Alan García, un mal menor para Perú
Las últimas encuestas en Perú dan la victoria al expresidente García, frente al populista exmilitar Humala, en la carrera presidencial que se dilucidará en la segunda vuelta este domingo próximo. Casi veinte puntos porcentuales separan a uno del otro, aunque yo, después del susto costarricense, creo poco en las encuestas y menos en los datos que ofrecen de la intención del voto que va para los líderes populistas. Pero hay que confiar en que así sea.
Sobre Ollanta Humala ya se ha hablado aquí mismo. Al igual que sobre su patrocinador no-oficial, el caudillo venezolano, el cual esperemos que no ponga otra muesca en el continente como a él le gustaría. Curioso lo de Humala. Ex-militar, ex-Tupac Amaru, ex-fascista, en denfinitva, convertido al populismo indígena y al neonacionalismo latinoamericano. ¡Qué curioso que los ultra-nacionalistas de este continente sean de extrema izquierda!. ¡Si Hitler levantara la cabeza!.
Alan García tuvo un mandato desastroso hace dos décadas y dejó sumido al país en una profunda crisis económica, por lo que su candidatura tampoco parece la idónea. Sin embargo, ahora Perú es un país en plena recuperación económica y una de las economías más pujantes del continente, gracias a la gran labor de Alejandro Toledo, por el que no daba nadie un duro al iniciar su gobierno.
¡Las vueltas que da la vida!. Ante la amenaza latente de que Chávez -que pensó que se iba a dar el paseo como en Bolivia- ponga la mano sobre su país, los otrora enemigos políticos de García, como Mario Vargas-Llosa, hoy piden el voto por él.
Lo dicho... un mal menor. Esperemos que se cumplan los pronósticos y además que Alan García mejore nuestras expectativas en su segunda parte.
Sobre Ollanta Humala ya se ha hablado aquí mismo. Al igual que sobre su patrocinador no-oficial, el caudillo venezolano, el cual esperemos que no ponga otra muesca en el continente como a él le gustaría. Curioso lo de Humala. Ex-militar, ex-Tupac Amaru, ex-fascista, en denfinitva, convertido al populismo indígena y al neonacionalismo latinoamericano. ¡Qué curioso que los ultra-nacionalistas de este continente sean de extrema izquierda!. ¡Si Hitler levantara la cabeza!.
Alan García tuvo un mandato desastroso hace dos décadas y dejó sumido al país en una profunda crisis económica, por lo que su candidatura tampoco parece la idónea. Sin embargo, ahora Perú es un país en plena recuperación económica y una de las economías más pujantes del continente, gracias a la gran labor de Alejandro Toledo, por el que no daba nadie un duro al iniciar su gobierno.
¡Las vueltas que da la vida!. Ante la amenaza latente de que Chávez -que pensó que se iba a dar el paseo como en Bolivia- ponga la mano sobre su país, los otrora enemigos políticos de García, como Mario Vargas-Llosa, hoy piden el voto por él.
Lo dicho... un mal menor. Esperemos que se cumplan los pronósticos y además que Alan García mejore nuestras expectativas en su segunda parte.





