El choque de culturas y III
No podemos abstraernos de la crudeza del choque cultural y de los desmanes cometidos a los largo del proceso. Muchas de esas atrocidades se mantuvieron en el tiempo por parte de los españoles que cedieron el testigo a los criollos. Sin duda fue una época obscura para nuestra Historia.
Esta barbarie fue contada por Fray Bartolomé de las Casas en varios libros, de los cuales destaca la “Brevísima historia de la destrucción de las Indias”. Su lectura es bastante pesada y repetitiva, pero no por ello menos interesante. No obstante, la veracidad de los textos de Fray Bartolomé de las Casas ha sido puesta en entredicho por numerosos historiadores, al entenderla excesivamente exagerada.
Tampoco hemos de abstraernos a la situación en Europa. A lo largo del siglo XVI con los Austrias al frente y tras la unificación de España y anexión de Alemania, nuestro país se convierte en la primera potencia europea y emprende campañas militares por doquier. Así, el dominio español se hace patente en Europa. Los países atacados no tardan en utilizar políticamente las conquistas americanas, iniciadas igualmente por los portugueses, considerando que los españoles son unos bárbaros. Los textos de Fray Bartolomé de las Casas son utilizados como arma arrojadiza contra la corona española.
Pasados los siglos aquel choque cultural sigue siendo revisado continuamente, tanto en España como en América y Europa.
Bajo mi punto de vista y sin restar importancia al hecho de que se cometieron auténticas atrocidades, como lo demuestra el descenso espectacular de la población indígena, no podemos continuar flagelándonos con el proceso conquistador. Se produjo el choque cultural más desequilibrado de la Historia, pero antes y después se han venido dando otros choques culturales que han destrozado sociedades y civilizaciones enteras.
El imperio romano destruyó casi todas las civilizaciones del Mediterráneo. Inglaterra y Francia estuvieron con España en la conquista de América del Norte y permanecieron allí por más tiempo que los españoles. A mediados del siglo XIX Inglaterra, Francia, Italia, Alemania, Bélgica y otros países europeos colonizaron África y gran parte de Europa en lo que se dio a conocer como el neocolonialismo, proceso que no finalizó hasta el último tercio del siglo XX.
Estos procesos neocolonialistas esquilmaron a un continente entero y aún se sufren sus consecuencias. En América, el paso colonial, acabó unificando una civilización que, aunque con mucho camino por recorrer, conforma una realidad social y una potencia en lo económico y lo político. Los grandes problemas que hoy vive América Latina, me atrevo a decir que no se deben al período colonial, sino a los procesos de independencia que trajeron más caos que soluciones.
Esta barbarie fue contada por Fray Bartolomé de las Casas en varios libros, de los cuales destaca la “Brevísima historia de la destrucción de las Indias”. Su lectura es bastante pesada y repetitiva, pero no por ello menos interesante. No obstante, la veracidad de los textos de Fray Bartolomé de las Casas ha sido puesta en entredicho por numerosos historiadores, al entenderla excesivamente exagerada.
Tampoco hemos de abstraernos a la situación en Europa. A lo largo del siglo XVI con los Austrias al frente y tras la unificación de España y anexión de Alemania, nuestro país se convierte en la primera potencia europea y emprende campañas militares por doquier. Así, el dominio español se hace patente en Europa. Los países atacados no tardan en utilizar políticamente las conquistas americanas, iniciadas igualmente por los portugueses, considerando que los españoles son unos bárbaros. Los textos de Fray Bartolomé de las Casas son utilizados como arma arrojadiza contra la corona española.
Pasados los siglos aquel choque cultural sigue siendo revisado continuamente, tanto en España como en América y Europa.
Bajo mi punto de vista y sin restar importancia al hecho de que se cometieron auténticas atrocidades, como lo demuestra el descenso espectacular de la población indígena, no podemos continuar flagelándonos con el proceso conquistador. Se produjo el choque cultural más desequilibrado de la Historia, pero antes y después se han venido dando otros choques culturales que han destrozado sociedades y civilizaciones enteras.
El imperio romano destruyó casi todas las civilizaciones del Mediterráneo. Inglaterra y Francia estuvieron con España en la conquista de América del Norte y permanecieron allí por más tiempo que los españoles. A mediados del siglo XIX Inglaterra, Francia, Italia, Alemania, Bélgica y otros países europeos colonizaron África y gran parte de Europa en lo que se dio a conocer como el neocolonialismo, proceso que no finalizó hasta el último tercio del siglo XX.
Estos procesos neocolonialistas esquilmaron a un continente entero y aún se sufren sus consecuencias. En América, el paso colonial, acabó unificando una civilización que, aunque con mucho camino por recorrer, conforma una realidad social y una potencia en lo económico y lo político. Los grandes problemas que hoy vive América Latina, me atrevo a decir que no se deben al período colonial, sino a los procesos de independencia que trajeron más caos que soluciones.
Comentario:
Lo importante es debatir ideas. A palabras necias oídos sordos. Ladran, luego cabalgamos.
Comentario:
No se va por los sitios dejando links como loco a tu pequeña e insulsa página, chaval. Eso se llama SPAM, está mal visto y denota la -falta de- educación y respeto de su emisor.





