gris
no hablamos del pasado. fue como si nunca hubiera existido, aunque los dos sabíamos que sí. no hubo recuerdos. quizás sí hubo miradas cómplices, ojos verdes contra ojos verdes sosteniendo palabras que no queríamos que salieran de nuestras almas. los dos lo sabíamos.
me pregunto que le diría a su amiga S. cuando la viera más tarde. o qué pasaría por su cabeza. me dijo que me veía cambiado. no recuerdo si dijo bien o mal, mejor o peor. sólo cambiado.
por la noche, el maestro que se considera freak por ser distinto a los demás. afortunadamente. el bunbury freak show, tres horas de poesía en forma canciones clavando puñales en los corazones. en el mío especialmente. quizás. tres horas con la mente puesta en quien no está, al aroma de amargos licores y drogas que pudren mi vida. dos canciones, especialmente, que hacen crujir las almas.
después, el silencio. borracho, drogado y de puntillas de vuelta a una vida gris. sin mensajes, llamadas, ni preguntas.
me pregunto que le diría a su amiga S. cuando la viera más tarde. o qué pasaría por su cabeza. me dijo que me veía cambiado. no recuerdo si dijo bien o mal, mejor o peor. sólo cambiado.
por la noche, el maestro que se considera freak por ser distinto a los demás. afortunadamente. el bunbury freak show, tres horas de poesía en forma canciones clavando puñales en los corazones. en el mío especialmente. quizás. tres horas con la mente puesta en quien no está, al aroma de amargos licores y drogas que pudren mi vida. dos canciones, especialmente, que hacen crujir las almas.
después, el silencio. borracho, drogado y de puntillas de vuelta a una vida gris. sin mensajes, llamadas, ni preguntas.