Un gran discurso
Aquí desde la lejanía, almorzando con cava catalán –para los que vivimos en el extranjero no existe el boicot a nuestra tierra-, he escuchado el discurso de don Juan Carlos, “el rey sin piernas”, que le llamaba Victoria Prego a cuenta del montaje fotográfico de la felicitación navideña, y tengo que decir que me ha gustado. Ha hecho lo que se conoce como “la maniobra del sándwich” , primero ha alabado la marcha de la economía en un discurso similar al de Rodríguez el día de la admisión a trámite el archifamoso Estatut. Luego ha dado un repasito a PSOE y PP, para rematar llamando a la unidad.
Pareciera que el que ha escrito el discurso al Rey, hubiese pasado antes por Tercera Vía. Ha llamado a la unidad, al entendimiento, a la moderación, al acercamiento de posturas. Pero lo mejor ha sido la base del discurso: España no está sola en el Mundo. Esto es algo que aquí se ha venido diciendo. Por encima de los estatutos autonómicos, de las disputas entre PSOE y PP, somos una nación que compite por un lugar privilegiado en la escena internacional.
Seguramente las lecturas de hoy sean encontradas. Lo más probable es que todos barran para casa, pero hoy el Rey ha dicho que los partidos mayoritarios, si de verdad piensan en España, lo que tiene que hacer es unir en vez de separar. Ha sido un repaso general a los motivos por lo que esto tiene que suceder y es el camino a seguir, por encima de mantenerse o alcanzar el poder.
Los habrá también muy decepcionados. Algunos porque el Rey no ha caminado por el lado que esperaban: el de la división, el de la acusación a la que tan acostumbrados estamos últimamente.
El Rey ha hablado hoy de ESPAÑA con mayúsculas, como hacía tiempo que nadie hablaba en esta Patria nuestra convulsa, apasionada, tergiversada. Esto seguro que no ha gustado en algunos ámbitos y en otros habrá sabido a poco, porque parece que para hablar de ESPAÑA con mayúsculas hay que empequeñecer a los que no comulgan con nuestras ideas.
Sin leer ninguna crónica, ni ninguna portada/editorial todavía, lo digo: hoy el Rey ha estado en su sitio, ha salido a defender un proyecto común, integrador, solidario, moderado, pero por encima de todo un proyecto de España en el Mundo.
Saludos.
Pareciera que el que ha escrito el discurso al Rey, hubiese pasado antes por Tercera Vía. Ha llamado a la unidad, al entendimiento, a la moderación, al acercamiento de posturas. Pero lo mejor ha sido la base del discurso: España no está sola en el Mundo. Esto es algo que aquí se ha venido diciendo. Por encima de los estatutos autonómicos, de las disputas entre PSOE y PP, somos una nación que compite por un lugar privilegiado en la escena internacional.
Seguramente las lecturas de hoy sean encontradas. Lo más probable es que todos barran para casa, pero hoy el Rey ha dicho que los partidos mayoritarios, si de verdad piensan en España, lo que tiene que hacer es unir en vez de separar. Ha sido un repaso general a los motivos por lo que esto tiene que suceder y es el camino a seguir, por encima de mantenerse o alcanzar el poder.
Los habrá también muy decepcionados. Algunos porque el Rey no ha caminado por el lado que esperaban: el de la división, el de la acusación a la que tan acostumbrados estamos últimamente.
El Rey ha hablado hoy de ESPAÑA con mayúsculas, como hacía tiempo que nadie hablaba en esta Patria nuestra convulsa, apasionada, tergiversada. Esto seguro que no ha gustado en algunos ámbitos y en otros habrá sabido a poco, porque parece que para hablar de ESPAÑA con mayúsculas hay que empequeñecer a los que no comulgan con nuestras ideas.
Sin leer ninguna crónica, ni ninguna portada/editorial todavía, lo digo: hoy el Rey ha estado en su sitio, ha salido a defender un proyecto común, integrador, solidario, moderado, pero por encima de todo un proyecto de España en el Mundo.
Saludos.





