<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/rss20.xml"><title><![CDATA[Tierra de Nadie]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nobodysdiary/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Ocurrencias y pensamientos varios]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_3.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_2.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_1.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_4.htm"><title><![CDATA[Las aguas vuelven a su cauce..]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[Como bien indica el título, las cosas vuelven a ser normales por mi cabeza.. :)]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_3.htm"><title><![CDATA[Tarde de Domingo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[Después de varias semanas de ausencia comienzo a escribir esta líneas sin saber muy bien qué poner. Es una de estas tardes de Domingo en las que te da un bajón anímico sin saber muy bien cuál es la razón, ¿o en realidad si? Seguramente sea por darle vueltas a mi cabeza y pensar y recordar cosas que sumadas a lo existente y que hace tiempo que sé, hacen que en estos momentos me sienta aún peor. <br/>Siempre he sido una persona que da bastante importancia a que las personas, las que me importan mucho, se preocupen y se acuerden de mí -y que por supuesto me lo hagan saber, dada la tendencia que tengo de ver el lado negativo de todas las cosas que me atañen-. El caso es que ahora mismo me encuentro afectada por algo parecido a esto y aunque una parte de mi me diga que me estoy haciendo una paja mental innecesaria hay otra parte que me hace pensar que esto no es ninguna tontería y preguntarme ciertas cosas para las que en realidad creo que ya conozco una respuesta. <br/>Escribo todo esto, que seguramente no entenderéis, no para que hagáis lo propio sino para poder entenderlo yo, porque señores, tampoco he sido nunca de contar mis problemas y preocupaciones, especialmente las de tipo sentimental y afectivo y creo que nunca lo seré. Soy bastante de guardarme las cosas, no sé si por vergüenza, por miedo o qué, sobre todo en lo relativo al cara-cara -las palabras por escrito ya son otro mundo-. En fin, que seguro dentro de unas horas todo vuelve a la normalidad y el síndrome tarde de domingo pasará, igual que pasa otras veces…<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_2.htm"><title><![CDATA[El Príncipe Azul]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[Cuando era niña recuerdo que el amor para mí era algo no muy lejano, una sensación todavía desconocida, placentera y que sacaba lo mejor de ti. Como todas las niñas, yo buscaba a ese Príncipe Azul que nunca llegaría. Te gustaba el macarrilla, el pasota, el deportista, o en mi caso el más inteligente de la clase. Con suerte o sin ella, con el pie derecho o el izquierdo, empezabas a dar tus primeros pasos en los asuntos del corazón con ese que tú creías Príncipe Azul y al que todas estábamos y a veces todavía aún estamos esperando -no nos engañemos-.<br/><br/>Son algunos años después, cuando a base de experiencias, fracasos, desilusiones, desengaños, putadas y demás, te das cuenta de que el amor más que placer supone sufrimiento y que no siempre las otras personas se toman las cosas tan en serio como te las tomas tú.<br/><br/>Tras los fracasos llegan los lamentos y el sufrimiento -éste generalmente solo en una parte-. Empiezas a preguntarte si has hecho algo mal, o cómo alguien en quien tenías plena confianza ha podido hacerte algo de tal envergadura y tan poco corazón ya que tú eres consciente de que no te merecías que te rompiesen el corazón de esa manera. Entras en una “época oscura”, un túnel cuya salida está todavía demasiado lejos, no te apetece hacer nada, desearías no volver a verle, temes el momento en que tengas que mirarle a la cara otra vez, y por si fuera poco te sumerges en un mundo de película, te ves todas las pelis romanticonas y piensas ¿Por qué no tengo eso yo?, te sale la vena masoquista y escuchas todas las canciones tristonas y romanticonas de la historia de la música mientras estás tirada en la cama a oscuras conteniendo las ganas de llorar y preguntándote ¿Por qué?.<br/><br/>Todo esto se complica cuando los sentimientos por esa persona continúan ahí y no hay nada que te haya hecho romper el contacto total con él o ella. Esto se ve reflejado en una frase en la que el niño de la película “Love Actually” dice: “Is there anything worse than the total agony of being in love?” Totalmente cierto, y más cuando ese “amor” no es correspondido.<br/><br/>Al cabo de un tiempo, bien porque se desiste, porque el amor desaparece o porque se decide romper el contacto con esa persona, empiezas a ver el fin de ese túnel.<br/><br/>Es entonces cuando vuelves a la realidad y sales de ese mundo de penurias. Realidad donde te encuentras seres de todo tipo. Durante más o menos tiempo vas picando “de flor en flor” o de “capullo/a en capullo/a” -me encanta esta última frase jeje- con mejor o peor suerte buscando volver a encontrar de nuevo a ese alguien que te vuelva a hacer sentir especial, alguien por el que te levantes todos los días y que no te haga daño jamás. Pero no nos engañemos, ese alguien muchas veces no llega y muchas otras somos nosotros los que no dejamos que nos lleguen. Los amores de película no existen -ya podía-, en mayor o menor medida siempre quedan resquicios de relaciones anteriores, tenemos miedo de tropezar con la misma piedra y de pasar por esa cruel agonía otra vez. Te das cuenta de que el príncipe azul era sólo eso, un sueño.<br/><br/>Con esto que acabo de escribir -mezcla de experiencias propias y ajenas- muchas y muchos seguramente os sentiréis identificados, y lo hago un poco para decir que siempre hay un final, a partir del cual antes o después llegan momentos buenos con los que volverse a ilusionar. Si hay alguien pasando por esa “fase oscura”, pensará: “¡Qué dice esta tía!” Eso es lo que dice todo el mundo: “Ya llegará alguien”, “todo pasa”, “ya te valorarán como tú sólo te mereces..” etc. Pues bien, yo sólo digo lo que hay: No merece la pena sufrir por alguien que no sufre por ti.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_1.htm"><title><![CDATA[Aquí comienza todo.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/nobodysdiary/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy me he despertado sin darle tiempo al despertador a que hiciera lo propio y he tenido esa extraña sensación de: “Hoy va a ser un buen día”. Pensaréis: ¡Qué optimista! Pues no, si hay algo de lo que peco, por unas circunstancias u otras de la vida es precisamente de eso -aunque tampoco es que sea una desafortunada-.<br/>Tras mucho tiempo pensando en crearme un Blog, hoy por fin me he decido y he dado el salto. No hay ninguna razón personal ni profesional detrás de esto, simplemente intento saciar esas ganas de escribir que me surgen a veces en un intento de huir de un mundo ‘fotologuero’ cada día más banal -por lo menos el cercano a mí- y plagado de “cotillas”  buscando intimidades que en mi caso nunca facilité pero que me “tocan la moral” igual. Y por qué no también, como una manera de huir y aislarme un poco de este mundo loco, injusto y bonito a la vez en un momento de mi vida bastante “estable” en todos los aspectos y en el que me encuentro a gusto, lo que no quiere decir que, como todos, una tenga sus problemas y comeduras de cabeza de vez en cuando o más a menudo.<br/>Como ya he mencionado en el perfil, quisiera hacer de esto un lugar principalmente para mí por supuesto abierto a todo tipo de comentarios opiniones y también criticas –buenas o malas-. Como una manera de desahogarme y contarle al mundo lo que pienso o siento sin saber realmente a quién se lo estoy diciendo. No es, repito, la historia de mi vida aunque siempre indirectamente, se acabe haciendo alusión a ella porque como es normal una toca los temas que le interesan bien por lo bueno, o porque ha sufrido lo malo. También quisiera que este lugar fuese testigo de mis primeros pinitos en el mundo literario, asique tal vez algún día me lance, quién sabe.<br/>Aquí comienzan pues, días buenos, malos, rayadas, desahogos, cine, humor, canciones, opiniones, retos, metas, ideales, amistades, traiciones, fracasos, amores, desamores, historias, poemas, lamentos, pero sobre todo: Sentimientos.<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
