy seria si hacerme caso hasta que dijo -¿que tanto me ves?- a lo que conteste -es que esta muy bonita-, con este comentario logre que se sonrojará y más aún, logre salvar mi pellejo por que me dijo- escondete en el baño, yo regreso al salón y le digo a la maestra que te estan haciendo el reporte, al cambio de hora te metes de nuevo al salón ¿sale?- ella corrio de nuevo hacia el salón y yo no podía moverme del asombro, tuve que reaccionar por que a lo lejos vi venir a Vampirin, corri hacia el baño. Mientras pasaban los minutos solo estaba pensando en Camila, tenía que devolverle el favor, y ya sabía como..


Continuará....

 
Amor del bueno I
Soy un desastre, lo debo admitir , mas cuando se trata de mujeres.,hasta ahorita mi vida sentimental no ha sido exitosa.

Cuando estaba en el Kinder, tenía una noviecita llamada Marisol, pese a la inocencia de la edad que podriamos tener, a ella si yo le daba un beso me enseñaba los calzones, no lo hacia por lujuria, ¿que lujuria podría tener a esa edad? lo que si es que me gustaba mucho verle los calzones. Estuvimos juntos de septiembre a noviembre hasta que su papá lo metiron al bote (cárcel) por andar falsificando actas de nacimiento en Santo Domingo. De ahí en adelante trate que mis novias que me enseñaran los calzones a cambio de un beso pero cada vez querian mas cosas a cambio.

En prepi tuve otra noviecita, Ceci, pero salio muy cabrona, a ella no puede verle los calzones, la muy canija por cada beso que no le daba me tundia de patadas en las espinillas, se volvio más bien una relación de supervivencia, cuando le dije que ya no quería jugar a eso me surtio con mi buena dosis de patadas por lo que nome quedo otra que seguir siendo su novio. Fuimos novios hasta acabar la educación pre escolar, afortunadamente ella fue a otra primaria distinta a la mía.

El verdadero desastre comenzo cuando fui novio de Leticia, eso fue realmente lo que marco mi vida de pareja hasta ahora. Leticia era hija de un General, el era estricto con ella y como toda cadena de mando, ella fue estricta conmigo, me tenía una marcación personal asombrosa. Me volvi novio de ella en tercero de primaria. Un día la maestra desidio sentarnos juntos por que ella era muy matada y yo muy distraido , según la tactica de la Miss Reyna era que se me iba a pegar lo "cumplidita" de Leticia. A partir de entonces todo lo haciamos juntos, bueno, menos jugar futbol, por que ese era juego de bárbaros según ella. Nunca la vi despeinada, siempre con sus manitas bien lavadas y sin una arruga en el vestido. Su misión era que yo hiciera el trabajo y callarme cada vez que comenzaba a hablar en clase, de cierta forma cumplio su objetivo, por que yo nada mas me la pasaba viendola, me tenía atontado, mis calificaciones no se compusieron pero por lo menos mi atención solo era para ella, pobre de mi, no sabía en lo que me estaba metiendo.

Ella acepto ser mi novia después de haber trancurrido un mes de sentarnos juntos. Mi primer error fue que cuando ella me pidio un beso a la hora del recreo, como yo ya traía atravesado aquello de que me enseñara los calzones pues le dije que con mucho gusto pero que me enseñara su ropa interior, ni le di el beso ni me enseño los calzones por que salio corriendo en dirección a donde estaba la Miss Reyna, hubieran visto, me puso como chancla, me dijo que esas cosas no las hacia un caballero, que si esa era la educación que me habían dado en mi casa, mientras soltaba toda su letania yo por dentro pensaba " ¿que tiene de malo que me los enseñe? ¿o querran que les enseñe los mios?. Esa mañana me la pase castigado sentado en la esquina del salón. Al salir la MIss mando llamar a mi señora madre que en cuanto tuvo oportunidad me tundio con unos buenos coscorrones y todo el rato diciendome "saliste igualito a tu padre", algunos años después entendi a que se referia con eso, luego les cuento.

Pasaron semanas para que Leticia me volviera a hablar, por mas que trataba llamar su atención no lograba que por lo menos me dirijiera una mirada. Un día llego y me dijo -Nicólas ¿seguimos siendo novios?-, le dije que eso mas bien lo tenía que contestar ella, se me quedo viendo como pensando si deseaba seguir siendo mi novia que de paso comprendia hacerme claudicar en eso de enseñarme los calzones, lo penso mucho pero al final termino diciendo que seguiamos siendo noviecitos.

De ahí en adelante me volvi muy cumplidito, aseado y todo aquello que hace un buen niño con tal de ganar puntos para poder lograr que Leticia me pudiera enseñar los calzones, claro, ella sin saberlo. Ella estaba muy feliz por que la Miss Reyna la felicitaba seguido por que estaba logrando con creces que yo me pasara al lado del bien, ajá. Leticia me revisaba la tarea, me revisaba todas las mañanas que mis zapatos estuvieran bien lustrados, que mis dientes lucieran implecables, que el frutsi me lo tomara quitandole la tapadera y no mordiendo la base de la botella, en fin, parecia mas mi mamá que mi novia.

Un día llegue en caliente y le dije que ya no quería ser su novio, ella casi al punto del llanto me dijo que por que decía eso, que que había hecho, se la canet completita, que yo hacía mucho por ella, que hasta aseado me había vuelto, ya ni a jugar futbol iba por que me ensuciaba, que lo único que yo recibia eran puros dulcesitos y recaditos que ni me gustaban. -¿que quieres que haga?- me dijo, no lo dude y le dije que me enseñara los calzones, su mirada se puso muy triste pero acepto a enseñarmelos, cuando se estaba comenzando a alzar la falda... ¡zaz! que aparece su papá por que venía a despedirce ya que lo mandaban a Tijuana a una misión, los ojos del general se llenaron de centellas por que inmediatamente agarro a su hija del brazo y la llevo directo a la dirección, obviamente yo meti pies en polvorosa y me fui a esconder al baño de hombres. Transcurrieron algunos minutos hasta que comence a oir la voz de la directora desde la puerta baño - Díaz Serrano, salga inmediatamente del baño- obviamente me hacia guey y no contestaba, hasta que llego el conserje a sacarme, el viejito cabrón me dijo en voz muy bajita - Ahora si te cargo la chingada Nicolazito-, con eso supe que ya podía irme despidiendo de la luz del sol por que me castigarían de por vida. En resumen, me corrieron de la escuela, mi mamá no me habló en meses y creo que aún no me lo perdona por que era de la asociación de padres de familia y la sacaron por tener un hijo "caliente", a mi papá le hizo gracia pero como tenía que alinearse a mi mamá me dejo sin domingo un buen rato.

De cuarto a quinto de primaria lo hice en una escuela masculina por lo que me abstuve primero de tener "novia" y después de que me enseñaran los calzones, digo, la onda era con las niñas. En la secundaria fue otro rollo pero eso lo sigo contando en el siguiente post.