El amor de mi vida
Ella ha sido el amor de mi vida. Dicen que puede que esté por venir mi verdadero amor pero a día de hoy ha sido ella.
Creo que jamás he querido a alguien de esa manera, y en parte me niego a volver a querer a nadie así.
Ella puede que me quiera, pero por supuesto no como yo lo deseo.
Me correspondió una vez y me dejó el corazón muuu partío, sin tiritas, sin vendajes, sin nada. Y bueno fui capaz de construir de nuevo mi corazón a base de cariño. Hasta el punto de que mis días dejaron de girar entorno a ella. Ella había tomado una decisión y yo tenía que acatarla, más que nada porque en este juego del amor, como dos no quieran jugar, el juego deja de ser un juego valga la redundancia.
Pues nada, así viví hasta creer haberla olvidado, hasta sentir una indiferencia forzada. Pero que me expliquen cómo se tiene que hacer cuando quieres a alguien con toda tu alma y esa persona no está dispuesta a corresponderte. Yo hice lo que pude, hasta creer odiarla sin odiarla. Y sorprendentemente viví seis meses con el convencimiento pleno de que estaba totalmente superado.
Ahora de pronto, el destino o como se llame la planta de nuevo en mi vida , y se mueve todo otra vez dentro de mi, hasta el punto de volver a sentir esa horrible sensación de vacío. Ni como, ni duermo, ando ausente en las conversaciones y de pronto me pongo a llorar en cualquier sitio.
Y todo por ella, por el amor de mi vida, que lo es. Yo sé que para ella no lo soy, es evidente, aunque sé con certeza que me sigue queriendo. Pero no puedo vivir con la ilusión de que un día venga a buscarme, porque puede que simplemente ese día no llegue y porque creo que me merezco algo más. La cuestión es que ahora que todo ha vuelto a marearse dentro de mi, que estoy del revés sé que salí una vez de esto saldré dos, pero......joder que mal se pasa.
Si todavía supiese que este dolor mío va a servir de algo, pero no, sé que no va a apostar por mi, no lo hará.
Ais amor, vida, amor de mi vida, me la quitas y me la das con tanta facilidad...
Creo que jamás he querido a alguien de esa manera, y en parte me niego a volver a querer a nadie así.
Ella puede que me quiera, pero por supuesto no como yo lo deseo.
Me correspondió una vez y me dejó el corazón muuu partío, sin tiritas, sin vendajes, sin nada. Y bueno fui capaz de construir de nuevo mi corazón a base de cariño. Hasta el punto de que mis días dejaron de girar entorno a ella. Ella había tomado una decisión y yo tenía que acatarla, más que nada porque en este juego del amor, como dos no quieran jugar, el juego deja de ser un juego valga la redundancia.
Pues nada, así viví hasta creer haberla olvidado, hasta sentir una indiferencia forzada. Pero que me expliquen cómo se tiene que hacer cuando quieres a alguien con toda tu alma y esa persona no está dispuesta a corresponderte. Yo hice lo que pude, hasta creer odiarla sin odiarla. Y sorprendentemente viví seis meses con el convencimiento pleno de que estaba totalmente superado.
Ahora de pronto, el destino o como se llame la planta de nuevo en mi vida , y se mueve todo otra vez dentro de mi, hasta el punto de volver a sentir esa horrible sensación de vacío. Ni como, ni duermo, ando ausente en las conversaciones y de pronto me pongo a llorar en cualquier sitio.
Y todo por ella, por el amor de mi vida, que lo es. Yo sé que para ella no lo soy, es evidente, aunque sé con certeza que me sigue queriendo. Pero no puedo vivir con la ilusión de que un día venga a buscarme, porque puede que simplemente ese día no llegue y porque creo que me merezco algo más. La cuestión es que ahora que todo ha vuelto a marearse dentro de mi, que estoy del revés sé que salí una vez de esto saldré dos, pero......joder que mal se pasa.
Si todavía supiese que este dolor mío va a servir de algo, pero no, sé que no va a apostar por mi, no lo hará.
Ais amor, vida, amor de mi vida, me la quitas y me la das con tanta facilidad...
Te quiero
Un te quiero unas veces llega a tiempo, otras veces llega tarde y en ocasiones simplemente llega ocupando un espacio que puede llegar o no a desarrollarse.
Puede quedarse en ocho letras, en dos palabras, en un instante.
Mi te quiero es una flor que te lanzo a tu balcón para que luches por mi, para que te vengas a mi lado o para dejarlo morir si es necesario.
Te quiero.
Puede quedarse en ocho letras, en dos palabras, en un instante.
Mi te quiero es una flor que te lanzo a tu balcón para que luches por mi, para que te vengas a mi lado o para dejarlo morir si es necesario.
Te quiero.
si volviese a verte hoy
Te abrazaría.
Te besaría suavemente.
Me sentaría a tu lado a disfrutar de la complejidad de lo que algo tan simple conlleva.
Si volviese a verte hoy no tendría por unos instantes que dibujar tu silueta en mi mente.
No tendría que inventar las partes de tu rostro que empiezan a borrarse.
No tendría que oler tu perfume en otras partes.
No tendría que decirte, lo que tu ya sabes.
Mientras dormias
Te quise, te quise y vi escurrirte entre mis manos. Te perdí llorando en el silencio de un secreto mientras en mi entorno se apreciaba la muerte lenta de un alma. Y te dormí.
Te dormí lejos de mi regazo y aprendí a creer que ya no te quería mientras dormías. Despertaste varias veces pero ya no te mecía. Ahora te creía lejos pero seguías durmiendo. Y de pronto despertaste, removiendo otra vez en mi la angustia del comienzo. Un abrir y cerrar de ojos, una canción posesiva y mi alma, sigue herida.
Ya no hay luces de feria en tu barrio, ni palomitas de caramelo. Pero has despertado. Mi corazón se declara en huelga de nuevo y la mejor forma de demostrarlo es mediante un latir incesante que bombea este amor que se desborda por momentos. Y entonces, volverás a dormir, y yo esta vez me creeré que ya no te quiero sabiendo que nunca voy a dejar de quererte. Y mueriendo porque me muero por tenerte.
Te dormí lejos de mi regazo y aprendí a creer que ya no te quería mientras dormías. Despertaste varias veces pero ya no te mecía. Ahora te creía lejos pero seguías durmiendo. Y de pronto despertaste, removiendo otra vez en mi la angustia del comienzo. Un abrir y cerrar de ojos, una canción posesiva y mi alma, sigue herida.
Ya no hay luces de feria en tu barrio, ni palomitas de caramelo. Pero has despertado. Mi corazón se declara en huelga de nuevo y la mejor forma de demostrarlo es mediante un latir incesante que bombea este amor que se desborda por momentos. Y entonces, volverás a dormir, y yo esta vez me creeré que ya no te quiero sabiendo que nunca voy a dejar de quererte. Y mueriendo porque me muero por tenerte.
Mi síndrome Peter Pan
Tuve miedo a crecer, a hacerme mayor. Tuve miedo a tener que renunciar a los sueños y a comprometerme. Fui Peter Pan, valiente en mis causas y cobarde en todo lo demás. Hasta encontré mi Wendy. Ella me arropó como venía haciéndolo toda su vida y yo necesitaba su protección día a día.
Pero pronto apareció otro Peter, otra misión mas prometedora, y me dejó para que volase.
Entonces yo, con la certeza de pensar que la vida se me escurria entre las manos me sorprendí. Me empezé a quitar el traje verde con frecuencia y a ponerme las alas para volar en el mundo sin que todo girase entorno a mi.
Ahora soy mitad Peter mitad Wendy . Por un lado está los sueños, las ilusiones y por otro el cordón suave que une la cometa y que evita que no se pierda entre las nubes y se olvide del sol. Y por supuesto, no me falta en esta vida mis Campanillas, complices y comprensivas.
Pero pronto apareció otro Peter, otra misión mas prometedora, y me dejó para que volase.
Entonces yo, con la certeza de pensar que la vida se me escurria entre las manos me sorprendí. Me empezé a quitar el traje verde con frecuencia y a ponerme las alas para volar en el mundo sin que todo girase entorno a mi.
Ahora soy mitad Peter mitad Wendy . Por un lado está los sueños, las ilusiones y por otro el cordón suave que une la cometa y que evita que no se pierda entre las nubes y se olvide del sol. Y por supuesto, no me falta en esta vida mis Campanillas, complices y comprensivas.





