La puta vida
Octubre se me presenta con ilusión después de muchos meses peleándome conmigo mismo en este estúpido laberinto que a veces es la puta vida.
Todo empezó la mañana del 21 de mayo de 2006. Me acuerdo perfectamente porque ese día fue para mi vida como un violento empujón hacia el abismo. La caída está siendo larga y dura, pero poco a poco te acostumbras a la vertiginosa sensación de la caída.
Era domingo y el día empezaba plácido y cálido en la cama. Empezaba a hacer calor en Barcelona. Recuerdo haberme sentido tan cómodo en la cama desperezándome medio destapado, disfrutando de un despertar tan perezoso...
Pero la pesadilla que se me vino encima y que me haría despedirme de la vida que había conocido no se hizo esperar.
El malsueño arrancó como tanto otros, por teléfono.Cuando descolgué aún recordaba lo acababa de soñar. Entre bostezos y legañas respondí, pero no comprendí el alcance de la confusa noticia que recibí como si de pronto como si me zarandearan. Mi madre, asustada y entre sollozos me decía que se habían llevado a mi padre al hospital, que se había caído... ambulancia, parada cardíaca, vecinos, gritos. No entendía nada, todo era muy confuso. Me volverían a llamar.
Desde ese momento todo se aceleró. Mi pulso y los acontecimientos. Ya no hacía calor. Esa mañana perdí para siempre algo más que lo que acababa de soñar.
Volvió a sonar el teléfono. Esta vez no hablé con mi madre. Era mi tía.
- Sergio, se llevan a tu padre en el helicóptero al hospital de León. Se ha caído desde unos tres metros de altura, está inconsciente, han tenido que reanimarlo y no está bien. Es mejor que vengas cuanto antes.
Joder. Conseguí un vuelo vía Madrid a León. El trayecto de Barcelona a Madrid, donde debía espera un par de horas mi conexión con León, fue eterno. Me bajé del avión ansioso por tener noticias, pero muerto de miedo por lo que me fueran a decir.
En los quirófanos del hospital la vida de mi padre pendía de un hilo. Pero seguía vivo... Le estaban operando y no había más noticias.
La difícil espera en la T4 del aeropuerto de Madrid no fue corta. Pero por fin, el avión de Lagun Air aterrizó en el aeropuerto de León donde me recogió uno de mis tíos.
- Tu padre está coma - me dijo. Aquello no me causó una gran impresión. Hoy pienso que simplemente lo ignoré. No quería esa información. O quizás es que ya tenía la sangre cuajada desde hacía horas... no lo sé.
De mi llegada al hospital recuerdo a mi madre, flaqueada por dos de sus hermanas, con los ojos llorosos y la nariz hinchada. Nos abrazamos, lloramos y seguimos abrazados.
Mi hermano, Cristóbal, todavía estaba de camino. Venía sólo. Lo llamé para decirle que ya había llegado. Que nuestro padre había salido del quirófano, que estaba vivo aislado en una cama de la UCI. Crsitóbal llegó de madrugada.
Esperaba que alguien viniera a decirnos que había despertado, que el efecto de la anestesia había pasado. Pero no iba a pasar: el golpe en la cabeza le había provocado un traumatismo cráneoencefálico grave con fractura de la base de la cráneo. Pasó días sedado, pero cuando le quitaron la sedación tampoco despertó.
Pasó en coma cerca de un mes en la UCI antes de que lo subieran a la planta de Neurocirugía. Y luego casi cinco meses más profundamente lejos de nosotros.
Fin. Por hoy. Volveré.
Todo empezó la mañana del 21 de mayo de 2006. Me acuerdo perfectamente porque ese día fue para mi vida como un violento empujón hacia el abismo. La caída está siendo larga y dura, pero poco a poco te acostumbras a la vertiginosa sensación de la caída.
Era domingo y el día empezaba plácido y cálido en la cama. Empezaba a hacer calor en Barcelona. Recuerdo haberme sentido tan cómodo en la cama desperezándome medio destapado, disfrutando de un despertar tan perezoso...
Pero la pesadilla que se me vino encima y que me haría despedirme de la vida que había conocido no se hizo esperar.
El malsueño arrancó como tanto otros, por teléfono.Cuando descolgué aún recordaba lo acababa de soñar. Entre bostezos y legañas respondí, pero no comprendí el alcance de la confusa noticia que recibí como si de pronto como si me zarandearan. Mi madre, asustada y entre sollozos me decía que se habían llevado a mi padre al hospital, que se había caído... ambulancia, parada cardíaca, vecinos, gritos. No entendía nada, todo era muy confuso. Me volverían a llamar.
Desde ese momento todo se aceleró. Mi pulso y los acontecimientos. Ya no hacía calor. Esa mañana perdí para siempre algo más que lo que acababa de soñar.
Volvió a sonar el teléfono. Esta vez no hablé con mi madre. Era mi tía.
- Sergio, se llevan a tu padre en el helicóptero al hospital de León. Se ha caído desde unos tres metros de altura, está inconsciente, han tenido que reanimarlo y no está bien. Es mejor que vengas cuanto antes.
Joder. Conseguí un vuelo vía Madrid a León. El trayecto de Barcelona a Madrid, donde debía espera un par de horas mi conexión con León, fue eterno. Me bajé del avión ansioso por tener noticias, pero muerto de miedo por lo que me fueran a decir.
En los quirófanos del hospital la vida de mi padre pendía de un hilo. Pero seguía vivo... Le estaban operando y no había más noticias.
La difícil espera en la T4 del aeropuerto de Madrid no fue corta. Pero por fin, el avión de Lagun Air aterrizó en el aeropuerto de León donde me recogió uno de mis tíos.
- Tu padre está coma - me dijo. Aquello no me causó una gran impresión. Hoy pienso que simplemente lo ignoré. No quería esa información. O quizás es que ya tenía la sangre cuajada desde hacía horas... no lo sé.
De mi llegada al hospital recuerdo a mi madre, flaqueada por dos de sus hermanas, con los ojos llorosos y la nariz hinchada. Nos abrazamos, lloramos y seguimos abrazados.
Mi hermano, Cristóbal, todavía estaba de camino. Venía sólo. Lo llamé para decirle que ya había llegado. Que nuestro padre había salido del quirófano, que estaba vivo aislado en una cama de la UCI. Crsitóbal llegó de madrugada.
Esperaba que alguien viniera a decirnos que había despertado, que el efecto de la anestesia había pasado. Pero no iba a pasar: el golpe en la cabeza le había provocado un traumatismo cráneoencefálico grave con fractura de la base de la cráneo. Pasó días sedado, pero cuando le quitaron la sedación tampoco despertó.
Pasó en coma cerca de un mes en la UCI antes de que lo subieran a la planta de Neurocirugía. Y luego casi cinco meses más profundamente lejos de nosotros.
Fin. Por hoy. Volveré.
Pa'lante como los de Alicante... o como los de Tejas
Acabo de volver Farenheit 9/11, de Michael Moore. Ya la había visto, pero hace tiempo, hoy muchas cosas han cobrado todavía más sentido, más si cabe.
Si al Presidente Bill Clinton le hicieron un "impeachment" por una felación de nada, ¿qué tendría que hacer el pueblo estadounidense con todo el Gobierno del Imperio?
Ahí aparecen Bush, Condi, Rumsfeld & Co. jurando que el feo Sadam tenía armas de destrucción masiva, que nos la tenía jurada que nos iba a meter el antrax por donde amargan los pepinos. Incluso sabían dónde estaban! En los alrededores de Bagdad, de Tikrit, Kerbala, al norte y al sur... "Las hay, sabemos dónde están". Al parecer las tenían por todos lados, hasta debajo de las piedras tenían cultivos de viruela.
¿Por qué sigue en pie el Gobierno cuando ya han admitido que no las hay y que incluso nunca las hubo? No será porque ya todos sabíamos que la guerra que preparaban no era más que un convite entre poderosos para ganar más dinero, para hacerse con la segunda reserva mundial de petróleo? Lo evidente no asombra a nadie, quizá ese sea el motivo por el que no ha habido consecuencias. Consecuencias para el grupo de colegas que tan meticulasamente se preparó la merienda, claro, porque que les pregunten a los iraquís si han pagado ellos alguna consecuencia.
El caso es que me ha dado por acordarme del expresidente "Ansar". ¿Le engañaron o estaba al corriente? A mi me da en la nariz, que al hombre le dieron gato por liebre. Le dieron la espalda en Europa por sus ideaciones de grandeza y pensó que estaría mejor con los más guays de la clase...
Pero también le salió el tiro por la culata. Por desgracia para él, en el mundo, cuando se habla de la guerra de Iraq nadie le menciona como uno de los organizadores. No se acuerdan de él ni para echarle las culpa. Debería estar airado... pero no, orgulloso, sigue en sus trece defiendo aquella decisión y aquellas mentiras. Jamás reconocerá que también a él le han tomado el pelo.
Y lo peor de todo esto está por venir, porque al fin y al cabo el objetivo en sí era la guerra. Mission accomplished!!!
Ahora se "interpone" Irán, casual y geográficamente colocado entre Iraq y Afganistán. Más guerra a la vista, porque tiene que ser la salida hacia adelante, lo contrario seria reconocer cosas muy graves. Así pa'lante como los de Alicante... o como los de Tejas...
Si al Presidente Bill Clinton le hicieron un "impeachment" por una felación de nada, ¿qué tendría que hacer el pueblo estadounidense con todo el Gobierno del Imperio?
Ahí aparecen Bush, Condi, Rumsfeld & Co. jurando que el feo Sadam tenía armas de destrucción masiva, que nos la tenía jurada que nos iba a meter el antrax por donde amargan los pepinos. Incluso sabían dónde estaban! En los alrededores de Bagdad, de Tikrit, Kerbala, al norte y al sur... "Las hay, sabemos dónde están". Al parecer las tenían por todos lados, hasta debajo de las piedras tenían cultivos de viruela.
¿Por qué sigue en pie el Gobierno cuando ya han admitido que no las hay y que incluso nunca las hubo? No será porque ya todos sabíamos que la guerra que preparaban no era más que un convite entre poderosos para ganar más dinero, para hacerse con la segunda reserva mundial de petróleo? Lo evidente no asombra a nadie, quizá ese sea el motivo por el que no ha habido consecuencias. Consecuencias para el grupo de colegas que tan meticulasamente se preparó la merienda, claro, porque que les pregunten a los iraquís si han pagado ellos alguna consecuencia.
El caso es que me ha dado por acordarme del expresidente "Ansar". ¿Le engañaron o estaba al corriente? A mi me da en la nariz, que al hombre le dieron gato por liebre. Le dieron la espalda en Europa por sus ideaciones de grandeza y pensó que estaría mejor con los más guays de la clase...
Pero también le salió el tiro por la culata. Por desgracia para él, en el mundo, cuando se habla de la guerra de Iraq nadie le menciona como uno de los organizadores. No se acuerdan de él ni para echarle las culpa. Debería estar airado... pero no, orgulloso, sigue en sus trece defiendo aquella decisión y aquellas mentiras. Jamás reconocerá que también a él le han tomado el pelo.
Y lo peor de todo esto está por venir, porque al fin y al cabo el objetivo en sí era la guerra. Mission accomplished!!!
Ahora se "interpone" Irán, casual y geográficamente colocado entre Iraq y Afganistán. Más guerra a la vista, porque tiene que ser la salida hacia adelante, lo contrario seria reconocer cosas muy graves. Así pa'lante como los de Alicante... o como los de Tejas...
¡Ya estoy aquí!
Hola, en breve me pondré a escribir con ganas y con saña, porque tengo muchas cosas que decir...
Salud,
Salud,





