MAR DE FONDO

Nació la niña Lucía
con la mar asomada a los ojos,
no lo supo hasta más tarde
cuando ya los ojos son medusas
y la brisa urticante.
La niña Lucía
interpretaba con las manos
azulados cantos
los adioses que zarpan en el viento
la sonrisa acústica de los delfines,
empujaba verjurados torbellinos
arrastrando sus pequeños pies sobre la arena.
Creció la niña Lucía
cumpliendo memorias
de una delicada tela
tendida como frazada,
fue arropando sueños de finísima arena
y ese espejo de plenitud angustiada
llegó
sin viento, regular y suave,
como llega un mar de fondo.
Comentario:
Marian
Cómo iba yo a olvidarte en estos bellos rincones de la palabra. Al leer el mineral crecimiento de Lucia, me he recordado lo bello que era visitarnos...
He vuelto:
Se que hace mucho había abandonado injustamente, este bello espacio tan
fabuloso, como la necesidad imperiosa de contarse los pedazos de piel, de hacerse
el inventario completo de bellas imagenes que asaltan las fosas y los dedos.
Pero El Rastro de la Ansiedad, aún silencioso, mis nunca olvidados amigos de palabras,
nunca murió. Sigue allí para determinarse, para seguir avanzando entre las aguas
de las versificaciones, tan vitales como la vida. Todo simplemente había querido quedarse
en un rincón privado o en la ocasión de los recitales físicos. Pero de nuevo hoy quiero inaugurar
este espacio que les pertenece a todos ustedes, por derecho y reciprocidad, por pedazos de delicada
sorpresa, por cada gota de comentario. Quiero darle el nuevo impulso de nuevas publicaciones que quiero
compartir, de igual forma que un eco que añora mensajes de botellas.
Abrazos profundos a todos ustedes.
Cómo iba yo a olvidarte en estos bellos rincones de la palabra. Al leer el mineral crecimiento de Lucia, me he recordado lo bello que era visitarnos...
He vuelto:
Se que hace mucho había abandonado injustamente, este bello espacio tan
fabuloso, como la necesidad imperiosa de contarse los pedazos de piel, de hacerse
el inventario completo de bellas imagenes que asaltan las fosas y los dedos.
Pero El Rastro de la Ansiedad, aún silencioso, mis nunca olvidados amigos de palabras,
nunca murió. Sigue allí para determinarse, para seguir avanzando entre las aguas
de las versificaciones, tan vitales como la vida. Todo simplemente había querido quedarse
en un rincón privado o en la ocasión de los recitales físicos. Pero de nuevo hoy quiero inaugurar
este espacio que les pertenece a todos ustedes, por derecho y reciprocidad, por pedazos de delicada
sorpresa, por cada gota de comentario. Quiero darle el nuevo impulso de nuevas publicaciones que quiero
compartir, de igual forma que un eco que añora mensajes de botellas.
Abrazos profundos a todos ustedes.
Comentario:
¡Qué tierno!. Y que bien descrito el crecer.
El cuadro, precioso.
El cuadro, precioso.
Comentario:
perdón
evocador
no avocador
:)
evocador
no avocador
:)
Comentario:
Precioso tu poma, avocador de los sueños de una niña Lucía de color azul-mar.
Un beso
Un beso
Comentario:
me gusta, me gusta mucho, en serio, besos
Comentario:
Saludos desde las playas abandonadas, junto al mar.
¿Quién será la niña Lucía?
¿Quién será la niña Lucía?
Comentario:
que chulo....se oye el sonido del mar y todo :)
Comentario:
Poesía con sabor a mar, arropada por una música que nos trae el sonido de las gaviotas y el ruido de las olas. Perfecta la ilustración.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
La niña del mar con sueños azules.
Besitos
Besitos
Comentario:
La niña Lucía nació del y para el mar...
Muy bello Marian
Besos
Muy bello Marian
Besos
Comentario:
Hola Marian :)
El mar... Allá en el infinito donde se unen el mar y el cielo.
Que bien escribes mujer :) Enhorabuena.
Feliz día, a pasarlo bien. Un abrazo grande.
;o)
El mar... Allá en el infinito donde se unen el mar y el cielo.
Que bien escribes mujer :) Enhorabuena.
Feliz día, a pasarlo bien. Un abrazo grande.
;o)





