Coordinadora de Pastores por la Paz: siempre junto a Cuba
Cuando aún era niña, la estadounidense Briana Harris conoció
que los Pastores por la Paz desafiaban las prohibiciones
gubernamentales para viajar a Cuba.
Desde 1989, ese movimiento ecuménico encabezado por el
reverendo Lucius Walker hace llegar al pueblo de la isla
caribeña, mediante Caravanas de la Amistad, diversas donaciones
para expresarle su respaldo por la heroica resistencia frente a
la hostilidad de la Casa Blanca y mostrar un rotundo rechazo al
bloqueo económico, comercial y financiero.
Mientras cursaba la carrera de Estudios Internacionales en la
Universidad de Minnessota, Harris visitó Cuba por primera vez en
1998 y pudo palpar las transformaciones políticas y
socioeconómicas que tienen lugar desde hace 46 años.
Al graduarse, decidió prestar servicios como activista
comunitaria en Honduras, donde desplegó su labor en 15
localidades rurales de las zonas más atrasadas.
Allí conoció del espíritu internacionalista de médicos
cubanos que atendían a pobladores de sectores humildes en sitios
inhóspitos. También constató los terribles males engendrados por
el modelo neoliberal.
Cuando regresó a su país natal, se comprometió a luchar
contra el dominio que Washington ejerce al sur del río Bravo, y
en febrero de 2004 se enroló en los Pastores por la Paz, de cuyo
movimiento es coordinadora.
Junto con otras 65 mujeres y 80 hombres, en su mayoría
provenientes de de Nueva York, California, Oregón, New Jersey,
Pennsylvania y Nuevo México, Briana Harris se halla de nuevo en
Cuba, donde participó en los actos por el Día de la Rebeldía
Nacional, y como integrante de la XVI Caravana de la Amistad.
En esta ocasión, ellos traen una carga solidaria de unas 140
toneladas de equipos y artículos entregados por residentes en
130 ciudades de 48 Estados que fueron recorridos por los
caravanistas durante varias semanas.
Acerca de los incidentes en la frontera estadounidense-
mexicana con los funcionarios de Washington empeñados en impedir
la llegada de parte de ese cargamento a la Isla, subraya que
allí permanecerá Lucius Walker, junto a otros de sus compañeros,
hasta que las autoridades norteamericanas desistan de tal
empecinamiento.
Reiteró que el Reverendo no solicitará permiso alguno porque
ello sería admitir la legalidad de un genocida bloqueo que ya
dura más de cuatro décadas.
Esta amiga de Cuba censura, asimismo, con fuerza la doblez de
la supuesta lucha de George W. Bush contra el terrorismo, pues
mientras la gran potencia arremete contra Iraq y Afganistán bajo
el pretexto de que sus gobiernos eran cómplices de Al Qaeda,
protege a terroristas como Luis Posada Carriles.





