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INTERIORES
Del Cielo al Suelo ...[Espacios Intermedios]
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  • Ingredientes:
    • - Media onza de verdad
    • .
    • - Una cucharada de jarabe amargo de olvido.
    • - Mitad de ignorancia, mitad de osadía.
    • - Una gotita de vanidad.
    • - Un puñado de vacío
    • - Alguna falta de ortografía (opcional)
    • - Palabras de distintos sabores y texturas para adornar, etc.
    • - Ligar bien la mezcla y servir antes de que dé tiempo a arrepentirse.
    Sindicación


     

    " Contraluz y fuga"






    Mil largos segundos,
    ningún ruido
    todos los ruidos
    en el ángulo angosto.

    Huyen evasivas las miradas
    del polvo,
    del pulso en la penumbra.

    Que descifre la luz incertidumbres,
    que empuje mis pasos
    aunque trague arena seca
    hacia la luz,
    porque no encuentro sino sed,
    detenida en el aire.








    Mi agradecimiento a Jep Flaqué por colaborar visualmente en los últimos poemas. Si quereis ver más sobre su trabajo, pasaros por su página, figura en los enlaces. Repetiré la experiencia, para mí ha sido muy gratificante.

    Un abrazo a tod@s y disculpad si durante algunos días no dejo huella de mi paso por vuestros “blogs”, otros quehaceres reclaman mi tiempo




     

    "Amapola"




    Foto: Jep Flaqué



    Enséñame a esperar, amapola,
    la suerte frágil de lo efímero…
    -un día -
    ¡Y lo que venga!

    Así la vida quiero,
    cuatro pétalos rojos perfilando la mácula negra
    botón cosido a una alfombra árida,
    erguido afán encapsulado
    despertando
    sed de terciopelo,
    hambre de espiga
    y la caricia del viento,
    bañando el rojo instante.

    Toda la sangre quiero, en el laberinto de mis manos
    abriéndose camino,
    la suerte de lo éfímero
    ¡Y lo que venga!




     

    "... y el mar"

    Llegué hasta Alfonsina a través de esta melodía que escuchas. Tal vez tú la reconozcas en la voz de Mercedes Sosa, Violeta Parra o Soledad Bravo.

    Lo cierto es que el autor de la letra (Ariel Ramírez) y el músico (Félix Luna) que dibujó olas en una melodía sobre la que se desliza la dulce calma, toda la melancolía… nunca pensaron que daría la vuelta al mundo; y con ella, el trágico final de una de las poetas latinoamericanas más grandes de principios del siglo XX
    , Alfonsina Storni.







    Foto: Jep Flaqué Ferrús


    ALFONSINA Y EL MAR (Fragmento)


    Por la blanca arena clara del mar
    supe que la huella no vuelve más,
    y por un sendero de pena y silencio
    llegó hasta el agua profunda
    y en un sendero solo de penas fugaz
    llegó hasta la espuma.
    Sabe Dios que angustia te
    acompañó
    que dolores viejos calló tu voz
    para recostarte y arrullada
    en el fondo de la caracola marina.
    La canción que canta en el fondo
    oscuro del mar,
    la caracola.
    Te vas Alfonsina con tu soledad
    que poemas nuevos te fuiste a
    buscar,
    una voz antigua de viento y de sal
    que requiebra el alma y te está
    llevando.
    Y te vas hacia allá como un sueño,
    dormida Alfonsina vestida de mar.



    Alfonsina y el mar… el mar refugio del mundo, una ensoñación en busca de la eternidad, la belleza perdurable de lo desconocido.

    En sus poemas se sumerge en la sensibilidad femenina abrazada al dolor, la pasión, el amor, la muerte, el abandono… en un momento, el que le tocó vivir, en el que ser mujer y escritora, era una doble condena.

    Su vida es testimonio de un alma que quiere liberarse, de una mujer luchadora a la que su hijo Alejandro recuerda así:

    “Mi madre era una madre común y las madres comunes quieren a sus hijos, los educan. Ella tenía que ser mi padre y mi madre, pero a mí no me afectó. Ella era cariñosa, una mujer alegre; la vida después, la hizo triste. Lo peor que le puede pasar a una mujer es ser inteligente y mi madre era inteligente. “

    Cansada de vivir en un mundo caido o quien sabe si plena de haberlo vivido, Alfonsina se arrojo al Mar del Plata, un día lluvioso; y el mismo mar que la acunó como dulce nodriza, la devolvió a la playa.
    Nos quedan sus versos, la voz de un alma desnuda.



     

    "Impronta"


    Foto: Jep Flaqué




    Se detiene la luz
    en la simetría desnuda,
    crece el murmullo rectilíneo,
    la moral entera de lo inmóvil.

    Arenga la savia a este ejército dormido
    que despierta del letargo invernal.

    ¿No ven caballeros, que el viento enarbola bandera blanca?

    El sol pasa revista a la formación,
    el reluz en la corteza
    destaca botones púrpura, condecoraciones verdes…
    Sólo queda el tacto honesto de la primavera,
    ordenando romper filas.




     

    " La pura... conformidad"


    Foto: Jep Flaqué Ferrus



    ¿Qué es pues la verdad?
    ¿Monolito hundido hasta la empuñadura?
    ¿Empalizada frente a un mar abierto?
    ¿Poesía vertical? ¿Palabra fronteriza?

    Y aún así,
    qué frágil equilibrio… semejante.

    ¿Es más cierta, la inmensidad del cielo
    pincelando nubes?
    ¿O la blanca espuma, dibujando cirros en la arena?

    Y aún así,
    qué frágil equilibrio… semejante.

    Déjame recordar profundidades:
    abrazos, antagónicos
    aroma, a fuego lento
    brisa, de potro sin amasar
    hollando la arena…

    Yo sólo quiero-la verdad-
    olvidarme de tanta cosa muerta.


     

    "Punto de congelación"




    Foto : Jep Flaqué Ferrús



    El último verso-me digo-
    ¡Siempre!
    Escribe lo que no pudo ser
    en la hora oportuna…

    Adelgaza el pensamiento,
    que enhebre el ojo de aguja
    un filamento de plata.

    Ensarta frío candente
    hilvana ecos acuáticos
    estelas rutilantes
    repujados cristalinos o
    suspiros de acero templado e incoloro.
    Ya lo tienes ,un verso de hielo…
    ¡Tan oportunamente frío!

    El último verso-me digo-
    mas es inútil
    sé que mañana,
    sobre el amanecer troquelado en blanco
    volverá la escarcha
    como sayón,
    procesionando solemnemente
    la NADA.




    Un abrazo a tod@s