Patrimonio y Expolición
Debido a mi profesión, muchas veces me he visto obligado a defender según que posturas; Me explico. Es frecuente que alguien que tiene los amplios y profundos conocimientos arqueológicos que da el haber estado 10 días en Egipto o una semana en Grecia, por poner un caso, se erija en defensor de las naciones que han sufrido el expolio de su patrimonio arqueológico a manos de las otrora llamadas potencias occidentales, y aprovechando mi presencia en alguna reunión de familia o de amigos, sacar a colación el tema : “Desde luego lo del friso del Partenón no tiene nombre”. A ver, vayamos por partes, el hecho de que el friso no esté en su sitio es penoso, en eso estoy de acuerdo, ya que soy partidario de admirar las obras de arte en su conjunto y en el lugar que les corresponde; lo que pasa es que, a veces, las cosas no son tan simples. Todos estaremos de acuerdo que sería mucho mejor contemplar el Partenón con su friso (o lo que queda de él) pero si queremos ver las dos cosas, hay que ir a Grecia y a Londres. Ahora se está pidiendo la DEVOLUCIÓN del conjunto escultórico a Grecia por parte del Reino Unido y, aunque no me parece bien la actitud de desdén de Londres, debo estar de acuerdo con ellos. No voy a entrar en disquisiciones de si el gobierno griego seria capaz o no de garantizar la conservación de dicho patrimonio, simplemente me ceñiré a los hechos. En primer lugar, Grecia haría bien en pedir la DONACION de dicho patrimonio, por que no se puede pedir que se devuelva algo que es legalmente de uno. Hablo de legalidad porque el patrimonio fue VENDIDO por las autoridades que en aquel momento regían los destinos de Grecia, que lamentablemente, y por avatares de la Historia no eran los nativos del lugar, sino los turcos otomanos. Estos otomanos, de religión islámica, y que no veían en esas ruinas más que un montón de piedras pertenecientes a una civilización caída de un país conquistado, no tuvieron el menor escrúpulo en venderlo a alguien lo suficientemente loco para comprarlo. Para acabar de arreglar las cosas el propietario lo DONO al museo que actualmente lo alberga.
Una vez vista la propiedad legal, queda, claro está, la propiedad moral. Ésta pertenece, sin ninguna duda, al pueblo griego, no a su gobierno, y por extensión a la humanidad entera. No soy partidario de vaciar los museos que durante años han atesorado, cuidado y muchas veces restaurado, el patrimonio cultural de la Humanidad, pero podría haber soluciones de compromiso. Por ejemplo, ya que se está hablando de la unidad de Europa, etc., por qué no se empiezan ha hacer movimientos concretos, como organizar exposiciones de obras CEDIDAS por museos a sus lugares de origen…..que les parecería ir a Grecia y poder contemplar allí el friso (y no en Londres), o la Niké de Samotracia o la Venus de Milo (y no en París)?, etc…Dicha exposición debería ser larga, nada de 2 ó tres meses, por lo menos un par de años (que no se moleste el Louvre, aunque las dos piezas antes citadas son unos de sus mejores reclamos), así una vez terminada la exposición, podrían volver a los museos que las guardaron y su país de origen habría disfrutado de los beneficios que estas proporcionan (Ventas de entradas, recuerdos, libros de la exposición, etc….) por que, desengañémonos, detrás de los motivos de pedir la restitución de patrimonio, siempre hay un componente económico importante (cosa que me parece perfectamente bien).
Luego se podría organizar exposiciones en Italia con patrimonio arqueológico romano, etc. Todo ello auspiciado por el Comisario Europeo de Cultura (no me digan que esa figura no existe!!), el cual podría establecer acuerdos para exposiciones en Egipto, Africa o Sudamérica, y contar también con la imensa cantidad de piezas que hay en Etados Unidos.
Para finalizar, les diré que un anticuario que comercie con objetos de la época Regencia, Directorio, Modernisme, etc…es eso : “Anticuario”. Si uno además, también se dedica a piezas de arqueología pueden llamarle también “ladrón”, “expoliador” , “traficante”…
Les aseguro que la procedencia de algunas piezas de los siglos XVIII ó XIX, puede llegar a ser mas turbia que la de una crátera griega de Siracusa.
Adrià Urpí
Una vez vista la propiedad legal, queda, claro está, la propiedad moral. Ésta pertenece, sin ninguna duda, al pueblo griego, no a su gobierno, y por extensión a la humanidad entera. No soy partidario de vaciar los museos que durante años han atesorado, cuidado y muchas veces restaurado, el patrimonio cultural de la Humanidad, pero podría haber soluciones de compromiso. Por ejemplo, ya que se está hablando de la unidad de Europa, etc., por qué no se empiezan ha hacer movimientos concretos, como organizar exposiciones de obras CEDIDAS por museos a sus lugares de origen…..que les parecería ir a Grecia y poder contemplar allí el friso (y no en Londres), o la Niké de Samotracia o la Venus de Milo (y no en París)?, etc…Dicha exposición debería ser larga, nada de 2 ó tres meses, por lo menos un par de años (que no se moleste el Louvre, aunque las dos piezas antes citadas son unos de sus mejores reclamos), así una vez terminada la exposición, podrían volver a los museos que las guardaron y su país de origen habría disfrutado de los beneficios que estas proporcionan (Ventas de entradas, recuerdos, libros de la exposición, etc….) por que, desengañémonos, detrás de los motivos de pedir la restitución de patrimonio, siempre hay un componente económico importante (cosa que me parece perfectamente bien).
Luego se podría organizar exposiciones en Italia con patrimonio arqueológico romano, etc. Todo ello auspiciado por el Comisario Europeo de Cultura (no me digan que esa figura no existe!!), el cual podría establecer acuerdos para exposiciones en Egipto, Africa o Sudamérica, y contar también con la imensa cantidad de piezas que hay en Etados Unidos.
Para finalizar, les diré que un anticuario que comercie con objetos de la época Regencia, Directorio, Modernisme, etc…es eso : “Anticuario”. Si uno además, también se dedica a piezas de arqueología pueden llamarle también “ladrón”, “expoliador” , “traficante”…
Les aseguro que la procedencia de algunas piezas de los siglos XVIII ó XIX, puede llegar a ser mas turbia que la de una crátera griega de Siracusa.
Adrià Urpí
Katmandú
Katmandú…capital de NEPAL, el reino budista del Everest.
Cuando tenía 10 años, un par de compañeros de clase y yo, competíamos para ver quien se sabía más capitales del mundo; lógicamente éramos los “raritos” de la clase, ya que los demás preferían saberse los equipos del Barça o del Madrid, aunque nunca entendí esa disociación ya que yo todavía conservo el álbum de cromos de esa liga -es curioso ver en pantalón corto nombres que salen en ahora en los rotativos deportivos (Cruyff, Luis Aragonés, Angel María Villar…etc). De todas esas capitales que nos sabíamos, lógicamente las de Oriente nos evocaban sitios lejanos, exóticos…y forzosamente bellísimos….NEPAL Katmandú…MONGOLIA Ulan Bator….etc.
Ya pueden Vds imaginarse la emoción que sentí 24 años después al aterrizar en el Aeropuerto de Katmandú. Lo primero que me preguntaba era lo que pensarían los nepalíes de los occidentales, y pude ver que no es que nos tengan en alto concepto (supongo que los que llegaron buscando el paraíso y fumando marihuana tumbados todo el día en las escalinatas de sus pagodas no debieron dejar el pabellón muy alto que digamos), pero tampoco nos odian especialmente, aunque tengo la seguridad que creían que éramos un tanto “pintorescos”; por ejemplo, tuve que dar muchas explicaciones en el mismo aeropuerto sobre el telescopio que llevaba en mi equipaje para ver la Luna que estaría llena la 2ª noche, supongo que debieron pensar que no había luna en mi país…en fin, creo que aún tuve suerte, puesto que después de lo de las Torres de New York, creo que hoy me lo requisarían directamente.
Me alojé en un estupendo hotel (Soaltie), unos bien cuidados jardines, piscina, 3 restaurantes y casino y un servicio exquisito. Yo estaba allí por motivos de trabajo, pero coincidí con un grupo de turistas españoles con los cuales compartí algunas cenas y alguna visita guiada.
La primera mañana me levanté temprano para pasear un poco por los jardines antes de desayunar, hacía una mañana realmente excelente; estaba pensando en mis cosas cuando pude contemplar a 3 mujeres que vestidas a la manera de los campesinos y ataviadas con el gorro cónico típico, iban armadas con una pequeña hoz, entraron en el césped y se repartieron por zonas separadas, se sentaron y empezaron a segar la hierba con las hoces; entonces me di cuenta que había más mujeres repartidas por otras zonas, hasta un total de 9. Con la proverbial paciencia oriental, iban segando la hierba que estaba ante ellas, luego avanzaban un poco y seguían haciendo la misma tarea.
Este hecho fue comentado durante el buffett del desayuno, y concretamente a mí me lo hizo notar una señora española que se sentó en mi mesa como si nos conociéramos de toda la vida (habíamos cruzado un par de frases la noche anterior) “Qué, ha visto a las mujeres ahí fuera?” , “Sí” – le contesté yo- “, la señora continuó “Hay alguna que no debe tener más de 12 años” dijo con una mueca de pena. “Sí” – contesté- “Hay algunas que tienen suerte”. La señora me miró con los ojos abiertos y su tazón de café con leche (bueno esa especie de agua coloreada que sirven en algunos países) se quedó a medio camino de sus labios. “Cómo suerte!!!” –exclamó- “eso es explotar a las pobres criaturas, además ese trabajo es humillante, segando la hierba con una hoz pequeña y encima lo tienen que hacer las mujeres!!!, además, una sola persona con una segadora podría hacerlo”.
La miré fijamente y le contesté “Sí señora, tiene usted razón, una sola persona podría hacer todo el trabajo, pero me quiere decir de qué comerían las otras ocho mujeres?” . La señora me miró entre estupefacta e incrédula, era evidente que le había desmontado la perorata, se levantó a por otra tostada sin darme tiempo a argumentar también sobre el posible problema de recambios de la máquina, de lo caro que resultaría para los nepalíes importarla, etc..Cogió la tostada y disimuladamente se sentó en la mesa de una pareja jubilada, les soltó la misma pregunta y a juzgar por los gestos de sus cabezas parecían coincidir plenamente, cosa que me confirmó el hecho de que disimuladamente me echaban una miradita como diciendo “será inhumano el tío!!”.
Ni que decir tiene que durante los siguientes días esa señora y otros de su alrededor se dedicaron a evitarme en lo posible sin más cruce de palabras que un ligero gruñido apenas audible al cruzarnos en el comedor o en algún pasillo.
Una vez concluídos mis asuntos llegó el día en que debía marcharme…hice las maletas y al pasar por el jardín pude ver a la señora del desayuno tumbada en una hamaca al lado de la piscina, estaba tomando el sol y disfrutaba de uno de los servicios del hotel : una chica arrodillada al lado de la hamaca le masajeaba los pies, la chica vestía algo parecido a un uniforme de servicio, la señora parecía satisfecha a juzgar por su cara, la masajista no debía tener más de 15 años.
Adrià Urpí.
PD. El verano ya está aquí, y cada vez hay más personas que viajan a sitios exóticos. Por favor disfruten de sus maravillas y procuren hablar con las gentes de esos países y, por favor, no juzguen su sociedad desde los parámetros de la nuestra.
Cuando tenía 10 años, un par de compañeros de clase y yo, competíamos para ver quien se sabía más capitales del mundo; lógicamente éramos los “raritos” de la clase, ya que los demás preferían saberse los equipos del Barça o del Madrid, aunque nunca entendí esa disociación ya que yo todavía conservo el álbum de cromos de esa liga -es curioso ver en pantalón corto nombres que salen en ahora en los rotativos deportivos (Cruyff, Luis Aragonés, Angel María Villar…etc). De todas esas capitales que nos sabíamos, lógicamente las de Oriente nos evocaban sitios lejanos, exóticos…y forzosamente bellísimos….NEPAL Katmandú…MONGOLIA Ulan Bator….etc.
Ya pueden Vds imaginarse la emoción que sentí 24 años después al aterrizar en el Aeropuerto de Katmandú. Lo primero que me preguntaba era lo que pensarían los nepalíes de los occidentales, y pude ver que no es que nos tengan en alto concepto (supongo que los que llegaron buscando el paraíso y fumando marihuana tumbados todo el día en las escalinatas de sus pagodas no debieron dejar el pabellón muy alto que digamos), pero tampoco nos odian especialmente, aunque tengo la seguridad que creían que éramos un tanto “pintorescos”; por ejemplo, tuve que dar muchas explicaciones en el mismo aeropuerto sobre el telescopio que llevaba en mi equipaje para ver la Luna que estaría llena la 2ª noche, supongo que debieron pensar que no había luna en mi país…en fin, creo que aún tuve suerte, puesto que después de lo de las Torres de New York, creo que hoy me lo requisarían directamente.
Me alojé en un estupendo hotel (Soaltie), unos bien cuidados jardines, piscina, 3 restaurantes y casino y un servicio exquisito. Yo estaba allí por motivos de trabajo, pero coincidí con un grupo de turistas españoles con los cuales compartí algunas cenas y alguna visita guiada.
La primera mañana me levanté temprano para pasear un poco por los jardines antes de desayunar, hacía una mañana realmente excelente; estaba pensando en mis cosas cuando pude contemplar a 3 mujeres que vestidas a la manera de los campesinos y ataviadas con el gorro cónico típico, iban armadas con una pequeña hoz, entraron en el césped y se repartieron por zonas separadas, se sentaron y empezaron a segar la hierba con las hoces; entonces me di cuenta que había más mujeres repartidas por otras zonas, hasta un total de 9. Con la proverbial paciencia oriental, iban segando la hierba que estaba ante ellas, luego avanzaban un poco y seguían haciendo la misma tarea.
Este hecho fue comentado durante el buffett del desayuno, y concretamente a mí me lo hizo notar una señora española que se sentó en mi mesa como si nos conociéramos de toda la vida (habíamos cruzado un par de frases la noche anterior) “Qué, ha visto a las mujeres ahí fuera?” , “Sí” – le contesté yo- “, la señora continuó “Hay alguna que no debe tener más de 12 años” dijo con una mueca de pena. “Sí” – contesté- “Hay algunas que tienen suerte”. La señora me miró con los ojos abiertos y su tazón de café con leche (bueno esa especie de agua coloreada que sirven en algunos países) se quedó a medio camino de sus labios. “Cómo suerte!!!” –exclamó- “eso es explotar a las pobres criaturas, además ese trabajo es humillante, segando la hierba con una hoz pequeña y encima lo tienen que hacer las mujeres!!!, además, una sola persona con una segadora podría hacerlo”.
La miré fijamente y le contesté “Sí señora, tiene usted razón, una sola persona podría hacer todo el trabajo, pero me quiere decir de qué comerían las otras ocho mujeres?” . La señora me miró entre estupefacta e incrédula, era evidente que le había desmontado la perorata, se levantó a por otra tostada sin darme tiempo a argumentar también sobre el posible problema de recambios de la máquina, de lo caro que resultaría para los nepalíes importarla, etc..Cogió la tostada y disimuladamente se sentó en la mesa de una pareja jubilada, les soltó la misma pregunta y a juzgar por los gestos de sus cabezas parecían coincidir plenamente, cosa que me confirmó el hecho de que disimuladamente me echaban una miradita como diciendo “será inhumano el tío!!”.
Ni que decir tiene que durante los siguientes días esa señora y otros de su alrededor se dedicaron a evitarme en lo posible sin más cruce de palabras que un ligero gruñido apenas audible al cruzarnos en el comedor o en algún pasillo.
Una vez concluídos mis asuntos llegó el día en que debía marcharme…hice las maletas y al pasar por el jardín pude ver a la señora del desayuno tumbada en una hamaca al lado de la piscina, estaba tomando el sol y disfrutaba de uno de los servicios del hotel : una chica arrodillada al lado de la hamaca le masajeaba los pies, la chica vestía algo parecido a un uniforme de servicio, la señora parecía satisfecha a juzgar por su cara, la masajista no debía tener más de 15 años.
Adrià Urpí.
PD. El verano ya está aquí, y cada vez hay más personas que viajan a sitios exóticos. Por favor disfruten de sus maravillas y procuren hablar con las gentes de esos países y, por favor, no juzguen su sociedad desde los parámetros de la nuestra.
Comodidad y Vestuario
Este domingo paseaba por la calle llevando de la mano a mi sobrino - uno de esos placeres más gratos que me brinda la vida – hacía mucho calor desde luego; mi sobrino iba con camiseta y pantalón corto, calzado cómodo y gorrita con visera, yo por mi parte llevaba mi traje de lino color crudo y una camisa desenfadada de rallas de colores claros y nada estridentes , me protegía del Sol con un sombrero panamá cuya cinta color marrón claro hacía juego con mi cinturón y mis zapatos, cubriendo además mis ojos con unas gafas de sol.
Al doblar una esquina nos encontramos de frente con una pareja joven, ella vestía un ajustado top azul turquesa y unos ceñidos pantalones pirata de color azul marino, y unas sencillas chanclas de playa. Esto no tendría la menor relevancia, si no fuera por el detalle de que dicha señora avanzaba pesadamente tras una descomunal tripa, producto de un embarazo de casi 9 meses, aunque rápidamente calculé que no habría peligro de que rompiera aguas puesto que lo llevaba bastante alto todavía. Mi sobrino se la quedó mirando y exclamó “HALA!!!”. El niño tiene 9 añitos y sabe perfectamente que dentro de esa protuberancia hay una vida nueva a punto de venir al mundo, pero claro, le chocó toparse con esa deformidad (por favor que nadie se ofenda) sin ningún tipo de cubrimiento. La exclamación de mi sobrino pareció no ser del agrado del padre, que mirándome fijamente exclamó “A ver si educamos mejor a los hijos!!!”, mi sobrino pareció no entender el enfado ni la mirada de desprecio que me lanzaron los dos ni el comentario de la futura madre al cruzarnos: “Y va con sombrero el muy payaso!!”.
Por mi parte consideré inoportuno sacarles del error acerca de la paternidad del niño y en cuanto al insulto, decidí tragarmelo puesto que no pensaba, por nada del mundo, iniciar un altercado verbal que pudiera alterar lo más mínimo a una persona en tal estado, aunque fuera enseñando el ombligo hinchado. Mi sobrino me comentó el insulto y me preguntó por qué no les decíamos algo (el chico parecía dispuesto a prestarme todo su apoyo ), así que tras explicarle el motivo de mi silencio seguimos nuestro camino;
No soy ningún mojigato pero considero que la comodidad en el vestir, no debe estar reñida con un cierto respeto por uno mismo, ya de por sí considero bastante poco elegante que una mujer vaya enseñando el ombligo, pero si encima está embarazada, puede resultar incluso desagradable. Ya sé que no hay ninguna ley que lo prohiba, y que, a veces, la comodidad es lo que manda, pero claro, entonces deberíamos hurgarnos la nariz con frunción o rascarnos la parte que sea del cuerpo, sin importarnos en que situación estemos. Sinceramente, creo que no hace falta ser tan integrista en esto de la comodidad.
Adrià Urpí
Al doblar una esquina nos encontramos de frente con una pareja joven, ella vestía un ajustado top azul turquesa y unos ceñidos pantalones pirata de color azul marino, y unas sencillas chanclas de playa. Esto no tendría la menor relevancia, si no fuera por el detalle de que dicha señora avanzaba pesadamente tras una descomunal tripa, producto de un embarazo de casi 9 meses, aunque rápidamente calculé que no habría peligro de que rompiera aguas puesto que lo llevaba bastante alto todavía. Mi sobrino se la quedó mirando y exclamó “HALA!!!”. El niño tiene 9 añitos y sabe perfectamente que dentro de esa protuberancia hay una vida nueva a punto de venir al mundo, pero claro, le chocó toparse con esa deformidad (por favor que nadie se ofenda) sin ningún tipo de cubrimiento. La exclamación de mi sobrino pareció no ser del agrado del padre, que mirándome fijamente exclamó “A ver si educamos mejor a los hijos!!!”, mi sobrino pareció no entender el enfado ni la mirada de desprecio que me lanzaron los dos ni el comentario de la futura madre al cruzarnos: “Y va con sombrero el muy payaso!!”.
Por mi parte consideré inoportuno sacarles del error acerca de la paternidad del niño y en cuanto al insulto, decidí tragarmelo puesto que no pensaba, por nada del mundo, iniciar un altercado verbal que pudiera alterar lo más mínimo a una persona en tal estado, aunque fuera enseñando el ombligo hinchado. Mi sobrino me comentó el insulto y me preguntó por qué no les decíamos algo (el chico parecía dispuesto a prestarme todo su apoyo ), así que tras explicarle el motivo de mi silencio seguimos nuestro camino;
No soy ningún mojigato pero considero que la comodidad en el vestir, no debe estar reñida con un cierto respeto por uno mismo, ya de por sí considero bastante poco elegante que una mujer vaya enseñando el ombligo, pero si encima está embarazada, puede resultar incluso desagradable. Ya sé que no hay ninguna ley que lo prohiba, y que, a veces, la comodidad es lo que manda, pero claro, entonces deberíamos hurgarnos la nariz con frunción o rascarnos la parte que sea del cuerpo, sin importarnos en que situación estemos. Sinceramente, creo que no hace falta ser tan integrista en esto de la comodidad.
Adrià Urpí
Saber vivir
Hace unos pocos meses, fui invitado a una boda, donde coincidí en la mesa de invitados con mi amigo Ricardo, (todos éramos amigos comunes de la novia, excepto una encantadora pareja y una chica sola (con unos bellos y expresivos ojos color miel). Ricardo es uno de esos “amigos” que, a veces, sustituye de maravilla a un encarnizado enemigo. Para empezar les diré que me llama “Indi” en tono jocoso (estoy harto de explicarle que no soy arqueólogo, aunque sí tengo una modesta colección de piezas mayas, griegas y de otras antiguas civilizaciones). También es de los que siempre ha de tener lo que sale nuevo en el mercado; fue el primero en tener DVD y me echaba en cara que yo todavía no abandonara el VHS, el primero en tener cámara digital (Como puedes ser tan antiguo Adrià!!! Aún tiras de carrete)…el colchón de látex…el móvil (por supuestísimo con cámara de fotos, etc.…).
La verdad es que me sentí un poco incómodo cuando vi que ese día tenía la batería preparada, y apuntaba contra mí: “Hey vamos ha hacernos unas fotos…uy Adrià el tuyo (enseñando su móvil) no tiene cámara verdad?” – se lo juro, igualito que en el anunció de cuñado vacilón - “Claro el tuyo es de los antiguos, como eres anticuario!!”, debo aclarar que dicha inferencia no fue demasiado celebrada, también pude notar como unos bellos y expresivos ojos color miel miraban con desaprobación a Ricardo. “Es que tú Adrià no sabes vivir, no sabes lo que es bueno….ni siquiera vas a esquiar”.
Pues sí la verdad es que no voy los fines de semana de la temporada a esquiar, no me gustan las colas en los remontes, las aglomeraciones en los comedores, etc…pero una vez al año me voy 5 días a Suiza. Mi móvil no tiene cámara, es cierto, pero fue el único que funcionó como medio de comunicación durante la comida (los de los demás competían en fotos, melodías de moda, absurdas frases pretendidamente graciosas pronunciadas por sus altavoces, etc...). Sonó una melodía que me indicaba una llamada, “Joder…no es ni politonos” – Ricardo dixit - era Ginesh, un comerciante de Agra (India); tuvimos una breve conversación en inglés sobre el envío de una mesa de mármol con incrustaciones de piedras semipreciosas (técnica “pietradura”). No me considero un pedante, pero debido a los envites de Ricardo, me fue bien para presumir de inglés fluido, sobre todo porque unos bellos y expresivos ojos color miel me miraban fijamente, mirada que aún incidió más en mi persona cuando me despedí de Ginesh en su idioma nativo (Hindi). Ni que decir tiene que el resto de la comida giró en torno a mi persona y mi profesión, de vez en cuando Ricardo me recordaba que mi coche era el mismo desde el 87 (lo siento, mi Jaguar Daimler no es fácil de substituir, aunque no tenga Airbag ni GPS), que tampoco tengo televisor de plasma, ni TV por cable, ni ADSL, ni…en resumen…que no sé vivir!!.
Después llegó el baile, los licores de alta graduación (“Adrià que pijo eres…no sé como puedes beber eso!!”), pero que quieren que les diga, prefiero un buen Calvados a un licor que me queme el esófago….debe ser que no sé vivir.
Llegó el momento de la despedida…me despedí de los novios y después de mis compañeros de mesa…”Joder Adrià, ahora que empieza esto a ponerse interesante…te vas”, -por supuesto era Ricardo- , “Ya ves, es que no sé vivir “ -le dije- , y me fui ofreciendo mi brazo a la dueña de los bellos y expresivos ojos color miel, que me dedicaron una aterciopelada mirada y rechazando mi brazo agarró suavemente mi mano.
Adrià Urpí.
La verdad es que me sentí un poco incómodo cuando vi que ese día tenía la batería preparada, y apuntaba contra mí: “Hey vamos ha hacernos unas fotos…uy Adrià el tuyo (enseñando su móvil) no tiene cámara verdad?” – se lo juro, igualito que en el anunció de cuñado vacilón - “Claro el tuyo es de los antiguos, como eres anticuario!!”, debo aclarar que dicha inferencia no fue demasiado celebrada, también pude notar como unos bellos y expresivos ojos color miel miraban con desaprobación a Ricardo. “Es que tú Adrià no sabes vivir, no sabes lo que es bueno….ni siquiera vas a esquiar”.
Pues sí la verdad es que no voy los fines de semana de la temporada a esquiar, no me gustan las colas en los remontes, las aglomeraciones en los comedores, etc…pero una vez al año me voy 5 días a Suiza. Mi móvil no tiene cámara, es cierto, pero fue el único que funcionó como medio de comunicación durante la comida (los de los demás competían en fotos, melodías de moda, absurdas frases pretendidamente graciosas pronunciadas por sus altavoces, etc...). Sonó una melodía que me indicaba una llamada, “Joder…no es ni politonos” – Ricardo dixit - era Ginesh, un comerciante de Agra (India); tuvimos una breve conversación en inglés sobre el envío de una mesa de mármol con incrustaciones de piedras semipreciosas (técnica “pietradura”). No me considero un pedante, pero debido a los envites de Ricardo, me fue bien para presumir de inglés fluido, sobre todo porque unos bellos y expresivos ojos color miel me miraban fijamente, mirada que aún incidió más en mi persona cuando me despedí de Ginesh en su idioma nativo (Hindi). Ni que decir tiene que el resto de la comida giró en torno a mi persona y mi profesión, de vez en cuando Ricardo me recordaba que mi coche era el mismo desde el 87 (lo siento, mi Jaguar Daimler no es fácil de substituir, aunque no tenga Airbag ni GPS), que tampoco tengo televisor de plasma, ni TV por cable, ni ADSL, ni…en resumen…que no sé vivir!!.
Después llegó el baile, los licores de alta graduación (“Adrià que pijo eres…no sé como puedes beber eso!!”), pero que quieren que les diga, prefiero un buen Calvados a un licor que me queme el esófago….debe ser que no sé vivir.
Llegó el momento de la despedida…me despedí de los novios y después de mis compañeros de mesa…”Joder Adrià, ahora que empieza esto a ponerse interesante…te vas”, -por supuesto era Ricardo- , “Ya ves, es que no sé vivir “ -le dije- , y me fui ofreciendo mi brazo a la dueña de los bellos y expresivos ojos color miel, que me dedicaron una aterciopelada mirada y rechazando mi brazo agarró suavemente mi mano.
Adrià Urpí.
Las apariencias engañan.
Debido a mi profesión, de vez en cuando, frecuento la parte alta de mi ciudad (Barcelona), para visitar algún cliente que desea vender o valorar alguna cosa; fue saliendo de una de esas visitas, cuando, al dirigirme al parking a recoger el coche, se me acercaron dos chicos de unos 16 ó 17 años, vestían de sport pero la ropa era de marca, (con logotipos conocidos por todos), "Oye tienes un cigarro" - me espetó uno de ellos sin más preambulo - "No, lo siento" - les contesté - "Joder!! Pues vaya mierda" - soltó el que me había interpelado, y se marcharon dándome la espalda sin más.
Presumí que vivían en la zona y que debían de ir a uno de esos colegios caros que hay por ahí, pero por sus modales, me pareció que no debían aprovechar en demasía las clases de ética (ay! perdón!! , creo que eso ya no se encuentra en el temario).
Tres días despues, en otra calle pero también de la zona alta, al pasar por la entrada de un parking, había 4 o cinco chicos de la llamada tribu urbana "punki", sus pelos cortados en cresta unos, otros con un corte de pelo que parecía hecho a mordiscos de un Rotweiller ebrio, tirados en el suelo riendo y bebiendo; procuré pasar sin llamar la atención, peró´pude notar que uno se levantaba y me seguía. "Oiga .." balbuceó una voz femenina, me giré, no sin cierta precaución, y una chica con una camisieta llena de agujeros, los brazos con tatuajes de diseño más que vulgar, los ojos rojos y una cresta teñida de un color imposible me dijo "Disculpe, caballero, tiene Vd. un cigarrito?", la chica a duras penas se tenía en pie, y la mezcla de olor a cerveza, chocolate y axilas mal ventiladas era penetrante. "Si sirve esto.. " - le dije -y le alargué el paquete de tabaco holandés de pipa al perfume de cereza, del cual quedaba aproximadamente una tercera parte; la chica abrió los ojos me miró y exclamó "Joder!! Mola hasta el dibujo del paquete.. y no veas que bien que huele!!!"..."Grácias señor... muchas grácias caballero.... de verdad grácias...." - mientras decía esto se iba retirando caminando de espaldas y inclinando levemente la espalda.
Yo por mi parte me fuí pensando entre mí, cual habría sido la reacción de los dos individuos de tres días antes.
Adrià Urpí.
Presumí que vivían en la zona y que debían de ir a uno de esos colegios caros que hay por ahí, pero por sus modales, me pareció que no debían aprovechar en demasía las clases de ética (ay! perdón!! , creo que eso ya no se encuentra en el temario).
Tres días despues, en otra calle pero también de la zona alta, al pasar por la entrada de un parking, había 4 o cinco chicos de la llamada tribu urbana "punki", sus pelos cortados en cresta unos, otros con un corte de pelo que parecía hecho a mordiscos de un Rotweiller ebrio, tirados en el suelo riendo y bebiendo; procuré pasar sin llamar la atención, peró´pude notar que uno se levantaba y me seguía. "Oiga .." balbuceó una voz femenina, me giré, no sin cierta precaución, y una chica con una camisieta llena de agujeros, los brazos con tatuajes de diseño más que vulgar, los ojos rojos y una cresta teñida de un color imposible me dijo "Disculpe, caballero, tiene Vd. un cigarrito?", la chica a duras penas se tenía en pie, y la mezcla de olor a cerveza, chocolate y axilas mal ventiladas era penetrante. "Si sirve esto.. " - le dije -y le alargué el paquete de tabaco holandés de pipa al perfume de cereza, del cual quedaba aproximadamente una tercera parte; la chica abrió los ojos me miró y exclamó "Joder!! Mola hasta el dibujo del paquete.. y no veas que bien que huele!!!"..."Grácias señor... muchas grácias caballero.... de verdad grácias...." - mientras decía esto se iba retirando caminando de espaldas y inclinando levemente la espalda.
Yo por mi parte me fuí pensando entre mí, cual habría sido la reacción de los dos individuos de tres días antes.
Adrià Urpí.
Niños y la crueldad con los animales
El pasado sábado asistí a una reperesentación de fin de curso en el colegio de mi sobrino ("A quien Dios no le da hijos, el Diablo le da sobrinos"). La verdad es que, como cada año, me armé de paciencia y acompañé a mi hermana y mi cuñado (sí ya ven..una familia "tradicional") para ver la función del niño. El tema de la función era algo sobre la crueldad con los animales...y la verdad es que lo que ví me sorprendió...máxime cuando los profesores juraban que el guión era 100% de los niños (10 años). Varios chicos mayores (15 - 16 años) se prestaron para ayudarles como figurantes disfrazados de animales diversos (tigre, pantera, oso, león...etc). Sólo apuntaré algunos momentos que daban que pensar:
Una chica disfrazada de algo parecido a una tigresa era abatida por un cazador, ante la mirada de sus dos cachorrillos (uno era misobrino! ;) ).La chica caía teatralmente quedando boca abajo en suelo...llevaba una tela imitando la piel de tigre en la espalda pegada con tiras de velcro...entonces se acerca el cazador y poniendo su bota sobre el cuello de la chica. RASS..arranca la piel de un tirón...el ruido del velcro al ser arrancado creo que nos erizó la piel a todos, a mi alrededor se oían cuchicheos de los familiares : "uff".."ayyy"..."pobrecilla"...todo esto trufado con los sollozos de sus cachorritos que se acercaron a su madre cuando el cazador se fue orgulloso con la piel.
En otra escena una cazadora de 10 añitos se sentaba orgullosa sobre el cuerpo abatido de un muchacho disfrazado de oso mientras sus compañeros de cacería la fotografiaban...así hicieron varios cuadros. Al final una voz en offf se preguntaba con el escenario a oscuras..".¿Donde estan los animales?...no se ven ni se oyen....·"...se encendieron las luces del escenario y apareció la siguiente escena.:
Un niño sentado en un sillón leía tranquilamente el periódico en un salón...sus piernas descansaban sobre una chica que estaba delante a 4 patas (una "pantera" disecada) y a su lado un chico pasaba su cabeza tocada con unos cuernos por dentro de un marco (un "ciervo"que momentos antes tambien vimos abatir), en medio de la sala, el oso antes mencionado estaba tumbado boca abajo con los brazos en cruz (una "bonita" alfombra), entonces entraba una niña vestida de calle, pero llevando como chal la piel de la tigresa...se acercaba a su "marido" (pisando la alfombra) y diciendole "Cariño arreglate que hemos de ir a la reunión de la Sociedad contra el abandono de los perros". Ni que decir tiene que hubo muchos aplausos al final de la obra.
A.U.
PD. Estoy seguro que entre los alumnos de ese colegio no se encuentra ningún hijo de ministra.
Una chica disfrazada de algo parecido a una tigresa era abatida por un cazador, ante la mirada de sus dos cachorrillos (uno era misobrino! ;) ).La chica caía teatralmente quedando boca abajo en suelo...llevaba una tela imitando la piel de tigre en la espalda pegada con tiras de velcro...entonces se acerca el cazador y poniendo su bota sobre el cuello de la chica. RASS..arranca la piel de un tirón...el ruido del velcro al ser arrancado creo que nos erizó la piel a todos, a mi alrededor se oían cuchicheos de los familiares : "uff".."ayyy"..."pobrecilla"...todo esto trufado con los sollozos de sus cachorritos que se acercaron a su madre cuando el cazador se fue orgulloso con la piel.
En otra escena una cazadora de 10 añitos se sentaba orgullosa sobre el cuerpo abatido de un muchacho disfrazado de oso mientras sus compañeros de cacería la fotografiaban...así hicieron varios cuadros. Al final una voz en offf se preguntaba con el escenario a oscuras..".¿Donde estan los animales?...no se ven ni se oyen....·"...se encendieron las luces del escenario y apareció la siguiente escena.:
Un niño sentado en un sillón leía tranquilamente el periódico en un salón...sus piernas descansaban sobre una chica que estaba delante a 4 patas (una "pantera" disecada) y a su lado un chico pasaba su cabeza tocada con unos cuernos por dentro de un marco (un "ciervo"que momentos antes tambien vimos abatir), en medio de la sala, el oso antes mencionado estaba tumbado boca abajo con los brazos en cruz (una "bonita" alfombra), entonces entraba una niña vestida de calle, pero llevando como chal la piel de la tigresa...se acercaba a su "marido" (pisando la alfombra) y diciendole "Cariño arreglate que hemos de ir a la reunión de la Sociedad contra el abandono de los perros". Ni que decir tiene que hubo muchos aplausos al final de la obra.
A.U.
PD. Estoy seguro que entre los alumnos de ese colegio no se encuentra ningún hijo de ministra.





