Política de apariencias
Uno de los foristas de Tercera Vía denominaba hoy "Política de apariencias" todo este vodevil decimonónico finisecular en el que nos tienen envueltos los peores políticos que tenemos desde que la memoria democrática nos alcanza. Entre insultos y dimes y diretes va transcurriendo esta legislatura en la que el PSOE está cincelando su renovación en las urnas, no por conspiración judeo-masónica, ni por golpe civil, que es lo que vende ahora en las filas de la tribu losantera, sino por el cierre de puertas a un Gobierno sin mayoría absoluta para el PP. A falta de dos años para acudir a sufragio universal nacional para elegir ejecutivo y legislativo –yo creo que también se elige judicial- ya tenemos claro que ningún nacionalista va a apoyar a la lista más votada, eso quedó en los pactos constituyentes.
El PP ha tendido la mano al PSOE para llegar a un acuerdo en la reforma estatutaria catalana, ¿no lo han escuchado, leído o visto?. Un servidor se ha enterado por la reacción del Gobierno al respecto, además en el Telediario. En el mismo en que he visto al excomunista López Garrido decir que el PP ha entrado con sus enmiendas estatutarias “dando coces” y que lo que pretenden es “desmantelar” el texto completo. Ha sido más benévolo con sus quince enmiendas, una por título, las cuales al parecer son más bien un “manual de negociación”, ya que según él mismo son “ambiguas para permitir el diálogo”. Se comenta sólo.
Volviendo al intento del PP por negociar con el Gobierno, el que ha salido a decir que “desconfían” ha sido el portavoz de Rodríguez, Fernando Moraleda, antiguo sindicalista del campo -¡con qué facilidad cambian éstos las barricadas por el Möet&Chandon-. La explicación roza el paroxismo: que el Gobierno desconfía porque el PP no quiso aceptar la prórroga de tres días para que negociasen los del cuatripartito –incluido el PSOE-.
Hagamos un resumen porque algo parece descuadrar en todo este asunto. El Gobierno sólo necesita tres días más para llegar a un acuerdo con los partidos que apoyaron la reforma estatutaria catalana. El PP ha presentado unas 75 enmiendas las cuales, al parecer, no distan mucho de los textos presentados por el propio Gobierno como propuesta de enmienda. No obstante lo anterior, el Gobierno no quiere negociar con el PP porque éste rechazó su propuesta de ampliar el plazo de presentación de enmiendas. Aquí es dónde un ciudadano de a pie se pregunta: ¿qué es más importante alcanzar un acuerdo con el principal partido de la oposición, que representa a diez millones de votantes, o conseguir una prórroga para acordar las enmiendas a presentar con los representantes del cuatripartito, que ya han dicho por activa y pasiva que no van a conseguir un consenso?.
Las apariencias mandan y es más importante que parezca que el PP se está saliendo del guión y que va “tirando coces”, antes que admitir que se puede conseguir un Estatuto de Cataluña con el acuerdo del PP. Es más importante la prórroga de tres días que aunar posiciones con “la competencia”. ¿No será que un acuerdo con el PP cierra las puertas a una nueva victoria electoral, sobre todo si es una “dulce derrota” seguida de pactos a los que el PP tiene cerrada la puerta?. Las apariencias engañan, pero no a todos.
El PP ha tendido la mano al PSOE para llegar a un acuerdo en la reforma estatutaria catalana, ¿no lo han escuchado, leído o visto?. Un servidor se ha enterado por la reacción del Gobierno al respecto, además en el Telediario. En el mismo en que he visto al excomunista López Garrido decir que el PP ha entrado con sus enmiendas estatutarias “dando coces” y que lo que pretenden es “desmantelar” el texto completo. Ha sido más benévolo con sus quince enmiendas, una por título, las cuales al parecer son más bien un “manual de negociación”, ya que según él mismo son “ambiguas para permitir el diálogo”. Se comenta sólo.
Volviendo al intento del PP por negociar con el Gobierno, el que ha salido a decir que “desconfían” ha sido el portavoz de Rodríguez, Fernando Moraleda, antiguo sindicalista del campo -¡con qué facilidad cambian éstos las barricadas por el Möet&Chandon-. La explicación roza el paroxismo: que el Gobierno desconfía porque el PP no quiso aceptar la prórroga de tres días para que negociasen los del cuatripartito –incluido el PSOE-.
Hagamos un resumen porque algo parece descuadrar en todo este asunto. El Gobierno sólo necesita tres días más para llegar a un acuerdo con los partidos que apoyaron la reforma estatutaria catalana. El PP ha presentado unas 75 enmiendas las cuales, al parecer, no distan mucho de los textos presentados por el propio Gobierno como propuesta de enmienda. No obstante lo anterior, el Gobierno no quiere negociar con el PP porque éste rechazó su propuesta de ampliar el plazo de presentación de enmiendas. Aquí es dónde un ciudadano de a pie se pregunta: ¿qué es más importante alcanzar un acuerdo con el principal partido de la oposición, que representa a diez millones de votantes, o conseguir una prórroga para acordar las enmiendas a presentar con los representantes del cuatripartito, que ya han dicho por activa y pasiva que no van a conseguir un consenso?.
Las apariencias mandan y es más importante que parezca que el PP se está saliendo del guión y que va “tirando coces”, antes que admitir que se puede conseguir un Estatuto de Cataluña con el acuerdo del PP. Es más importante la prórroga de tres días que aunar posiciones con “la competencia”. ¿No será que un acuerdo con el PP cierra las puertas a una nueva victoria electoral, sobre todo si es una “dulce derrota” seguida de pactos a los que el PP tiene cerrada la puerta?. Las apariencias engañan, pero no a todos.
Un gran discurso
Aquí desde la lejanía, almorzando con cava catalán –para los que vivimos en el extranjero no existe el boicot a nuestra tierra-, he escuchado el discurso de don Juan Carlos, “el rey sin piernas”, que le llamaba Victoria Prego a cuenta del montaje fotográfico de la felicitación navideña, y tengo que decir que me ha gustado. Ha hecho lo que se conoce como “la maniobra del sándwich” , primero ha alabado la marcha de la economía en un discurso similar al de Rodríguez el día de la admisión a trámite el archifamoso Estatut. Luego ha dado un repasito a PSOE y PP, para rematar llamando a la unidad.
Pareciera que el que ha escrito el discurso al Rey, hubiese pasado antes por Tercera Vía. Ha llamado a la unidad, al entendimiento, a la moderación, al acercamiento de posturas. Pero lo mejor ha sido la base del discurso: España no está sola en el Mundo. Esto es algo que aquí se ha venido diciendo. Por encima de los estatutos autonómicos, de las disputas entre PSOE y PP, somos una nación que compite por un lugar privilegiado en la escena internacional.
Seguramente las lecturas de hoy sean encontradas. Lo más probable es que todos barran para casa, pero hoy el Rey ha dicho que los partidos mayoritarios, si de verdad piensan en España, lo que tiene que hacer es unir en vez de separar. Ha sido un repaso general a los motivos por lo que esto tiene que suceder y es el camino a seguir, por encima de mantenerse o alcanzar el poder.
Los habrá también muy decepcionados. Algunos porque el Rey no ha caminado por el lado que esperaban: el de la división, el de la acusación a la que tan acostumbrados estamos últimamente.
El Rey ha hablado hoy de ESPAÑA con mayúsculas, como hacía tiempo que nadie hablaba en esta Patria nuestra convulsa, apasionada, tergiversada. Esto seguro que no ha gustado en algunos ámbitos y en otros habrá sabido a poco, porque parece que para hablar de ESPAÑA con mayúsculas hay que empequeñecer a los que no comulgan con nuestras ideas.
Sin leer ninguna crónica, ni ninguna portada/editorial todavía, lo digo: hoy el Rey ha estado en su sitio, ha salido a defender un proyecto común, integrador, solidario, moderado, pero por encima de todo un proyecto de España en el Mundo.
Saludos.
Pareciera que el que ha escrito el discurso al Rey, hubiese pasado antes por Tercera Vía. Ha llamado a la unidad, al entendimiento, a la moderación, al acercamiento de posturas. Pero lo mejor ha sido la base del discurso: España no está sola en el Mundo. Esto es algo que aquí se ha venido diciendo. Por encima de los estatutos autonómicos, de las disputas entre PSOE y PP, somos una nación que compite por un lugar privilegiado en la escena internacional.
Seguramente las lecturas de hoy sean encontradas. Lo más probable es que todos barran para casa, pero hoy el Rey ha dicho que los partidos mayoritarios, si de verdad piensan en España, lo que tiene que hacer es unir en vez de separar. Ha sido un repaso general a los motivos por lo que esto tiene que suceder y es el camino a seguir, por encima de mantenerse o alcanzar el poder.
Los habrá también muy decepcionados. Algunos porque el Rey no ha caminado por el lado que esperaban: el de la división, el de la acusación a la que tan acostumbrados estamos últimamente.
El Rey ha hablado hoy de ESPAÑA con mayúsculas, como hacía tiempo que nadie hablaba en esta Patria nuestra convulsa, apasionada, tergiversada. Esto seguro que no ha gustado en algunos ámbitos y en otros habrá sabido a poco, porque parece que para hablar de ESPAÑA con mayúsculas hay que empequeñecer a los que no comulgan con nuestras ideas.
Sin leer ninguna crónica, ni ninguna portada/editorial todavía, lo digo: hoy el Rey ha estado en su sitio, ha salido a defender un proyecto común, integrador, solidario, moderado, pero por encima de todo un proyecto de España en el Mundo.
Saludos.
Las palabras de la Tribu
Con ese título publicaba el maestro Umbral una desgarrada pormenorización, personal e imposible, de los personajes de la Generación del 27. Yo voy a usar ese título para definir otras palabras de otra tribu. Para desconsuelo de muchos confieso que yo pertenecí a esa tribu. Además afirmo que existe otra tribu, quizá tan numerosa, pero no frecuento sus lugares de incubación o no lo hago con tanta frecuencia como para hablar de ellos.
Al principio me parecían graciosas, ocurrentes, cargadas de un doble sentido sarcástico, valga la redundancia. Después y con el hartazgo de su difusión y su utilización, pasé a verlas como manidas y vacías. Hablo de las palabras que se repiten por doquier, no sólo en foros cibernéticos, blogs y otras formas de comunicación libre, sino en columnas de opinión de señores con espacio diario en medios de comunicación con millones de lectores. Hablo de esa terminología dosespañista que con tanta saña se emplea para separar el bien del mal, nosotros frente a ellos. Seguro que ya saben de qué palabras hablo. Esos juegos de palabras, sin juego y con pocas palabras. Esos cambios de sílaba y mayúsculas acusadoras. Sí, señores, esos zETAp, Nacional-socialismo, Nacionalismo, etc. que con tanta profusión se emplean para reforzar argumentos, a buen seguro que a falta de otros.
La tribu los ha impuesto. Como modismos graciosos que circulan por la Red y que ya nadie ríe, de sobados que están.
Mal vamos, señores, si tenemos que recurrir a la onomatopeya para criticar a un Gobierno como el que tenemos en España. Si hacemos inventario los despropósitos se cuentan por pares, semanalmente. Sólo contar la verdad basta para darse cuenta de que tenemos un Gobierno más preocupado por las tendencias de voto –y de estilismo barato- que por el pueblo soberano que decidió darles cuatro años para demostrar que son una alternativa.
Pero no. Algunos tienen que sobrepasar la razón para entrar en el chascarrillo y el cambio de sílabas. Prefieren la sociedad bufona a la sociedad civil. Las viñetas a las editoriales. Así nos luce el pelo. Hasta el jefe de la oposición se nos ha acomplejado y ha colgado su vasta cultura para ponerse a la altura de los insultadores en el poder y de los que lo jalean y le piden más barriobajerismo.
Como ya les dije, yo pensé ese que era el camino. Pero en el caminar uno aprecia que es preferible tener menos razón y más argumentos. Porque la razón, como dijo Descartes, es el bien mejor repartido del mundo, porque todos creemos tener la suficiente.
Al principio me parecían graciosas, ocurrentes, cargadas de un doble sentido sarcástico, valga la redundancia. Después y con el hartazgo de su difusión y su utilización, pasé a verlas como manidas y vacías. Hablo de las palabras que se repiten por doquier, no sólo en foros cibernéticos, blogs y otras formas de comunicación libre, sino en columnas de opinión de señores con espacio diario en medios de comunicación con millones de lectores. Hablo de esa terminología dosespañista que con tanta saña se emplea para separar el bien del mal, nosotros frente a ellos. Seguro que ya saben de qué palabras hablo. Esos juegos de palabras, sin juego y con pocas palabras. Esos cambios de sílaba y mayúsculas acusadoras. Sí, señores, esos zETAp, Nacional-socialismo, Nacionalismo, etc. que con tanta profusión se emplean para reforzar argumentos, a buen seguro que a falta de otros.
La tribu los ha impuesto. Como modismos graciosos que circulan por la Red y que ya nadie ríe, de sobados que están.
Mal vamos, señores, si tenemos que recurrir a la onomatopeya para criticar a un Gobierno como el que tenemos en España. Si hacemos inventario los despropósitos se cuentan por pares, semanalmente. Sólo contar la verdad basta para darse cuenta de que tenemos un Gobierno más preocupado por las tendencias de voto –y de estilismo barato- que por el pueblo soberano que decidió darles cuatro años para demostrar que son una alternativa.
Pero no. Algunos tienen que sobrepasar la razón para entrar en el chascarrillo y el cambio de sílabas. Prefieren la sociedad bufona a la sociedad civil. Las viñetas a las editoriales. Así nos luce el pelo. Hasta el jefe de la oposición se nos ha acomplejado y ha colgado su vasta cultura para ponerse a la altura de los insultadores en el poder y de los que lo jalean y le piden más barriobajerismo.
Como ya les dije, yo pensé ese que era el camino. Pero en el caminar uno aprecia que es preferible tener menos razón y más argumentos. Porque la razón, como dijo Descartes, es el bien mejor repartido del mundo, porque todos creemos tener la suficiente.
Rodríguez empieza con las rebajas
Ya veníamos diciendo que el Estatut iba a salir trasquilado del Congreso. Aunque el PSOE se puso muy a la defensiva con el PP a cuenta de su admisión a trámite, en el fondo muchos socialistas no apoyaban, ni de lejos el texto. Ayer conocíamos la propuesta alternativa elaborada por Solbes en materia económica y los "recortes" se cuentan por decenas.
Ese es el problema que se ha permitido "soñar" a algunos con que esto iba a ser coser y cantar y que aprobada la moción de admisión a trámite "ancha es Castilla". Ahora vienen los jarros de agua fría y el Gobierno, que no deja de hacer lo que dicen las encuestas, se va a tener que tragar ahora las protestas de los que se subieron a la parra.
Los que dijimos que la propuesta no era constitucional fuímos acusados de muchas cosas. Bueno más bien se nos pidió "silencio", que hablen las Cortes. Porque como digo más arriba, pensaban que el Congreso, como decía Victoria Prego "es una cueva de ladrones". Tremendo yerro. Pero más tremendo aún el de Rodríguez que les permitió creérselo y ahora ¿qué les va a decir?. Miedo me dan los más radicales. Lo del boicot al cava va a ser una tontería comparado con el ambiente que vamos a ver ahora. Me llamarán agorero, me compararán con Jiménez Losantos, pero a mi eso me importa muy poquito.
No se puede gobernar a base de sonrisas, todo "que sí, que sí" y luego empezar con las rebajas.
Ya ha saltado Maragall contra su propio partido como un resorte considerando la propuesta alternativa en materia económica como "inaceptable". El President deja claro que la propuesta "está muy lejos de las expectativas catalanas". Maragall insiste en que su propuesta es constitucional y habla de “mercado comunitario”, para él el mercado español está superado.
Se confirma que el "café para todos" no es posible y conjugar las encuestas con la política real es una majadería que al final pasa facturas más elevadas a los políticos que las utilizan como medida para la toma de decisiones.
Rodríguez sí que va a tener que lidiar ahora con la doble presión. Por un lado sus propios correligionarios de Cataluña y sus socios de Gobierno que exigirán el cumplimiento de la promesa electoral: "Se aprobará el Estatuto que salga del Parlament". Por otro el PP y parte de sus diputados que no van a pasar tan fácilmente como pasaron por el aro de la admisión a trámite. Muy inteligentemente ha de actuar Rodríguez si no quiere tener una segunda parte de Legislatura más revuelta, si eso es posible, que la primera.
Si la cordura hubiese precedido a todo este trámite desde un primer momento, PSOE y PP ya estarían proponiendo un Estatuto conjunto en que le darían entrada a las propuestas nacionalistas con respeto a la Constitución, la cual se conoce que no van a reformar, por miedo.
Ahora nos falta por conocer qué dirán los "maulets". Me da pena de Boadella que es al que le van a echar la culpa.
Ese es el problema que se ha permitido "soñar" a algunos con que esto iba a ser coser y cantar y que aprobada la moción de admisión a trámite "ancha es Castilla". Ahora vienen los jarros de agua fría y el Gobierno, que no deja de hacer lo que dicen las encuestas, se va a tener que tragar ahora las protestas de los que se subieron a la parra.
Los que dijimos que la propuesta no era constitucional fuímos acusados de muchas cosas. Bueno más bien se nos pidió "silencio", que hablen las Cortes. Porque como digo más arriba, pensaban que el Congreso, como decía Victoria Prego "es una cueva de ladrones". Tremendo yerro. Pero más tremendo aún el de Rodríguez que les permitió creérselo y ahora ¿qué les va a decir?. Miedo me dan los más radicales. Lo del boicot al cava va a ser una tontería comparado con el ambiente que vamos a ver ahora. Me llamarán agorero, me compararán con Jiménez Losantos, pero a mi eso me importa muy poquito.
No se puede gobernar a base de sonrisas, todo "que sí, que sí" y luego empezar con las rebajas.
Ya ha saltado Maragall contra su propio partido como un resorte considerando la propuesta alternativa en materia económica como "inaceptable". El President deja claro que la propuesta "está muy lejos de las expectativas catalanas". Maragall insiste en que su propuesta es constitucional y habla de “mercado comunitario”, para él el mercado español está superado.
Se confirma que el "café para todos" no es posible y conjugar las encuestas con la política real es una majadería que al final pasa facturas más elevadas a los políticos que las utilizan como medida para la toma de decisiones.
Rodríguez sí que va a tener que lidiar ahora con la doble presión. Por un lado sus propios correligionarios de Cataluña y sus socios de Gobierno que exigirán el cumplimiento de la promesa electoral: "Se aprobará el Estatuto que salga del Parlament". Por otro el PP y parte de sus diputados que no van a pasar tan fácilmente como pasaron por el aro de la admisión a trámite. Muy inteligentemente ha de actuar Rodríguez si no quiere tener una segunda parte de Legislatura más revuelta, si eso es posible, que la primera.
Si la cordura hubiese precedido a todo este trámite desde un primer momento, PSOE y PP ya estarían proponiendo un Estatuto conjunto en que le darían entrada a las propuestas nacionalistas con respeto a la Constitución, la cual se conoce que no van a reformar, por miedo.
Ahora nos falta por conocer qué dirán los "maulets". Me da pena de Boadella que es al que le van a echar la culpa.
A Rodríguez le va mal
Muy mal deben ir las encuestas que maneja Moncloa cuando, después de la "calma chicha" de la semana pontificia -de puente- El País rompió la tregua vacacional ayer con la portada sobre la Guerra de Irak. Si ha tenido el PSOE que resucitar la gran metedura de pata de Aznar para hacer bueno su mandato mal debe ir la cosa para Rodríguez. Este Presidente nuestro que llegó a donde nadie esperaba por demérito ajeno continúa atrincherado con sus asesores en la sonrisa y el corte de pelo, pero lo que es política en serio... eso se lo deja a El País. Por lo menos no se lo ha dejado a Moratinos que va de traspiés en traspiés y tiene que comparecer día de por medio hasta con España de puente.
Llamazares está feliz. Entre el tema de los aviones de la CIA que es uno de los grandes problemas de España, como todos Vdes. reconocerán, y el renacimiento de la Guerra de Irak por obra y gracia del BOE a euro el ejemplar, el de IU vuelve a estar de moda. De aquí a una semana está pidiendo que a Aznar lo juzguen por crímenes de guerra en La Haya. El pobre Llamazares está pidiendo a gritos un ministerio… en Venezuela.
Lo más curioso es que el gran diario "independiente" de la mañana se dedique a competir con los grandes medios semanales del postfranquismo: Interviú. Y es que los periodistas se han convertido en ejércitos de plumillas a las órdenes de una banda de espabilados que juegan a la política. Las portadas de los medios se han convertido en la editorial del día. ¿Han visto hoy la portada de El Mundo?. "Si vosotros sacáis la Guerra de Irak yo saco el 11-M, así que mejor os calláis o va a haber bronca", parecía leerse entre líneas en la portada del otro gran diario "independiente". Desde que Pedro J puso de moda el "periodismo de investigación" ya nada será igual. Pero este es otro tema.
El caso es que ha pasado la semana de puente y las espadas están en alto. Los clamores del boicot catalán se dejan sentir fuerte. Ibarretxe quiere “hechos”, no bastan las palabras, mientras los que cimbrean el árbol siguen poniendo “bombas de baja intensidad” por los barrios de Madrid. Que no se olviden de nosotros.
Esto de sacar la Guerra de Irak piensan en Moncloa que será la “pomada canaria” que dicen en el Trópico. En una semana tenemos a Trillo compareciendo en el Congreso… ¡Qué esclavitud esto de las encuestas!.
Llamazares está feliz. Entre el tema de los aviones de la CIA que es uno de los grandes problemas de España, como todos Vdes. reconocerán, y el renacimiento de la Guerra de Irak por obra y gracia del BOE a euro el ejemplar, el de IU vuelve a estar de moda. De aquí a una semana está pidiendo que a Aznar lo juzguen por crímenes de guerra en La Haya. El pobre Llamazares está pidiendo a gritos un ministerio… en Venezuela.
Lo más curioso es que el gran diario "independiente" de la mañana se dedique a competir con los grandes medios semanales del postfranquismo: Interviú. Y es que los periodistas se han convertido en ejércitos de plumillas a las órdenes de una banda de espabilados que juegan a la política. Las portadas de los medios se han convertido en la editorial del día. ¿Han visto hoy la portada de El Mundo?. "Si vosotros sacáis la Guerra de Irak yo saco el 11-M, así que mejor os calláis o va a haber bronca", parecía leerse entre líneas en la portada del otro gran diario "independiente". Desde que Pedro J puso de moda el "periodismo de investigación" ya nada será igual. Pero este es otro tema.
El caso es que ha pasado la semana de puente y las espadas están en alto. Los clamores del boicot catalán se dejan sentir fuerte. Ibarretxe quiere “hechos”, no bastan las palabras, mientras los que cimbrean el árbol siguen poniendo “bombas de baja intensidad” por los barrios de Madrid. Que no se olviden de nosotros.
Esto de sacar la Guerra de Irak piensan en Moncloa que será la “pomada canaria” que dicen en el Trópico. En una semana tenemos a Trillo compareciendo en el Congreso… ¡Qué esclavitud esto de las encuestas!.
Nace Tercera Vía
Fruto de muchos comentarios, correos electrónicos y conversaciones, muchas personas vimos que no todo el mundo se encuentra a gusto con el actual panorama bipartidista, ni con la idea de que los partidos nacionalistas sean el árbitro de la contienda. Aunque respetábamos que así fuese ante la no-existencia de una alternativa de Centro real, el cual ha sido fagocitado por PSOE y PP.
Nació la idea de crear un foro de opinión diferente, más respetuoso con las ideas de los demás. Alejado de los dogmatismos y con una fuerte creencia en que las ideas se pueden debatir, como decía Felipe González, "sin acritud".
De esa idea surgió Tercera Vía, que se encuentra en fase de creación, pero que ya es un "niño" que puede visitarse y en el que se pueden vertir pensamientos e ideas, así como experiencias fuera del ámbito político. Algunos de los habituales comentaristas de este blog, ya se han unido a la idea y han comenzado a opinar sobre los temas abiertos. Pero las opiniones se extienden y cualquiera puede abrir un tema sobre el que quiera opinar o simplemente escuchar la opinión de los demás acerca de una noticia.
Todo está comenzando, así que animo a todos los que siguen visitando el blog, que no morirá aquí, a "colgar" sus temas y opiniones en Tercera Vía. Verán la variedad de tendencias de los pioneros en iniciar esta comunidad, pero apreciarán el respeto hacia las ideas por encima del insulto o el exabrupto.
Gracias a todos y bienvenidos.

Nació la idea de crear un foro de opinión diferente, más respetuoso con las ideas de los demás. Alejado de los dogmatismos y con una fuerte creencia en que las ideas se pueden debatir, como decía Felipe González, "sin acritud".
De esa idea surgió Tercera Vía, que se encuentra en fase de creación, pero que ya es un "niño" que puede visitarse y en el que se pueden vertir pensamientos e ideas, así como experiencias fuera del ámbito político. Algunos de los habituales comentaristas de este blog, ya se han unido a la idea y han comenzado a opinar sobre los temas abiertos. Pero las opiniones se extienden y cualquiera puede abrir un tema sobre el que quiera opinar o simplemente escuchar la opinión de los demás acerca de una noticia.
Todo está comenzando, así que animo a todos los que siguen visitando el blog, que no morirá aquí, a "colgar" sus temas y opiniones en Tercera Vía. Verán la variedad de tendencias de los pioneros en iniciar esta comunidad, pero apreciarán el respeto hacia las ideas por encima del insulto o el exabrupto.
Gracias a todos y bienvenidos.

Rajoy y la Constitución
He leído el discurso íntegro pronunciado por Mariano Rajoy hoy en la Puerta del Sol ante miles de simpatizantes. Aunque no comparto algunas cuestiones, que ahora desgranaré, me ha parecido un discurso correcto. Lo digo sin haber leído ninguna de las crónicas que circulaban en la red a los cinco minutos de finalizado el discurso -quizá antes- de medios detractores y seguidores.
Estoy de acuerdo con Rajoy en que el modelo de Estado se fijó en 1978 con el consenso de todos, pero también es cierto que la definición de competencias autonómicas y la aplicación de la Carta Magna ha sido un proceso un tanto tortuoso y que, a estas alturas, no contenta a nadie. Sólo hay que ver las propuestas estatutarias enviadas recientemente al Parlamento, no sólo la catalana tiene pretensiones extraconstitucionales. Por eso yo soy partidario de reformar la Constitución, para acercar el modelo de Estado a la realidad actual y dar carpetazo a este chicle en el que se ha convertido la cesión de competencias. De tanto estirarlo se romperá. En mi artículo sobre la reforma de la Constitución así lo expreso, con un cierto toque de vehemencia.
El propio Rajoy habla de evitar el inmovilismo, sin embargo, a la única reforma que parece estar dispuesto el líder del PP es a la de eliminar la ley sálica. Sería toda una frivolidad acudir a referéndum para que Leonor pueda asumir el trono después de su padre, si es que la dinastía borbónica –esto sí que es inmovilismo- mantiene la corona.
Como he comenzado diciendo creo que Rajoy ha hecho un discurso bastante correcto que debería quedar refutado por los hechos. Si habla de espíritu de consenso constitucional que lo ponga encima de la mesa y vamos a ver si Rodríguez es capaz de rechazarlo. Porque si el PP abandona el plano teórico y se acerca de verdad al PSOE, a éste no le va a quedar opción, a no ser que se empeñe en el enroque con los nacionalistas.
Los agoreros de ayer criticando el acto del PP –que ya podían criticar el de ERC contra la COPE- y esperando una llamada al nacionalismo español creo que se habrán quedado de piedra. Aunque a Rajoy le haya sobrado lo de que “la única nación que hay es la nación española”, porque eso son palabras y las palabras se las lleva el viento. La terminología no es lo más importante de las peticiones estatutarias. Pero ni ha sido un “secuestro de la Constitución para satanizar al Estatut”, que predijo Llamazares, ni se ha “tratado de enfrentar a los pueblos de España”, que decía Rubalcaba ayer.
Quiero ver la propuesta de reforma que pretende Rodríguez y que tiene entre bambalinas para no mojarse más de la cuenta.
Estoy de acuerdo con Rajoy en que el modelo de Estado se fijó en 1978 con el consenso de todos, pero también es cierto que la definición de competencias autonómicas y la aplicación de la Carta Magna ha sido un proceso un tanto tortuoso y que, a estas alturas, no contenta a nadie. Sólo hay que ver las propuestas estatutarias enviadas recientemente al Parlamento, no sólo la catalana tiene pretensiones extraconstitucionales. Por eso yo soy partidario de reformar la Constitución, para acercar el modelo de Estado a la realidad actual y dar carpetazo a este chicle en el que se ha convertido la cesión de competencias. De tanto estirarlo se romperá. En mi artículo sobre la reforma de la Constitución así lo expreso, con un cierto toque de vehemencia.
El propio Rajoy habla de evitar el inmovilismo, sin embargo, a la única reforma que parece estar dispuesto el líder del PP es a la de eliminar la ley sálica. Sería toda una frivolidad acudir a referéndum para que Leonor pueda asumir el trono después de su padre, si es que la dinastía borbónica –esto sí que es inmovilismo- mantiene la corona.
Como he comenzado diciendo creo que Rajoy ha hecho un discurso bastante correcto que debería quedar refutado por los hechos. Si habla de espíritu de consenso constitucional que lo ponga encima de la mesa y vamos a ver si Rodríguez es capaz de rechazarlo. Porque si el PP abandona el plano teórico y se acerca de verdad al PSOE, a éste no le va a quedar opción, a no ser que se empeñe en el enroque con los nacionalistas.
Los agoreros de ayer criticando el acto del PP –que ya podían criticar el de ERC contra la COPE- y esperando una llamada al nacionalismo español creo que se habrán quedado de piedra. Aunque a Rajoy le haya sobrado lo de que “la única nación que hay es la nación española”, porque eso son palabras y las palabras se las lleva el viento. La terminología no es lo más importante de las peticiones estatutarias. Pero ni ha sido un “secuestro de la Constitución para satanizar al Estatut”, que predijo Llamazares, ni se ha “tratado de enfrentar a los pueblos de España”, que decía Rubalcaba ayer.
Quiero ver la propuesta de reforma que pretende Rodríguez y que tiene entre bambalinas para no mojarse más de la cuenta.
¿Han encontrado el camino para enfrentarnos?
Una parte del nacionalismo catalán, espero que muy minoritaria, se está dedicando a cultivar el odio hacia todo lo español. Confío en que no sea una estrategia o un ardid electoral, como comentaba una de las personas que tan amablemente leen esta líneas, aunque no me extrañaría. El miércoles cinco jóvenes llegaban de Barcelona a Madrid, “aerotransportados” como decía David Gistau en su acertada columna en El Mundo, acompañados por dos compañeros con cargo público de su formación política, que no es otra que ERC. El grupo no tuvo otra ocurrencia que encadenarse a la entrada de la sede de la cadena radiofónica COPE, exigiendo su cierre.
Ayer nos desayunábamos, al menos yo desde mis siete horas de retraso con España, con el artículo “Parlar espanyol és de pobres” escrito por el ¿columnista? Salvador Sostres en el diario Avui, en el que masacraba literalmente a todo el que use el idioma español. Claro que la pobreza intelectual es del citado individuo que se dedica a comparar Nicaragua con Suecia en términos de renta per cápita para sentenciar que en Latinoamérica son pobres por hablar español. Entre otras lindezas, este personaje dice que él sólo habla español “con la criada y con algunos empleados”, es más “es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel hablar un idioma que hace un ruido tan espantoso para pronunciar la jota”, escribe el presunto periodista.
Descalificar a éste individuo es de lo más sencillo, sólo hay que leer su artículo, o mejor aún evitar volver a leer nada que salga de su deteriorada mente.
La acción de los cachorros de ERC, apoyada por los seniors desde la barrera, no tiene lógica ni justificación, después de conocer que existen columnistas a los que se les publican columnas como la referida de Avui. Estos señores cuentan con un ejército de medios de comunicación, públicos y privados, dedicados a defender los puntos de vista del nacionalismo catalán. ¿A qué tanto molestarse por los exabruptos de Jiménez Losantos?. Esta banda de talibanes tienen a su favor a todo el aparato institucional catalán y la mitad del español a su servicio para intentar lo que desde tiempos de Franco no se ve en España: eliminar un medio de comunicación.
En Cataluña se multa a las empresas por no rotular en catalán. En la Costa del Sol hay más rótulos en inglés que en español, incluso establecimientos en los que no hay nada en español, ni los empleados lo hablan, pero no se ha multado a nadie. Eso sí es un ejemplo de tolerancia y de convivencia. Lo que se está viviendo en Cataluña, desafortunadamente, lleva visos de convertirse en totalitarismo.
Estas acciones están consiguiendo, espero nuevamente que no fuese su propósito, que los ladridos del boicot en contra de los productos catalanes crezcan. Que los insultos de los que claman contra todo lo que viene de Cataluña sean cada día más gruesos. Están consiguiendo, en definitiva, que se piense en Cataluña que hay un gran número de españoles que están totalmente en contra de todo lo catalán. Al igual que cada día más españoles estarán pensando que Cataluña es el reflejo de los cachorros de ERC y de la mala educación de un señor que intenta escribir en un diario. Y eso, señores, es sencillamente falso.
No obstante, aquí dejo mi pregunta: ¿Qué están haciendo PSOE y PP para evitarlo?.
Ayer nos desayunábamos, al menos yo desde mis siete horas de retraso con España, con el artículo “Parlar espanyol és de pobres” escrito por el ¿columnista? Salvador Sostres en el diario Avui, en el que masacraba literalmente a todo el que use el idioma español. Claro que la pobreza intelectual es del citado individuo que se dedica a comparar Nicaragua con Suecia en términos de renta per cápita para sentenciar que en Latinoamérica son pobres por hablar español. Entre otras lindezas, este personaje dice que él sólo habla español “con la criada y con algunos empleados”, es más “es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel hablar un idioma que hace un ruido tan espantoso para pronunciar la jota”, escribe el presunto periodista.
Descalificar a éste individuo es de lo más sencillo, sólo hay que leer su artículo, o mejor aún evitar volver a leer nada que salga de su deteriorada mente.
La acción de los cachorros de ERC, apoyada por los seniors desde la barrera, no tiene lógica ni justificación, después de conocer que existen columnistas a los que se les publican columnas como la referida de Avui. Estos señores cuentan con un ejército de medios de comunicación, públicos y privados, dedicados a defender los puntos de vista del nacionalismo catalán. ¿A qué tanto molestarse por los exabruptos de Jiménez Losantos?. Esta banda de talibanes tienen a su favor a todo el aparato institucional catalán y la mitad del español a su servicio para intentar lo que desde tiempos de Franco no se ve en España: eliminar un medio de comunicación.
En Cataluña se multa a las empresas por no rotular en catalán. En la Costa del Sol hay más rótulos en inglés que en español, incluso establecimientos en los que no hay nada en español, ni los empleados lo hablan, pero no se ha multado a nadie. Eso sí es un ejemplo de tolerancia y de convivencia. Lo que se está viviendo en Cataluña, desafortunadamente, lleva visos de convertirse en totalitarismo.
Estas acciones están consiguiendo, espero nuevamente que no fuese su propósito, que los ladridos del boicot en contra de los productos catalanes crezcan. Que los insultos de los que claman contra todo lo que viene de Cataluña sean cada día más gruesos. Están consiguiendo, en definitiva, que se piense en Cataluña que hay un gran número de españoles que están totalmente en contra de todo lo catalán. Al igual que cada día más españoles estarán pensando que Cataluña es el reflejo de los cachorros de ERC y de la mala educación de un señor que intenta escribir en un diario. Y eso, señores, es sencillamente falso.
No obstante, aquí dejo mi pregunta: ¿Qué están haciendo PSOE y PP para evitarlo?.





