TÍTULO... ... ... El que sientas tú...
Las puertas del viento no cierran del todo
nunca
quedan resquicios, hendiduras…
pero no oscuridad reacia a un luminoso destino.
Urge una brisa , un desconocimiento
que habla bajito, acurrucando un ruido,
como eco de las duermevelas.
Elegir la luz usada
aun joven y al tiempo anciana,
la intensidad de cierto instante
que deja polvo de mariposa en los dedos.
Y apenas cuerpo en territorio olvidadizo,
buscar es ya lo que nos queda
-lo desnudo en mitad de la desnudez-
colmados por la luz del cielo
y sus anchos y libres caminos.
Tengo algunas nubes en la cabeza. Supongo que necesitan evaporarse para que sepa el poema empaparse de corcheas líquidas.
Entonces, volverá mi necia alegría de refresco, aromada de íntimas presencias, saudades de sed que se llueven unas a otras para mantener la calma. Hasta entonces…
Un abrazo
Marian





