Aha, la palabrita mágica.
Fue ayer, día memorable y cruel.
No pude dormir anoche, me di una y mil vueltas en la cama. La palabrita se encargo de mantenerme insomne y con el mundo que se me venía encima.
Se supone que soy uan mujer educada, preparada, que puedo asumir cada etapa serenamente y como lo que es: un hecho de la vida.
Pero, el grito de mi hija quiceaniera, aún no hi zo abandono de mis oídos: MENOPAUSICA... ups.
Debo acostumbrarme a ese término y a la crueldad de la juventud, la que no sabe que un día, sin saber cómo llegará a esta misma situación, con la palabrita haciendo eco malditamene en la cabeza y en el alma.
_nat_
No pude dormir anoche, me di una y mil vueltas en la cama. La palabrita se encargo de mantenerme insomne y con el mundo que se me venía encima.
Se supone que soy uan mujer educada, preparada, que puedo asumir cada etapa serenamente y como lo que es: un hecho de la vida.
Pero, el grito de mi hija quiceaniera, aún no hi zo abandono de mis oídos: MENOPAUSICA... ups.
Debo acostumbrarme a ese término y a la crueldad de la juventud, la que no sabe que un día, sin saber cómo llegará a esta misma situación, con la palabrita haciendo eco malditamene en la cabeza y en el alma.
_nat_
Etiquetas: menopausia





