LOS CUATRO TIEMPOS
"No nos damos cuenta, Mariana, de lo maravilloso que es poderle preguntar a alguien: "¿Te acuerdas?", y notar que sí, que se acuerda"
Carmen Martín Gaite (de Nubosidad variable)
La letra grande se me hace menuda,
redondea cavilaciones.
Afanosa deletrea aguatinta,
letanías, borrones de ausencia
salpicada materia que trae tiempo
y trae recuerdo
junto a la rampa de un muelle.
Su dejo a mar interpreta
la estela que dibujan los cirros.
Cuando llueve,
el dolor es nube,
la nube ausencia,
la ausencia el huésped
cobijado en el alma del niño
como un arrimo.
Y en la mirada del viento
caligrafía de pausas arrebujadas,
embriagada de minucias
aquella conciencia del árbol y la braña,
del mar, la ruta y las estrellas.
Recuerda acordes de espumero,
al yacer de la siesta
perdida la cuenta de las campanas
soñar,
acostumbrar la vista a rozar con dulzura
la cabeza del monstruo.
Suena el restallar de una seda que se abre
página de un libro de destiempo,
la mirada se repliega
hasta apurar el aroma dócil a la boca,
luces rebañadas con pan sombrío
el decir espiral de los vapores
cuando el olvido ocupa a todas horas
y las voces no olvidadas
son presencia.
Y en cada renglón,
la última noche en que hizo frío…
retorna esa voz mimosa de arenas rubias
buscando un tiempo suyo entre dos olas.
Es entonces cuando el mirador
acerca todos los mares,
el cortejo de los miedos
la piel estremecida,
humedecido labio en la primera sed
apoyado en un platanero de sombra.
Y en los colores del viento,
se recuesta el canto que atesora
raíces desenredadas recuerdo…
Un mar viejo en la retina
la travesía descalza
el rompecabezas
de los días imprescindibles.
Luego de los años,
nostalgias paralelas
de un antiguo abrazo pendiente.
Se ilumina el instante que es asomo,
luz fundida a la canción verde del agua
que regresa con su equipaje mullido de sargazos
tremolando una resonancia inflamada,
blancor aupado el faro se dibuja
y en cada rincón de la memoria
mana un suspiro,
soledad acompañada
parpadeo de un tiempo
en que todo permanece
esperanza…
el tacto que te sostiene,
después de todo.
* Contemplas en primer lugar un óleo de ELENA KOSTENCO. El segundo cuadro se titula "El caminante" del pintor FERNANDO GALARZA.
** Escuchas "While thinking a out her again" interpretado por PHILIP AABERG.





