¡sielos, leonsio! has venido...
Ayer, después de rumiar mi "soledad" en el último texto, se dejaron caer por aquí dos seres tremendos: marikeli y yefkuns.
Si ya intenté aclarar en su día, que lo de la soledad era un estado más mental que físico, porque este par de dos se han convertido en mis habituales, y los quiero con locura.
Total, que aparecieron llenos de sonrisas y birra (buen título para el remake de cierta peli) y estuvimos de cháchara hasta las cinco, aquejados de cierta incapacidad para construir frases con sentido. Reventados de tanto hablar y tanto decir, pero con la sensación de haberlo dicho todo entre broma va y chiste viene. Así que el extraño lunes dio paso a un fabuloso martes.
Y es que con ellos me parece estar en casa y no en un sitio extraño, y las cosas parecen tener sentido y color, porque últimamente lo veo todo... iba a decir en blanco y negro, como la canción de barricada, pero lo cierto es que lo veo desaturado, los colores están ahí pero faltan, son escasos. Si no me entendéis pillad el potochof y aplicad el efecto, se os quedará una imagen como la del payaso de micolor (el que no lo usa claro).
Marikeli es como mi alterego, pequeñita, redonda, curiosa y con la lengua suelta de más. Sabe lo que pasa en mi cabeza, y yo sé lo que pasa por la suya, compartimos el mismo lenguaje, así que nos entendemos a la perfección.
También llevamos existencias muy paralelas, vivencias comunes aun cuando no existíamos en el mundo de la otra.
Por eso nos damos tanto miedo, porque si se nos cruza el cable a la vez... se monta la-de-diós.
Pero, por muchos puntos que tengamos en común, todos los días me sorprende, la tía es original, pero ojo: no en la ropa o en sus gustos o en las cosas que dice, es original en su presencia, quiero decir que va con ella, que te sorprende con ella misma. Me revienta pero no soy capaz de explicarlo mejor... y me hace quererla más.
Porque no te aburre jamás, porque está pendiente de ti y es de las pocas personas que te pregunta "cómo estás" sin esperar un: -"bien, gracias" por tu parte, como si fueras un robot programado. Eso es lo que hace la mayoría del personal, mientras pone cara de "yo ya he cumplido", de este modo te obligan a terminar diciendo: -"bien, gracias", y es que no quieren escuchar otra cosa.
Marikeli no, verdaderamente espera una respuesta, la real, la tuya. Y eso es estupendo.
Qué tremenda persona es la marikeli, y qué feliz que me hace.
He dicho.
Si ya intenté aclarar en su día, que lo de la soledad era un estado más mental que físico, porque este par de dos se han convertido en mis habituales, y los quiero con locura.
Total, que aparecieron llenos de sonrisas y birra (buen título para el remake de cierta peli) y estuvimos de cháchara hasta las cinco, aquejados de cierta incapacidad para construir frases con sentido. Reventados de tanto hablar y tanto decir, pero con la sensación de haberlo dicho todo entre broma va y chiste viene. Así que el extraño lunes dio paso a un fabuloso martes.
Y es que con ellos me parece estar en casa y no en un sitio extraño, y las cosas parecen tener sentido y color, porque últimamente lo veo todo... iba a decir en blanco y negro, como la canción de barricada, pero lo cierto es que lo veo desaturado, los colores están ahí pero faltan, son escasos. Si no me entendéis pillad el potochof y aplicad el efecto, se os quedará una imagen como la del payaso de micolor (el que no lo usa claro).
Marikeli es como mi alterego, pequeñita, redonda, curiosa y con la lengua suelta de más. Sabe lo que pasa en mi cabeza, y yo sé lo que pasa por la suya, compartimos el mismo lenguaje, así que nos entendemos a la perfección.
También llevamos existencias muy paralelas, vivencias comunes aun cuando no existíamos en el mundo de la otra.
Por eso nos damos tanto miedo, porque si se nos cruza el cable a la vez... se monta la-de-diós.
Pero, por muchos puntos que tengamos en común, todos los días me sorprende, la tía es original, pero ojo: no en la ropa o en sus gustos o en las cosas que dice, es original en su presencia, quiero decir que va con ella, que te sorprende con ella misma. Me revienta pero no soy capaz de explicarlo mejor... y me hace quererla más.
Porque no te aburre jamás, porque está pendiente de ti y es de las pocas personas que te pregunta "cómo estás" sin esperar un: -"bien, gracias" por tu parte, como si fueras un robot programado. Eso es lo que hace la mayoría del personal, mientras pone cara de "yo ya he cumplido", de este modo te obligan a terminar diciendo: -"bien, gracias", y es que no quieren escuchar otra cosa.
Marikeli no, verdaderamente espera una respuesta, la real, la tuya. Y eso es estupendo.
Qué tremenda persona es la marikeli, y qué feliz que me hace.
He dicho.
Comentario:
Hola solidaria-persona-con-buen-corazón. Lo primero decirte que muchas gracias, que da mucho gusto eso de que te respondan. Lo segundo que sí, que ya respiro, pero es que soy muy habladora y me temo que escribiendo soy igual de brasas, también es que tengo poco que hacer, de ahí la profusión.
Respondiendo -por fin-, te digo que me siento extraña, soy incapaz de saber si bien o mal, me imagino que eso se resolverá con el tiempo.
Y por último, que me alegro de que no estés en la guerrilla pro-murcia o pro-cartagena, es un alivio.
Un abrazo, y gracias por la cálida bienvenida.
Respondiendo -por fin-, te digo que me siento extraña, soy incapaz de saber si bien o mal, me imagino que eso se resolverá con el tiempo.
Y por último, que me alegro de que no estés en la guerrilla pro-murcia o pro-cartagena, es un alivio.
Un abrazo, y gracias por la cálida bienvenida.
Comentario:
Hola Dud. Tranquila. Respira dos veces seguidas sin hablar ni escribir. Tienes visita en tu blog, y tus comentarios han perdido el jodido cero anti-solidario.
Vale que comienzas o quieres recomenzar tu vida. OK. Empiezo con tu pregunta mágica, corazón: ¿cómo estás, cómo te encuentras, pero de verdad, sin cumplidos? ;-))
Ahora, respóndeme en algún post, o en un comentario, o en un e-mail, o en papiro, pero siéntete bien al hacerlo.
Sólo sé tú. ¿De acuerdo?
Ah, se me olvidaba, me encanta Cartagena, pero Murcia me gusta un montón. No tengo problemas mentales con eso.
Un par de ciber-besos y ... bienvenida al Sunset. Hasta pronto.
Vale que comienzas o quieres recomenzar tu vida. OK. Empiezo con tu pregunta mágica, corazón: ¿cómo estás, cómo te encuentras, pero de verdad, sin cumplidos? ;-))
Ahora, respóndeme en algún post, o en un comentario, o en un e-mail, o en papiro, pero siéntete bien al hacerlo.
Sólo sé tú. ¿De acuerdo?
Ah, se me olvidaba, me encanta Cartagena, pero Murcia me gusta un montón. No tengo problemas mentales con eso.
Un par de ciber-besos y ... bienvenida al Sunset. Hasta pronto.





