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el viaje a ninguna parte
pensamientos, dudas, ausencias, rutinas, deseos, sueños, imposibles... yo.
Acerca de
una montaña rusa emocional. un verano con mil tormentas. y la herida que no cicatriza...
Sindicación
 
el juego de E.
lleva haciéndolo meses, no es la primera vez. aparece y desaparece, tira y suelta la soga, me llama y después me olvida, me quiere y no se deja querer. su novio es un gran tipo y un buen amigo. ella bebe, me mira, se acerca, se sienta en mis rodillas, me abraza, me seduce, me acaricia, acerca mucho sus labios a los míos, habla de ella y de mí, de lo que siente 'por mi culpa', del sexo, de cosas banales y de cosas carnales. despierta mis sentidos, mi lujuria, mi deseo, mis ganas de empezar, el instinto primitivo... puede que hasta mis sentimientos. huyo, quizás asustado, y no dice nada, no me gustan los líos. vuelve a llamar, mensajes sugerentes, más de lo mismo, más deseo.

creo que en lugar de refugiarme en mi madriguera la próxima vez me acostaré con ella. porque sé que habrá próxima vez.
 
gris
no hablamos del pasado. fue como si nunca hubiera existido, aunque los dos sabíamos que sí. no hubo recuerdos. quizás sí hubo miradas cómplices, ojos verdes contra ojos verdes sosteniendo palabras que no queríamos que salieran de nuestras almas. los dos lo sabíamos.

me pregunto que le diría a su amiga S. cuando la viera más tarde. o qué pasaría por su cabeza. me dijo que me veía cambiado. no recuerdo si dijo bien o mal, mejor o peor. sólo cambiado.

por la noche, el maestro que se considera freak por ser distinto a los demás. afortunadamente. el bunbury freak show, tres horas de poesía en forma canciones clavando puñales en los corazones. en el mío especialmente. quizás. tres horas con la mente puesta en quien no está, al aroma de amargos licores y drogas que pudren mi vida. dos canciones, especialmente, que hacen crujir las almas.

después, el silencio. borracho, drogado y de puntillas de vuelta a una vida gris. sin mensajes, llamadas, ni preguntas.
 
la dama y el vagamundo
después de 26 meses sin verla ha cambiado en algo. sigue teniendo esos enormes ojos verdes en los que podía nadar. esa risa floja que se le escapa cuando digo tonterías; me sigue resultando fácil hacerla reir. sigue teniendo los labios de pecado que siempre tuvo y que tanto me gustaba morder, las suaves curvas que me encantaba dibujar. muy despacio. sigue tan segura como siempre, incluso me sigue pareciendo imposible que ella compartiera tantos años de su vida conmigo. 'la dama y el vagamundo', pensaba yo.

está preciosa, eso no es ninguna novedad. pero la noto distinta. algo en su mirada ha cambiado. en sus manos, en sus labios, en su sonrisa... incluso en su forma de caminar. teníamos miles de cosas que contarnos, pero sólo nos hemos contado unas pocas, seguramente por no herirnos. código ético no escrito de los que una vez se quisieron. hemos quedado en vernos otro día. ya veremos.

'muchas gracias, cariño, tenemos que vernos más', ha sido su despedida. cariño... podría haberme quedado dándole vueltas a qué significaba ese cariño, pero sólo he conducido. hoy sé más que antes que la vida sigue. y que yo sigo varado.

y también sé que ella sigue siendo lo mejor que me ha pasado en la vida, aunque ya no esté.
 
hoy
cada día me doy más cuenta de que soy un bicho raro, de que no tengo nada que ver con la humanidad. cada día hay más gente a la que no soporto, la conozca o no. cada día disfruto más de mi soledad, de mis libros, de mi música, de mi perro.

siento que la vida pasa y yo me quedé parado en algún momento de hace mucho tiempo, ni siquiera sé cuándo. y tampoco me importa. la verdad es que pocas cosas me importan ya. he intentado empezar mil veces y mil veces ha salido mal o no ha salido bien. tampoco me afecta. a la mierda.

como todos, creo que mi forma de pensar es la correcta y si no lo es, no me pienso quedar a escuchar cuál es. me gusta la mía y no me gusta la sociedad. no me gusta nada, creo que ni siquiera me gusto yo. un mal día lo tiene cualquiera.
 
haciendo amigos
últimamente le doy muchas vueltas a la escritura y los escritores, reflexiono sobre ello. es la ventaja de tener insomnio, que tienes tiempo de leer. los imagino ahí, en sus ordenadores o en sus máquinas de escribir, y tengo pensamientos sobre ellos. y mi criterio, aunque no le importe a nadie. también me dan a mí opiniones que jamás pido, no te jode...

sánchez dragó, por ejemplo, es un tío que tiene un par de buenos libros, pero se nota demasiado que todo es muy forzado, todas esas letras ahí puestas formando palabras y frases en un conjunto espeso. demasiado previsible. antes de pasar de página ya sabes lo que va a pasar en la siguiente.

garcía márquez... joder, de este la verdad es que no sé qué decir. creo que no sabe lo que es un punto y aparte. intentad leer un libro en voz alta tal y como él escribe. más de uno morirá asfixiado antes de llegar a la tercera página.

saramago. agüita con saramago. cuáles son los criterios que se siguen para darle un premio a un escritor?

paulo coelho. este mea agua bendita. un par de frases geniales y todos sus libros giran sobre esas frases. sus lectores son como los seguidores de curro romero: compran sus libros por si tuvo una tarde buena, pero suele ser que no.

estos tíos me parecen escritores profesionales. es decir, uno puede ser jardinero, fontanero, albañil o profesor de autoescuela. otros optan por ser escritores. no hay vocación, sólo rutina.

luego hay escritores como bukowski, fante, panero, miller... son valientes. pasionales. las palabras danzan como en una coreografía perfecta. son ágiles, sorprendentes, directos, desbordantes. no necesitan actuar ni forzar. genios.

con los blogs pasa un poco lo mismo. hay gente ágil, contundente, veraz, que se nota que no miente cuando se pone a darle a la tecla. las cosas salen de dentro por sí solas. tenéis el ejemplo de pm -aunque últimamente el tío escribe poco-, seriak o aradalion. hay muchos más, como ineiah, pero a estos los conocéis. o deberíais. y luego está el resto, los que vomitan las palabras, los que quieren ser poéticos y resultan patéticos. supongo que ellos son así.

seguramente la mayoría de escritores y bloggeros nunca me pedirá una opinión de sus escritos, pero si así fuera, mi respuesta casi siempre sería la misma: déjalo.