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NO DIGAS QUE FUE UN SUEÑO
Los buenos no son tan buenos, ni los malos tan malos
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"Yo soy la que soy. Fui la que fui y la que seré. La que soy siendo y la que siendo soy" (Terenci Moix "El arpista ciego") Contador Gratis
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Mademoiselle Nothomb
Huyendo por un rato de mis horas de estudio, me escapo a mi rinconcito para presentaros a alguien.

Seguro que ya muchos la conoceis, y aquellos que no, os aseguro que es una delicia. Es Amélie Nothomb

Esta sorprendente escritora belga nació en Kobe (Japón), en uno de los destinos de su padre, un embajador belga. Aunque es belga no sólo de sangre sino también de corazón, el carácter japonés la ha marcado, lo que queda plasmado en alguna de sus novelas.

Hace un par de años leí la que hasta la fecha es un novela más conocida, Stupeur et Tremblements , que ha sido llevada al cine. Autobiográfica, cuenta las experiencias de Amélie en una empresa japonesa. Es algo así como la teoría de Yin-Yang, con una occidental en un mundo tan diferente. Me encantó.

Luego leí Le Sabotage Amoreux, esta vez ambientado en la China Comunista. Los ojos son los de una niña belga de siete años, enamorada de otra niña a la que ama con todas sus fuerzas: "Il faut faire quelque chose. Parce j'aime Elena, parce qu'elle est la plus belle, parce qu'il y a sur terre une personne aussi vénérable, parece que je l'ai rencontrée, parce que - même si elle l'ignire - elle est mon amoureuse, il faut faire quelque chose. Quelque chose de grand, de superbe - une chose digne d'elle er de mon amour. Tuer un Allemand par example (...) Non. Une chose que je pourrais faire seule". Tal vez por eso haya quienes califiquen a Amélie Nothomb como una escritora algo brutal, pero no es así, simplemente es distinta.

Para mi cumpleaños me regalaron Antéchrista, que sigue explorando uno de los temas favoritos de Amélie: cómo se enamora una persona tremendamente introvertida. Os regalo un poquito : "J'avais seize ans. Je ne possédais rien, ni biens matériels, ni confort spirituel. Je n'avais pas d'ami, pas d'amour, je n'avais rien vécu. Je n'avais pas d'idée, je n'étais pas sûre d'avour une âme. Mon corps, c'était tout ce que j'avais". Siempre podemos descubrirnos a nosotros mismos.

Y mi última adquisición: Les Combustibles. Con este título me espero a una Amélie jugando con fuego, seguro que de nuevo me sorprende con una de sus pequeñas novelas intensísimas. Os contaré. No dudeis en leerla.

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