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Notas sobre diversas facetas de la realidad cubana e intrnacional
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Mi nombre es Nayda Sanzo Romero. Soy periodista cubana. Me gustaría compartir con ustedes mis criterios sobre la realidad cubana y recibir sus respuestas.
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EE.UU. quiere hipnotizar con el caso Posada, afirma jurista
Entrevista al abogado José Pertierra



El juez William Abbot, de El Paso, Texas, ha reservado todas las tardes de esta semana para las audiencias del caso de inmigración de Luis Posada Carriles.

Desde el lunes y hasta el próximo viernes, ante un auditorio básicamente de periodistas, los alegatos y los testigos de los abogados defensores y del Departamento de Seguridad de la Patria tratarán de aportar evidencias para promover o desaprobar la deportación del terrorista.

La decisión de juzgar en un tribunal migratorio a este hombre, responsable de la voladura de un avión, que costó la vida a 73 personas y por cuyo crimen el gobierno de Venezuela solicita su extradición, da una falsa imagen de rigor legal.

El proceso de inmigración es un mero trámite administrativo que dilata la posibilidad de que sea juzgado por delitos de lesa humanidad.

Es como si a Bin Laden lo sometieran a un trámite migratorio en Paquistán para probar que entró ilegalmente a ese país, y las autoridades judiciales no se molestaran en enjuiciarlo o extraditarlo a Estados Unidos después de haber volado con éxito las Torres Gemelas en Nueva York.

A vuelta de correo electrónico, José Pertierra, abogado especializado en asuntos migratorios y representante en Washington del gobierno venezolano para el caso de extradición de Luis Posada Carriles, accedió a contestar diez preguntas que ayudan a entender lo que en realidad estará ocurriendo estos días en El Paso y prueban la actitud hipócrita de la administración norteamericana.

¿Por qué se habla de un proceso de inmigración y uno de extradición en el caso de Luis Posada Carriles?

El proceso de extradición es paralelo e independiente al trámite de inmigración. Se parecen solamente en que ambos buscan expulsar al acusado de Estados Unidos.

¿Por qué usted define el de inmigración como un trámite y la extradición como un proceso? ¿Cuál es la diferencia?

El proceso de extradición es un proceso judicial, mientras que el trámite de inmigración es administrativo. Los "jueces" de inmigración son funcionarios empleados por la Oficina Ejecutiva para Revisión de Inmigración, una agencia gubernamental dentro del Departamento de Justicia.

Históricamente, no se llamaban jueces, sino "Oficiales de Investigación Especial". El Congreso les cambió el nombre por el de "Jueces de Inmigración" en 1996. Lo único que hizo fue modificar el título. No añadió ninguna atribución especial. Son empleados del Departamento de Justicia.

No son jueces independientes. Igual que los emplea libremente, su empleador los puede despedir.

"Los jueces federales no son empleados. El Presidente los nombra jueces de por vida. El Artículo 3 de la Constitución de Estados Unidos trata de establecer un balance gubernamental cuando establece las tres ramas del gobierno: I) el Ejecutivo, II) el Legislativo y III) el Judicial.

"La rama judicial es la que interpreta las leyes que el Congreso aprueba y el Presidente hace cumplir. Los jueces federales no pueden ser despedidos salvo por traición a la patria o si cometen crímenes serios.

El gobierno tampoco les puede reducir sus salarios. El propósito de esa independencia es promover la imparcialidad, y reducir la contaminación del proceso judicial por el Ejecutivo o el Congreso.

Esa independencia judicial es la que facilitó las decisiones históricas en los casos de Elián y de los Cinco".

Si tanto el trámite de inmigración como el proceso de extradición tienen el propósito de expulsar a Posada Carriles del país, ¿qué importancia tiene que lo deporten o lo extraditen?

La extradición de Posada Carriles tendría que ser a Venezuela para que rinda cuentas ante un tribunal en Caracas por el delito de homicidio contra 73 pasajeros en un avión de Cubana de Aviación, mientras que en el trámite de inmigración Posada Carriles tiene la opción de escoger el país donde prefiere ser deportado, sin tener que rendir cuentas ante ningún tribunal penal.

"Posada es prófugo de la justicia en Caracas, en donde se escapó de una prisión en 1985 en vísperas de la decisión del tribunal penal. Deportarlo a un país donde pueda vivir tranquilamente sería una burla a la justicia y a la memoria de los familiares de los pasajeros que fueron asesinados por la bomba en la que explotó el avión en el cual viajaban.

Los forenses que investigaron el siniestro reportan que los restos humanos fueron encontrados en pedacitos, flotando en el mar. La mayoría de los familiares ni siquiera pudo reconocer a sus seres queridos".

¿Qué ha pasado con el pedido de extradición de Posada Carriles que presentó Venezuela?

La República Bolivariana de Venezuela presentó el pedido de extradición el 15 de junio de 2005 al Departamento de Estado. Este lo trasladó al Departamento de Justicia, el cual dice que todavía está "estudiando" el caso. Aún no lo han presentado al Tribunal Federal para iniciar el proceso de extradición.

Hemos conversado con oficiales del Departamento de Estado y del Departamento de Justicia sobre esto varias veces, y el gobierno de Estados Unidos sabe que Venezuela está molesta por esta demora injustificada.

¿Es necesario legalmente esperar que concluya el proceso de inmigración antes de iniciar el proceso de extradición?

No. El proceso de extradición prevalece ante las leyes de inmigración. En 1963, el Tribunal de Apelaciones de Inmigración interpretó la relación entre los dos procesos. El ex presidente de Venezuela, Marcos Pérez Jiménez, había huido a Estados Unidos para escaparse de varios procesos judiciales en Venezuela por peculado y malversación de fondos.

Estados Unidos inició un proceso de inmigración para deportarlo. Pérez Jiménez trató de frenar la deportación con una solicitud de asilo, y Venezuela pidió su extradición.

"El Tribunal de Apelaciones de Inmigración dictaminó que ‘cuando hay casos paralelos de deportación y de extradición pendiente, la orden de deportación se retira y los procedimientos de deportación se suspenden durante el proceso de extradición...’.

Eso es, dice la corte, porque ‘los procedimientos de deportación no sirven a algún fin útil . . . y pudieran hasta complicar innecesariamente los procedimientos de extradición’. Igual que con el caso de Pérez Jiménez, el proceso de deportación de Posada Carriles entorpece el proceso de extradición.

"La Secretaria de Estado tiene la potestad para extraditar a Posada Carriles, y el juez de inmigración no tiene el poder para impedir una extradición. No creo que logre ganar el caso de inmigración, pero aun si el juez de inmigración le concede asilo a Posada Carriles, la Secretaria de Estado puede legalmente cancelar la decisión de la agencia de inmigración y extraditarlo a Venezuela para que sea procesado en Caracas por homicidio".

¿Por qué Estados Unidos no ha presentado el pedido de extradición al juez federal y procede solamente con el trámite de inmigración?

El gobierno de Estados Unidos nos quiere hipnotizar con el caso de inmigración para que el mundo crea que está haciendo algo con Posada Carriles.

Pero realmente hace lo mínimo, con un fin publicitario. El Departamento de Seguridad debería haberlo encausado por terrorista o criminal en los alegatos de deportabilidad que presentaron. Tienen la evidencia.

El 17 de noviembre de 2000, Posada Carriles intentó asesinar a Fidel Castro con una bomba de 15 kilogramos de C4, mientras éste daba una conferencia en la Universidad de Panamá donde 2 000 estudiantes estaban reunidos. Fue condenado a ocho años de cárcel por la justicia panameña. Eso lo descalifica para el asilo.

"Posada le confesó al New York Times en 1998 ser el autor intelectual de las bombas que colocaron en La Habana, una de las cuales mató a un turista italiano.

Eso también lo descalifica para el asilo. La voladura del avión en 1976 y el hecho de ser prófugo de la justicia venezolana también lo descalifica para el asilo. Los años que pasó como residente salvadoreño, guatemalteco y hondureño, también lo descalifican para asilo en Estados Unidos.

El caso de inmigración está claro. Posada no califica para asilo, y al juez Abott no le quedaría más remedio que ordenar su deportación. Sin embargo, Posada puede escoger el país donde prefiere ser deportado.

Si un juez federal ordena su extradición, Estados Unidos estaría obligado a enviarlo a Venezuela, salvo que abrogue el tratado de extradición".

¿En qué se basa Venezuela para pedir la extradición de Luis Posada Carriles?

En tres convenios específicos: I) el Convenio de Extradición entre Estados Unidos y Venezuela de 1922; II) el Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de Aviación Civil, firmado en Montreal en 1971, y III) el Convenio Internacional para la Represión de los Atentados Terroristas Cometidos con Bombas, firmado en 1997.

"El Convenio de 1922 obliga a Estados Unidos a extraditarlo a Venezuela por los homicidios cometidos con la voladura del avión en 1976.

El Convenio de Montreal y el Convenio para la Represión de los Atentados Terroristas Cometidos con Bombas, obligan a Estados Unidos a extraditarlo por hacer colocar un explosivo que causó el derribo de un avión de pasajeros.

De acuerdo con los convenios, Estados Unidos tendría que extraditar a Posada Carriles a Venezuela o enjuiciarlo penalmente en territorio norteamericano. Tramitar un caso contra Posada Carriles por infracciones de las leyes de inmigración, incumple las obligaciones de Estados Unidos que establecen los convenios internacionales con los cuales se comprometió".

¿Cuál es la base legal para la detención de Posada Carriles?

Posada Carriles está detenido por infracciones de las leyes de inmigración. La jurisdicción sobre su detención la tiene el Departamento de Seguridad de la Patria. El juez Abbott le negó libertad bajo fianza el 25 de julio, porque la evidencia muestra que Posada está vinculado con el terrorismo.

"El 10 de junio, Venezuela le pidió a Estados Unidos la detención preventiva a fines de extradición de Posada Carriles, pero hasta ahora el Departamento de Justicia no ha querido remitir esa solicitud al tribunal federal.

Nosotros queremos que Estados Unidos presente la solicitud de detención preventiva al juez federal, porque vale más el proceso de extradición que el trámite de inmigración. Queremos asegurarnos de que Posada

Carriles no sea deportado a un país que lo ampare. Debe ser extraditado a un país que lo enjuicie por asesino: Venezuela.

"Pero si la montaña no viene a Mahoma, habrá que ir a la montaña. Estamos contemplando pedirle directamente al tribunal federal la orden de arresto preventivo si el Departamento de Justicia rehúsa hacerlo".

¿Quién tiene la responsabilidad en última instancia de extraditar a Posada Carriles a Venezuela?

La Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, es la que decide implementar la orden de extradición emitida por el juez federal.

Ella tendría tres opciones: I) extraditarlo, II) extraditarlo con ciertas condiciones, o III) no extraditarlo. Si no lo extradita, Estados Unidos incumpliría los tres convenios internacionales importantes que mencioné anteriormente.

Especialmente después del 11 de septiembre, es importante respetar los convenios antiterroristas. Si Estados Unidos ampara, en vez de extraditar, a los terroristas en su territorio, no tiene base legal para exigirles a los demás países que extraditen a Estados Unidos terroristas que buscan amparo en el extranjero.

Medios internacionales suelen aventurar la tesis de que Estados Unidos no va a extraditar a Posada Carriles a Venezuela, porque ya ha dicho que no está dispuesto a hacerlo. ¿Cree usted que Venezuela logre la extradición?

Sí. Tanto la ley como el pueblo norteamericano apoyan la extradición de Posada Carriles a Venezuela. La ley está muy clara. Es un terrorista confeso que legalmente no tiene defensa que le permita evadir una orden de extradición.

"Cuando la Secretaria Rice tenga que decidir si lo extradita, se dará cuenta de que políticamente no tiene más opción que extraditarlo. No hacerlo tendría un costo político muy alto.

¿Cómo podría el presidente Bush pedir apoyo y sacrificio en la guerra en contra del terrorismo, si en vez de combatir el terrorismo, Estados Unidos lo fomenta y lo ampara?".
 
LOS CINCO NO SON ESPÍAS
Néstor Núñez



Conocido el fallo de la Corte de Apelaciones de Atlanta
con respecto a René González, Ramón Labañino, Antonio
Guerrero, Gerardo Hernández y Fernando González, condenados
injustamente por su lucha antiterrorista dentro de la mafia
de Miami, medios informativos en Estados Unidos retoman el
calificativo de espías para calentar las mentes de forma
contraria en torno al caso.
Es la conocida fórmula, ya utilizada en tiempos del
Tercer Reich hitleriano, de repetir una mentira hasta
convertirla en creíble, solo que no estamos en el Berlín
de los años 30 ó 40, ni el episodio de estos luchadores
resulta ya desconocido para buena parte del mundo.
Hablar de espías, con toda la carga de sordidez que esa
palabra puede encerrar, no cabe para nada al referirse a
los Cinco Héroes cubanos, que han demostrado
fehacientemente que su única misión era poner coto a la
violencia contrarrevolucionaria y desmedida que la Casa
Blanca ha fomentado y tolerado en la Florida contra la mayor
de las Antillas a lo largo de varios decenios.
Ninguno de Los Cinco se dedicó a buscar los secretos
estratégicos del sistema defensivo norteamericano, ni
estuvo a la caza de documentos o informaciones en las
instancias del gobierno o el congreso.
Su desempeño se centró en conocer, eso sí, los
movimientos provocadores y agresivos de personajes de la
calaña de Orlando Bosch o Luis Posada Carriles, capaces de
ligarse a asesinatos políticos como el del presidente John
F. Kennedy, en Texas en 1963; matar con explosivos a ex
ministros de otras naciones en pleno Washington; balear
diplomáticos cubanos en las calles de Nueva York, o
destruir en pleno vuelo a naves aéreas civiles cargadas de
inocentes, entre otros hechos deleznables y criminales.
Y si Washington formó a estos terroristas, conoció de sus
planes, los toleró y hasta los protege contra la propia
justicia local, ?de qué se puede acusar a quienes actúan en
legítima defensa, no solo de su pueblo, sino de la propia
ciudadanía norteamericana?.
Por consiguiente, el título de espías y la idea de que Los
Cinco actuaban contra la seguridad nacional de Estados
Unidos, no puede ser más mal intencionada y absurda a la
vez.
Patriotas y combatientes por la justicia y la vida son los
grandes calificativos que adornan a estos hombres, que a la
altura de siete años de vejámenes y arbitrariedades,
mantienen su dignidad, integridad y el orgullo de saber
que han servido fielmente a la causa más digna y noble a
la que puede entregarse un ser humano.



 
CON EL PUÑO EN ALTO´POR LOS CINCO



Por Néstor Núñez


Es importante la reacción que, ante el veredicto de los
jueces de Atlanta en el caso de los Cinco Héroes cubanos, han
asumido aquellas personas que en el exterior apoyan la lucha por
su liberación y divulgan la verdad de un proceso injusto,
amañado y atentatorio contra los derechos humanos.
Para esos sectores, por lo común integrantes de Comités de
solidaridad con la causa de René González, Ramón Labañino,
Fernando González, Antonio Guerrero y Gerardo Hernández, la
lucha no terminó, por el contrario, asume otra etapa igual de
intensa y decisiva que la precedente.
Como se sabe, luego de largos meses de deliberaciones, el
Onceno Circuito de Apelaciones de Atlanta anuló por impropio y
parcializado el juicio que en Miami se cebó en los cinco
luchadores antiterroristas cubanos, imponiéndoles largas,
injustas y desproporcionadas condenas.
Asimismo, se tomó nota de las irregularidades que rodearon
toda la instrucción y desarrollo del acto legal miamense.
En conclusión, los magistrados determinaron la realización de
un nuevo juicio, esta vez en una sede donde la irracionalidad y
el encono de la mafia radicada en Miami no pueda influir en el
proceso.
De tal forma, Los Cinco fueron relevados oficialmente de las
penas impuestas; sin embargo, las autoridades norteamericanas
aún no han movido un dedo para sacarles de su encierro y
brindarles el trato judicial que corresponde mientras no se les
prueben los cargos fabricados por el ministerio público.
En consecuencia, los luchadores antiterroristas cubanos
permanecen virtualmente secuestrados, les obstaculizan en unos
casos y niegan en otros la visita de sus familiares y, por
tanto, están expuestos a cualquier arbitrariedad de un gobierno
aliado sempiterno de la agresiva contrarrevolución.
La respuesta del movimiento internacional de solidaridad
resulta, entonces, la correcta: no cejar en la lucha por la
liberación de Los Cinco y, por el contrario, elevar la labor
divulgativa y las movilización para que el caso rompa las
barreras impuestas por el imperio.
La palabra de orden en el caso de los Héroes cubanos es
intensificación de los esfuerzos, vigilancia de lo que pueda
acontecer, y denuncia y demanda frente a cualquier maniobra
enemiga. Es la única vía para asegurar la victoria, equivalente
a su regreso a la patria y al seno de sus respectivas familias.
 
Afirmó Fidel Castro que la verdadera justicia será liberar a Los Cinco


Fidel con familiares de Los Cinco

El Comandante en Jefe Fidel Castro afirmó que los cinco cubanos antiterroristas prisioneros en Estados Unidos recibirán verdadera justicia cuando sean liberados y retornen a la patria.

En el Palacio de la Revolución, el Presidente cubano sostuvo un emotivo encuentro en la noche de este sábado con familiares de los patriotas encarcelados desde hace siete años, cuyo resumen fue transmitido hoy en el espacio de la Mesa Redonda Informativa de la Televisión Cubana.

Madres, esposas, hijos y otros familiares de René González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero, Héroes de la República de Cuba, viajaron desde Venezuela, donde participaban en el XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, para reunirse con Fidel en el día de su cumpleaños, coincidente con el de René.

También se hallaba el niño Elián González, quien fue secuestrado por la mafia anticubana radicada en Miami, y tras una prolongada lucha del pueblo cubano y de los propios norteamericanos fue reintegrado por la justicia de ese país al seno de su familia en la Isla.

El Presidente cubano calificó de noble gesto el fallo emitido el martes último por el Tribunal de Apelaciones del undécimo circuito de Atlanta. EE. UU., que anuló el juicio y revocó las sentencias contra Los Cinco al reconocer el carácter fraudulento del proceso judicial realizado en Miami.

Los tres jueces de Atlanta ordenaron efectuar un nuevo proceso en una localidad que reúna condiciones de adecuada imparcialidad, al contrario de lo sucedido en Miami- Dade en el año 2001, donde reinó un clima hostil hacia Los Cinco, como reiteradamente denunciaron abogados de la defensa.

Durante el encuentro, Adriana Pérez, esposa de Gerardo, recibió una llamada telefónica de este desde la cárcel, y posteriormente Fidel conversó con él y le dijo que estaban celebrando los siete cumpleaños que todos ellos han pasado en prisiones.

El Presidente cubano dijo que estos luchadores antiterroristas se han ganado la admiración del mundo por su valentía y entereza, y advirtió que lo mejor que puede hacer el Gobierno norteamericano es ponerlos en libertad.

Fidel afirmó que volverlos a juzgar sería lo peor para la administración de W. Bush, pues el mundo entero estará pendiente del juicio que sería como un tribunal de Nuremberg, donde saldría a relucir toda la verdad, los crímenes y el amparo que ese gobierno brinda a los verdaderos terroristas en su propio territorio.

Quedarán desenmascaradas las groseras mentiras-dijo--, el cinismo, la forma brutal y violatoria de los más elementales derechos de los seres humanos.

Más adelante, Fidel le reiteró a Gerardo el orgullo nacional ante la recta conducta de Los Cinco, y subrayó que ellos son "un símbolo de lo que aspiramos a que sean los seres humanos en el futuro" y una prueba de que ese tipo de hombre ya existe en masa.

Fidel se refirió a la decisión de los jueces de Atlanta como expresión de las mejores tradiciones del pueblo norteamericano, y elogió el heroísmo del pueblo cubano que ha sido masivo y ha resistido 47 años de bloqueos, de amenazas.

"Ellos volverán -reiteró Fidel, refiriéndose a Los Cinco--; no les quepan dudas, es un tema del que no quiero hablar para que no digan que "allá estaban los cubanos cantando victoria".

Acerca de un futuro juicio, preguntó "¿A quién van a juzgar? Van a juzgar no a unos cubanos ni a unos venezolanos, sino a quienes cumplían el sagrado deber de proteger a su pueblo tratando de evitar que se produjeran actos terroristas como el de Barbados o como los muchos que se han cometido en estos años.

Fidel recordó como la Administración de W. Bush protege a connotados terroristas como Luis Posada Carriles, uno de los principales saboteadores de una nave de Cubana de Aviación en 1976 donde perecieron 73 personas, y sobre cuya entrada en Estados Unidos todavía no se ha respondido algo serio.

También afirmó que tampoco el Gobierno norteamericano ha respondido sus preguntas sobre la actuación de terroristas como Santiago Álvarez, cómplice principal de la entrada ilegal de Posada Carriles a territorio estadounidense.

"Estoy esperando si alguno (en el gobierno estadounidense) dice algo sobre si es verdad o no que les enviamos información recogida por nuestros compañeros para proteger las vidas, no solo de cubanos sino de cualquiera que podía morir y que venía por esos aviones", inquirió Fidel, aludiendo a vuelos turísticos contra los que se planificaban atentados por terroristas entre los que se cuenta "ese caballerito (Posada Carriles) que tienen en El Paso (Texas)."

"Creen que el silencio lo resuelve todo-insistió--, pero el silencio los hunde. Y en nombre de ese silencio los emplazo a que digan la verdad, si recibieron o no las autoridades de EE.UU. información sobre planes terroristas, que eran el objetivo del esfuerzo de estos compañeros que han tenido que sufrir tanto, ellos, su familia y su pueblo" En el transcurso del encuentro se dieron a conocer cartas enviadas a Fidel por Los Cinco, contentivas de felicitaciones, saludos y sentimientos en ocasión del onomástico del Líder de la Revolución y del fallo de la Corte de Atlanta.

En otra parte de su diálogo con los asistentes al encuentro, Fidel alertó al pueblo para que se movilice a fin de que la Administración de W. Bush no utilice el noble y valiente gesto del tribunal de Atlanta para justificar el asilo de Posada Carriles.

El plan era no darle asilo y mandarlo para El Salvador o a cualquier lugar, menos al país donde está todo el derecho para juzgarlo, advirtió el líder de la Revolución.. Fidel enfatizó que hay dos batallas: una exigiendo la rápida e inmediata liberación de los secuestrados (Los Cinco), u otra, reclamando el envío a Venezuela de Posada Carriles.

 
Nuevo juicio para Los Cinco

Por Roberto Pérez Betancourt





De un extremo a otro de Cuba la noticia corrió con la inmediatez de lo largamente esperado: Después de 16 meses de análisis, finalmente los tres magistrados de la Corte de Apelaciones del undécimo circuito de Atlanta, Georgia, Estados Unidos, emitieron su fallo unánime, favorable a los cinco patriotas cubanos injustamente prisioneros desde hace casi siete años en cárceles de Estados Unidos.
René González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando
González y Antonio Guerrero tendrán derecho a un nuevo juicio,
tal y como solicitó la defensa en su momento, en una localidad
estadounidense que no les sea hostil, a diferencia de lo
sucedido en el otoño de 2000, cuando fueron procesados en Miami
bajo presión de la mafia anticubana que allí se hospeda.
Las sentencias que les fueron impuestas en diciembre de
2001 --de conjunto suman cuatro cadenas perpetuas más 77
años--, acaban de ser revocadas.
La alegría de los cubanos desbordó fronteras y llenó de
júbilo a los millares de jóvenes que recién estrenan el XVI
Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Venezuela.
Desde allí la emoción contenida de las madres, esposas e
hijos de los prisioneros saltó al éter, difundió sonrisas y
renovó esperanzas por el mundo a través de las pantallas de la
televisión satelital.
Imposible no tener presente la resonancia del hecho en los
cientos de miles de voluntades que en disímiles puntos del
planeta han saltado de regocijo al constatar que la justicia
todavía puede ser posible en el mundo, y que los esfuerzos en
pro del raciocinio reciben recompensa en instantes en los que el
corazón se calienta y la mente alerta: todavía no deben repicar
las campanas.
¿Por qué? La esperada justa sentencia del Tribunal de Atlanta
es apelable por la Fiscalía. Voluntad política de dañar o razón
que aconseje a la cordura para que no hagan el ridículo mundial
saldrán al ruedo.
Si la soberbia oscurece a la razón y sucede una apelación
fiscal, el proceso de los Cinco podría prolongarse más allá de
lo deseado por los hombres de buena voluntad.
Lo razonablemente ético por parte de la Fiscalía
estadounidense sería acatar la decisión profesional de la Corte
de Apelaciones de su país y admitir la necesidad de celebrar un
nuevo juicio, imparcial y con todas las garantías procesales,
como corresponde en derecho.
Como dijeron las madres de los Cinco en Caracas: ha sido la
victoria en una batalla, pero la lucha continúa hasta lograr el
excarcelamiento de los hijos, manteniendo en alto el optimismo.
La verdad no necesita de muletas para andar y abrirse camino,
pero precisa de honestidad al juzgar y de solidaridad militante,
esa que reclama ahora un impulso superlativo para que la justa
causa de Los Cinco siga hacia adelante hasta el retorno triunfal
al seno de su pueblo.
Verdaderos luchadores antiterroristas: René, Gerardo, Ramón,
Fernando y Antonio cuentan a su favor no solo con la emoción y
el corazón ardiente de sus hermanos, sino también con la razón
del derecho, recientemente reconocida por cinco magistrados de
la Comisión de la Organización de Naciones Unidas sobre
Detenciones Arbitrarias a la que se une ahora este fallo legal
resolutivo de la Corte de Apelaciones en Estados Unidos.
¡Alegría! Entre los justos. Las campanas todavía no repican,
pero alistan su redoble.
 
El mayor genocidia de la historia humana
Por: Iliana García Giraldino




Se cumplen 60 años del horrendo crimen en Hiroshima y Nagasaki que causó más de 240 mil muertos, ciudades arrasadas, secuelas de enfermedades, y trastornos síquicos, por efectos del terrorismo sobre la población civil en los finales de la Segunda Guerra Mundial. Era el holocausto provocado por dos bombas atómicas para que Estados Unidos implantara el chantaje nuclear, todo acompañado de la siempre presente desinformación y manipulación de la opinión pública estadounidense.

Engaños tras engaños llevaron a muchos norteamericanos a brindar por el éxito y sentirse orgullosos de las misiones de los B-29 que lanzaron sobre esas ciudades la siniestra carga de muerte y devastación.

Se aseguraba que la operación evitó la muerte de un millón de soldados; que sus objetivos eran militares, acelerar el fin de la guerra y salvar innumerables vidas de muchachos norteamericanos, como resultado de un gran triunfo tecnológico de Estados Unidos. Las justificaciones apuntaban también a contra-atacar el desarrollo de armas por parte de los alemanes y además a la revancha por el ataque japonés a Pearl Harbor en diciembre de 1941.

Pero nada se decía del lanzamiento de las bombas en el centro de las ciudades; de los más de 240 mil muertos civiles, niños, hombres, mujeres y ancianos indefensos e inocentes; de la inminencia de la rendición de Japón y lo innecesario de las explosiones nucleares; ni que el tenebroso acontecimiento desató la carrera armamentista nuclear en el planeta al que ha puesto en gravísimo peligro desde entonces.

En Washington, en una nota oficial se apuntaba que se habían gastado dos mil millones de dólares en la "mayor apuesta científica de la historia. Y la hemos ganado... Ahora estamos preparados para arrasar más rápida y completamente toda empresa productiva que Japón tenga en cualquier ciudad... Si no aceptan de inmediato nuestras condiciones, pueden esperar la lluvia más devastadora de la historia".

La mentalidad creada por el imperio llevó a William Lawrence, tripulante de uno de los aviones de apoyo al bombardeo de Nagasaki, a describir poéticamente la belleza del hongo nuclear y sus colores, sin hacer mínima alusión a los más de 70 mil muertos y a los cadáveres descompuestos y carbonizados que provocó la ‘’hermosa imagen’’ que tanto lo había conmovido.

Lawrence fue capaz de expresar ‘’…era algo vivo, como un ser de una nueva especie, que nacía ante nuestros ojos incrédulos... A medida que el hongo flotaba en el azul, cambiaba de forma adoptando la de una flor de gigantescos pétalos, de cremosa textura blanca y rosado interior…’’

Entre tanto, el coronel Paul Thibetts, comandante de la nave que lanzó la bomba atómica en Hiroshima, declaraba a la prensa : ‘'No tengo remordimientos... Miremos de frente la realidad: cuando se combate, se combate para vencer, usando todos los medios a nuestra disposición. No me plantea el más mínimo problema moral: hice lo que se me había ordenado y, en las mismas condiciones, volvería a hacerlo'’.

El presidente Harry Truman, quien decidió el ataque a Hiroshima y Nagasaki, al conocer el resultado se jactaba: "Éste es el suceso más grandioso de la historia", y afirmaba que "los japoneses empezaron la guerra por aire en Pearl Harbor. Pues bien: hemos replicado con creces"…. (la bomba) fue un regalo de Dios… "damos gracias a Dios porque haya llegado a nuestras manos en lugar de a las de nuestros enemigos. Que Él nos guíe para utilizarla de acuerdo con su voluntad".

Y añadía: "El mundo se enterará que se soltó la primera bomba atómica del mundo sobre una base militar en Hiroshima. Esto se hizo para evitar hasta donde fuera posible la muerte de civiles… ese ataque sólo es una advertencia de las cosas que vienen".

Ya el general Dwight D. Eisenhower se había preguntado "si realmente había sido necesario atacarlos con algo tan espantoso", consideración que en 1958, el mismo Truman confirmó en entrevista televisiva: "Admito que la guerra estaba casi terminada, pero habría sido tonto no usar la nueva arma mortal".

Años después del holocausto, Truman respondía a la pregunta de si se arrepentía de algo en su vida, a lo que respondió con un humorismo sórdido y macabro: "Me arrepiento de no haberme casado antes".

Mentiras entonces, mentiras hoy. Barbarie, terrorismo y desfachatez política, agresiones radiactivas, amenazas e invocaciones al Señor que se repiten.

-Guerra en Afganistán para buscar al jefe de la organización Al Qaeda, entrenado por la CIA y que nunca ha aparecido o aparece curiosamente de vez en vez con sus mensajes.

-Guerra en Iraq en busca de armas de destrucción masiva que no existían.
-Manipulación de la lucha contra el terrorismo y del miedo de la población estadounidense después del 11/9.

-Desinformación sobre la invasión a Iraq, las bajas norteamericanas y de la población civil, y acerca de la resistencia iraquí.

-Terrorismo contra civiles, torturas, bombardeos a ciudades, destrucciones masivas, tierra arrasada. Se afirma que la radiación en Iraq a causa de la invasión es igual a la de 250 mil bombas de Nagasaki.

Se suma la proclamación del Presidente W. Bush de ser ‘’ungido’’ por el Señor para decidir sus políticas guerreristas o en cuáles ‘’rincones oscuros’’ del mundo EE.UU. va a desatar ‘’guerras preventivas’’ para llevar la ‘’libertad’’ y la ‘’democracia’’. Solo le faltaría, para seguir a su antecesor de 1945, declarar en la televisión ‘’ Admito que no había en Iraq armas de destrucción masiva ‘’pero habría sido tonto’’ no invadir a ese país productor de petróleo’’.

No es de asombrarse que aún en la actualidad hay estadounidenses que ignoran el espeluznante y mortal resultado de las bombas lanzadas por su país sobre Hiroshima y Nagasaki, aunque se ufanan de que su gran nación fue primera en lograr la bomba atómica y crean en verdad que EE.UU. está ’’librando’’ al mundo del terrorismo.

Pero la verdad siempre se abre paso y vence. No hay arma nuclear ni terrorismo de estado capaz de desaparecer a las ideas justas, la valentía y el perseverante espíritu de lucha de los hombres; ni a la nobleza del pueblo norteamericano ni a la esperanza de todos de lograr un mundo mejor.

Fuentes:
-Joanna Bourke, "Hiroshima", en La segunda guerra mundial. Un historia de las víctimas
-Bob Nichols: Radiación en Iraq es Igual a 250 mil Bombas de Nagasaki
-Waging Peace
-Elperiodico.com