TIENTOS...DE PRIMAVERA, TIENTOS

Será que todavía pienso
donde la Poesía es tan exacta
como el silencio de las celindas,
como el murmullo
acoplado a la tarea diáfana del agua.
Y soplan vientos mezclados por el aire
gestos, que no han despertado al amor
palabras, en las que sospechar la ternura de nuestra fatiga.
Espeso el aire y por el aire semillas aventando aquello:
nuestro gran secreto
Acaso todo ha desaparecido
y estamos solos bajo la lluvia
amando con la ternura de la lluvia
amando con la violencia de la lluvia
amando con el estruendo de la lluvia
amando con todos los acordes de la lluvia…
y aun nos queden fuerzas para subir
la misma callejuela estrecha
sinuosa y bíblica
hollada de difuminados pasos
sabiéndonos aquí,
bruñendo lo adusto
y ese estar,
arropando luces asperjadas…
cuando cesa la música
y todavía queda tarde por delante.
** Contemplas..."Celindas". Óleo sobre lienzo de Luis de la Fuente
** Escuchas... "Sons of Uisnach". Interpretada por Mychel&Jeff Danna
Comentario:
Como me gusta este poema que habla de lluvia, esa lluvia tan beneficiosa que no sólo limpia el aire y da vida si no que también limpia el alma y la hace renacer.
Maravilloso el cuadro y muy apropiada la música que encierra la melancolía de los lugares en los que la lluvia siempre está presente.
Un abrazo
Maravilloso el cuadro y muy apropiada la música que encierra la melancolía de los lugares en los que la lluvia siempre está presente.
Un abrazo
Comentario:
Aquí, que no llueve como en el Norte, suele haber tardes de primavera líquidas y hay algunas calles adoquinadas que parecen lisas, pero que suben en escaleras hasta el cielo para abrir los corazones desnudos a la lluvia de primavera. Luego aparece el sol y cuando queda todavía tarde por delante, soñamos paisajes con el olor del ozono y el rubor inunda de repente nuestros rostros. Cuando menos te lo esperas.
Comentario:
Somos lluvia, a veces fina a veces bronca.
Lluvia en la mirada, mecida al aire del suspiro.
Agua que limpia, que ilumina tus miradas.
Por eso, no te equivoques, pues por tus miradas vivo y por tus lágrimas, muero.
Lluvia en la mirada, mecida al aire del suspiro.
Agua que limpia, que ilumina tus miradas.
Por eso, no te equivoques, pues por tus miradas vivo y por tus lágrimas, muero.
Comentario:
Y si te sientas en esa silla rodeada por la belleza de las celindas y colmada de amor, no creo que la música tenga final y si acaso lo tiene, el silencio que sobrevenga será glorioso.
Precioso poema Marián
Besos
Precioso poema Marián
Besos





