<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/rss20.xml"><title><![CDATA[Nebulosas del dia a dia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[<a href="http://blogs.ya.com/nebulosas">Las nebulosas diarias</a>]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_144.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_146.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_155.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_154.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_153.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_152.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_151.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_150.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_149.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_148.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_144.htm"><title><![CDATA[EL AGUA ENSIMISMADA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_144.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><i>Para Edison Simons</i><br/><br/>El agua ensimismada<br/>piensa o sueña?<br/>El árbol que se inclina buscando sus raíces,<br/>el horizonte,<br/>ese fuego intocado,<br/>¿se piensan o se sueñan?<br/>El mármol fue ave alguna vez;<br/>el oro, llama;<br/>el cristal, aire o lágrima.<br/>¿Lloran su perdido aliento?<br/>¿Acaso son memoria de sí mismos<br/>y detenidos se contemplan ya para siempre?<br/>Si tú te miras, ¿qué queda?<br/><br/><i>María Zambrano<br/>1950. Roma (antes de abril) .</i>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_146.htm"><title><![CDATA[Cristales de tu ausencia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_146.htm]]></link><description><![CDATA[Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,<br/>que se esparce en la noche<br/>por el glacial desierto de mi alcoba.<br/>-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.<br/>Yo quisiera ser luminosamente tuya<br/>y soy oscuramente mía.<br/><br/><i>Gloria Fuertes</i><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_155.htm"><title><![CDATA[Una mujer...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_155.htm]]></link><description><![CDATA[<div style="text-align: justify;">"Una mujer es la historia de sus actos, de sus pensamientos, de sus células y neuronas, de sus heridas y entusiasmos, de sus amores y desamores. Una mujer es inevitablemente la historia de su vientre, de las semillas que en él fecundaron, o no lo hicieron, o dejaron de hacerlo, y del momento aquel, el único en que se es diosa. Una mujer es la historia de lo  pequeño, de lo trivial, lo cotidiano, la suma e lo callado. Una mujer es siempre la historia de muchos hombres....."<br/><br/><span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);" >Marcela Serrano</span><br/></div>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_154.htm"><title><![CDATA[Palabras]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_154.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>" Allá en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, duermen bajo las aguas. Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote. Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adiós. La pena que sentimos y que ahora, al recordarla, nos parece pequeña. La risa o el llanto que no llegó a brotar. La amistad que buscamos en el momento difícil y que resultó más débil que nosotros, más falta de ayuda. La persona a quien quisimos consolar y nos sirvió de consuelo...Todo duerme allí, en ese fondo. "<br/><br/><span style="font-style:italic;">Carmen Kurtz. Duermen bajo las aguas (fragmento)</span>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_153.htm"><title><![CDATA[Inicio de mudanza]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_153.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Pues eso... que hoy comienzo la mudanza desde ya.com hasta <a target="_blank" href="http://nebulosas2.blogspot.com">la nueva casa de blogger.</a><br/>En principio la publicación será doble... es decir.... aquí y allí, para que la transición sea más fácil para todos<br/><br/>Muy buena noche a todos]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_152.htm"><title><![CDATA[Nostalgia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_152.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>..." Me había repetido a mi misma miles de veces, que esa no era manera de arreglar mis problemas, para explicarme a continuación, con más o menos energía, que ni mis problemas eran tan graves ni existía solución alguna para terminar con ellos, pero no tenía fuerzas para renunciar a mis propias fantasías, parecía tan fácil, enamorar otra vez, enamorarse otra vez, y tirar de la manta, acabar con la vida gris, con el despilfarro de los años, con la nostalgia de tantas cosas que no he poseído jamás....... Yo sólo quiero flotar y por más que esté dispuesta a retorcerle el cuello al azar para conseguirlo, nadie parece dispuesto a pasarme la receta"....<br/><br/><i>Almudena Grandes (Atlas de geografía humana)</i>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_151.htm"><title><![CDATA[Lucidez]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_151.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>(...) Soy tu lucidez. soy la parte de ti que te defiende de lo que podría dañarte.<br/>Durante mucho tiempo me has mantenido negado, excluido, y no he podido cumplir mi misión de cuidarte.<br/>- ¿Negado y excluido por qué?<br/>- Porque te excluiste a ti mismo, dejaste de tenerte en cuenta.<br/>- No entiendo...<br/>- A veces uno se encuentra en la vida personas que viven de los demás, y hacen que el otro viva para ellos. Para eso es necesario aislar a la víctima de cualquier apoyo interno o externo. Esas personas son muy hábiles, son especialistas en quitarle a la presa toda su fuerza y su respaldo sin que se de cuenta. Tú has vivido mucho tiempo sin advertir ese despojo. Vivías sin tenerte en cuenta.<br/><br/><i>Carlos Nessi (Encuentros mágicos)</i>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_150.htm"><title><![CDATA[Contradicciones]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_150.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Si siempre es lo mismo, llega el aburrimiento. Si ya no es lo mismo, llega el desencanto y la frustración. Odiamos y amamos la rutina tanto como amamos y odiamos el cambio. Somos raros y contradictorios, pero no podemos evitarlo. Forma parte de nuestra forma de ser.<br/><br/><i>Juan Carlos Ortega (Buenos días Sócrates)</i>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_149.htm"><title><![CDATA[Educación.....]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_149.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">(...) Toby era un maleducado, y no sólo en la superficie, donde él equivocadamente pensaba que era donde importaba, sino en su interior, en su actitud hacia los demás. La buena educación depende de la atención que se presta a otras personas; requiere que uno los trate con absoluta seriedad moral para poder entender sus sentimientos y sus necesidades. Algunas personas, los egoístas, tienen tendencia  a no hacerlo y eso se nota. se muestran impacientes con la gente que no cuenta para ellos. (.....)</p><br/><p align="justify"> (.....) Que absolutamente miopes hemos sido al prestar atención a aquellos que piensan que la educación es una muestra de afectación burguesa, algo irrelevante que no se debe seguir valorando. esta idea condujo a un desastre moral porque la cortesía es el componente básico de la sociedad civil. Constituía el método de transmitir el mensaje del respeto. Por  ello toda una generación perdió una pieza vital del puzle moral y ahora nos encontramos con los resultados: una sociedad en la que nadie ayuda a nadie, y donde nadie siente nada por los demás; una sociedad en la que la agresividad verbal y la falta de sensibilidad son la norma.</p><br/><p align="justify">Se obligó a parar. Era una linea de pensamiento que, a pesar de que evidentemente era correcta, la hacía sentirse vieja; como el anciano Catón cuando dijo:<i> "O tempora, o mores!"</i>"</p><br/><i><br/>Alexander McCall Smith (El club filosófico de los domingos)</i>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nebulosas/c_148.htm"><title><![CDATA[El corazón del tártaro]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nebulosas/c_148.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>" Apagó el despertador, que todavía alborotaba sobre la mesilla, y se sentó en la cama. El aire del dormitorio se acomodó flojamente alrededor de su cuerpo, como una chaqueta que no termina de ajustar. A esas mismas horas, en ese mismo instante, miles de personas solitarias se levantaban, metidas en el caparazón de sus casas vacías. Zarza sintió el peso del resto del mundo sobre sus espaldas. Si sufriera un repentino ataque cardíaco y se muriera, tardarían por lo menos un par de días en descubrirla. Pero Zarza no disponía ahora de tiempo para morir. Tenía que levantarse. Chancleteó por el dormitorio hacia el cuarto de baño, que carecía de ventanas. Encendió la fila de bombillas que enmarcaba el espejo y se miró. Siempre la misma palidez y la sombra azulosa rubricando los ojos. Aunque tal vez fuera efecto de la luz artificial, tal vez bajo una violenta luz solar no tuviera ese aspecto lánguido y morboso. La gente decía que era hermosa, o al menos alguna gente aún lo decía, y ella se lo había creído mucho tiempo atrás, en otra vida. Ahora simplemente se encontraba rara, con esa mata desordenada de pelo rojizo veteado de canas, semejante a un fuego que se extingue; con la piel lechosa y las ojeras, y con una mirada oscura en la que no se podía reconocer. Un vampiro diurno. Hacía mucho tiempo que no conseguía reconciliarse con su aspecto. No se sentía del todo real. Por eso jamás se hacía fotos, y procuraba no mirarse en los espejos, en los escaparates, en las puertas de vidrio. Sólo se asomaba a su reflejo por las mañanas, todas las mañanas, en su cuarto de baño. Se enfrentaba al azogue, con los párpados pesados y la boca sabiendo todavía al salitre de la noche, para intentar acostumbrarse a su rostro de ahora. Pero no, no avanzaba. Seguía siendo una extraña. A fin de cuentas, tampoco los vampiros pueden contemplar su propia imagen. "<br/><br/><i>Rosa Montero.  El corazón del tártaro (fragmento)</i>]]></description></item></rdf:RDF>
