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En Tierra de Nadie
Ocurrencias y pensamientos varios
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Mi intención no es ni mucho menos contar mi vida y que me lea mucha gente sino más bien crear un lugar donde escribir para mí, con mis intereses, preocupaciones, desahogos, etc. y quizá también alguna incursión en el mundillo literario. No voy a dar detalles de mi misma -no me gusta definirme, cada persona tiene sus ideas sobre las demás- simplemente ya me iréis conociendo si queréis y sacando vuestras propias conclusiones según escriba.
Sindicación
 
El Príncipe Azul
Cuando era niña recuerdo que el amor para mí era algo no muy lejano, una sensación todavía desconocida, placentera y que sacaba lo mejor de ti. Como todas las niñas, yo buscaba a ese Príncipe Azul que nunca llegaría. Te gustaba el macarrilla, el pasota, el deportista, o en mi caso el más inteligente de la clase. Con suerte o sin ella, con el pie derecho o el izquierdo, empezabas a dar tus primeros pasos en los asuntos del corazón con ese que tú creías Príncipe Azul y al que todas estábamos y a veces todavía aún estamos esperando -no nos engañemos-.

Son algunos años después, cuando a base de experiencias, fracasos, desilusiones, desengaños, putadas y demás, te das cuenta de que el amor más que placer supone sufrimiento y que no siempre las otras personas se toman las cosas tan en serio como te las tomas tú.

Tras los fracasos llegan los lamentos y el sufrimiento -éste generalmente solo en una parte-. Empiezas a preguntarte si has hecho algo mal, o cómo alguien en quien tenías plena confianza ha podido hacerte algo de tal envergadura y tan poco corazón ya que tú eres consciente de que no te merecías que te rompiesen el corazón de esa manera. Entras en una “época oscura”, un túnel cuya salida está todavía demasiado lejos, no te apetece hacer nada, desearías no volver a verle, temes el momento en que tengas que mirarle a la cara otra vez, y por si fuera poco te sumerges en un mundo de película, te ves todas las pelis romanticonas y piensas ¿Por qué no tengo eso yo?, te sale la vena masoquista y escuchas todas las canciones tristonas y romanticonas de la historia de la música mientras estás tirada en la cama a oscuras conteniendo las ganas de llorar y preguntándote ¿Por qué?.

Todo esto se complica cuando los sentimientos por esa persona continúan ahí y no hay nada que te haya hecho romper el contacto total con él o ella. Esto se ve reflejado en una frase en la que el niño de la película “Love Actually” dice: “Is there anything worse than the total agony of being in love?” Totalmente cierto, y más cuando ese “amor” no es correspondido.

Al cabo de un tiempo, bien porque se desiste, porque el amor desaparece o porque se decide romper el contacto con esa persona, empiezas a ver el fin de ese túnel.

Es entonces cuando vuelves a la realidad y sales de ese mundo de penurias. Realidad donde te encuentras seres de todo tipo. Durante más o menos tiempo vas picando “de flor en flor” o de “capullo/a en capullo/a” -me encanta esta última frase jeje- con mejor o peor suerte buscando volver a encontrar de nuevo a ese alguien que te vuelva a hacer sentir especial, alguien por el que te levantes todos los días y que no te haga daño jamás. Pero no nos engañemos, ese alguien muchas veces no llega y muchas otras somos nosotros los que no dejamos que nos lleguen. Los amores de película no existen -ya podía-, en mayor o menor medida siempre quedan resquicios de relaciones anteriores, tenemos miedo de tropezar con la misma piedra y de pasar por esa cruel agonía otra vez. Te das cuenta de que el príncipe azul era sólo eso, un sueño.

Con esto que acabo de escribir -mezcla de experiencias propias y ajenas- muchas y muchos seguramente os sentiréis identificados, y lo hago un poco para decir que siempre hay un final, a partir del cual antes o después llegan momentos buenos con los que volverse a ilusionar. Si hay alguien pasando por esa “fase oscura”, pensará: “¡Qué dice esta tía!” Eso es lo que dice todo el mundo: “Ya llegará alguien”, “todo pasa”, “ya te valorarán como tú sólo te mereces..” etc. Pues bien, yo sólo digo lo que hay: No merece la pena sufrir por alguien que no sufre por ti.
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Comentario:
=D si actualiza !
actualizaa!

=)
 
Comentario:
por eso digo que el azul deberia de s er el color del amor es como el reflejo del mar hacia el cielo
es algo tan incierto
..
pasate por mi blog
me ha agradado como escribeshttp://blogs.ya.com/sofiainthemirror/
No