RELATO
Abandonó a Manuela. Creía depender demasiado de ella. Últimamente le preocupaba el exceso de alegría al verla. Sufría en exceso su ausencia.
El amor de Manuela le dolía, le producía una indefensión que no controlaba, que no se podía permitir. Le parecía un ángulo muerto que encierra la paradoja de triunfar mientras marcha hacia su propia derrota.
De sus emociones sabía que no basta con no llorar, con evitar la tristeza. La alegría también le parecía peligrosa porque nunca le había durado. Se propuso no sentir ni padecer y hacerlo con la eficacia de un actor para no volverse loco, para llegar a ser, lo que se dice… un tipo imperturbable.
Imperturbable. Ni tristeza ni alegría… ni mucho menos piedad. Recordaba que, con frecuencia, ésta le había llevado a las lágrimas.
Se prohibió llorar. Engordó 10 quilos. Es difícil saber si primero engordó 10 quilos y luego se prohibió llorar.
Para alcanzar ese estado de impasibilidad, se sometió a una extremada vigilancia de sí mismo, que llevaba aparejada una serie de conductas:
No aceptar que nadie invadiera su espacio.
No citarse con la misma persona más de una vez cada dos semanas.
Nada de efusividades verbales… ni gestuales. Fórmulas de cortesía, veladamente indiferentes. Para cada grieta en la vida, hay frases como argucias que ayudan a salir del paso.
Leer sólo autores de un despiadado cinismo. Para ser impasible, hay que relativizar el sufrimiento ajeno.
Ver la mayor cantidad posible de tele-realidad, para mejor acostumbrarse a las miserias del prójimo.
Regaló sus libros a los conocidos, incluso se desprendió del sofá y de todo aquello que le inclinara hacia una complacencia en los deleites sensuales .
Consiguió administrar sus gestos con la avaricia de un usurero y la prudencia de un contable.
Algunos años después de seguir su programa de endurecimiento, cuando creyó alcanzar el dominio sobre sus zonas erróneas, cuando se sintió autosuficiente y seguro de si mismo, sin miedo alguno a decir que no, pero sin nadie a quien decírselo, escribió:
Rozo la inmutabilidad...
Soy imperturbable
Es curioso, pero nadie más que él, notó el cambio. Seguía riendo no por diversión, lo hacía por pasar desapercibido. Igual que las lágrimas que se permitió en el funeral de Manuela, no eran de duelo, eran de cortesía…. mimando gestos y sentimientos con precisión casi humana.
A él si le lloraron, los que confundieron su desprendimiento y su saber estar con generosidad.
Es difícil saber más.
Manuela nunca le reveló que yo fuera su hijo.
Comentario:
Me gusta, me gust< mucho
Comentario:
A veces por miedo a ser heridos y otras precisamente por haberlo sido, hay personas que levantan un muro a su alrededor para que nadie se acerque demasiado y creen que adormeciendo sus propios sentimientos consiguen la felicidad.
Pero eso es un error, porque esa soledad en compañía no es buena, es preferible llorar o sufrir de vez en cuando porque se compensa con la alegría que proporciona el cariño y el amor de las personas que nos quieren.
Buen fin de semana.
Pero eso es un error, porque esa soledad en compañía no es buena, es preferible llorar o sufrir de vez en cuando porque se compensa con la alegría que proporciona el cariño y el amor de las personas que nos quieren.
Buen fin de semana.
Comentario:
Tengo que decírtelo: los versos de Nela son deliciosos.
:)
:)
Comentario:
Condenada al fracaso tamaña empresa... aunque la sensación de nuestro personaje sea de éxito total.
Me encantaría conocer de la mano de tus letras los pensamientos de Manuela.
Beso
Me encantaría conocer de la mano de tus letras los pensamientos de Manuela.
Beso
Comentario:
Cambia de estilo la palabra.. Pero no puede ocultar la sensibilidad de la mano.
Como "nuestro" personaje.. Parece una paradoja, pero como todos, creo, mantiene su condición.
¿Por qué...?; ¿es carne y sangre que se vuelve corcho, o fue siempre corcho que durante cierto tiempo pareció carne y sangre?.
¿O es simplemente un pobre diablo que pierde la capacidad de seguir vivo?; alguien que se aísla en si mismo, pues le supera el riesgo que exige lanzarse cada día a la vida.. "Sufría, dolía, indefensión, derrota".
O "él" somos un poco todos, mezcla de amor y de miedo, que según y como nos decantamos por algo que no sabemos bien si somos. Pero que, entrenándonos bien, podemos llegar a ser.
¿Quién soy?. ¡Quién..!
Como "nuestro" personaje.. Parece una paradoja, pero como todos, creo, mantiene su condición.
¿Por qué...?; ¿es carne y sangre que se vuelve corcho, o fue siempre corcho que durante cierto tiempo pareció carne y sangre?.
¿O es simplemente un pobre diablo que pierde la capacidad de seguir vivo?; alguien que se aísla en si mismo, pues le supera el riesgo que exige lanzarse cada día a la vida.. "Sufría, dolía, indefensión, derrota".
O "él" somos un poco todos, mezcla de amor y de miedo, que según y como nos decantamos por algo que no sabemos bien si somos. Pero que, entrenándonos bien, podemos llegar a ser.
¿Quién soy?. ¡Quién..!





