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no cabe duda... y Duda, se fue a otro coche
Acerca de
Humm.. y de mí, ¿y de mí qué pongo? porque... ¿quién soy?, de dónde vengo y a dónde voy; es un pájaro, un avión... ¿supercoco? Mi nombre es Bond, James Bond. Tócala otra vez Sam. Quien a buen árbol se arrima... Sayonara, baby.
Sindicación
 
Estimados ustedes y ustedas:

Voy a dejar a un lado la apropiación de textos (aunque eso sí, con sus fuentes) y voy a continuar con mi persona. Se me juntan dos cosas: que esos textos me chiflan, y que escribir es muy difícil, y sobre uno más; exactamente como al hablar. Pero hablar de verdad ¿eh?, en consecuencia, no soltando el ego y a desbarrar sin más. Así que me gusta colgar cosas que o, me hacen pensar, o me hacen descojonarme, ambas dos son la sal de la vida, al menos en mi caso.

Decía el otro día que me sentía sola, cierto, que flotaba yo solita por ahí, que me había dado por escribir un blog (mala señal) ... y es que estoy en el momento más acojonante de mi existencia, no porque entrañe riesgos no, sino porque es la primera vez que voy a vivir completamente sola. ¿He dicho voy? jajaja... no maja no, vives sola, porque es presente y muy presente.

El caso es que entre pitos y flautas pasé de vivir con mis padres a compartir piso, cuando empecé a trabajar, pero luego retomé los estudios cuando cambié a mis compañeras (peazo brujas) por la persona con la que he vivido seis años, hasta que "se nos rompió el amor de tanto usarlo". Y aquí estoy: recién divorciada y estrenando independencia.
Me está entrando un miedo que me voy por la patilla abajo.
Bueno, no todo es miedo, tengo que aclarar que no me arrepiento, que creo que es la mejor decisión de mi vida o, al menos, la más coherente; pero la euforia del principio ya se me está yendo de vacaciones.

Hace ya unos meses de eso, pero iba alucinada por la calle con el pensamiento más simple de mi vida, me decía a mí misma que si quería quedarme plantada en medio de la calle y quedarme allí quieta, digamos dos horas, lo haría por voluntad propia. Por supuesto, no me congelé en medio de la acera, pero me parecía el acto más simple que podía hacer, el más básico, por así decirlo.. Quien dice eso dice ir a una librería o a tomar un café, o lo que sea.
El caso es que me fascinaba la idea de no tener que dar ninguna explicación. Ya bueno, y pensaréis que vaya pareja la mia... pues no, era una pareja normal, pero por muy bien que te lleves es necesario que cuentes con el otro, te lo autoimpones sin que te lo exija nadie; y en aquellos días, la sensación de sólo contar conmigo y de ser libre, me dejaba en el sitio, completamente descolocada, y muy feliz.

También dicen que la libertad tiene un precio, y supongo que lo estoy pagando ahora.

Tengo que aclarar que este estado es un cúmulo de cosas, que no se debe sólo a un divorcio, que eso pasa todo los días; se me han juntado varias situaciones que todavía intento asimilar, porque me da la sensación de que aún no han entrado en mi cabeza. Supongo que eso tiene mucho que ver con este experimento bloguero, ya os dije (a quién se lo dije si estoy hablando sola?) que tengo que ahorrarme al terapeuta como sea.

Me hubiera gustado ser más divertida hoy pero, como a fin de cuentas esto es para mí, pues es lo que hay... y como decía un bloguero por ahí: "extraño lunes".

Sí, sí que lo ha sido.
No