Las aguas vuelven a su cauce..
Como bien indica el título, las cosas vuelven a ser normales por mi cabeza.. :)
Tarde de Domingo
Después de varias semanas de ausencia comienzo a escribir esta líneas sin saber muy bien qué poner. Es una de estas tardes de Domingo en las que te da un bajón anímico sin saber muy bien cuál es la razón, ¿o en realidad si? Seguramente sea por darle vueltas a mi cabeza y pensar y recordar cosas que sumadas a lo existente y que hace tiempo que sé, hacen que en estos momentos me sienta aún peor.
Siempre he sido una persona que da bastante importancia a que las personas, las que me importan mucho, se preocupen y se acuerden de mí -y que por supuesto me lo hagan saber, dada la tendencia que tengo de ver el lado negativo de todas las cosas que me atañen-. El caso es que ahora mismo me encuentro afectada por algo parecido a esto y aunque una parte de mi me diga que me estoy haciendo una paja mental innecesaria hay otra parte que me hace pensar que esto no es ninguna tontería y preguntarme ciertas cosas para las que en realidad creo que ya conozco una respuesta.
Escribo todo esto, que seguramente no entenderéis, no para que hagáis lo propio sino para poder entenderlo yo, porque señores, tampoco he sido nunca de contar mis problemas y preocupaciones, especialmente las de tipo sentimental y afectivo y creo que nunca lo seré. Soy bastante de guardarme las cosas, no sé si por vergüenza, por miedo o qué, sobre todo en lo relativo al cara-cara -las palabras por escrito ya son otro mundo-. En fin, que seguro dentro de unas horas todo vuelve a la normalidad y el síndrome tarde de domingo pasará, igual que pasa otras veces…
Siempre he sido una persona que da bastante importancia a que las personas, las que me importan mucho, se preocupen y se acuerden de mí -y que por supuesto me lo hagan saber, dada la tendencia que tengo de ver el lado negativo de todas las cosas que me atañen-. El caso es que ahora mismo me encuentro afectada por algo parecido a esto y aunque una parte de mi me diga que me estoy haciendo una paja mental innecesaria hay otra parte que me hace pensar que esto no es ninguna tontería y preguntarme ciertas cosas para las que en realidad creo que ya conozco una respuesta.
Escribo todo esto, que seguramente no entenderéis, no para que hagáis lo propio sino para poder entenderlo yo, porque señores, tampoco he sido nunca de contar mis problemas y preocupaciones, especialmente las de tipo sentimental y afectivo y creo que nunca lo seré. Soy bastante de guardarme las cosas, no sé si por vergüenza, por miedo o qué, sobre todo en lo relativo al cara-cara -las palabras por escrito ya son otro mundo-. En fin, que seguro dentro de unas horas todo vuelve a la normalidad y el síndrome tarde de domingo pasará, igual que pasa otras veces…