La unión hace la fuerza
No es una frase hecha, es que he comprobado que es así.
[ Uf, no sé si me aclararé después de tantos meses a llevar algo más ordenador er bló... ]
Digo que la unión hace la fuerza como en la fábula de los siete hermanos y el padre moribundo, que le pide al más pequeño que intente romper una varita de trigo. "¡Es muy fácil!", exclama el niño rompiéndola sin más esfuerzo; y su padre asiente y le señala un fardo de varitas. "Ahora inténtalo de nuevo", cosa que el pequeño no consigue. "¿Veis, hijos míos? Hasta un niño pequeño podría quebrar vuestra voluntad si estáis solos; sin embargo, unidos seréis siempre más fuertes".
No pretendo ser una pseudofilósofa metida a Paulo Coehlo, pero en este lunes - el por qué de la mala fama de los lunes está bien justificado - necesito saber que hay solución, que la habrá a pesar de todos los problemas, a pesar de todos los días negros, los grises y los blancos, a pesar de los hospitales, las malas caras, los malentendidos, las meteduras de pata, las rabias y los momentos de cólera... que a pesar de todo, si nos tocamos un poco, si nos unimos, ya somos parte de ese fardo irrompible. Que a pesar de ser uno y andar contando únicamente tus pasos, saber que formas parte de un todo te da un empujoncito de ilusión.
Ayer alguien me dijo que por mucho que hablemos de lo fuertes que somos, siempre será una falacia; necesitamos a alguien a nuestro lado. Aunque sea en horario partido, aunque no hagamos jornada intensiva. Alguien, algunos, con quien/quienes formar un fardo de varitas.
Ese alguien también me dijo que se le estaba resquebrajando la máscara de la cordura, que se le rompía el aguante. A veces me siento tan lejos de quien quiero tener cerca...
... y al mismo tiempo, maldigo la ingenuidad que me hace a veces pensar que todos somos buenos salvajes aún sin corromper. La maldad, de vez en cuando, se hace gesto ante mis ojos y me cuesta verla. Pretendemos más que sentimos, actuamos más que reaccionamos. Y yo quiero hacer fardos.
... subrayo "All the world´s a stage. And all the men and women merely players", de William Shakespeare (El mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres son meros actores), escuchando Ave Verum en versión chill out, magnífico espectáculo con la Coral Sant Jaume
[ Uf, no sé si me aclararé después de tantos meses a llevar algo más ordenador er bló... ]
Digo que la unión hace la fuerza como en la fábula de los siete hermanos y el padre moribundo, que le pide al más pequeño que intente romper una varita de trigo. "¡Es muy fácil!", exclama el niño rompiéndola sin más esfuerzo; y su padre asiente y le señala un fardo de varitas. "Ahora inténtalo de nuevo", cosa que el pequeño no consigue. "¿Veis, hijos míos? Hasta un niño pequeño podría quebrar vuestra voluntad si estáis solos; sin embargo, unidos seréis siempre más fuertes".
No pretendo ser una pseudofilósofa metida a Paulo Coehlo, pero en este lunes - el por qué de la mala fama de los lunes está bien justificado - necesito saber que hay solución, que la habrá a pesar de todos los problemas, a pesar de todos los días negros, los grises y los blancos, a pesar de los hospitales, las malas caras, los malentendidos, las meteduras de pata, las rabias y los momentos de cólera... que a pesar de todo, si nos tocamos un poco, si nos unimos, ya somos parte de ese fardo irrompible. Que a pesar de ser uno y andar contando únicamente tus pasos, saber que formas parte de un todo te da un empujoncito de ilusión.
Ayer alguien me dijo que por mucho que hablemos de lo fuertes que somos, siempre será una falacia; necesitamos a alguien a nuestro lado. Aunque sea en horario partido, aunque no hagamos jornada intensiva. Alguien, algunos, con quien/quienes formar un fardo de varitas.
Ese alguien también me dijo que se le estaba resquebrajando la máscara de la cordura, que se le rompía el aguante. A veces me siento tan lejos de quien quiero tener cerca...
... y al mismo tiempo, maldigo la ingenuidad que me hace a veces pensar que todos somos buenos salvajes aún sin corromper. La maldad, de vez en cuando, se hace gesto ante mis ojos y me cuesta verla. Pretendemos más que sentimos, actuamos más que reaccionamos. Y yo quiero hacer fardos.
... subrayo "All the world´s a stage. And all the men and women merely players", de William Shakespeare (El mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres son meros actores), escuchando Ave Verum en versión chill out, magnífico espectáculo con la Coral Sant Jaume





