Fracasados y fracasos
Ayer la “fracasada” política alemana Angela Merkel tomaba posesión como primer ministro de su país. Nuestros “aliados naturales” del eje franco-alemán son dos demócrata-cristianos, uno de ellos acosado por los problemas internos y otra estrenando mandato tras el fracaso, este sí, de un lagrimoso Schröder, hoy Chirac y Merkel ya están reunidos para fortalecer el eje. Pero esta vez la alemana tiene claro que hay que contar con Reino Unido, segundo día de trabajo de la Merkel. España se tiene que conformar con el ministro de asuntos exteriores que será recibido por Moratinos.
El eje franco-alemán tiene muy claro que su supremacía en la Europa Unida pende de un hilo, a pesar de la devoción ciega de Rodríguez. Para empezar vendrán los recortes de los fondos de cohesión, a los cuales España comienza a no tener casi derecho. Los fondos se derivarán hacia los países de reciente entrada, capitaneados por Polonia que tiene el mismo peso que España en la UE. El revés económico para las arcas del Estado puede ser grande.
Ahora que a Rodríguez sólo le queda enarbolar la bandera de la bonanza económica, en un nuevo “España va bien”, el panorama se tinta gris. Los tipos de interés al alza, con un Euribor a niveles similares a los de hace tres años y el euro a la baja, lo cual forzará una subida de tipos a corto. Los tipos de interés son el mayor culpable del mantenimiento del sector de la construcción en España y si el Euribor sobrepasa los 3,5 puntos vamos a empezar a sufrir una recesión.
Al más que probable recorte de los fondos de cohesión hemos de sumar la política emprendida por el Gobierno Rodríguez de incrementar el déficit público. El efecto combinado de ambos factores puede generar las tensiones monetarias que vivimos en los primeros 90 y tendríamos la crisis económica servida.
Confiemos en que al menos Rodríguez no convierta la economía en un nuevo “fracaso”, pero este de verdad y no como el que le puso en la frente a la nueva jefa del ejecutivo alemán.
El eje franco-alemán tiene muy claro que su supremacía en la Europa Unida pende de un hilo, a pesar de la devoción ciega de Rodríguez. Para empezar vendrán los recortes de los fondos de cohesión, a los cuales España comienza a no tener casi derecho. Los fondos se derivarán hacia los países de reciente entrada, capitaneados por Polonia que tiene el mismo peso que España en la UE. El revés económico para las arcas del Estado puede ser grande.
Ahora que a Rodríguez sólo le queda enarbolar la bandera de la bonanza económica, en un nuevo “España va bien”, el panorama se tinta gris. Los tipos de interés al alza, con un Euribor a niveles similares a los de hace tres años y el euro a la baja, lo cual forzará una subida de tipos a corto. Los tipos de interés son el mayor culpable del mantenimiento del sector de la construcción en España y si el Euribor sobrepasa los 3,5 puntos vamos a empezar a sufrir una recesión.
Al más que probable recorte de los fondos de cohesión hemos de sumar la política emprendida por el Gobierno Rodríguez de incrementar el déficit público. El efecto combinado de ambos factores puede generar las tensiones monetarias que vivimos en los primeros 90 y tendríamos la crisis económica servida.
Confiemos en que al menos Rodríguez no convierta la economía en un nuevo “fracaso”, pero este de verdad y no como el que le puso en la frente a la nueva jefa del ejecutivo alemán.





